Una de las principales preocupaciones de los padres, sobre todo de los primerizos, es saber por qué su niño tarda en caminar. ¿Te suena? Si te has hecho esta pregunta, no te preocupes, no estás solo.
Ahora que estamos entrando en el tema, seguro te preguntas cuándo empieza a caminar un niño. No hay una única respuesta, porque cada pequeño tiene su propio ritmo de desarrollo. En cuanto a qué edad comienza a caminar un niño, la mayoría lo hace entre los 12 y 15 meses. Sin embargo, hay pequeños que empiezan antes y otros que lo hacen después, sin que esto sea motivo de alarma.
¿Es Normal que mi Hijo de 15 Meses Aún No Camine?
La respuesta corta es sí. Mientras tu pequeño siga desarrollándose en otras áreas, como el lenguaje o la interacción social, y muestre interés por moverse, no hay motivo de preocupación inmediata.
Es posible que te preguntes a qué edad debe caminar un niño o qué motivos podrían estar detrás de la tardanza. No necesariamente. Es normal que algunos niños tarden más en caminar que otros.
Algunas razones incluyen el temperamento del niño (más observador o tranquilo), falta de motivación para moverse o condiciones físicas leves, como el tono muscular.
El Gateo: ¿Es Necesario?
El gateo es un paso del desarrollo motor del bebé muy importante, pero no imprescindible. En general, los niños empiezan a desplazarse de esta manera entre los 8 y los 11 meses. Algunos bebés se saltan esta fase y se ponen de pie directamente para dar los primeros pasos.
Si es tu caso, es probable que también te preguntes ¿por qué mi hijo no gatea?
- Cuando empiezan a andar, son más hábiles poniendo las manos cuando se van a caer.
- Les da seguridad para alcanzar sus objetivos y les aporta autonomía.
Cómo ya hemos dicho, no gatear no es síntoma de que a tu hijo le pase algo. Es probable que prefiera directamente ponerse de pie y dar sus primeros pasos, y no pasa nada.
Lo primordial para estimular al bebé a gatear es PONERLE EN SUELO, y si es posible, ponerte en el suelo con él. Intentar no ponerle de pie cuando aún no está preparado. A los bebés que se les estimula mucho a estar de pie.
¿Cómo Estimular a tu Hijo a Caminar?
Si ya has observado que tu pequeño está listo para empezar a caminar, puedes ayudarle de muchas maneras. Lo ideal es crear un entorno seguro y motivador, donde pueda practicar sin miedo a caerse. Evita presionar, ya que el proceso debe ser natural y tranquilo.
Si te preguntas cómo enseñar a un niño a caminar, la buena noticia es que existen muchas formas de hacerlo de manera sencilla y divertida. Puedes estimular su marcha de manera divertida y sin presión. Anímalo a ponerse de pie ofreciendo juguetes a su alcance, deja que explore el espacio y proporciona superficies seguras para que se sujete.
El calzado para los primeros pasos debe ser flexible, ligero, con un buen ajuste, antideslizante y transpirable.
Muy fácil, propicia que el bebé tenga espacio para moverse, déjale boca arriba y a ratitos boca abajo cuando esté despierto, deja que tenga un entorno seguro donde poder hacer cosas de bebé, rastrear, más adelante gatear… Respeta su ritmo. Va a tener toda la vida para caminar, pero sólo estos meses para desarrollar y contactar con el suelo.
El bebé gatea perfectamente y puede, incluso, salvar pequeños obstáculos. Le gusta gatear llevando objetos en las manos, como un juguete.
CLAVES para que mi BEBÉ GATEE
¿Qué Pasa si mi Hijo Camina de Puntillas?
Mi hijo anda de puntillas, ¿es normal? La mayoría de los niños comienza a caminar a los 12 a 15 meses de edad, con apoyo del talón a los 18 meses. En las primeras etapas de la marcha los niños suelen poner los pies en diferentes posiciones para caminar.
Se denomina “deambulación en puntillas” a la del niño que camina sobre las puntas de los pies, sin contacto entre los talones y el suelo. Esta actitud es frecuente, sobre todo en los primeros meses del aprendizaje de la marcha o en los seis meses después del inicio de la marcha. En el 7 al 24% de la población infantil se presenta la marcha de puntillas sin asociación con problemas neurológicos, sobre todo en varones (68%).
Con el crecimiento, al final la mayoría adopta un patrón de marcha normal.
¿Qué lo causa?
Se puede deber a muchas causas. La más frecuente es la “marcha de puntillas idiopática o idiopátic walking toe”, que describe a los niños que andan sobre las puntas de los pies sin causa o patología conocida, aunque se ha demostrado una flexibilidad reducida en la articulación del tobillo. Parece que tiene un componente hereditario con antecedentes en algún familiar de hasta un 32-34%. Se trata de niños por lo demás sanos y con un desarrollo normal. Siempre se produce de modo simétrico en los dos pies.
Se exagera cuando caminan descalzos de una habitación a otra o sobre ciertas superficies (baldosas de frío, hierba ...).
Pero también se puede deber a otras causas más graves, como la lesión de ligamentos (acortamiento del tendón de Aquiles), problemas musculares (enfermedades congénitas como la enfermedad de Duchenne), patologías de la columna (siringomielia, etc.) o causas neurológicas (parálisis cerebral por lesión al nacimiento, autismo, lesión medular espinal, etc.).
¿Cuándo Consultar al Pediatra por la Marcha de Puntillas?
Para el diagnóstico se descartarán los problemas más graves ya comentados. Puede incluir: ejercicios de estiramiento con flexión del dorso del pie, estimulación eléctrica neuromuscular, integración sensorial, entrenamiento de la marcha en pasarela rodante, cambios en los zapatos y una pauta de ejercicios en casa.
Otras veces se puede requerir más intervención, con uso de ortesis durante la noche, que consiste en un aparato de plástico ligero que mantiene el pie en un ángulo de 90 grados, mejorando la alineación del pie en la marcha.
La cirugía se reservará, sobre todo a partir de los 4-5 años, para los acortamientos del tendón o en los que no ha sido efectivo el tratamiento conservador (ejercicios rehabilitadores u ortesis correctoras).
Hay estudios que correlacionan el retraso del lenguaje con la marcha de puntillas.
¿Cuándo Preocuparse y Consultar al Pediatra?
Aunque la mayoría de los casos no requieren intervención médica, es recomendable acudir al pediatra si el niño no muestra ningún interés en caminar a los 18 meses o si ves que presenta dificultades al intentar levantarse.
Si tu hijo no muestra interés en caminar a los 18 meses o tiene dificultades para levantarse o moverse, es recomendable acudir al pediatra.
Ante cualquier duda sobre el desarrollo psicomotor de su hijo consulte a su pediatra o fisioterapeuta infantil.
Hitos del Desarrollo a los 12, 15 y 18 Meses
A continuación, se presenta un resumen de los hitos del desarrollo a los 12, 15 y 18 meses, junto con las señales de alarma:
| Edad | Motricidad | Manipulación | Social | Lenguaje | Signos de Alarma |
|---|---|---|---|---|---|
| 12 meses | El niño inicia la marcha con ayuda. | La coordinación mano-ojo es mayor. Mete objetos en una caja. | Imita gestos sencillos. Expresa deseos mediante gestos. | Dice «mama» y «papá» con intención. |
|
| 15 meses | El niño debería caminar solo. | Introduce pequeños objetos dentro de otros. Es más hábil con la cuchara. | Juega a la pelota. Apunta con el índice para pedir lo que quiere. | Dice alguna palabra como «mama» o «papa» con sentido. |
|
| 18 meses | El niño camina seguro y puede empezar a correr y caminar hacia atrás. | Es capaz de pasar hojas de un libro normal. Bebe de un vaso sin problemas. Empieza a garabatear en un papel. | Imita a los adultos realizando tareas cotidianas. | Adquiere una jerga propia. Utiliza un vocabulario de entre 10 y 15 palabras. |
|
Información proporcionada por Dra. Esther Martínez, Nº Colegiado 080837747 | Licenciada en Medicina y Cirugía. Especialista en Pediatría con Formación en Alergología de MAPFRE | WebPediatra, experta en acupuntura y nutrición oncológica. Actualmente lidera la Unidad de Oncología Pediátrica Integrativa del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona. Ha sido pionera en España desarrollando la acupuntura infantil como un procedimiento médico complementario, seguro e indoloro. Compagina su trabajo con la docencia.
