Historias de Tres Familias: Tragedia, Misterio y Realidad

Este artículo explora historias impactantes de familias, marcadas por tragedias inesperadas y misterios inexplicables. A través de estos relatos, se analiza el impacto de estos eventos en la vida de los involucrados y en la sociedad en general.

El Caso de Piedad Martínez: Un Infanticidio en Murcia

En diciembre de 1965, la familia Martínez Pérez, residente en el Carril de la Farola en Murcia, se vio golpeada por una serie de muertes inexplicables. María del Carmen, de once meses, falleció repentinamente, y el médico atribuyó su muerte a meningitis. Cinco días después, Mariano, de dos años, también murió, y la misma causa fue certificada. Sin embargo, la tercera muerte, la de Fuensanta, de cuatro años, el 14 de diciembre, generó alarma.

El matrimonio Martínez Pérez y sus siete hijos fueron recluidos en el Hospital Provincial para observación. Se especuló sobre intoxicaciones alimentarias o alergias a tóxicos, e incluso se investigó a los vecinos en busca de otros posibles casos entre menores. Sin embargo, no se encontraron resultados. La familia regresó a casa por Navidad, aún sin conocer la causa de las muertes.

Hospital Provincial de Murcia, donde la familia fue recluida para observación.

El 4 de enero de 1966, Andrés, de cinco años, el menor de los supervivientes, falleció tras sentirse indispuesto después de desayunar. Se le practicó la autopsia y se envió una muestra a Madrid para un examen toxicológico. La familia regresó al hospital, donde fueron visitados por Francisco Umbral, enviado especial de ABC. La familia ocupaba una única habitación con cinco camas.

Umbral escribió: «Los padres tienen en el rostro una triste resignación y en la cabeza, dando vueltas, muchas preguntas que esperan respuesta. Para los niños, entre "tebeos" y muñecos, las horas pasan más rápidas. Ellos no alcanzan a comprender muy bien lo que ocurre. Es la tragedia de la muerte sobre la de la pobreza».

Los análisis confirmaron las sospechas: los cuatro niños fueron envenenados con un fuerte tóxico. El juez ordenó la detención provisional de los padres. El padre fue llevado al Centro Psiquiátrico de El Palmar, y la madre, embarazada, a la Maternidad del Hospital Provincial de San Juan de Dios, junto con las niñas. Se especuló sobre la implicación de un «tercer hombre» o el uso de cianuro.

El 24 de enero, se reveló que el veneno utilizado había sido «DDT» y cianuro potásico mezclados con Neofil y Cruz Verde, administrados con los alimentos. El juez dictó auto de procesamiento y prisión contra el matrimonio, y sus hijos quedaron bajo la tutela de la Junta Provincial de Protección de Menores, excepto Piedad, de 12 años, que fue puesta a disposición del Tribunal Tutelar de Menores.

Piedad: Testigo y Protagonista

«Piedad es personaje de excepción en esta historia», escribió Umbral. La niña había visto morir a sus cuatro hermanos y era la única testigo. Umbral la describió como «casi guapa», con una «mellita graciosa» que le separaba los dientes centrales. Piedad le contó que leía tebeos para no aburrirse en el hospital.

Conforme avanzaron las pesquisas, Piedad confesó haber envenenado a sus hermanos, agobiada por tener que cuidarlos mientras sus padres trabajaban. Mezcló insecticida y pastillas para sacar brillo a los metales en la leche de los niños. Aunque acusó falsamente a su madre de haberle ordenado la muerte de los tres primeros, su padre salió en libertad en marzo, y su madre dos meses después, tras demostrarse que la niña mentía. El informe psiquiátrico reveló que Piedad padecía una psicopatía.

Piedad quedó ingresada en el centro de Las Oblatas, y la prensa se olvidó de la familia Martínez Pérez.

La Historia de Salvador Domínguez (Chiquitito) y Eugenia Torres (Nena)

Salvador Domínguez (Chiquitito) nació en 1936, y Eugenia Torres (Nena) unos años después. Ambos vivieron una infancia marcada por la posguerra y el hambre en Fuerteventura. Chiquitito creció en la loma Este del Valle de Giniginámar, y Nena en la loma Oeste.

Chiquitito recuerda: “Yo era el más pequeño y dormíamos en una cama de hierro: mi madre, mi padre y yo al centro. Llevaba llorando (y lo recuerdo) varios días, día y noche. Mi padre le preguntó a mi madre de madrugada: '¿Qué le pasa a ese niño, mujer?' y mi madre le dijo que hacía días que no comía. Mi padre fue a probar suerte donde las gallinas, que ya ni ponían de hambre que tenían también, y consiguió un huevo pequeñito; recuerdo que mi madre lo puso crudo en una taza y me lo puso en la boca. Y ya dormí”.

Tras la muerte del padre, su madre, Doña Águeda Quesada, comenzó a hacer torrijas para vender. Con diez años, Chiquitito ya trabajaba cuidando ganado. Para aprender a hacer cuentas, iba a la escuela de Lolita por las noches.

En 1958, Salvador regresó de la guerra de Ifni. Conoció a Nena, y se casaron en la iglesia vieja de Giniginámar.

Iglesia de Giniginámar, lugar de matrimonio de Salvador y Nena.

Salvador cuenta: “Arando día y noche en Los Valles, aún soltero, saqué suficiente de un trabajo que salió; de aquellas todo iba a casa de mi madre, porque estaba difícil. Mi madre separó de lo que le di siete mil pesetas y me las dio. Con eso fuimos a Gran Canaria”. Buscaban escapar de la necesidad y la falta de trabajo.

En Gran Canaria, Salvador trabajó en la construcción de la pista del aeropuerto de Gando. Nena montó una dulcería, su vocación desde niña. Durante más de 20 años, tuvieron tres hijos y emprendieron nuevos proyectos, como una peluquería y una frutería. Sin embargo, la dulcería siempre fue su principal proyecto.

Después de nueve años, decidieron regresar a Fuerteventura, cerrando la dulcería un mes al año para visitar a la familia. En 1989, sus hijos les convencieron para dejarlo todo y volver definitivamente. Montaron una tienda de muebles en Gran Tarajal.

Nena dice: “Creo, siempre he creído, que hay una oportunidad, que hay una posibilidad, aunque cuesta mucho trabajo. A mis hijos siempre les dije que el que quiere, consigue”.

Después de 53 años de casados, nunca habrían imaginado todas las aventuras que formarían parte de su vida, siempre buscando mejorar y apoyarse mutuamente.

El Curioso Caso de Natalia Grace: Drama Familiar y Misterio

En la primavera de 2010, Michael y Kristine Barnett, una pareja de Indiana con tres hijos, adoptaron a Natalia Grace, una niña ucraniana de seis años con enanismo. La historia pronto se convirtió en uno de los casos más perturbadores de las últimas décadas en Estados Unidos.

Poco después de la adopción, la familia notó comportamientos inusuales en Natalia. No jugaba con otros niños y escondía objetos afilados. Kristine notó que Natalia tenía vello púbico, lo que les resultó desconcertante para una niña de seis años. Estas observaciones, junto con el testimonio de algunos médicos, alimentaron la sospecha de que Natalia no era una niña, sino una mujer adulta que fingía ser una menor para obtener beneficios.

En 2012, los Barnett solicitaron a un tribunal la modificación legal de la fecha de nacimiento de Natalia, cambiándola de 2003 a 1989. Un juez accedió a modificar su certificado de nacimiento, transformando oficialmente a Natalia en una mujer de 22 años. A partir de entonces, la trataron como adulta. Le alquilaron un pequeño apartamento en Lafayette, la ayudaron a instalarse y, poco después, la familia se mudó a Canadá, dejando a Natalia sola.

En 2013, Natalia conoció a Antwon y Cynthia Mans, quienes iniciaron los trámites para ser sus tutores legales. En 2019, la policía reabrió la investigación tras recibir informes que ponían en duda la edad legal de Natalia. La fiscalía presentó cargos contra los Barnett por negligencia infantil.

Michael Barnett fue juzgado en octubre de 2022 y resultó absuelto de todos los cargos. El jurado determinó que, dado que la edad legal de Natalia era de 22 años en el momento en que fue dejada en Lafayette, no había pruebas suficientes para considerar que había habido negligencia infantil.

En 2023, una prueba de ADN estimó su edad en unos 22 años, lo que significaría que tenía aproximadamente nueve cuando fue adoptada.

El curioso caso de Natalia Grace

Tras su adopción por Antwon y Cynthia Mans en 2023, la relación se deterioró. Natalia acusó a los Mans de abuso físico y emocional, y de controlar sus fondos de la seguridad social. Días antes de la Navidad del 2023, Natalia escapó de la casa de los Mans. Desde entonces vive con la familia DePaul en Nueva York.

La serie documental "El Curioso Caso de Natalia Grace" y la miniserie "Una buena familia americana" exploran este caso desde diferentes perspectivas, intentando desentrañar la verdad detrás de la historia de Natalia Grace.

Natalia Grace en la actualidad.

La serie, que se estrena el 9 de abril en Disney Plus, está inspirada en el caso de Natalia Grace, adoptada como una niña ucraniana con enanismo. Años después, sus padres lograron cambiar su edad legal alegando que era una adulta que fingía ser menor.

En mayo de 2010 Kristine y su ex marido Michael Barnett decidieron ampliar su familia: adoptaron una niña ucraniana de seis años llamada Natalia Grace, que sufría un trastorno del crecimiento óseo llamado displasia espondiloepimetafisaria. No obstante, esta etapa de su vida rápidamente se convirtió en una pesadilla con escalofriantes similitudes a la película de terror La huerfána. La pequeña que habían adoptado era en realidad una joven de 19 años con enanismo.

Aunque el primer año en su nuevo hogar fue relativamente tranquilo, al paso del tiempo la supuesta niña empezó a manifestar síntomas de inestabilidad mental. De acuerdo con la madre adoptiva, Natalia intentó asesinar a sus padres adoptivos en más de una ocasión: "Ella quería matarnos".

Tras no saber nada de ella por meses, la pareja fue detenida por las autoridades de Indiana, EEUU, por abandono a un menor.

El arresto se produjo después de que Natalia declarara ante la policía en 2014 que sus padres la habían abandonado cuando tenía 11 años. Para reforzar su testimonio, la joven se apoyó en una supuesta prueba ósea realizada por un experto. Los resultados apuntaban que tenía ocho años cuando fue adoptada y 11 cuando la abandonaron. No obstante, las pruebas no coinciden con las obtenidas por la familia Barnett.

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