Hinchazón en el Embarazo: Causas, Síntomas y Consejos para Aliviarla

Durante el embarazo, es común que las mujeres experimenten diversos cambios en su cuerpo. Uno de los síntomas más frecuentes es la hinchazón o edema, especialmente en las piernas, los tobillos, las manos y la cara. Esta hinchazón suele estar provocada por la retención de líquidos, un fenómeno común en la gestación.

En general, es algo benigno causado por la dificultad que tiene el sistema circulatorio sanguíneo para funcionar al cien por cien. A medida que el embarazo avanza, muchas mujeres notan cómo su cuerpo se infla. Esa hinchazón puedes notarla ya en las primeras semanas de gestación.

Causas de la Retención de Líquidos en el Embarazo

La retención de líquidos en el embarazo suele estar provocada por varios factores:

  • Peso del útero: El útero en crecimiento ejerce presión sobre las venas pélvicas y la vena cava inferior, dificultando el retorno de la sangre desde las extremidades inferiores.
  • Aumento de la sangre en circulación: El volumen de sangre total aumenta desde el comienzo del embarazo para asegurar los requerimientos del bebé.
  • Acción de las hormonas: El aumento de la hormona progesterona relaja las paredes musculares de los vasos sanguíneos, provocando que la sangre se acumule en los mismos.

Estos factores pueden provocar que el sistema vascular linfático, encargado de llevar el líquido tisular de los tejidos a las venas, se vea incapaz de eliminar todo el líquido necesario, dando lugar al edema.

Síntomas Comunes de la Hinchazón

El síntoma más característico es la aparición de edemas, una hinchazón en distintos grados de magnitud de determinadas partes del cuerpo. Lo más habitual es el edema en las piernas, con dolor, ardor, prurito, calambres nocturnos, etc. El edema se produce con mayor frecuencia en piernas y tobillo, aunque en muchos casos puede afectar también a las manos, e incluso a la cara.

Estos síntomas son más comunes en el último período de gestación, sobre todo cuando la embarazada permanece muchas horas seguidas de pie o sin cambiar de postura, y se pueden incrementar a últimas horas del día o en jornadas más calurosas de lo habitual.

¿Cuándo Preocuparse por la Hinchazón?

Por regla general, la mujer embarazada no tiene por qué preocuparse. Conviene eso sí, que se lo comente a su médico. Los edemas del embarazo, aunque molestos, son casi siempre benignos y por tanto no son motivo de alarma mientras no presenten una magnitud excesiva y desaparezcan tras periodos continuados de descanso.

Sin embargo, si la hinchazón persiste y va acompañada de otros síntomas, como hipertensión arterial, alteraciones de la vista o dolor de cabeza, es necesario consultar con el especialista ante un posible riesgo de preeclampsia, una complicación que afecta al 10% de las gestantes y que puede resultar peligrosa si se diagnostica demasiado tarde.

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Consejos para Aliviar la Hinchazón Durante el Embarazo

Existen varias medidas que pueden ayudar a aliviar la hinchazón y mejorar la circulación:

  1. Ejercicio específico para las piernas: Realizar ejercicios suaves como la flexión del pie para extender los músculos de las pantorrillas.
  2. Descansar con las piernas elevadas: Tumbarse y elevar las piernas al menos 15 centímetros por encima del resto del cuerpo durante unos 20 minutos.
  3. Duchas frías en las piernas: Pasar la ducha con agua fría por las piernas dando un suave masaje.
  4. Realizar pequeños paseos diarios: Caminar entre 20 y 30 minutos u otras actividades físicas que impliquen el movimiento de las piernas y faciliten el aumento del riego sanguíneo.
  5. Mantener las piernas elevadas: Cuando se permanece sentada por un largo periodo procurar mantener las piernas en posición elevada. Si es posible, levantarse cada cierto tiempo y dar un paseo corto de cinco minutos.
  6. Evitar exposición al sol y altas temperaturas: No exponerse directamente al sol ni a las altas temperaturas. Asimismo evitar acudir a saunas o los baños calientes muy prolongados.
  7. Evitar estar de pie quieta mucho tiempo: Evitar estar en posición de pie, quieta, y sin descansar durante mucho tiempo.
  8. Usar calzado cómodo: Utilizar un calzado cómodo, de tacón bajo y que no oprima los pies, así como calcetines y medias de una talla adecuada para que no compriman excesivamente las piernas, los muslos ni la cintura.
  9. Dormir de lado: En el momento de dormir, intentar adoptar una posición de lado, preferentemente sobre el costado izquierdo, ya que favorece el flujo sanguíneo entre el corazón y las extremidades inferiores.
  10. Beber líquido abundante: Beber líquido abundante durante el día -al menos dos litros- ayuda a prevenir la hinchazón, pues la hidratación facilita la expulsión del líquido sobrante del cuerpo.
  11. Limitar el consumo de sal: Limitar el consumo de sal, ya que el exceso de sodio entorpece la circulación y favorece la retención de líquidos. Se recomienda incorporar a la dieta alimentos que sean ricos en potasio, puesto que ayudan a eliminar líquidos a través de la orina.
  12. Alimentación correcta: Come abundantes verduras, frutas, cremas vegetales, ensaladas, proteína magra, legumbres y cereales integrales.

Síndrome del Túnel Carpiano en el Embarazo

Algunas embarazadas notan sensación de hormigueo en las manos durante el embarazo. Si es tu caso, no te preocupes, es normal. La retención de líquidos propia del embarazo debido al enlentecimiento del retorno venoso vascular puede favorecer la compresión nerviosa principalmente a su paso por el ligamento anular de la muñeca favoreciendo la sensación de hormigueo en las manos, sobre todo por las mañanas tras el descanso nocturno.

Los síntomas pueden incluir falta de sensibilidad, hormigueo, ardor, molestias o dolores apagados en los dedos, la mano, la muñeca e incluso a lo largo del brazo hasta el hombro.

Consejos para Reducir el Síndrome del Túnel Carpiano

El alivio de todos los síntomas asociados al síndrome del túnel carpiano durante el embarazo se lleva a cabo de diferentes formas. Como primera línea de abordaje, se suele recomendar tratamientos conservadores en mujeres embarazadas.

  • Si es posible, es recomendable evitar cualquier actividad que requiera movimientos manuales fuertes y repetitivos. Si el trabajo de la embarazada requiere este tipo de movimiento, es buena idea usar una muñequera.
  • Realizar movimientos circulares con las muñecas y hacer ejercicios con las manos colgando a ambos lados del cuerpo.
  • Reducir el consumo de sal para disminuir la retención de líquidos. Además, se puede tomar antidiuréticos como el té o comidas que favorezcan la eliminación de líquidos.
  • Aplicar compresas de hielo para reducir la inflamación.

Retención Asimétrica y Otros Signos de Alerta

La retención de líquidos es normal durante el embarazo, pero en ocasiones puede ser indicativo de un problema de salud. El médico se ocupará de vigilar la retención de líquidos durante las revisiones propias del embarazo, pero hay casos en los que es necesario buscar ayuda médica inmediata:

  • Retención asimétrica: hinchazón de una sola pierna, o una pierna más hinchada que la otra.
  • Retención repentina en manos, brazos o cara.
  • Dolor de cabeza fuerte.
  • Presión arterial alta (mayor a 140/90).
  • Problemas de visión.
  • Vómitos.

Estos casos pueden estar relacionados con problemas de salud como la preeclampsia o la trombosis venosa profunda. Afortunadamente son poco frecuentes, pero cuando aparecen necesitan atención médica rápida.

Preguntas Frecuentes

¿Puede una mujer tener el síndrome del túnel carpiano en un embarazo por ovodonación?

Sí, por supuesto. Las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de padecer esta afección del túnel carpiano, independientemente de si el embarazo ha sido de manera natural o por alguna técnica de reproducción asistida como la ovodonación.

¿Qué pronóstico tiene el síndrome del túnel carpiano en embarazadas?

El pronóstico del síndrome del túnel carpiano durante el embarazo es bastante bueno, ya que la presión ejercida sobre el nervio mediano (causante de esta afección) desaparece generalmente tras el parto. Por tanto, la mayoría de embarazadas dejan de sentir las molestias de este síndrome tras dar a luz y no necesitan tratamientos adicionales.

Con frecuencia el hinchazón o edema provocado por la retención de líquidos normal en el embarazo tiende a resolverse poco después del parto. Tras el nacimiento del bebé "las principales causas de esta situación van a desaparecer y lo más habitual es que se normalice la situación en unas semanas y recuperes el tamaño de tus tobillos y piernas.

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