Nena Malo es una figura destacada en el mundo del paisajismo, conocida por su talento y pasión en la creación de espacios únicos y armoniosos. Su historia es un testimonio de cómo la vocación puede transformar una carrera y llevar a una persona a encontrar su verdadero camino.
De la Economía al Paisajismo: Un Cambio de Rumbo Inspirador
Originalmente, Nena Malo se formó en Económicas y Empresariales. Sin embargo, su verdadera pasión siempre fue la decoración y el paisajismo. Decidió cambiar de rumbo y convertir su afición en su modo de vida.
Al terminar sus estudios, Nena Malo montó su propio estudio, con el que continúa decorando jardines e invernaderos por toda la geografía española. Este cambio de carrera demuestra su valentía y determinación para seguir sus sueños.
Un Estilo de Vida Conectado con la Naturaleza
Además de su trabajo como paisajista, Nena Malo es conocida por su relación con Cristian Abelló, el tercer hijo del empresario Juan Abelló. Juntos comparten una vida activa y disfrutan de deportes como el surf.
Las pasadas Navidades, el hijo del magnate ha disfrutado de un viaje de surf con destino Cabo Verde (África) acompañado de su novia, la paisajista Nena Malo, y una pareja de amigos. Durante el viaje, además de practicar surf, el deporte favorito de Cristian, los viajeros han disfrutado de jornadas de pesca navegando a bordo de una embarcación de la zona.
Proyectos que Integran Arte y Diseño
Los jardines diseñados por Nena Malo no solo se caracterizan por su belleza natural, sino también por la integración de elementos artísticos. En algunos de sus proyectos, colabora con artistas mexicanos como Eduardo Terrazas, Gabriel Rico, Gabriel de la Mora, Gonzalo Lebrija, José Dávila y Jorge Méndez Blake, quienes crean esculturas e instalaciones que se integran en el jardín.
Este enfoque innovador y creativo es lo que distingue a Nena Malo en el mundo del paisajismo, creando espacios que son verdaderas obras de arte.
Montse GarrigaCuaik concibió el bar como un tributo al trabajo de los arquitectos Le Corbusier y Mies van der Rohe, pero con formas orgánicas y laca brillante, casi como una escultura que convive con el tono de la casa pero rompe con sus curvas la rectitud.
La Casa de Sotogrande: Un Ejemplo de Diseño y Paisajismo
Un ejemplo del talento de Nena Malo se puede apreciar en una casa ubicada en Sotogrande, donde colaboró en el diseño del jardín. Este proyecto destaca por su armonía y equilibrio entre la arquitectura y la naturaleza.
Los propietarios de esta casa querían un amplio, luminoso, práctico y estético hogar en Sotogrande y, para llevarlo a cabo, contactaron con Santiago Cuaik. Junto a ellos, imponente arte mexicano firmado por Eduardo Terrazas, Gabriel Rico, Gabriel de la Mora, Gonzalo Lebrija o José Dávila y Jorge Méndez Blake, quienes también son los autores de las esculturas e instalaciones que se integran en el jardín diseñado por la paisajista Nena Malo.
La casa pedía color blanco: una construcción moderna de líneas rectas y marcada horizontalidad y complementarla con acentos de color a través del arte, mobiliario y algunos detalles decorativos.
Familia Abelló: Un Legado Empresarial y Social
La vida de Nena Malo también está ligada a la familia Abelló, una de las más influyentes en España. Su suegro, Juan Abelló, es un reconocido empresario con un patrimonio considerable y una larga trayectoria en el mundo de los negocios.
Su padre, Juan Abelló, continúa siendo a sus 82 años uno de los hombres más poderosos de nuestro país, con un patrimonio, según 'Forbes', que supera los 2.900 millones de euros. Íntimo amigo del rey Juan Carlos y compañero de inolvidables jornadas de caza, es además uno de los mayores terratenientes de España; sus fincas suman más de 40.000 hectáreas.
Su hijo Cristian ha heredado esa pasión por la caza de su progenitor, a quien en su círculo íntimo llaman ‘el cazador’.
