El peso del bebé suele ser una gran preocupación para los padres, incluso desde el embarazo, ya que desean que su bebé se desarrolle correctamente y esté sano. Durante la gestación, es posible estimar el peso fetal por ecografía y, una vez que nace, poco después del parto, se podrá pesar al bebé y medir su longitud. Además, posteriormente, es importante que el especialista controle periódicamente, en cada revisión, el peso y el tamaño del bebé. Estas mediciones pueden dar información de cómo está siendo su desarrollo e, incluso, alertar de posibles problemas.
Peso del Bebé al Nacer
Durante la gestación, se estima el peso del bebé a partir de ciertas mediciones realizadas durante las ecografías de control del embarazo. Este peso es estimado, puesto que no se está pesando realmente al bebé, pero servirá al especialista para comprobar cómo va creciendo y desarrollándose.
Tras el parto, le realizarán al bebé una serie de exámenes para comprobar que está sano. Dentro de ellos, se encuentra la medición del peso del recién nacido, un control muy importante.
Lo más habitual es que el bebé tenga al nacer un peso alrededor de los 3000 gramos, entre los 2500 y los 4000 gramos. Si pesa menos de 2500g, se considera que es un bebé de bajo peso al nacer, mientras que si supera los 4000g es un bebé de peso alto al nacer.
¿Cómo Evoluciona el Peso del Recién Nacido?
En los primeros días después del nacimiento, quizá puede sorprender a los padres que su bebé pierda algo de peso. Sin embargo, es normal que los recién nacidos bajen hasta un 10% del peso que se determinó al nacer, debido a la pérdida de fluidos, en sus primeros días de vida.
Sin embargo, el bebé recuperará pronto este peso que ha bajado y volverá a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días tras el parto.
Posteriormente, el bebé llevará un gran ritmo de aumento de peso:
- Primeros tres meses de vida: entre 700-900g cada mes.
- Tercer al sexto mes: unos 500-600g al mes.
- Sexto al noveno mes: alrededor de 350-400g mensuales.
- Noveno mes al año de edad: en torno a 250-300g por mes.
Por tanto, el aumento mensual de peso va siendo menor a medida que avanza el primer año de vida del bebé. No obstante, el peso inicial que tenía al nacimiento se llega a triplicar para el momento en el que el bebé cumple sus primeros 12 meses, cuando pesará alrededor de 9 kilos.
Bebés de Bajo Peso al Nacer
Los bebés que nacen con un peso inferior a 2500g se considera que tienen bajo peso al nacer. Estos bebés, aun siendo más pequeños, pueden estar sanos. Sin embargo, los bebés con bajo peso al nacer también pueden padecer un mayor riesgo de problemas de salud y necesitar ciertos cuidados.
Entre los problemas que pueden presentar estos bebés se encuentra:
- Complicaciones para mantener la temperatura idónea, es decir, en la termorregulación.
- Infecciones.
- Ictericia (color amarillento de la piel).
- Dificultades para alimentarse y aumentar de peso.
- Problemas respiratorios.
Además, a largo plazo, el bebé puede presentar un retraso en el desarrollo y problemas de aprendizaje, así como un mayor riesgo de hipertensión arterial, diabetes, obesidad y alteraciones cardiacas.
Cómo Aumentar el Peso del Bebé en el Embarazo de Forma Natural. ¿Sabes Cuanto Pesa tu Bebé?
Posibles Causas
Existen varias causas que pueden hacer que el bebé presente bajo peso al nacer, como por ejemplo:
- Parto prematuro.
- Embarazo múltiple.
- Complicaciones con la placenta.
- Problemas en la embarazada (hipertensión, enfermedades cardíacas, problemas renales...)
- Alteraciones genéticas en el bebé.
- Ciertos medicamentos, tabaco, alcohol y drogas en el embarazo.
- Algunas infecciones durante el embarazo.
- Aumento insuficiente de peso en el embarazo.
- Embarazada de edad adolescente o mayor de 35.
- Padres pequeños.
Por todo ello, los bebés con bajo peso al nacer pueden requerir atención en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) hasta que aumenten de peso y puedan ir a casa.
Bebés de Alto Peso al Nacer
Cuando un bebé pesa al nacer más de 4000g, presenta un peso alto al nacimiento. Esta condición puede causar ciertas dificultades en el parto y aumentar el riesgo de sangrado tras el parto.
¿Qué Significa Muy Bajo Peso al Nacer?
Cuando se determina que un bebé tiene muy bajo peso al nacer significa que ha presentado un peso en el momento del nacimiento inferior a los 1500g.
La principal causa de un muy bajo peso al nacer es que se haya producido un parto prematuro, generalmente, antes de la semana 30 del embarazo.
¿Un Bebé de Bajo Peso Será Pequeño Cuando Sea Adulto?
No tiene por qué.
¿Qué Factores Influyen en el Peso del Recién Nacido?
El peso del bebé es una de las principales preocupaciones de los papás y las mamás debido a que desconocen si está bien. Sin embargo, hay varios aspectos que pueden influir en el peso en el momento del nacimiento. A continuación, se enumeran algunos de ellos:
- Estatura de los progenitores.
- Parto único o parto múltiple. Si la mujer da a luz a gemelos, trillizos, etc.
¿Cómo Sé Que Aumenta Bien de Peso?
La preocupación por el peso es muy frecuente entre muchas madres, pero en la mayoría de los casos todo está funcionando bien y el niño está ganando peso adecuadamente. La mayoría de los bebés alimentados al pecho están sanos, crecen y engordan bien.
En la siguiente tabla de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se exponen los valores de peso normal en niños y niñas con lactancia materna exclusiva durante las primeras semanas de vida. Estas cifras las valorará el pediatra en la consulta pesando al bebé en los distintos controles, idealmente con la misma báscula.
| Semanas de vida | Niños | Niñas |
|---|---|---|
| 0 | 2,5-4,3 kg | 2,4-4,2 kg |
| 1 | 2,6-4,5 kg | 2,5-4,4 kg |
| 2 | 2,8-4,9 kg | 2,7-4,6 kg |
| 3 | 3,1-5,2 kg | 2,9-5,0 kg |
| 4 | 3,4-5,6 kg | 3,1-5,3 kg |
Lo normal es una ganancia de peso de alrededor de 150-250 gramos a la semana durante el primer mes de vida o 20 gramos al día. Idealmente la medición debe ser semanal y en la misma báscula. Si esto no fuera así, se debe acudir al médico para revisar la técnica de lactancia materna y valorar otros problemas médicos.
De Repente, ¿El Bebé Parece Tener Más Hambre Que de Costumbre? ¿Es Eso Normal?
A medida que los bebés crecen son capaces de tomar más leche en cada toma y de aguantar más tiempo sin alimentarse. Sin embargo, a veces parecen tener más hambre de lo habitual. Es posible que el bebé esté atravesando un período de crecimiento rápido (los estirones). Pueden ocurrir en cualquier momento, pero durante los primeros meses los estirones suelen producirse en torno a:
- los siete a 14 días de vida
- los dos meses
- los cuatro meses
- los seis meses
Durante esos períodos y siempre que el bebé parezca que tiene hambre, lo mejor es adaptarse a él y darle más tomas, según lo que necesite. Si pide más porque necesita comer más, la solución es ponerlo más al pecho para que aumente la producción de leche. En resumen, es alimentar al bebé con lactancia a demanda.
¿Cuándo Debería Acudir al Pediatra Si Tengo Dudas de Que Toma lo Suficiente?
Cualquier madre con dudas debería acudir al pediatra para resolverlas y valorar al niño. Idealmente estas dudas se deberían solventar durante los primeros días (primeras 48-72 horas) para que la madre gane confianza.
Diabetes Gestacional y el Peso del Bebé
Una mamá reciente explica que perdió 11 Kg en su embarazo, comenta que siguió un régimen estricto por su diabetes gestacional. Todo el embarazo, y especialmente al final, le metieron mucho miedo porque su niña podía pesar una barbaridad. Una vez más la bola de cristal que utilizan algunos médicos para adivinar el peso de los bebes falló. Su hija nació a término y pesó 2,600 Kg.
Puede parecer anecdótico, pero es increíble la cantidad de casos que llegan una y otra vez a nuestro foro de madres que fueron literalmente atemorizadas por el posible peso de sus bebés o fueron sometidas a dietas muy estrictas durante el embarazo. Muchas de ellas incluso fueron inducidas antes de la fecha de parto o directamente sometidas a cesáreas porque sus bebes eran tan grandes que no podrían pasar por el canal de parto, para luego dar a luz a bebés más bien pequeños o absolutamente normales.
El Error de Contar Calorías
La mayoría de estos regímenes se obsesionan con contar calorías. Introducen alimentos “light” (bajos en grasa) y aunque eliminan los “dulces” no controlan el tipo de hidratos que consumen. Hacen especial énfasis en reducir la cantidad de los mismos y rebajar las grasas ajustando la dieta a un número de calorías concretas, en torno al 30% menos de calorías que una dieta habitual, como si fuese una dieta adelgazante.
Pero esto es un error garrafal de concepto porque confunden calorías con glicemia, que aunque pueda ser parecido no lo es. Las calorías son una medida de energía que se obtiene como producto final de todas las rutas metabólicas (metabolismo de hidratos de carbono, grasas y de proteínas tras pasar por el ciclo de Krebbs). Pero no es una medida de la capacidad de un alimento para aumentar la cantidad de glucosa en sangre, la glucemia, que es lo que de verdad supone un riesgo de cara a los efectos de la diabetes.
Así la misma ACOG (Asociación de obstetricia americana) [1] hace recomendaciones en base a las calorías: 20 por ciento de calorías derivadas de proteínas (como carnes magras, aves, pescado, legumbres, huevos y frutas secas), aproximadamente un 30 a un 40 por ciento de calorías derivadas de grasas no saturadas (derivadas principalmente de plantas y verduras) y de un 40 a un 50 por ciento de calorías derivadas principalmente de carbohidratos complejos (lo que incluye frutas, verduras y granos, incluido pan integral, cereales, pasta y arroz).
El resultado es que podemos encontrar madres a las que se les permite comer frutas de todo tipo, zumos, galletitas, patatas, algunas verduras como el brócoli o la zanahoria, pan, pasta o arroz (ver links de algunas webs con dietas inadecuadas para la diabetes gestacional en el apartado de referencias) sin explicarle que estos alimentos si bien no es preciso prohibirlos deben manejarse con sumo cuidado porque son alimentos que tienden a elevar la glicemia en sangre por su alto grado en almidón independientemente de las calorías que tengan.
Recomendaciones Finales
Si una madre hace picos de hiper/hipoglucemias la secreción de insulina se descontrola mucho más y esto es lo que es malo, no la cantidad de grasas ni el computo global de calorías. Las grasas no son malas. Es más, un bebé en gestación necesita altas dosis de colesterol y ácidos grasos en general para poder formar sus células entre otras cosas. También necesita proteínas e hidratos (con la única restricción de que no sean demasiado hiperglucemiantes).
Cuando en una dieta recomiendan la típica galletita o el pan pseudo-integral o te puedes tomar una tostada pan integral con una cucharadita de mermelada, pero no dos... aunque estos alimentos no sea muy hipercalóricos sí son hiperglucémicos y están metiendo picos de hiperglucemia en espacios hipoglucemiantes por lo estricto de la dieta que sólo deja hacer pocas comidas y en muy poca cantidad.
Precisamente, se ha observado en humanos que pasar hambre, tener una dieta inadecuada o escasa y/o niveles glucémicos descontrolados en el embarazo genera marcas epigenéticas que harán que ese bebé en el futuro tenga más riesgo de obesidad, diabetes y otras enfermedades [2-9] por haberse gestado en un entorno muy diferente desde el punto de vista alimenticio al de “abundancia” que experimentara cuando salga del útero. Y no sólo eso, estos efectos son incluso trans-generacionales, por lo que no sólo afectara a su hijo si no también a sus nietos [10].
