Características de los Niños Consentidos: Causas y Soluciones

La intención de los padres de dar lo mejor a sus hijos puede, a veces, convertirse en un problema, transformándolos en personas mimadas y difíciles de tratar, comúnmente conocidas como niños consentidos. Frases como "Mamá, quiero que me compres ese juguete", "Papá, hoy no quiero ir al colegio" o "Hoy no quiero comer eso" son muy comunes. Aunque a veces las peticiones de nuestros hijos pueden ser exasperantes, muchas veces, para evitar una discusión o satisfacer sus necesidades, cedemos a sus demandas.

Sin embargo, es crucial recordar que, al igual que no nos dan más días libres en el trabajo solo por pedirlos, no debemos complacer todas las peticiones de nuestros hijos. Acceder a todas sus demandas, incluso las más insignificantes, puede tener un impacto significativo en su desarrollo.

Estos niños pueden volverse muy difíciles de tratar, ya que se convierten en el centro del universo familiar, exigiendo la atención total de sus padres, sin importar las consecuencias.

La IMPORTANCIA de los LÍMITES en tus Hijos | Marian Rojas Estapé

Los Hijos Consentidos No Nacen, Se Hacen

En realidad, son los padres o cuidadores quienes permiten y fomentan este comportamiento en los niños. Aunque algunos niños pueden ser más demandantes, los padres tienen una gran responsabilidad en este asunto. Aquí hay algunas pautas típicas del comportamiento de un niño mimado:

  • Piden constantemente atención, ya sea de sus padres o de cualquier persona cercana.
  • Lloran frecuentemente, con llantos desproporcionados.
  • Es difícil contentarlos. A pesar de cumplir sus deseos, nunca parecen estar satisfechos.
  • A veces, les cuesta sentir culpa o remordimiento por sus acciones, culpando a otros o esperando que les resuelvan el problema.
  • Desarrollan pocos o nulos recursos para resolver problemas o enfrentar experiencias negativas.
  • No toleran un "no" como respuesta o una prohibición, y a menudo, terminan obteniendo lo que quieren.
  • Suelen hablar en tono quejumbroso, en lugar de hablar normal.

Estas conductas, aunque comunes, no deben confundirse con las de niños de alta demanda, quienes, según la psicóloga Úrsula Perona, no son niños consentidos, sino niños con un temperamento más difícil, caracterizado por hipersensibilidad y una gran intensidad emocional.

Diferencias Clave: Niños de Alta Demanda vs. Niños Consentidos

Es fundamental distinguir entre un niño de alta demanda y un niño consentido. Los niños de alta demanda experimentan emociones intensas y pueden tener dificultades para tolerar la frustración, lo que puede llevar a rabietas. Sin embargo, son empáticos y sufren cuando hieren a otros.

En cambio, los niños consentidos muestran comportamientos egoístas y falta de empatía, buscando obtener beneficios sin importar el impacto en los demás.

Úrsula Perona aclara que "Un niño de alta demanda cuando tiene malos comportamientos o rabietas es porque no puede tolerar la frustración, no está relacionado con que se le haya mimado demasiado, sino con las características de su personalidad".

¿Pueden los niños de alta demanda convertirse en niños malcriados?

Úrsula también apunta que "la otra característica que podemos distinguir en los niños de alta demanda es la necesidad de atención constante que reclaman, pero la reclaman por estas características de su personalidad que hablábamos: se sienten desamparados, solitos, dependen mucho del adulto... Todo esto causado por esa dificultad para poder gestionar las emociones. Por ejemplo, el aburrimiento no saben gestionarlo, por eso demandan constantemente que el adulto juegue con ellos".

Como nos explica Úrsula Perona, "es cierto que si no se educa bien al niño de alta demanda y no se le acompaña bien, puede que aparezcan problemas de conducta cuando son más mayores. Esto se debe a que tienen un carácter fuerte y son muy perseverantes, saben muy bien lo que quieren y lo defienden con mucha contundencia".

"Por lo tanto", señala Úrsula, "si no aprendemos a ponerles límites, y a ser consecuentes y coherentes, sí que pueden aparecer problemas de conducta más graves".

En definitiva...Úrsula Perona aclara que "los niños de alta demanda son cariñosos, afectuosos, empáticos, sensibles, aunque puedan tener problemas de conducta derivados de su falta de capacidad para gestionar sus emociones, de su personalidad intensa y su temperamento fuerte".

En general, desde la incomprensión de las personas que no conocen las características de los niños de alta demanda, desde fuera, "tienden a ver que los padres les miman demasiado o que está demasiado apegado a sus padres porque es un consentido, y nada tiene esto que ver con la realidad.

Consecuencias de la Permisividad Excesiva

La principal característica de los niños consentidos es que piensan y actúan como si el mundo girara a su alrededor. Están acostumbrados a obtener lo que quieren cuando lo quieren y, si no es así, suelen montar en cólera hasta que alcanzan su objetivo. Además, tienden a apreciar poco o nada lo que tienen y exigen ser el centro de atención de los demás, generalmente sin aportar nada a cambio.

Las consecuencias de este tipo de crianza no se limitan a una convivencia difícil durante la infancia, sino que llegan a reflejarse durante las etapas posteriores. No es extraño que, al alcanzar la adolescencia, se conviertan en individuos problemáticos e incluso agresivos. Por otra parte, fruto de la sobreprotección experimentada, existen muchas probabilidades de que sean adultos inseguros, con escasa tolerancia a los problemas y, en definitiva, incapaces de ser felices.

Cómo Saber Si Estamos Mimando Demasiado a Nuestros Hijos

Todos los niños tienen días malos en los que su comportamiento no es el mejor que cabría esperar. Por eso es importante distinguir si nuestros hijos e hijas están pasando por un momento complicado o si, por el contrario, se están convirtiendo en niños consentidos. Si nos encontramos ante este último supuesto, observaremos que se repiten conductas indeseadas como las siguientes:

  1. Se enfadan y tienen rabietas de manera habitual: Cada vez que no consiguen lo que quieren, acostumbran a mostrar agresividad y a exteriorizarla mediante amenazas, agresiones verbales o físicas y rabietas. Una actitud que no solo se limita al ámbito del hogar, sino que también la pueden mostrar en público.
  2. Nos desafían constantemente: La desobediencia es otra de las constantes en el día a día y suele manifestarse haciendo caso omiso a las normas que imponemos e incluso ignorándonos cuando se lo recriminamos.
  3. Nunca parecen satisfechos: Por mucho que reciban, los niños consentidos nunca suelen tener suficiente. Son insatisfechos por naturaleza y, conscientes de que normalmente les damos todo aquello que desean, tienden a exigir más.
  4. Intentan controlarnos en todo momento: El resultado de ceder de manera continua a sus deseos es que, a la larga, aprenden a controlarnos. Por tanto, en lugar de acatar las reglas, sienten que tienen el poder necesario para saltárselas y actuar a su antojo.
  5. Son egoístas y no muestran empatía: También es muy frecuente que los menores que han recibido este tipo de crianza tengan problemas para ponerse en el lugar del otro. Junto a esa falta de empatía, es bastante común que tengan comportamientos egoístas y se nieguen rotundamente a compartir sus pertenencias.

Pautas ante las Pataletas, Mimos y Demás

La mayoría de los problemas tienen solución, y este no es la excepción. En estos casos, se recomienda consultar con un especialista que pueda dar pautas a seguir según cada situación. Aquí hay algunas sugerencias para mejorar esta situación:

  • No gritar ni amenazar a nuestro hijo.
  • No permitirle saltarse las normas que hayamos puesto en casa.
  • No permitir malos modos o faltas de respeto en casa.
  • Evitar darle siempre todo lo que pide: regalos, golosinas, caprichos en general.
  • Hay que aprender a decir NO.
  • Hacerle saber que estamos enfadados con su comportamiento, no con ellos y que hay que hablar del tema.
  • Debemos mantenernos serenos para poder razonar y actuar correctamente con ellos.
  • Siempre que no cumpla las normas, o haga algo mal deberá recibir una sanción y siempre pedir perdón.
  • No acostumbrarnos a organizar nuestra vida familiar siempre en función de lo que nuestro hijo quiera.
  • Aplaudir sus esfuerzos cuando haya hecho las cosas bien.

Consejos para Reconducir a los Niños Consentidos

Consentir en exceso a los niños no suele partir de una decisión consciente de los padres. Por el contrario, la falta de herramientas educativas o la intención de compensar las carencias de su propia infancia, lleva a veces a los progenitores a caer en este error. Afortunadamente, durante las etapas más tempranas todavía es posible revertir este tipo de conducta y liberar a nuestros hijos e hijas del futuro poco prometedor que les espera.

  1. Reflexionar acerca de nuestros actos: Antes de nada, deberíamos reflexionar acerca de nuestro propio comportamiento. Por ejemplo, por qué obsequiamos con regalos innecesarios a nuestros hijos o por qué nos cuesta tanto decirles que no. Una vez tengamos claro el origen de nuestros errores, será más sencillo rectificarlos.
  2. Fomentar la autonomía de nuestros hijos: Impulsar la autonomía implica no hacer por ellos aquello que ya son capaces de afrontar por sí mismos. En cuanto a lo que estén cerca de controlar, debemos guiarles y animarlos a conseguirlo, así como enseñarles y practicar con ellos desafíos para los que aún no estén preparados.
  3. Establecer límites coherentes: Para revertir las conductas de los niños consentidos, es imprescindible establecer límites claros y coherentes. Por muy agotador que resulte soportar sus quejas, es conveniente validar sus sentimientos sin ceder en nuestra postura inicial.
  4. Asignarles responsabilidades: Cuando están acostumbrados a que atendamos todas sus peticiones, no es sencillo conseguir que cumplan con los nuevos cometidos asignados. Para facilitar la tarea, podemos condicionar esas tareas a determinados privilegios que, de lo contrario, serán retirados.
  5. Olvidarnos de los premios materiales: Lo que debemos empezar a descartar son las recompensas materiales, sobre todo si estas se encuentran sujetas a la asunción de obligaciones básicas.
  6. No caer en la sobreprotección: Cuando nuestros hijos cometan errores o experimenten contratiempos, es conveniente que aprendan a solventarlos por sí mismos. Si intervenimos a la primera de cambio y les aportamos una solución, solo estaremos contribuyendo a que, a la larga, se conviertan en individuos dependientes.
  7. Asumir el descontento de los niños: Es inevitable que, en ocasiones, los niños se sientan decepcionados o se enfaden con nosotros. En esos casos, haríamos bien en escucharlos e intentar comprenderlos, pero no en ceder sin más a sus demandas.
  8. Reforzar valores positivos: También sería buena idea establecer acciones que corrijan el comportamiento narcisista tan frecuente en estos casos. Inculcar valores como el respeto, la solidaridad y la empatía puede ser un buen punto de partida para lograrlo.
  9. No avergonzar a nuestros hijos: Por muy mala que sea su conducta, no conseguiremos nada avergonzándolos. En cambio, sería mucho más productivo explicarles por qué han actuado mal, escuchar su punto de vista y exponerles serenamente las consecuencias a las que deberán enfrentarse.
  10. Ayudarles a comprender sus fallos: Aunque en ocasiones puede que no lo entiendan a la primera, resulta esencial que los niños comprendan por qué se han equivocado. Solo así podrán evitar esos errores y comportarse de forma más apropiada en lo sucesivo.

Tabla Resumen: Características y Soluciones

Característica Causa Común Solución Propuesta
Piden atención constante Falta de límites y sobreprotección Establecer límites claros y fomentar la autonomía
Llantos y rabietas frecuentes Baja tolerancia a la frustración Enseñar a tolerar la frustración y validar sus sentimientos sin ceder
Desobediencia Ausencia de normas y consecuencias Establecer normas claras y aplicar consecuencias coherentes
Egoísmo y falta de empatía Focalización en sus propias necesidades Inculcar valores como el respeto, la solidaridad y la empatía

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