Durante el embarazo, las futuras mamás experimentan una variedad de sensaciones y cambios en sus cuerpos a medida que sus bebés se desarrollan. Uno de los momentos más emocionantes es cuando comienzan a sentir los movimientos del bebé. Estos movimientos no solo son una señal de que tu bebé está creciendo, sino también una forma única de conexión con él.
MOVIMIENTOS FETALES, ¿CUANDO SENTIRLOS?, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Los movimientos fetales son las acciones que realiza el bebé dentro del útero materno. No todos los movimientos serán pataditas de bebé.
La pregunta más frecuente en las consultas prenatales es a partir de cuándo se siente al bebé. Aunque el feto comienza a realizar movimientos reflejos alrededor de la octava semana de gestación, sus dimensiones son tan reducidas y el líquido amniótico actúa de forma tan aislante que la madre no puede percibirlos todavía.
Por lo general, el momento en el que se empieza a notar la actividad fetal se sitúa entre las semanas 18 y 22. No obstante, este rango varía según la sensibilidad materna, la posición de la placenta y la cantidad de líquido amniótico.
Existen diferentes tipos de movimientos fetales que puedes experimentar:
- Sacudidas: Son los primeros movimientos que hace el bebé, alrededor de la semana 7, durante el primer trimestre de embarazo. Consisten en pequeños temblores que se producen por la contracción de los músculos del bebé.
- Volteretas: Ya en el segundo trimestre de embarazo, a partir de la semana 16, puedes empezar a notar estos movimientos que hace el bebé cuando cambia de posición dentro del útero porque tiene más espacio para moverse.
- Hipo fetal: Se trata de movimientos rítmicos que pueden volverse habituales cuando alcanzas el segundo trimestre de gestación. El hipo del bebé en el útero es una sensación rítmica o espasmódica que algunas mujeres embarazadas notan en sus vientres. Se asemeja a pequeños movimientos rítmicos, similares a los latidos del corazón, y se siente como una serie de pulsaciones suaves y regulares en el abdomen. El hipo del bebé en el útero es común y generalmente se considera un signo positivo de un desarrollo saludable. A menudo ocurre cuando el bebé traga líquido amniótico y luego el diafragma se contrae involuntariamente.
- Patadas de bebé: Son los movimientos más conocidos, las primeras patadas del bebé son las más esperadas, tanto por las mamás como por el resto de los familiares y amigos y consisten en golpes que da el bebé con sus pies o sus manos contra la pared uterina.
¿Qué indican los movimientos fetales?
Las patadas y movimientos que se perciben durante la gestación son el principal indicador de bienestar fetal y una señal de que el sistema nervioso y muscular del bebé se está desarrollando correctamente.
- Respuesta a estímulos: Las patadas suelen ser una respuesta directa a estímulos externos.
- Establecimiento de ritmos: A medida que avanza el embarazo, las patadas ayudan a identificar los ciclos de sueño y vigilia del bebé.
¿Qué hacer si notas cambios en los movimientos fetales?
Uno de los terrores de cualquier futura mamá es dejar de sentir los movimientos de su bebé y que esto sea una mala señal. Sin embargo, si notas que tu bebé no se mueve tanto como antes, o que sus movimientos son más débiles o menos frecuentes, puede ser una señal de alarma.
Una forma sencilla de hacerlo es contar el número de movimientos que sientes en una hora, al menos dos veces al día.
Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
¡Importante! No uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. Siempre es mejor acudir a tu matrona/ hospital en el momento que precibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.
¿Cómo estimular los movimientos fetales?
Hay algunas formas de estimular los movimientos fetales, aunque no siempre funcionan, ya que depende de la respuesta individual de cada bebé.
- Cambiar de posición: A veces, el bebé se mueve más cuando la madre cambia de postura, ya sea acostada, sentada o de pie.
- Comer o beber algo: Los alimentos modifican los niveles de azúcar en sangre y este cambio puede hacer que tu bebé decida activarse cuando estaba tranquilo. También afecta a su actividad si estás deshidratada.
- Hablarle, cantarle o ponerle música: Como hemos dicho, los movimientos fetales son una forma de comunicación, entre mamá y bebé. Esto se debe a que el bebé puede escuchar los sonidos que provienen del exterior del útero, y responder a ellos.
Akinesia Fetal y Artrogriposis: Cuando los Movimientos son Limitados
La akinesia fetal es un término descriptivo para referirse a un espectro amplio de trastornos que tienen en común el desarrollo de contracturas asociadas a la disminución o ausencia de movimientos fetales. En la literatura médica se han utilizado diferentes nombres para referirse a esta condición, tales como secuencia de deformación de akinesia/hipokinesia fetal (FADS), secuencia de Hipokinesia Fetal (HF), síndrome de Pena-Shokeir, amioplasia congénita, Artrogriposis Múltiple Congénita (AMC), síndrome contractural letal congénito y el síndrome de pterigium múltiple (MPS). El factor común en todas ellas, es la hipomotilidad del feto, secundaria a un numeroso espectro de etiologías genéticas y ambientales.
En términos generales las contracturas en la akinesia son producto de una disminución de los movimientos fetales, secundarios a su vez a alteraciones en el sistema nervioso central, nervios periféricos, músculos, tejido conectivo, enfermedades maternas, agentes ambientales y/o compromiso vascular.
La secuencia de deformación akinésica del feto (FADS) es un término descriptivo que integra las consecuencias en el feto de la limitación al movimiento intrauterino y por ende comprende numerosas y heterogéneas causas responsables de ella. Su incidencia se estima en 1:150000.
Las siguientes son las manifestaciones clínicas encontradas en FADS:
- Contracturas articulares múltiples
- Pterigium en las extremidades
- Hipoplasia pulmonar
- Cordón umbilical corto
- Retardo del crecimiento intrauterino
- Intestino corto
- Líquido amniótico anormal: polihidroamnios por ausencia de deglución fetal
- Al nacer: fracturas por osteoporosis, anomalías craneofaciales como paladar hendido, cuello corto, orejas de implantación baja,
- Criptorquidea
- Inmadurez intestinal por dificultades en la alimentación
Artrogriposis Múltiple Congénita
El nombre artrogriposis deriva de la lengua griega arthron: articulación y gryposis: curvatura. Este nombre describe varias formas de contracturas congénitas de las extremidades o limitación en los rangos de movimientos pasivos y activos de las articulaciones acompañado de anomalías estructurales y/o funcionales de los tejidos blandos circundantes como la cápsula articular y ligamentos periarticulares.
Usamos el término artrogriposis para contracturas que afectan al menos a dos articulaciones en dos regiones diferentes del cuerpo. Estas contracturas son por lo general no progresivas y con frecuencia mejoran gradualmente con un apropiado y oportuno manejo con terapia física y ortopédica, pero que presentan tendencia a reproducirse y volver a la posición inicial si no se mantiene la terapia.
Amioplasia
La amioplasia es un subtipo específico de artrogriposis y la de mayor frecuencia, representando un 25-30% de todos los casos de artrogriposis múltiple congénita.
La amioplasia congénita es una condición esporádica, de etiología indeterminada, caracterizada por la presencia de un posicionamiento específico de las extremidades cuyos músculos han sido reemplazados por tejido fibroso y graso, afectando extremidades superiores, inferiores o ambas.
Artrogriposis Distales
Las artrogriposis distales (AD) son un grupo de síndromes con contracturas que afectan primariamente manos y pies, sin afectar articulaciones proximales y frecuentemente asociadas a dismorfias faciales y herencia dominante.
En la tabla 1 se detallan los diferentes tipos de artrogriposis distales, segun gen afectado.
Síndrome contractural congénito letal
El síndrome contractural congénito letal (LCCS), entidad autosómica recesiva, es la forma más grave y siempre letal de la artrogriposis congénita múltiple. Es un trastorno caracterizado por contracturas articulares congénitas no progresivas que se asemeja en muchos aspectos al síndrome de Pena-Shokeir I, pero que difiere de éste por la no supervivencia después del nacimiento, por la presencia de hidrops fetal marcado y adelgazamiento generalizado de los huesos tubulares.
Este síndrome presenta una alta heterogeneidad genética, distinguiéndose 9 tipos secundarios a mutaciones en distintos genes. (Tabla 2).
Síndrome de Pterigium Múltiple
Este trastorno fenotípica y genotípicamente heterogéneos se caracteriza por retraso del crecimiento, pliegues cutáneos anormales o pterigium múltiples, que comprometen el cuello, áreas antecubital, poplítea, intercrural, y los dedos, con contracturas en flexión de numerosas articulaciones. Además de anomalías genitales, paladar hendido y algunas ocasiones hipoplasia del corazón, pulmón, riñón o cerebro.
Terapia de Movimiento Rítmico
Cuando los reflejos primitivos no han sido correctamente integrados, recurrimos a la terapia del movimiento rítmico.
La terapia del movimiento rítmico se basa en realizar unos movimientos sencillos y rítmicos con el cuerpo que permiten integrar estos reflejos primitivos en reflejos posturales. De esta manera se crearán nuevas conexiones nerviosas que harán que el niño pueda mejorar su atención y alcanzar niveles cognitivos superiores (lectura, escritura, desarrollo de la lógica).
| Tipo de AD | Características | Gen Afectado |
|---|---|---|
| AD1 | Puños cerrados al nacer con desviación cubital, dedos superpuestos en sentido medial y pie equino. | TPM2 |
| AD2A (Síndrome de Freeman-Sheldon) | Boca pequeña, contracturas faciales y articulares distales, escoliosis y baja estatura. | Miosina embriónica |
| AD2B (Síndrome de Sheldon-Hall) | Similar a AD2A, pero menos severo. | TNNI2, TNNT3 |
