Mortalidad Materna en Bolivia: Causas y Prevención

La salud materna es un derecho fundamental que debe ser garantizado por los Estados. Sin embargo, uno de los problemas más persistentes que las afectan es precisamente la alta tasa de mortalidad materna en muchas partes del mundo. En Latinoamérica, Bolivia ocupa el segundo lugar con la razón más alta de mortalidad materna.

A pesar de los avances en los sistemas de salud, las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto continúan cobrando vidas, destacando la necesidad urgente de mejorar el acceso a cuidados médicos de calidad. En 2020 se registraron aproximadamente 287,000 muertes maternas en el mundo, lo que equivale a una cada dos minutos. Las principales causas de estas muertes incluyen hemorragias graves (27%), trastornos hipertensivos como la preeclampsia (16%), infecciones, sepsis y complicaciones derivadas de abortos.

Es fundamental mejorar el acceso a servicios de salud esenciales, garantizando atención prenatal, intraparto y posparto de alta calidad, además de fortalecer la capacitación del personal sanitario en el manejo de emergencias obstétricas como hemorragias y preeclampsia. La lucha contra la mortalidad materna requiere un compromiso global para garantizar que todas las mujeres tengan acceso a cuidados médicos de calidad, independientemente de su ubicación o situación económica.

¿Cómo prevenir la muerte materna desde la partería intercultural y la enfermería obstetriz?

Análisis de la Mortalidad Materna en el Hospital de la Mujer, La Paz

Un estudio realizado en el Hospital de la Mujer en La Paz, Bolivia, durante el período 2018-2022, buscó recopilar las muertes maternas con el propósito de identificar las principales causas y factores que las rodean para contribuir a su prevención. Se llevó a cabo un análisis estadístico basado en las historias clínicas y fichas epidemiológicas de los casos de 30 mujeres que perdieron la vida durante este periodo. El estudio longitudinal, descriptivo y retrospectivo tomo como variables la edad, número de hijos, asistencia a controles prenatales y las causas específicas de cada fallecimiento, además, de examinar las barreras en la atención médica que pudieron influir en estos desenlaces.

En cinco años, de un total de 14,234 nacimientos en el hospital, ocurrieron 30 muertes maternas, lo que representa una tasa de 2.1 por cada 1,000 nacimientos. El 66.7% de las muertes fueron causadas directamente por complicaciones relacionadas con el embarazo. Las principales causas de muerte fueron hemorragias (53%), trastornos hipertensivos (20%), y shock cardiogénico y séptico (7% cada uno). Preocupa que un 37% de estas mujeres no acudieron a controles prenatales, y en muchos casos, enfrentaron dificultades para acceder a atención médica a tiempo. Alrededor del 73% de estas pérdidas pudieron haberse evitado con medidas más efectivas.

Estas muertes reflejan carencias en el sistema de salud, desde la falta de acceso a controles regulares hasta limitaciones en los recursos de los hospitales.

A su vez, precisa que, entre las principales causas de la mortalidad materna en el país, se encuentra la hemorragia (37%), la hipertensión (12%), los abortos inseguros (8%) y las infecciones (5%).

A pesar de que el 85,6% de las mujeres embarazadas en Bolivia reciben al menos cuatro controles prenatales (EDSA, 2016), aún persisten enormes brechas en cuanto a acceso, calidad y cobertura de los servicios de salud. Este Plan se fundamenta en un enfoque de equidad, interculturalidad e intersectorialidad con participación social y enfoque inclusivo.

En definitiva, cada vida que se pierde es una oportunidad que se desvanece en el camino hacia la construcción de un país más justo, equitativo y saludable.

Tabla 1: Principales Causas de Mortalidad Materna en el Hospital de la Mujer, La Paz (2018-2022)

Causa Porcentaje
Hemorragias 53%
Trastornos Hipertensivos 20%
Shock Cardiogénico y Séptico 7%

Mapa de la tasa de mortalidad materna en el mundo.

Factores Contribuyentes a la Mortalidad Materna

Las muertes maternas en Bolivia reflejan la profunda desigualdad existente. Detrás de cada muerte materna, existen barreras estructurales significativas que contribuyen a la tragedia. La respuesta debe ser integral, involucrando familias, comunidades y sistemas de salud, para promover procesos de información, educación y cambio de comportamiento ante los riesgos que enfrentan las mujeres embarazadas.

Uno de los problemas más persistentes que las afectan es precisamente la alta tasa de mortalidad materna en muchas partes del mundo. La calidad del acceso a la salud y los derechos sexuales y derechos reproductivos, siguen siendo una preocupación global, especialmente en países con altos índices de pobreza y desigualdad.

Respecto de la capacidad de los establecimientos de salud para la resolución de emergencias obstétricas, el Ministerio de Salud y Deportes con apoyo del UNFPA llevó adelante un diagnóstico de necesidades para la atención de los Cuidados Obstétricos y Neonatales de Emergencia (CONEm), para identificar brechas en la oferta, disponibilidad y condición de estos servicios.

El UNFPA y otras organizaciones internacionales han señalado que toda muerte materna es prevenible, siendo importante abordar las barreras reales que limitan el acceso a la atención médica.

Atención médica materno-infantil es crucial para reducir la mortalidad materna.

Estrategias de Prevención y Acciones Necesarias

La reducción del sub registro de muertes maternas es un verdadero desafío. Para reducir la mortalidad materna, es fundamental mejorar el acceso a servicios de salud esenciales, garantizando atención prenatal, intraparto y posparto de alta calidad, además de fortalecer la capacitación del personal sanitario en el manejo de emergencias obstétricas como hemorragias y preeclampsia. La lucha contra la mortalidad materna requiere un compromiso global para garantizar que todas las mujeres tengan acceso a cuidados médicos de calidad, independientemente de su ubicación o situación económica.

Es importante abordar las barreras reales que limitan el acceso a la atención médica. La respuesta debe ser integral, involucrando familias, comunidades y sistemas de salud, para promover procesos de información, educación y cambio de comportamiento ante los riesgos que enfrentan las mujeres embarazadas.

UNICEF trabaja estrechamente con gobiernos y otras organizaciones para implementar estrategias de salud materno-infantil, como la mejora de los sistemas de salud y la prevención de enfermedades. Las estrategias clave incluyen:

  • Fortalecimiento de sistemas de salud: para garantizar el acceso universal a atención de calidad.
  • Vacunación: campañas masivas para prevenir enfermedades infecciosas.
  • Acceso a agua potable y saneamiento: esencial para prevenir enfermedades como la diarrea.
  • Programas nutricionales: para combatir la desnutrición infantil.

En comunidades vulnerables, UNICEF implementa iniciativas que abordan las barreras de acceso a servicios de salud esenciales. Estas incluyen la capacitación de personal sanitario local, la provisión de kits de salud básicos y la creación de clínicas móviles que llevan atención a zonas rurales y de difícil acceso.

Además, UNICEF promueve prácticas saludables mediante programas educativos que enseñan a las madres sobre nutrición, higiene y la importancia de la lactancia materna exclusiva. Estas acciones buscan mejorar las condiciones de vida y reducir las tasas de mortalidad infantil.

La salud y nutrición durante el embarazo y la infancia son esenciales para prevenir complicaciones como hemorragias, preeclampsia y enfermedades crónicas.

Publicaciones populares: