Muchas madres se preguntan por qué su bebé se mueve tanto al dormir. Si tu bebé se mueve mucho mientras duerme, ¡no te preocupes!, es completamente normal. En la mayoría de los casos, esto es parte del desarrollo natural del bebé y no es motivo de preocupación. Los recién nacidos tienen un sistema digestivo inmaduro y reflejos involuntarios que pueden hacer que se muevan, se quejen o incluso hagan pequeños sonidos mientras duermen.
En los primeros meses, algunos bebés pueden presentar molestias relacionadas con la alimentación o la digestión. Alrededor de los 4, 5 y hasta los 6 meses, el bebé empieza a moverse más y a girarse en la cuna. Recuerda que los bebés suelen moverse y hacer ruidos mientras duermen como parte de su desarrollo.
Ciclo de sueño del bebé
Trastornos del Sueño en la Infancia
No es fácil definir los trastornos del sueño en la infancia por varios motivos:
- A menudo existen problemas del sueño en lugar de verdaderos trastornos.
- Muchas veces el problema es para los padres y no para el niño.
- Las diferencias entre lo normal y lo anormal muchas veces dependen de la edad y no del patrón de sueño.
Los mismos síntomas pueden tener significados muy diferentes según la edad del niño. Por ejemplo, es de poco valor saber que un niño moja la cama si no se sabe la edad del mismo, pues es una situación normal a los dos años y no a los nueve.
En resumen:
- Los problemas del sueño serían los patrones de sueño que son insatisfactorios para los padres, el niño o el entorno.
- Mientras que el trastorno sería una alteración real, no una variación, del sueño.
Según los expertos, habría un 20 o 30% de trastornos de sueño en la infancia. En niños mayores de 5 años los despertares nocturnos son uno de los problemas más comunes, con una frecuencia entre el 25 y 50%.
Tipos de Trastornos del Sueño
¿Qué trastornos del sueño se pueden dar a esta edad? Vamos a hablar de algunos de ellos:
Alteraciones del Ritmo Circadiano
El control del ritmo vigilia/sueño por el reloj biológico se establece en los primeros meses de la vida. El que este ciclo sea estable dependerá después de la interacción biológica del niño con el medio ambiente, también llamados sincronizadores externos.
Estos trastornos se deben a un defecto de sincronización del ritmo. En ellos, el periodo largo de sueño se localiza mal dentro del ciclo circadiano.
- Patrones Irregulares de Sueño/Vigilia: Son comportamientos de sueño/vigilia desorganizados y variables. Los períodos de sueño no tienen una duración adecuada. El sueño se interrumpe frecuentemente. No hay un ritmo claro de vigilia/sueño. Y sin embargo, el sueño total sí es el adecuado para su edad. En estos casos pueden ser frecuentes los problemas de comportamiento.
- Síndrome de Adelanto de Fase: El ritmo circadiano está avanzado con respecto al horario habitual. Se adelanta la totalidad de la estructura del día y no sólo el sueño. En niños es muy raro.
- Síndrome de Retraso de Fase: Hay insomnio a la hora de acostarse y dificultad para despertarse por la mañana en el momento deseado. Esto causa somnolencia durante el día. Parece que la tendencia del adolescente a retrasar la fase de sueño es de hasta un 7%. Se puede deber no solo a causas sociales sino también a algunas mutaciones genéticas. La mitad de los adultos que sufren este síndrome lo comenzaron en la infancia o adolescencia. Por ello la importancia de su reconocimiento y tratamiento en la edad pediátrica. Los niños que lo sufren tienen con más frecuencia alteraciones de la personalidad y alteraciones escolares por el absentismo que provocan, los retrasos y la somnolencia diurna.
Sonambulismo
Es muy común en niños en edad escolar y casi siempre es benigno. Se resuelve con la edad, sin necesidad de ningún tratamiento.
Durante estos episodios, el niño se levanta de la cama y camina sin ser completamente consciente de lo que le rodea. Las acciones que pueden hacer varían desde sentarse dormido en la cama hasta caminar y correr muy agitado. El niño sonámbulo también puede hacer tareas complejas. Mientras ocurre, mantiene los ojos abiertos. Puede murmurar o dar respuestas ininteligibles o carentes de significado. Es difícil despertarle y casi nunca recuerda lo sucedido al día siguiente.
Suelen ser más frecuente en varones entre los 7 y los 12 años con antecedentes familiares. Estos trastornos se llaman parasomnias. Suelen aparecer en la fase más profunda del sueño, en la primera mitad de la noche.
Enuresis Nocturna
La enuresis primaria da lugar a una parasomnia ocasionada por la incapacidad de respuesta durante el sueño profundo.
Epilepsia Nocturna
Hay que hacer el diagnóstico diferencial entre ella y las rítmias (movimientos) del sueño. En muchas ocasiones tienen una clínica similar. Es poco frecuente.
Fenómenos Estáticos
Se trata de posiciones peculiares durante el sueño. Son frecuentes en el niño y forman parte del desarrollo normal. Sin embargo, determinadas posiciones que no se pueden cambiar pasivamente o su persistencia más allá de una determinada edad pueden ser los síntomas iniciales de futuros problemas.
Síndrome de Piernas Inquietas
Hay una necesidad urgente de mover las piernas en situaciones de reposo. En muchos casos se asocia con una sensación desagradable que suele aparecer por debajo de las rodillas y se alivia con el movimiento. A veces también tienen síntomas en brazos y/o durante todo el día. Los esfuerzos que el niño hace para detener esos movimientos solo son eficaces durante un corto periodo de tiempo. Tiene un gran impacto en la calidad de vida del niño.
Bebé durmiendo plácidamente
Sus causas no son totalmente conocidas. Se sabe que hay una predisposición familiar. El 70% de los niños y adolescentes que lo sufren tienen un familiar de primer grado afectado. Si hay antecedentes familiares, los síntomas aparecen varios años antes de lo habitual. Otros factores que pueden influir son la alteración en los niveles de hierro o de dopamina.
Síndrome de Apnea-Hipopnea Durante el Sueño (SAHS)
Es un trastorno respiratorio que se produce durante el sueño. Se trata de episodios repetidos de obstrucción completa (apneas) o parcial (hipopneas) de la vía aérea superior. Se debe a que las partes blandas de la garganta se colapsan y ocluyen durante el sueño.
Suelen tener síntomas como el ronquido, aunque no todos los niños que roncan desarrollarán SAHS. Estos niños tienen un sueño intranquilo, se mueven mucho y a veces tienen posturas peculiares, como una hiperextensión del cuello. Tienen un sueño interrumpido, que les impide un descanso reparador. Por ello, estos niños pueden estar más cansados, o tener dolores de cabeza por la mañana, irritabilidad, peor rendimiento escolar o aumento de la actividad (de forma paradójica).
Uno de los mayores obstáculos para un sueño adecuado a esta edad en cantidad y calidad es la televisión. La presencia de un televisor en la habitación, su uso para conciliar el sueño y la exposición prolongada a la televisión (más de dos horas al día) son factores que alteran el sueño. Incrementan los despertares nocturnos y causan problemas a la hora de acostarse. Estos efectos nocivos de la televisión se deben hacer extensivos a otros medios como las consolas e Internet.
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Rutinas para un Sueño Tranquilo
Para ayudar al bebé a quedarse dormido, iniciar una rutina de sueño puede ser de ayuda. Asegúrate de que el bebé se sienta seguro y tranquilo en su ambiente, en todas las edades. En los primeros meses, procura tenerlo en brazos y que te sienta cerca, y luego establece rutinas y crea un entorno seguro.
A partir de los seis meses, más o menos, un niño puede sentirse seguro con un peluche o con las rutinas que le marques. Mediante los intentos repetidos de quedarse dormido en su cuna y la presencia tranquilizadora de papá o mamá, el bebé irá descubriendo poco a poco cómo quedarse dormido de manera más autónoma.
La rutina nocturna es un conjunto de momentos calmantes que dura toda la noche: regresar a casa, tiempo de calidad, baño, juego, comidas, etc. Estas rutinas funcionan como momentos tranquilizadores para el niño, porque le permiten anticipar qué ocurrirá a continuación.
Antes de acostarlo, puedes darle un baño y un masaje, luego ponle el pijama y mételo en su saco de dormir. Durante los primeros meses de vida, el bebé está perdido e intenta encontrar lo que ha conocido durante nueve meses: cercanía, calidez, movimiento, sujeción y contacto humano. Le resultará más fácil dormirse en brazos de su madre o padre.
Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer.
¿Por Qué Se Despierta Mi Bebé Por La Noche?
Si te preguntas si tiene hambre, conviene que sepas que antes de los seis meses, tu bebé puede despertarte porque necesita que lo amamantes o le des un biberón, en función de la opción de alimentación que hayas elegido. Y si no tiene hambre, ¿por qué llora? Si no necesita que le cambies el pañal, si no le están saliendo los dientes y no hay nada más que le moleste, es posible que el bebé se despierte simplemente porque está entre dos ciclos de sueño.
Es normal que los bebés se despierten por la noche durante los primeros meses, porque sus ciclos de sueño son cortos y necesitan comer de noche. Más adelante, si esto sigue ocurriendo, conviene plantearse los hábitos de sueño del niño, si se despierta en el mismo estado que cuando lo acostaste o no y qué recursos tiene para volverse a dormir.
Retrocesos en el Sueño
Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar, pero hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué. No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.
Como los adultos, los bebés pueden sufrir una falta de sueño que puede acumularse a lo largo de días o incluso semanas. Si es el caso, notarás que a tu hijo cada vez le costará más quedarse dormido: puede parecer contradictorio, pero cuanto más cansado está un niño, más le cuesta dormirse.
Hipercansancio
El hipercansancio es una respuesta natural del cuerpo: luchar contra el cansancio secretando hormonas estimulantes. Esta energía hace que el sistema entre en un estado de alerta que complica mucho entrar en un estado de somnolencia para conciliar el sueño y mantenerlo.
Si tu peque está en edad de dormir siestas, es fundamental que las duerma. Recuerda que si tu bebé “no duerme durante el día, dormirá mejor por la noche” es un mito y no funciona así.
Reflejo de Moro
Los sobresaltos suelen suceder en un momento en el que el peque siente falta de apoyo, produciéndose movimientos bruscos en brazos y piernas, a veces en la cara y en los músculos abdominales.
Debemos tener en cuenta que un bebé antes de los 3 meses debe tener signos de reflejo de Moro, el hecho de no tenerlo no sería lo normal. Sin embargo, también hay que tener presente que si el reflejo del Moro perdura más allá del cuarto o quinto mes de edad, no sería normal y podría indicar un daño cerebral.
Los sobresaltos en bebés suelen aparecer durante la fase REM, cuando el sueño es más profundo. Aunque existen sobresaltos tan normales y naturales como el Reflejo de Moro, pero los sonidos y sensaciones nuevos pueden ser siempre extraños para el peque generándole ansiedad y nerviosismo.
Cuando un bebé se asusta y sobresalta mientras está dormido, también puede ser debido a la sensación de inseguridad de haber abandonado el cuerpo de su madre y haber dejado esos “límites” en los que se encontraba que para él eran seguros.
Consejos Adicionales
- Intentar mantener rutinas antes de ir a dormir.
- Respetar unos horarios para acostarse y levantarse.
- Intentar darle su toma cuando lo reclame, de esta manera, evitaremos que se ponga nervioso.
- Evitar pasar de cuartos oscuros a claros demasiado rápido.
- Intentar evitar cambios de temperatura y las corrientes de aire.
- No poner la televisión demasiado alta y evitar ruidos fuertes.
- Los tejidos como el algodón le permitirá moverse a gusto sin oprimirle, además de ser el tejido más cómodo.
- Elegir una cuna pequeña o una mini cuna, en lugar de hacerlo en una cuna grande.
Síndrome de Piernas Inquietas en Bebés
El síndrome de piernas inquietas es una molestia leve o moderada en las piernas del bebé que le producen una necesidad de moverlas para sentir alivio. Los síntomas empeoran al final del día y suelen describirse por debajo de las rodillas. Aunque este trastorno es más común que aparezca en adultos y es frecuente en las embarazadas, también afecta al 2% de los bebés.
En muchos casos los padres confunden estos síntomas con que el niño no quiera dormir o que las molestias se deben a los dolores característicos del crecimiento.
La causa por la que se produce esta enfermedad aún se desconoce pero está relacionada con la deficiencia de hierro. Existen sencillas pautas que pueden reducir los síntomas como realizar estiramientos suaves y establecer hábitos que ayuden al niño a dormir durante más tiempo.
Movimientos Rítmicos del Sueño
Son movimientos que se repiten siempre de la misma forma, con ritmo y que afectan a alguna parte del cuerpo, como la cabeza, el tronco o las extremidades. Son muy frecuentes.
- Head banging: El niño está boca abajo y golpea con la cabeza y a veces con el torso sobre la almohada o el colchón de forma repetitiva. Si está boca arriba, golpea con la nuca sobre la almohada o el cabecero de la cama. No se sabe por qué se producen estos movimientos. Se cree que los realizan para relajarse, como una ayuda para quedarse dormidos.
Lo habitual es que los niños que se duermen haciendo movimientos rítmicos no requieran ningún tipo de tratamiento. Es poco probable que el niño se haga daño incluso cuando parece que se golpea la cabeza con fuerza.
