La salud sexual es un componente esencial del bienestar humano, y la salud sexual femenina ha experimentado avances gracias a una mejor comprensión de la función y disfunción sexual. Dentro de este contexto, el orgasmo, ya sea normal, retardado o ausente, emerge como un pilar fundamental que merece atención e investigación específica.
El orgasmo, como fenómeno sexual, presenta diversos aspectos que pueden analizarse individualmente, incluyendo los estímulos, el fingimiento y los fenómenos paralelos que se relacionan con la concepción personal de la sexualidad, influenciada profundamente por la cultura. Comprender estas razones en grupos humanos específicos puede proporcionar una mejor comprensión de la función y disfunción femeninas.
Estudiar las definiciones de grupos que representan la cultura y etnicidad locales es fundamental para nuevos desarrollos, puesto que la disfunción orgásmica está influida, además de por factores orgánicos, por ideología e idiosincrasia que hacen muy valiosos los datos de estudios propios. Además, conlleva el confrontar temas como la anorgasmia perpetua y el fingimiento, que se convierten en mitos urbanos que deben ser reevaluados por investigaciones que aporten datos científicos reales.
Definiciones de Orgasmo
La definición clásica de orgasmo femenino describe un pico sensorial, variable y transitorio, de intenso placer que crea un estado alterado de conciencia. Este proceso se inicia con contracciones involuntarias y rítmicas de la musculatura pélvica estriada circunvaginal, acompañado de contracciones uterinas y anales, así como miotonía. Estas contracciones resuelven parcial o totalmente la vasocongestión regional inducida sexualmente, resultando en una sensación de bienestar y contento.
Otras definiciones complementarias incluyen:
- Un pico de intensidad de excitación generado por estimulación aferente y reaferente de los receptores sensoriales visceral y/o somáticos, activado exógena y/o endógenamente.
- Un proceso cognitivo de alto orden, seguido por una liberación y resolución de la excitación.
- La descarga repentina de la tensión sexual acumulada durante el ciclo de respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual.
Sin embargo, estas definiciones pueden no ser suficientes para describir el fenómeno en todas las mujeres, quienes podrían no identificar orgasmos genuinos como tales o identificar fenómenos de otro origen como orgasmos.
En un modelo ideal, cada actividad sexual debería concluir en un orgasmo. La ausencia de orgasmos es una causa frecuente de disfunción sexual, insatisfacción y alteración de la calidad de vida. No obstante, las guías sobre el tema enfatizan la "satisfacción" o el "grado de estrés" generados por el evento como claves para juzgar el comportamiento clínico. Por lo tanto, una mujer podría no tener orgasmos y aun así ser "feliz" sexualmente, en cuyo caso no se considera una enfermedad.
El National Health and Social Life Survey reveló que la disfunción sexual femenina general se estimó en un 43%, en comparación con el 31% en los hombres, lo que indica una gran prevalencia desatendida de problemas sexuales en las mujeres. En este estudio, los problemas del orgasmo se calcularon en un 25.72%, cifra similar a la obtenida en un estudio colombiano realizado en Bogotá, que encontró un 25.50% de problemas de orgasmo.
Cuando se aborda la disfunción orgásmica, el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders define el desorden del orgasmo femenino como un retardo marcado, infrecuencia marcada o ausencia de orgasmo, o bien una reducción marcada de las sensaciones orgásmicas que causa malestar clínicamente significativo, persistiendo por al menos seis meses y apareciendo en el 75-100% de los encuentros sexuales.
Las definiciones suelen ser incompletas, y la literatura presenta variaciones. La International Classification of Diseases complementa la definición indicando que el desorden debe impedir a la paciente participar adecuadamente en la relación sexual y tener una duración superior a seis meses.
Según el Female Sexual Function Index, el dominio de "orgasmo" se compone de subdominios como frecuencia, dificultad y satisfacción, que en conjunto permiten valorar el dominio del orgasmo.
La definición de "desorden orgásmico" utilizada en este trabajo es la sensación marcadamente disminuida en la intensidad de la sensación orgásmica o marcadamente retardada a pesar de una adecuada estimulación que generan distrés o preocupación en la mujer que lo padece. Es crucial considerar que las definiciones utilizadas en la literatura médica a menudo no coinciden con el lenguaje utilizado habitualmente por las mujeres, lo que resalta el valor de escuchar sus voces en estudios de este tipo.
La frecuencia de los orgasmos es un tema controvertido, ya que los estudios muestran que el porcentaje de mujeres que "habitualmente" tienen orgasmos en sus relaciones sexuales varía del 17 al 41%. Esto puede indicar la influencia de factores como la etnicidad, así como las técnicas para recolectar los datos.
En un estudio realizado en Bogotá, se encontró que un 3.29% de las mujeres eran anorgásmicas primarias, un 42% llegaban al orgasmo "frecuentemente" y un 22.8% lo hacían siempre. En un estudio previo, se encontró una frecuencia de anorgásmicas del 18.10%, de multiorgásmicas del 35.21% y de orgásmicas del 46.69%.
Todo sobre el Orgasmo Femenino: La verdad que debes saber
El Fingimiento del Orgasmo
La posibilidad de que las mujeres puedan fingir el orgasmo ha convertido este tema en uno de los grandes mitos asociados al orgasmo. Las cifras varían del 20 al 90%, dependiendo de la fuente y de si la evaluación la realizan las mujeres o sus parejas. El "Informe Hite" señala que un buen porcentaje de hombres no saben cuándo su pareja tiene un orgasmo y destaca la divergencia en el orgasmo según el género: el 90% de los hombres alcanzan el orgasmo durante el coito, mientras que el 70% de las mujeres no lo consiguen.
Un portal femenino de Chile encontró un 70% de fingimiento del orgasmo en 500 mujeres encuestadas, y otros estudios muestran variaciones significativas. En un análisis cuantitativo previo, se encontró que un 43.56% de las mujeres fingían el orgasmo.
Cooper et al. desarrollaron una clasificación especial llamada Faking Orgasm Scale (FOS), con versiones para la relación coital y oral, compuesta por cuatro factores para la coital:
- Engaño altruista: Fingir el orgasmo por preocupación por las sensaciones de la pareja.
- Miedo e inseguridad: Fingir para evitar emociones negativas asociadas a la experiencia sexual, inseguridades o preocupaciones por ser anormales.
- Aumentar la propia excitación: Intentar aumentar la propia excitación fingiendo el orgasmo.
- Aplazamiento sexual: Fingir el orgasmo para terminar el sexo.
En un estudio local, las simuladoras del orgasmo fueron un 54% en 1996 y un 60% en 2008, mostrando cifras similares. El porcentaje de mujeres que simulan el orgasmo "ocasionalmente" fue del 45, 44 y 47% en tres estudios (1988, 1996 y 2008), respectivamente, mientras que el de las que "nunca" lo hacen fue del 35%.
Estas clasificaciones ayudan a comprender el fenómeno, pero aún existen aspectos con conocimiento precario que podrían ser mejor explicados con avances en neurorradiología funcional, que permitiría observar cómo se origina el orgasmo.
Metodología del Estudio
Se realizó una investigación cuantitativa transversal con 303 mujeres de 18 a 39 años, pertenecientes a facultades del área de la salud de la Universidad de Antioquia. Se utilizó una encuesta estructurada no probabilística con 16 variables cuantitativas y dos preguntas abiertas sobre la definición del orgasmo y las razones para fingirlo. El estudio respetó los principios éticos y el análisis exploratorio se realizó con el programa SPSS® v. 18.0.
Resultados
En cuanto a la definición del orgasmo, se obtuvieron 330 respuestas que se distribuyeron en cinco grupos:
- Máximo placer: 50.3%
- Sensación placentera: 26%
- Sensaciones anatómicas: 16%
- Culminación o clímax: 6%
- No saben cómo definirlo: 1.81%
Con respecto al fingimiento del orgasmo, un 43.6% de las encuestadas lo hacen por diferentes razones. Se obtuvieron 324 respuestas que se distribuyeron en cinco grupos principales:
- Asuntos de la pareja: 26.5% (incluye "engaño altruista" y "aumento de la excitación")
- Miedo/inseguridad: 3.70%
- Aplazamiento sexual: 6.7%
- Aumentar la propia excitación: 0.3%
- Anorgasmia perpetua: 0.6%
Tabla Resumen de Resultados
| Definición de Orgasmo | Porcentaje |
|---|---|
| Máximo placer | 50.3% |
| Sensación placentera | 26% |
| Sensaciones anatómicas | 16% |
| Culminación o clímax | 6% |
| No saben cómo definirlo | 1.81% |
| Razón para Fingir el Orgasmo | Porcentaje |
|---|---|
| Asuntos de la pareja | 26.5% |
| Miedo/inseguridad | 3.70% |
| Aplazamiento sexual | 6.7% |
| Aumentar la propia excitación | 0.3% |
| Anorgasmia perpetua | 0.6% |
Frecuencia de orgasmos por país
