Miguel Ángel Gallardo Paredes, un nombre que resuena con fuerza en el mundo del cómic y la ilustración, nació en Lleida en 1955. A lo largo de su carrera, Gallardo ha dejado una huella imborrable en el panorama artístico español e internacional. En cosa de dos años, Miguel Gallardo ya estaba fundando la revista El Víbora y dibujando en ella junto a Mediavilla.
“El dibujo es mi vida. Es el medio que tengo para comunicarme con los demás”.
Inicios y Trayectoria Profesional
Desde temprana edad, Miguel mostró un gran interés por el dibujo. Total, que aquel niño, fue creciendo y se convirtió en un lector compulsivo de tebeos. Al principio anduvo con un pie en el cómic y otro en la ilustración. Pero poco a poco ha terminado dedicándose por completo a la ilustración. De ahí desembocaron muchas viñetas más y saltos de un lado para otro. ¡Mejor dicho! De una revista a otra.
En 1977, junto a Juanito Mediavilla, realizó la historia "Revuelta en el frenopático" para la revista Disco-Exprés. En esta historia apareció por primera vez Makoki, un personaje que protagonizaría una serie que llegaría a contar con revista propia.
El Víbora: Un Caldo de Cultivo Creativo
Fue la primera oportunidad que encontramos los dibujantes que proveníamos de sitios muy diferentes para publicar. Veníamos de un tiempo donde no había nada y nos encontramos con una situación que prácticamente teníamos un trabajo permanente. Cada mes entregábamos las páginas y nos pagaban y pudimos tener, de alguna manera, una vida regular y dedicarnos a lo que queríamos hacer que era dibujar historietas y El Víbora era un caldo de cultivo acojonante porque estábamos todos allí, con edades parecidas, cada uno haciendo cosas muy distintas y nos mirábamos continuamente lo que hacíamos, intercambiábamos opiniones, era el caldo de cultivo ideal para trabajar.
En cosa de dos años, Miguel Gallardo ya estaba fundando la revista El Víbora y dibujando en ella junto a Mediavilla. Veníamos de un tiempo donde no había nada y nos encontramos con una situación que prácticamente teníamos un trabajo permanente. Cada mes entregábamos las páginas y nos pagaban y pudimos tener, de alguna manera, una vida regular y dedicarnos a lo que queríamos hacer que era dibujar historietas y El Víbora era un caldo de cultivo acojonante porque estábamos todos allí, con edades parecidas, cada uno haciendo cosas muy distintas y nos mirábamos continuamente lo que hacíamos, intercambiábamos opiniones, era el caldo de cultivo ideal para trabajar.
Perro Nick: Parodia y Homenaje al Género Negro
Para El Víbora, Gallardo creó el personaje de Perro Nick, un detective que le sirvió para parodiar/homenajear a sus héroes de la serie negra. Esta es una serie que le supuso un gran salto estilístico, con los colores realizados con la técnica del guasch y con una concepción literaria cercana al cut and paste de William Burroughs.
MG: Si, aquí reuní todas mis referencias de películas, de serie negra, de las novelas pulp de aquella época que tenían unos colores muy cantones, con este tipo de impresión un poco bruta que se sale todo de registro.
MG: Bueno, en Perro Nick está hecho con un sistema - de esto me enteré más tarde - que viene de William Burroughs llamado cut and paste. Burroughs escribió un par de libros cortando textos que encontró por ahí y pegándolos, aunque no tuvieran ningún sentido. Entonces yo que era muy aficionado a la novela negra, a Raymond Chandler sobre todo… lo que hice, básicamente, fue sablear diálogos de Chandler porque me encantan, luego los puedes ver reflejados en películas con Humphrey Bogart, y los puse fuera de contexto, en unas situaciones en que el detective era un detective patoso, en donde nada era lo que parecía y sin embargo todos estos diálogos le daban todo un sentido porque a veces eran más interesantes que la trama.
MG: En El Víbora el único que sabía de perspectiva era Calonge que era el único que tenía una formación universitaria de esto. El resto no las apañábamos como podíamos. Si se parecía un poco a lo que queríamos, bastaba. (risas) Es un poco lo mismo con la anatomía, yo nunca he aprendido anatomía, yo nunca he aprendido nada.
Transición a la Ilustración y Novelas Gráficas
En la década de los noventa, Gallardo empezó a decantarse por la ilustración sin dejar del todo el mundo de los cómics. Al principio anduvo con un pie en el cómic y otro en la ilustración. Pero poco a poco ha terminado dedicándose por completo a la ilustración. Digamos que fue evolucionando y centrándose más en el mundo de la ilustración ¡y de qué manera!
Como ilustrador ha colaborado con La Vanguardia, El País, el periódico Ara y varias revistas o publicaciones nacionales e internacionales. Y es que señores, no es de extrañar que después llegaran ABC, La Vanguardia, El País ¡o incluso diarios internacionales! Como Herald Tribune, The New York Times o The New Yorker.
María y Yo: Un Hito en su Carrera
Cuando parecía que ya no se le podía pedir más, llega con sus novelas gráficas y las portadas de libros y arrasa -otra vez-. Pues ya estás tardando en conocer María y yo. En ella, Miguel y su hija autista son los protagonistas. Ganadora del Premi Nacional Catalunya de Còmic, traducida a ocho idiomas, transformada en documental y por ello… ¡hasta finalista en los premios Goya! ¿Qué más se puede pedir?
Con María y yo di con una veta diferente porque era un tema diferente que tenía que ver con mucha gente que no pertenecía al mundo del cómic, era algo que atañía a muchas familias, a mucha gente, además, que ni siquiera se había acercado nunca al mundo del cómic y con María y yo se acercaron. De hecho va por la novena edición, está traducido en diez idiomas, es un libro de referencia dentro del autismo.
Premios y Reconocimientos
- Tres premios del Salón del Cómic de Barcelona, uno de ellos, por toda su trayectoria.
- Dos premios de la SND (Society of Newspaper Design).
- Un Serra D´Or por el libro ¿Qué le pasa a este niño?.
- Las ilustraciones que realizó para La Vanguardia recibieron el premio de prensa del APIC.
- Premi Nacional Catalunya de Còmic por María y yo.
