La lactancia materna es un alimento completo que aporta los nutrientes esenciales para el desarrollo y crecimiento saludables del bebé. Sin embargo, existen situaciones en las que la madre no puede o no desea amamantar. La decisión de amamantar o no corresponde exclusivamente a la madre.
El profesional sanitario tiene la obligación de ofrecer información clara y exhaustiva sobre los riesgos de no amamantar para la salud del hijo y de la madre. En este artículo, exploraremos métodos seguros y efectivos para suprimir la lactancia materna, ya sea por razones médicas, personales o de destete.
Razones para Suprimir la Lactancia Materna
La lactancia materna se puede cortar por distintas razones:
- Cuando la lactancia está contraindicada por razones médicas para la madre o para el recién nacido.
- Después de dar a luz un feto fallecido o después de un aborto.
- Problemas con la lactancia -sensación de poca leche o dolor en las tomas-.
- Búsqueda de un destete.
- Existencia de una sobreproducción.
- Vuelta al trabajo.
Otro de los supuestos en los que se indica este medicamento es aquel relacionado con la hiperprolactinemia, esto es, cuando se produce un aumento de la hormona prolactina en sangre, “incluyendo ausencia de la menstruación (amenorrea), menstruaciones muy espaciadas en el tiempo (oligomenorrea), ciclos menstruales en los cuales no hay ovulación (anovulación) y secreción de leche en el pecho no asociada con el periodo de lactancia (galactorrea)”, matizan desde la AEMPS.
Está indicado también en pacientes con determinadas patologías como tumores de hipófisis secretores de la hormona prolactina (adenomas hipofisarios - micro y macroprolactinomas) o cuando se produce un incremento de la hormona prolactina sin causa conocida (hiperprolactinemia idiopática).
Métodos Farmacológicos para Suprimir la Lactancia
Cabergolina
La forma de evitar que se produzca la “subida” de la leche es mediante la cabergolina (conocida como la pastilla “para cortar la leche”), un medicamento que ingerido inmediatamente después del parto provoca la retirada de la misma.
En caso de que la madre decida no iniciar la lactancia tras el parto, es eficaz la administración de cabergolina como fármaco inhibidor. El mecanismo de acción de este principio activo, aunque no es conocido del todo, consiste en disminuir la producción de prolactina en la hipófisis.
En referencia a la dosis utilizada, existe una relación dosis-respuesta, la tasa más alta de éxito completo se logró con 1 mg de cabergolina, dosis única, con un tiempo hasta el cese entre 0 y 1 día. La eficacia de la cabergolina no es inferior a la bromocriptina para la inhibición de la lactancia, con la ventaja añadida que se asocia con menos síntomas de rebote y efectos adversos.
La cabergolina es siete veces más selectiva hacia los receptores D2 que la bromocriptina. Los efectos adversos más habituales son náuseas, dolor de cabeza y mareos y se describieron como de corta duración, de resolución automática y dependientes de la dosis.
La cabergolina no debe utilizarse en mujeres con hipertensión inducida por el embarazo, por ejemplo, preeclampsia o hipertensión posparto, ni en hipertensas no controladas a menos que el beneficio potencial se considere mayor que el riesgo posible. En España está considerado el medicamento de elección para la inhibición de la leche.
Es importante tener en cuenta que la cabergolina no es eficaz si se toma cuando han pasado las primeras semanas tras dar a luz. El motivo no es otro que el hecho de que el nivel de prolactina ya habrá subido y la producción de leche se va regulando en función de la succión del bebé.
La cabergolina no debe administrarse, tal y como señalan desde la Asociación Española de Pediatría, “a la vez que los antagonistas de la dopamina (D2), como fenotiazinas, butirofenonas, tioxantenos o metoclopramida, ya que este hecho podría reducir la acción del fármaco sobre la disminución de la prolactina”.
Según indica la ficha técnica del medicamento, la cabergolina tampoco debe asociarse con otros alcaloides ergóticos ni con antibióticos macrólidos (por ejemplo, eritromicina), ya que los efectos adversos podrían aumentar.
Importante: Solo un médico puede recetar la pastilla para cortar la leche, por lo que antes de ir a la farmacia deberás pasar por él o ella.
Bromocriptina
La bromocriptina es un agonista de la dopamina. La dosis utilizada para inhibir la lactancia es 1,25 mg (1/2 comprimido) el primer día con el desayuno y con la cena, seguido de 1 comprimido dos veces al día durante 14 días. El tratamiento debe iniciarse lo antes posible después del parto.
Entre sus principales efectos secundarios se encuentran trastornos cardiovasculares (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular), neurológicos (convulsiones) y psiquiátricos (alucinaciones, episodios maníacos) incluso en algunos casos llegando a la muerte. Por ello, no se debe utilizar en mujeres con hipertensión arterial no controlada, trastornos hipertensivos del embarazo (eclampsia, preeclampsia o hipertensión durante el embarazo), hipertensión posparto, antecedentes de cardiopatía isquémica u otras patologías cardiovasculares graves, así como en aquellas con síntomas o antecedentes de patología psiquiátrica severa.
La tensión arterial de las pacientes debe vigilarse durante el tratamiento, en particular durante los primeros días.
Consideraciones sobre los Fármacos
Dichos medicamentos deberían administrarse lo más tempranamente posible para mejorar su efecto, lo ideal es hacerlo justo después del parto para evitar la elevación de la prolactina en sangre y disminuir al máximo la estimulación hormonal que reciba el pecho. Si se toman cuando ya se ha producido la lactogénesis II (coloquialmente conocida como subida/bajada de la leche) o incluso en periodos posteriores, su eficacia baja drásticamente.
La administración de dicho medicamentos no asegura una potencial “subida de la leche”, existen muchos otros estímulos además de la succión que pueden favorecer esto a parte del desprendimiento de la placenta durante el parto, como abrazar al bebé, olerlo, tocarlo, etc., que generan aumentos de prolactina y oxitocina. Por ello, en todo momento se debe prestar atención al comportamiento del pecho.
El efecto del fármaco inhibidor de la lactancia no es irreversible. Si con posterioridad a su administración la madre decide relactar, puede hacerlo ofreciendo el pecho al niño con gran frecuencia, y estimulando el pecho con otros medios como la extracción manual o mediante sacaleches.
Lactancia materna: Técnicas y recomendaciones
Métodos Naturales para Suprimir la Lactancia
Además de los tratamientos médicos, existen varios remedios naturales que pueden ayudar a reducir la producción de leche:
- Té de salvia: Beber té de salvia es una manera natural de cortar la leche materna, porque es un estrógeno natural que frena la producción. Se recomienda tomar 1 taza de té tres veces por día.
- Compresas frías: Colocar compresas frías sobre los pechos ayuda a bajar la inflamación.
- Hojas de col: Colocar hojas de repollo sobre los senos, evitando el pezón, puede ayudar a reducir la congestión.
- Vitamina B6: Tomar vitamina B6 puede ayudar a reducir la producción de prolactina.
Consejos Complementarios
Aparte de los tratamientos y remedios naturales, puedes seguir estos consejos:
- Quitar las tomas de forma gradual: Quitar las tomas siempre tiene que hacerse progresivamente, de manera que quites una un día y esperes cuatro días hasta quitar otra, y así sucesivamente hasta que ya no quede ninguna.
- No sacar leche: Para cortar la lactancia no es bueno utilizar los aparatos para sacar leche materna, ya que con estos sistemas se aumenta la producción.
- No estimules los pezones: La estimulación de los pezones aumenta la producción de leche.
- Beber agua: La deshidratación ayuda a producir más leche. Por lo tanto, es importante beber abundante agua.
En el caso de que sufras una mastitis es muy importante que continúes dando teta o extrayendo la leche para drenar el pecho y que no se creen abscesos que pueden agravar esta complicación. Lo ideal será seguir el consejo anterior y, en la medida de lo posible, ir reduciendo la frecuencia en la que das teta o te sacas la leche para ir disminuyendo la producción y, a la vez, evitar las molestias propias de la mastitis. Es básico si la padecemos que no utilicemos sujetadores ni ropa apretada.
El Proceso de Destete
El paso de la lactancia materna a otra forma de alimentación es un hito importante. Es normal que te asalten preguntas sobre el destete: cuándo comenzar, cómo hacerlo y qué puede pasar. La decisión de iniciar el destete es muy personal.
¿Cuándo Iniciar el Proceso de Destete?
La decisión sobre cuándo dejar de dar el pecho es muy personal y depende de cada familia. Algunos niños, poco a poco, se interesan más por los alimentos sólidos y realizan menos tomas. Otros, en cambio, dejan el pecho de un día para otro. Los madres también se sienten preparadas para el destete en distintos momentos según sus circunstancias personales. Los expertos aconsejan dar el pecho de manera exclusiva durante los primeros 6 meses. Luego, sugieren combinar la leche materna con alimentos sólidos hasta que el bebé cumpla al menos un año.
Señales de que tu Hijo Está Listo para el Destete
Algunos niños no dejarían nunca el pecho, mientras que otros muestran señales de que están listos para el destete.
Si quieres dejar que tu pequeño tome la iniciativa, fíjate en los siguientes indicios:
- Parece poco interesado o inquieto cuando le das el pecho
- Las tomas son más cortas que antes
- Se distrae fácilmente mientras le das el pecho
- “Juega” en el pecho: se separa, muerde o tira
- Toma el pecho más por la sensación de contacto que por comer (succiona pero no extrae leche activamente)
Cómo Destetar a un Bebé
El destete es más fácil si se realiza de manera gradual, de manera que tanto tú como tu pequeño podáis adaptaros física y emocionalmente. Una opción es ir eliminando una toma cada semana hasta que todas sean sustituidas por un biberón o vaso. Si decides continuar ofreciéndole leche materna, es importante una extracción regular para mantener la producción. Disminuir poco a poco las tomas también puede ayudar a evitar la ingurgitación mamaria.
Estos consejos pueden ayudar a que el proceso de destete sea más sencillo:
- Empieza por eliminar la toma de mediodía, que suele ser la más breve y menos importante.
- Muchas madres que inician el destete dejan la toma de la noche para el final, porque es un momento especial de conexión.
- Si tu hijo ya está comiendo tres comidas sólidas al día y también algún tentempié, seguramente dejará solo el pecho con el tiempo. En ese caso, tu producción de leche se adaptará de forma natural.
- La leche de fórmula es esencial para los bebés menores de un año si no reciben suficiente leche materna. Habla con el profesional de la salud de tu hijo para confirmar que toma la cantidad adecuada.
Pautas para Planificar el Destete de tu Bebé
El proceso de destete es único para cada niño, pero una transición gradual es clave para una nutrición adecuada en cada etapa. Los pediatras recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y después combinar la leche materna y los alimentos sólidos.
Si decides empezar con el destete antes de los 12 meses, la leche de fórmula debe sustituir la lactancia materna. En el caso de los niños de 12 meses o más, se puede introducir leche de vaca entera o una bebida de soya fortificada en lugar de la leche materna. La tabla siguiente es una guía sencilla para planificar el destete teniendo en cuenta la edad de tu hijo.
| Edad | Destete |
|---|---|
| Desde el nacimiento hasta los 6 meses | Lactancia materna exclusiva (a menos que se alimente con leche de fórmula) |
| A partir de los 6 meses | Combinar lactancia materna con alimentos sólidos |
| Menos de 12 meses | Si se resiste, sustituye la leche materna por leche de fórmula |
| Más de 12 meses | Continúa con la lactancia materna, siempre ambos lo disfrutéis |
Cuándo Evitar el Destete
Es recomendable posponer un poco el destete si:
- Crees que tu hijo podría ser alérgico a ciertos alimentos.
- Tu hijo está enfermo.
- Estás enferma y no te sientes con fuerzas para empezar con el destete.
- Tu hijo está pasando por un momento difícil durante el proceso de dentición.
- Tu hijo está viviendo un gran cambio. Por ejemplo, tu familia acaba de mudarse o hay cambios en la guardería.
Síntomas Tras Dejar de Dar el Pecho
Los síntomas del destete pueden ser tanto físicos como emocionales. La ingurgitación mamaria es habitual y, para aliviarla, puedes aplicarte compresas frías o extraer pequeñas cantidades de leche. Evita una extracción excesiva.
Tras el destete, es normal experimentar cambios de humor o tristeza por los cambios hormonales. Estos síntomas son habituales, pero si persisten es recomendable buscar apoyo en seres queridos o un profesional de la salud.
Consecuencias de un Destete Brusco
Dejar de dar el pecho de forma repentina puede tener efectos negativos tanto en la madre como en el bebé. Un enfoque gradual a menudo es más fácil, pero si el destete tiene que ser rápido conviene estar atento a estos efectos para llevar la situación lo mejor posible.
Para la madre:
- Ingurgitación y malestar.
- Riesgo de mastitis.
- Cambios hormonales.
- Aumento de la fertilidad.
Para el bebé:
- Dificultades con la adaptación.
- Menos tiempo de conexión.
- Impacto en el sistema inmunológico.
El destete gradual es lo mejor. Sin embargo, si necesitas una transición rápida, la paciencia y los mimos son la mejor receta.
Consideraciones Finales
Es vital en estos casos realizar un buen acompañamiento psicológico. Si la madre después de haber tomado algún fármaco para “cortar” la leche se arrepiente y desea amamantar de nuevo, simplemente debe reiniciar la estimulación del pecho y dejar que el bebé mame de nuevo. Al hacerlo, los niveles de prolactina sanguíneos irán aumentando gradualmente y la producción irá recuperándose. El hecho de haber tomado cabergolina no se ha asociado con ningún efecto adverso sobre el bebé ni la leche en si misma por lo que se puede reiniciar la lactancia de inmediato.
En el caso de existir dolor, enrojecimiento, fiebre, pechos congestionados, duros o con bultos importantes será necesario actuar y realizar un vaciado parcial del pecho para evitar otras potenciales complicaciones como mastitis o abscesos. El uso de dichas estrategias provoca un empeoramiento de la situación aumentando el dolor y provocando una vivencia más desagradable para las mujeres que ya en algunos casos va unida a un sentimiento de culpa y frustración por abandonar la lactancia. Es vital en estos casos realizar un buen acompañamiento psicológico.
