Monasterio de Yuso: Historia y Origen del Castellano

Los monasterios de San Millán, ubicados en San Millán de la Cogolla, La Rioja, España, son dos lugares especiales con una rica historia que se entrelaza con los orígenes de la lengua castellana y la cultura española. Este conjunto monástico está compuesto por dos monasterios independientes: San Millán de Suso, el más antiguo, y San Millán de Yuso, construido posteriormente.

Vista panorámica de los Monasterios de San Millán de la Cogolla.

El Monasterio de Suso: Orígenes y Tradición Eremítica

San Millán de Suso, que significa "arriba" en latín, es el monasterio más antiguo. Fue fundado por San Millán, un pastor y eremita que vivió entre los años 473 y 574. De joven aprende de un ermitaño llamado Félix y se retira al valle de Suso. Allí trascurre la última etapa de su vida en la que una comunidad mixta de eremitas se crea a su alrededor. Muere a los 101 años tras habérsele atribuido multitud de milagros. El lugar, que ya era muy visitado en vida del santo, se convirtió en un importantísimo centro de peregrinación.

El cenobio original construido a un lado de las cuevas rupestres, es del siglo VI y se fue ampliando hasta el siglo XI, es por tanto una la mezcla de estilos formados por las cuevas, el primitivo cenobio visigótico, la primera ampliación mozárabe y la ampliación románica. En el interior, entre esta curiosa mezcla de estilos mozárabes y románicos, podemos ver las cuevas donde se enterraron varios personajes anónimos, en la central, estuvo enterrado San Millán hasta el año 1030 en el que se sacaron sus reliquias. En el siglo XII, en su lugar se colocó el actual *cenotafio, que representa al santo yacente vestido con ropas sacerdotales visigodas, construido en alabastro oscuro casi negro.

El monasterio de Suso surgió a partir de las cuevas en las que habitaron los eremitas discípulos de San Millán en el siglo VI. La cueva se fue transformando gradualmente en ermita y luego en iglesia con un pequeño cenobio.

Por si fuera poco, el Monasterio de Suso, pegado como un saliente a la ladera de la montaña, es una rareza arquitectónica. Nada más entrar, debemos fijarnos en su techo donde un bello arco de herradura mozárabe nos da la bienvenida, así como en el mosaico del suelo, conocido como la alfombra de portalejo. Excavadas en la roca, las tres cuevas del monasterio primitivo nos transportan a los tiempos en los que San Millán habitó en ellas. En el centro, destaca un sarcófago del románico tardío que representa al santo con ropas sacerdotales visigóticas.

El Monasterio de Yuso: Un Centro de Cultura y Espiritualidad

El Monasterio de Yuso, que significa "abajo" en latín, fue proyectado a partir del siglo XI por los seguidores de San Millán en el mismo pueblo. Fue mandado construir en el año 1053 por el rey García Sánchez III de Navarra apodado «el de Nájera».

El edificio actual se construye entre los siglos XVI y XVII, y en el vivieron los monjes benedictinos hasta la desamortización de Mendizabal. Estuvo unos años abandonado y a partir de 1878 son monjes agustinos.

Una preciosa portada barroca nos conduce al interior. Una vez dentro la guía nos reúne en el Salón de los reyes alrededor de una réplica de las glosas emilianenses, para acercarnos a la historia del lugar. Una hermosa portada plateresca nos conduce a la iglesia que nos deja con la boca abierta. Se comenzó a construir en 1504 y su estilo es gótico tardío. En el equinoccio de primavera y de otoño a eso de las 6 y cuarto de la tarde, un rayo de luz por el rosetón que se encuentra sobre el coro alto, pasa por un círculo que corona el trascoro e ilumina el centro geométrico de la iglesia, marcando la impecable orientación al este de la iglesia.

Contemplamos también una colección completa de enormes cantorales del siglo XVIII colocados en unas estanterías especiales con carriles y un sistema de ventilación que los protege de la humedad. Y para acabar, pasamos al oratorio de San Millán, una pequeña capilla donde se encuentran las arcas que contuvieron los restos del santo y los de San Felices. Son obras maestras del arte en románico en marfil y datan de los siglos XI y XII respectivamente y tenía oro y piedras preciosas que "desaparecieron" cuando entraron las tropas de Napoleón.

Tras la desamortización de Mendizabal, los dos monasterios, pasaron a manos del estado e intentaron ser vendidos. El de Suso, al ser más pequeño fue comprado por una familia de la zona que lo acabó donando a los monjes años después. El de Yuso, al ser tan grande, no pudo ser vendido y sigue siendo del estado. Desde 1878, una pequeña comunidad de monjes agustinos habita este lugar haciendo vida monástica y gestionando las visitas al monasterio, el cuál no pertenece a ninguna congregación religiosa, sino que es propiedad del estado.

El Monasterio de Yuso, posterior al vecino Monasterio de Suso, fue construido en el siglo XI. Ha tenido varias reconstrucciones y ampliaciones a lo largo de los siglos, en los que han ido conjugando diferentes estilos, destacando por encima de los demás el barroco y el renacentista. Entre sus reliquias se encuentran pintura de Juan de Rizzi y las arquetas de oro y marfil que guardan las reliquias de San Millán.

El monasterio de Yuso, destaca por sus grandes dimensiones y en él confluyen el estilo renacentista y barroco, principalmente. Dentro, se encuentra la iglesia del monasterio, donde se conserva el códice más antiguo de la lengua castellana, las Glosas Emilianenses. También se pueden ver otras obras de arte y manuscritos antiguos en la biblioteca del monasterio.

Además de su importancia histórica y arquitectónica, el Monasterio de Yuso es un centro de espiritualidad y cultura que sigue atrayendo a visitantes de todo el mundo.

El impresionante Claustro del Monasterio de Yuso.

El Origen del Castellano en San Millán de la Cogolla

Los monasterios de San Millán de la Cogolla son dos lugares únicos porque recogen las primeras evidencias del nacimiento del castellano y el euskera en las famosas Glosas Emilianenses, anotaciones en romance en los márgenes de páginas escritas en latín. Además fue el lugar de residencia del monje y primer poeta de nombre conocido en castellano Gonzalo de Berceo.

La lengua y la literatura juega aquí un papel importante, ya que entre los siglos X y XI, un monje del que nada se sabe, puso en los márgenes de algunos libros escritos en latín, pequeñas anotaciones. A esto se le conoce como Las Glosas Emilianenses, y están escritas en lengua romance y en euskera como aclaración del texto escrito en latín. Se encuentran entre líneas y en los márgenes de algunos pasajes del códice Aemilianensis 60. Además de este monje anónimo, en el monasterio aparece en el siglo XIII otra persona muy importante para la lengua castellana, se trata de Gonzalo de Berceo, el primer poeta conocido que escribió en castellano.

El mejor ejemplo de ese nuevo modo de escribir a la española la lengua hablada, el mejor ejemplo para adentrarse en el conocimiento del iberorromance hispano, lo encontramos sin duda en la llamada “glosa emilianense 89”, del Códice Emilianense 60. Aquella que ha llegado a ser considerada por los más reconocidos especialistas como «el primer texto escrito en román paladino».

Texto, en el sentido riguroso de este término. Texto en que se escriben el léxico, la gramática y los sonidos del habla de aquel tiempo.

El monasterio de Suso, en San Millán, se considera simbólicamente como el lugar en el que nace de forma escrita la lengua castellana. En San Millán aparecen los primeros escritos que se conservan de la lengua castellana (y también de euskera) en el mundo. Esas inscripciones son las llamadas Glosas Emilianenses (datadas en el siglo X). Las “glosas” o apuntes son pequeñas traducciones que un monje dejó escritas en los laterales del Códice Emilianense 60. Esas anotaciones estaban hechas con el objetivo de que el pueblo pudiese entender los cánticos y rezos que se realizaban durante las misas, en las que el latín era la lengua oficial. En las Glosas Emilianenses hay anotaciones en castellano y también en euskera, probablemente porque el monje que las hizo era originario del País Vasco.

Glosas emilianenses TVE

Información Práctica para Visitar los Monasterios

Los monasterios de Suso y Yuso son independientes, por ello se deben gestionar las visitas a parte.

Monasterio de Suso:

  • General 4€, grupos de más de 20 personas y jóvenes (13 a 18 años), 3,25€.
  • Gratis niños hasta 12 años. Mayores de 65 años, 1€.
  • Visitas al monasterio de 9.55 a 13.25 h. y de 15.55 a 17.55 h. Lunes cerrado.
  • Reservar hora y día en: 941 37 30 82.
  • Es posible llegar hasta el Monasterio de Suso caminando por la senda que sale desde el cementerio. Tiempo aproximado: 20’. Para los que prefieran ir en bus, cada hora sale uno que te deja en la puerta.

Monasterio de Yuso:

  • La tarifa general son 7€, jubilados (+ 65 años), 4,50€. Niños (7 a 15 años), 3 €. Menores de 7 años, gratis.
  • Horario de 10 a 13.30 h. y de 16 a 18.30 h. Agosto todos los días excepto el 28 de agosto. Domingos tarde y lunes cerrado excepto agosto.
  • El ticket para la visita al Monasterio de Yuso se saca en la portería, en diferente mostrador que la entrada a Suso.
  • Para visitar Yuso no hay problema y puedes sacar la entrada según llegas, te incorporan en un grupo.

Cómo Llegar:

  • Al llegar a la localidad, verás en seguida el Monasterio de Yuso por su gran tamaño, junto a él hay un gran aparcamiento gratuito para dejar tu coche.
  • Pero para visitar Suso, que se encuentra arriba en el monte a 3,2 kilómetros por carretera, no puedes utilizar tu coche, son visitas guiadas que incluyen el transporte, y es conveniente que lo lleves reservado.
  • Puedes llegar al monasterio de Suso con un bus especial que te lleva hasta prácticamente las puertas del monasterio. El bus sube y baja cada 30 minutos y solo se reserva la plaza de la hora de tu visita.
  • También puedes llegar, como hicimos nosotros, dando un paseo por la senda que va a través del monte. Inicio: camino que comienza al lado del cementerio. Está perfectamente marcado, es un camino bastante fácil para cualquiera y se tardan unos 25 minutos en llegar.

Información Adicional:

5% de descuento exclusivo para reservas en la web con el código SANMILLANWEB

Precios de las Visitas

Monasterio Tarifa General Jubilados (+65 años) Niños (7-15 años) Niños (Menores de 7 años)
Suso 4€ 1€ (Mayores de 65 años) 3,25€ (Jóvenes 13-18 años) Gratis
Yuso 7€ 4,50€ 3€ Gratis

El 4 de diciembre de 1997, la UNESCO declaró a este monasterio y al de Suso Patrimonio de la Humanidad por razones históricas, artísticas, religiosas, lingüísticas y literarias, tal y como indican en la página web del propio complejo religioso.

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