El eterno proceso judicial del supuesto hijo de Juan Carlos Calderón

El compositor, intérprete y arreglista Juan Carlos Calderón falleció en noviembre de 2012 a los 74 años de una insuficiencia cardiaca. Fue una figura fundamental en la música pop española de los años 60 y 70. Diez años después de su muerte, su maestría y creatividad sobreviven en centenares de canciones que resuenan en la memoria colectiva.

Tres años después, se presentaba en el Juzgado nº 1 de Majadahonda (Madrid) una demanda de paternidad por parte del supuesto hijo que tuvo con una bailarina de ballet clásico que también murió. El hombre de 52 años, D. R., que asegura ser hijo del fallecido compositor Juan Carlos Calderón lleva más de siete años esperando que se resuelva su demanda de paternidad, porque los dos hijos del artista, Teresa y Jacobo, se niegan a someterse a las pruebas de ADN. Y la familia de Calderón tampoco da facilidades para que se agilice el proceso y se aclaren cualquier tipo de dudas. El demandante, nacido en Austria y residente en Valencia, es profesor de música y, de momento, prefiere mantenerse en el anonimato.

Según el abogado Fernando Osuna, que lleva el caso como especialista en este tipo de reclamaciones, “mi cliente comenzó el proceso para reivindicar la figura de su madre. Ha estado paralizado durante todo este tiempo porque los hijos no han querido hacerse la prueba de ADN. Cuando murió Juan Carlos Calderón se incineraron sus restos, con lo cual desapareció esa prueba. No creo que hubiera mala intención, pero sí que han puesto muchos impedimentos. Como por esa parte no conseguíamos nada, solicitamos que se procediera a la exhumación del padre de Juan Carlos Calderón. Han pasado siete años y estamos en la recta final. Es un derecho que tienen todos los hijos a saber su filiación”.

Parece ser que Calderón mantuvo, presuntamente, una relación extramatrimonial con una bailarina, y de ella nació el hombre que hoy se ha convertido en protagonista de este proceso. El demandante tiene en la actualidad 52 años. Nació en Viena, donde su madre trabajaba como bailarina en la ópera de la capital austriaca. Vive en Valencia y profesionalmente su vida está centrada en la música. Como explica su abogado, “por ahora no quiere tener una vertiente pública hasta que se resuelva el caso. Presentamos testigos de ese periodo que mantuvieron relación en Viena, Barcelona y documentos y fotos que demostraban esa relación entre la madre de mi cliente y Calderón”.

El compositor cántabro, en una imagen de 2008. (EFE/Nacho García)

Un proceso judicial complicado

A lo largo de estos últimos años, Jacobo y Teresa han conseguido eludir las citas judiciales para someterse a las pruebas de ADN, alegando diferentes motivos, como fueron problemas de salud. El caso lo lleva el juzgado número 1 de la localidad madrileña de Majadahonda.

En este último tramo, y al no poder cotejar el ADN del compositor ni el de los dos hijos, se pidió al juez permiso para exhumar los restos de un pariente directo como era el abuelo paterno, que se encuentra en un cementerio de Cantabria, de donde es originaria la familia de Calderón. Tampoco se dieron facilidades, como asegura Osuna: “Una comisión se personó en el camposanto y la respuesta al juez fue que el panteón estaba cerrado y que no podían entrar. La contestación que dimos fue que avisaran a un cerrajero y que se buscaran la vida porque ese procedimiento era a través de una orden judicial”.

El siguiente paso, como explica el abogado, “será extraer la muestra de ADN, llevarla al Instituto de Toxicología y hacer la comparación entre el nieto y el abuelo. Una vez que tengamos el resultado se hará una vistilla, un juicio para determinar judicialmente esa relación parental al no haber querido los dos hermanos de mi cliente facilitar el proceso”.

Una vida dedicada a la música

Juan Carlos estaba considerado como uno de los grandes compositores y arreglistas de artistas como Nino Bravo, Paloma San Basilio, Rocío Dúrcal, Julio Iglesias y Raphael, entre otros artistas nacionales e internacionales. A Luis Miguel le produjo cuatro discos consecutivos que se convirtieron en éxito de ventas. Fue el autor de temas del grupo Mocedades como ‘Tómame o déjame’ y ‘Eres tú’, que quedó en segundo puesto en el festival de Eurovisión. Con todos ellos mantuvo una relación familiar y profesional hasta su muerte.

Su nombre siempre estuvo asociado a la producción musical y sus composiciones llegaron a ocupar los primeros puestos en las listas de discos más vendidos. Nació en Santander en 1938 en una familia de clase media donde los padres inculcaron a los hijos el interés por las actividades artísticas y culturales. Dos de los hermanos se dedicaron a la pintura y escultura. A Juan Carlos Calderón con 8 años le matricularon en el conservatorio Jesús de Monasterio en Santander y llegaron a considerarlo niño prodigio.

Los padres consideraban que además de la formación musical debía estudiar una carrera. Estudió Derecho sin mayor convicción y en cuanto pudo se dedicó a lo que verdaderamente le gustaba y con lo que consiguió ser reconocido en todo el mundo. En 1963 se casó con Mari Luz Fernández y tuvieron tres hijos. El matrimonio se estableció en Madrid y, muchos años después, Calderón aceptó una oferta profesional y la familia se instaló en Los Ángeles, pero el compositor echaba de menos España y regresaron a la capital.

De la mano de su hermano Ramón, Juan Carlos Calderón (Santander, 1938) descubrió el mundo que se escondía dentro de una maleta. Esa que acumulaba discos de jazz traídos de otros países y que a un joven santanderino, un tanto tímido, le abrieron los oídos y le llenaron el alma de ganas. El idilio entre Calderón y Mocedades comenzó, como tantas historias de amor, con una cinta de cassette. Era el año 72 y a sus manos llegaron las canciones de una banda de voces armoniosas que tendían al country. Mocedades acabaría representando a España en Eurovisión con 'Eres tú', la que a día de hoy es, tras 'Volare', la mejor producción de la historia del concurso. Se canta desde Suecia a Japón o Estados Unidos.

El material con Mocedades «es extraordinario» y concretamente, 'Eres tú', la composición que él definía como su «tarjeta de visita», es «una de las canciones más bonitas del mundo», dice el periodista musical Diego A. Manrique. Considera que el compositor cántabro «encarna la defensa del jazz cuando era una música absolutamente minoritaria en la que el único gran representante era Tete Montoliú». Calderón, destaca, siempre estaba dispuesto a colaborar y era «un entusiasta». Se convirtió en un compositor profesional que hizo «grandiosas canciones».

En los últimos tiempos en que Manrique entrevistó al compositor, Calderón deambulaba en un mundo particular, por el que la banda sonora la marcaba el ritmo de la bossa nova. Como curiosidad, recuerda que tenía instrumentos que para él eran meras herramientas de trabajo «a los que no prestaba especial relevancia», entre ellos, un auténtico piano Fender Rhodes, una joya que hacía que «a los músicos que acudían a grabar se les saltasen los ojos».

Para Nando Agüeros, de una generación posterior, lo que aportó Calderón tiene «un valor enorme que no se reconoce como debería en su tierra». «Ha sido uno de los mejores, por no decir el mejor compositor y arreglista del siglo pasado». Menciona, por ejemplo, su aportación en 'Mediterráneo', de Serrat, que figura «como la mejor canción del siglo pasado en España». También 'América', de Nino Bravo, convertida en «un emblema», y le califica como «motor y alma de Mocedades».

Otro cántabro, David Bustamante, confiesa que trabajar con Calderón fue «un sueño y un privilegio», pues entre todos «siempre fue mi favorito». Y esa admiración se trocó en el primer single que hace ya 20 años publicaba el barquereño, 'Además de ti'. No sería la única colaboración, pues juntos darían forma también a 'Cantabria', que estaría incluida en aquel iniciático álbum homónimo. «Hablar de mi paisano es hablar de uno de los autores de habla hispana más grandes de todos los tiempos», ensalza Bustamante tras más de dos décadas de carrera.

El director de la Banda Municipal de Santander, Vicent Pelechano, califica a Calderón como «un artista internacional» que dejó su huella en canciones «referentes» como 'Tú volverás', 'Cartas amarillas' o 'Perdona, perdona', pero también en artistas identificables con su obra. Julio Iglesias, Camilo Sesto o Paloma San Basilio, entre otros. Y es que la lista de nombres que estuvieron vinculados a las composiciones del cántabro es apabullante y está jalonada de infinidad de números uno y reconocimientos globales.

Madrid, Los Ángeles y Santander eran los tres puntos referenciales del artista que da nombre al Centro Cívico del Río de la Pila, donde estaba el Drink Club, local histórico de la capital cántabra, templo para el jazz y propiedad de su familia en el que bajo su mando, el piano movió sus propias mareas lejos de la bahía. En los últimos años también Soto Iruz, donde tenía su casa y donde una figura de bronce perpetúa su memoria.

Calderón grabó más de 80 discos y compitió en Eurovisión en cuatro ocasiones. Con Mocedades (1973), Sergio y Estíbaliz (1975), Paloma San Basilio (1985) y Nina (1989). Tambien partició en la OTI con Cecilia (1975) y Trigo Limpio (1977). Ganó 5 Premios Grammy, 3 Billboards, 5 Asaps, 2 Premios Ondas, 3 Premios de la Música, 2 Premios Amigo y hasta el premio Arrabalero que le concedió la Asociación Cultural El Río Suena.

La poeta Marisa del Campo fue una de las mejores amigas de Juan Carlos Calderón en Cantabria. Así lo recuerda ella, quien desde Valladolid, donde reside en la actualidad, asegura, con voz entrecortada por la emoción, que «éramos como hermanos». Con el tiempo, esa relación, según dice, se estrechó también con la mujer del compositor, María Luz Fernández ('Tota') y sus hijos.

La amistad de Marisa del Campo y Juan Carlos Calderón se materializó en una de las canciones de amor más celebradas del compositor: 'Serás y seré', que también llevó a los escenarios el grupo Mocedades y que cantaban dos de sus miembros, Sergio y Estíbaliz. «Durante años nos intercambiábamos discos y canciones. Él me mandaba su música y yo mis poemas. Uno de ellos era este y cuando lo leyó me llamó rápidamente para decirme que le había gustado tanto que se estaba planteando hacer una canción con él.

Desde ese mismo Madrid, el periodista y músico Iñaki de la Torre señala que Calderón «definió al menos una mitad del sonido y los arreglos de la llamada música que todos recordamos inconscientemente de los años 70». Plantea «poner de ejemplo sus arreglos para Nino Bravo o directamente las composiciones para Mocedades que los catapultaron a la fama no sólo por causa de Eurovisión».

La periodista Mar Norlander desgrana en el libro ‘Juan Carlos Calderón. ¿Quién eres tú?’ múltiples detalles de la obra y la vida del compositor. Uno de sus temas más celebrados fue ‘Te amaré’, para Miguel Bosé: “Una canción preciosa, una letra redonda… De sus mejores canciones”, afirma. También compuso ‘Caliente, caliente’ para Raffaella Carrá. “Habla de la masturbación femenina”, revela la autora.

Calderón inició su carrera en la década de 1960, primero como arreglista, luego como productor y compositor. “Comenzó en el jazz”, señala Norlander. “El Dúo Dinámico contactó con él, pero no le gustaba el pop. Querían encargarle una canción para una película, Una chica para dos, y eso sí le atrajo; el poder componer para una orquesta. Las orquestas antes solo eran accesibles para las discográficas. Ahí empezó todo. Luego trabajó para Aute, Massiel, Mari Trini, Serrat… Él hizo el arreglo de ‘Mediterráneo’, la obra cumbre de Serrat”.

Probablemente la canción más famosa de Calderón es Eres tú, de Mocedades (1973). Con ella, el conjunto donostiearra quedó segundo en Eurovisión, aunque por poco concurre al certamen con otra canción, ‘El vendedor’. “Escuchaba mucha música americana y ya tenía miras internacionales. ‘El vendedor’, por la que apostaba la discográfica, no le parecía internacional. Sabía lo que había fuera. Pensaba que no iba a entenderse la letra. De modo que incluso el día que iban a operarle de un oído, dijo a su mujer desde la camilla: ‘¡Recuerda a Carmen, de Zafiro, que vaya ‘Eres tú’, que ‘El vendedor’ no nos representa”. Finalmente se salió con la suya, y menos mal: ‘Eres tú’ se tradujo a cinco idiomas y accedió al número 9 en la lista de ventas de Estados Unidos. (Calderón llegó a dirigir la orquesta de España en Eurovisión en cinco ocasiones.)

Mocedades en Eurovisión 1973

Con Nino Bravo vivió una conexión muy especial: “A principios de los setenta, Nino Bravo buscaba diferentes compositores, y Calderón ya se había asociado con Mocedades. En el disco Un beso y una flor (1972) aparecen varios autores, y a Nino le gustaban mucho las canciones de Calderón, como ‘Cartas amarillas’. Una de sus particularidades es que es un enamorado de la voz. Creo que era un cantante frustrado. La voz de Nino Bravo saca el máximo rendimiento de cualquier canción. ¿A quién no iba a gustarle componer para él? Para Calderón era un placer, y enseguida le pilló sus cualidades vocales”.

Otro de sus himnos es “La incondicional”, que compuso para Luis Miguel (1988). “La inspiración fue una muñeca hinchable”, avanza Norlander. “La mayoría de sus composiciones empezaban con la música, pero a la letra hasta última hora estaba haciendo retoques. Estaba en México, Luis Miguel debía terminar la grabación, y uno de los productores encerró a Calderón en una habitación, le metió una muñeca hinchable, y le dijo: ‘¡Hala, inspírate!’. Y salió ‘La incondicional”. También compuso “Te amaré”, para Miguel Bosé (“Una canción preciosa, una letra redonda… Para mí, de sus mejores canciones”), y “Caliente, caliente”, para Raffaella Carrá: “Revela su capacidad para adaptarse al cantante. Si se la pones a Amaia, y no pega. Pero Carrá la engrandece. Habla de la masturbación femenina”.

En 1982 dejó su residencia en Madrid y se fue a vivir, con su familia, a Estados Unidos. “Estaba muy quemado en España. Había tenido tantos éxitos, que las discográficas le exigían que cada canción lo fuera. Tenía una lucha constante con ellas. Se sentía metido en una rueda. Le llamó Herb Alpert y, como dijo, ‘Vi la luz’. Se lleva a su familia y se instalan allí. Más adelante, iba y venía”.

En sus últimos años se sintió incomprendido. “Era muy vital, siempre buscaba formas de componer, y a partir de 2008 ya no le llaman tanto. La industria discográfica sufre un cambio brutal y sentía que no se le había reconocido demasiado”, dice la autora. Una insuficiencia cardiaca se lo llevó a los 76 años, dejándonos su legado y el trabajo de su hijo Jacobo Calderón, quien ha seguido sus pasos.

El libro «El ADN que te parió», escrito por Fermín Cabanillas, presenta los casos más mediáticos de reconocimiento de paternidad en nuestro país, un sector en el que el abogado Fernando Osuna es la máxima autoridad en España. Él es quien ha asesorado al autor.

Según Osuna, el caso más complicado ha sido “el de Ricardo, el hijo secreto del compositor Juan Carlos Calderón, que lo tenemos atascado, porque los otros dos hijos te ponen zancadillas, se niegan a todo, cada vez que el juez los cita no aparecen, ni van a hacerse las pruebas de ADN poniendo todo tipo de excusas.

El demandante en cuestión se llama Ricardo D., y se mantiene en el anonimato. Tiene cincuenta y ocho años y es profesor de música. Su madre era bailarina de ballet y, según Osuna, a sus veinte todos años de edad conoció a Calderón en Valencia, tuvieron una relación y se quedó embarazada. Ricardo y su progenitora vivieron una temporada en Austria, donde nació el músico. La demanda de paternidad se presentó en 2015 y está a la espera de sentencia.

El proceso de Javier Iglesias para conseguir el reconocimiento paternal del cantante Julio Iglesias se está dilatando demasiado, y han recurrido en el Tribunal de la ONU. Habiéndose demostrado judicialmente que Javier es hijo biológico de Julio, nadie entiende tanto recurso y tantas trabas. Es un caso especialmente sangrante. Pero mi cliente tiene la tranquilidad de saber que su padre biológico es el artista. Pase lo que pase no se puede negar que su padre es quien es.

Quizá su éxito más sonado fuera el concerniente a Manuel Díaz y Manuel Benítez, los dos «cordobeses». Ese no fue difícil, porque Benítez se prestó a someterse a las pruebas de paternidad y en seis meses estaba todo solventado. El día que los dos se fundieron en un abrazo públicamente hasta me pudo la emoción. Ese día fui muy feliz. Igual que ocurrió cuando Carlos Baute quiso conocer a su hijo José Daniel.

NombreCanciónArtista
Eres túMocedadesEurovisión 1973
Tómame o déjameMocedadesExito de ventas
La IncondicionalLuis MiguelExito de ventas
Te amaréMiguel BoséExito de ventas
Caliente, CalienteRaffaella CarráExito de ventas

Historia personal de Juan Carlos Calderón Aleaga, exitoso compositor y productor musical

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