La esterilidad secundaria es algo relativamente frecuente. Muchas parejas se sorprenden cuando, tras haber concebido un hijo de manera natural, encuentran dificultades para lograr un segundo embarazo. Esta situación se conoce como infertilidad secundaria y es más común de lo que parece. Es la dificultad para conseguir un embarazo tras haber tenido uno o más hijos previamente sin tratamientos.
Esta incapacidad para quedar gestante tras uno o varios partos previos, es una situación más común de lo que pensamos. Y puede ser igual de emocionalmente estresante que la “esterilidad primaria”. La pareja pasa por sentimientos autodestructivos, culpabilidad por no poder proporcionar un hermano a nuestro hijo.
La infertilidad secundaria puede generar sentimientos de culpa, frustración y tristeza. La infertilidad primaria afecta a parejas que nunca han logrado un embarazo.
Es fundamental que las parejas que enfrentan la infertilidad secundaria busquen ayuda de un especialista en fertilidad si no logran concebir después de un período de tiempo razonable. Aunque tener un hijo previo puede ser un factor positivo, no garantiza que la concepción futura sea fácil.
En Inebir, abordamos cada caso desde una visión integral, personalizada y basada en evidencia. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, sí hay soluciones. Además, sugerimos siempre acompañar el proceso con cambios positivos en alimentación, ejercicio, descanso y reducción del estrés.
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¿Qué es infertilidad secundaria?
¿Por qué ocurre la infertilidad secundaria?
¿Por qué ocurre esto? ¿No es un factor predictivo positivo el haber tenido un embarazo previo? Hay múltiples razones que pueden dificultar un nuevo embarazo, y muchas no estaban presentes en el pasado. Existen distintos factores que pueden influir en que no podamos conseguir un segundo embarazo.
Causas Femeninas
- Edad de la mujer: En la actualidad, una de las principales causas de esterilidad femenina es la edad de la mujer. La cantidad y la calidad de los ovocitos disminuyen con la edad, siendo muy notable a partir de los 35 años. Y esto es así se haya tenido o no un parto previo.
- Baja reserva ovárica: Hay mujeres que presentan una baja cantidad de ovocitos (detectada por una baja hormona antimulleriana) desde su nacimiento, y que su primera gestación se produjera cuando todavía esa reserva era adecuada. Pero, con el paso del tiempo, esa baja reserva ovárica se complica mucho, tanto por la cantidad, como por la calidad de los ovocitos que restan en el ovario.
- Adherencias pélvicas: Las adherencias pélvicas, o cicatrices, que pueden haber producido una cirugía abdominal previa, incluyendo una cesárea, o una endometriosis, pueden afectar al correcto funcionamiento de la trompa de Falopio. O, incluso, liberar sustancias que afectarían negativamente a la calidad del ovocito, la fecundación o la implantación.
- Problemas uterinos: También se puede haber desarrollado un pólipo, que es un crecimiento benigno unido a la pared del útero, que podría dificultar la implantación. Fibromas y cicatrices en el interior del útero también tendrían el mismo efecto.
- Obstrucción de las trompas de Falopio: Así mismo, la cicatrización de la trompa de Falopio, como resultado de una cirugía previa, una infección pélvica o por otras causas como la endometriosis, podría obstruirlas. En este caso, el óvulo no se encontraría con el espermatozoide.
- Problemas de ovulación: No es extraño que las mujeres presenten diferentes patologías que afectan a la ovulación, seguramente la más conocida es el síndrome de ovario poliquístico (SOP). En estos casos, el primer embarazo pudo ser sencillo, a pesar de tener ciclos largos o irregulares que hacen que sea difícil determinar el momento de la ovulación.
- Endometriosis: Entre un 10-15 % de las mujeres y niñas en edad reproductiva sufren esta condición. Por tanto, se estima que afecta a unos dos millones de españolas.
- Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP): Es una causa común de infertilidad que afecta al 10 % de las mujeres en edad fértil.
- Baja respuesta ovárica: Se estima que los casos de mala respuesta a la estimulación ovárica tienen una prevalencia de entre el 9% y el 24%.
Causas Masculinas
- Disminución de la calidad espermática: Puede que en el momento de la primera gestación, la calidad espermática estuviera en el límite y que debido a la buena salud de los óvulos de la pareja esto no fuera un problema. Pero, con el paso del tiempo la fertilidad masculina puede disminuir, debido a problemas de salud, la ingesta de medicamentos, el estrés, o una nutrición inadecuada.
- Azoospermia: La azoospermia es el término empleado para referirse a la ausencia total de espermatozoides en una muestra seminal.
Otros factores
- Cambio de pareja: Por último, hay que valorar también si ha habido un cambio de pareja, ya sea por parte de la mujer como por parte del hombre.
- Estilo de vida: El estrés y el estilo de vida afectan significativamente a la fertilidad.
- Obesidad: Sí, la obesidad puede tener un impacto negativo en la fertilidad tanto de hombres como de mujeres.
Diagnóstico de la Infertilidad Secundaria
Si tu pareja y tú lleváis más de un año intentando concebir sin éxito (o más de 6 meses si tienes más de 35 años), es recomendable que acudáis a un especialista para que estudie vuestra capacidad reproductiva. El estudio de fertilidad es el primer paso para conocer la causa.
Para poder diagnosticar la infertilidad, es necesaria la evaluación del caso por un especialista en medicina reproductiva mediante pruebas médicas específicas que permitan establecer o descartar el diagnóstico de infertilidad.
Tratamientos para la Infertilidad Secundaria
España es un país de referencia en materia de medicina reproductiva. Existen multitud de tratamientos para personas y parejas con problemas de fertilidad que pueden implicar a uno solo de los miembros de la pareja o a ambos si su origen se debe a la concurrencia de varios factores.
Existen muchas maneras de abordar este problema, algunos tan sencillos como un cambio de estilo de vida y/o de alimentación, y otros más complejos como la cirugía para solventar los problemas de adherencias o endometriosis, pasando por la estimulación de la ovulación mediante medicamentos.
Tratamientos médicos habituales
Los tratamientos médicos habituales implican desde la administración de fármacos hasta la realización de cirugías como, por ejemplo, en el caso de malformaciones uterinas u obstrucción en las trompas de Falopio.
Técnicas de Reproducción Asistida (TRA)
- Inseminación Artificial (IA): La Inseminación Artificial podría ser contemplada en una esterilidad secundaria siempre que la paciente tuviese las trompas permeables, fuese joven (menos de 35 años) y no hubiese ningún factor masculino.
- Fecundación in Vitro (FIV): Otra opción es realizar una Fecundación in Vitro (FIV) con o sin diagnóstico genético preimplantacional (PGT-A) en función de la edad de la paciente.
Opciones Adicionales
Una alternativa que muchas parejas contemplan cuando las TRA no son suficientes es recurrir a donantes de gametos.
Tratamientos de fertilidad cubiertos por la Seguridad Social en España
El Sistema de Seguridad Social ofrece el acceso a tratamiento de fertilidad a parejas que no pueden concebir de manera natural. Entre los servicios que se cubren en los hospitales públicos se encuentran los tratamientos de inseminación artificial, ya sea con semen de donante (IAD) o de la pareja (IAC), los tratamientos de fecundación in vitro, así como la preservación de la fertilidad.
Estos tratamientos están cubiertos para parejas heterosexuales, parejas de mujeres y mujeres solteras. Debido al elevado coste de técnicas como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) o la ovodonación, la Seguridad Social no las financia.
Requisitos de acceso a los tratamientos de fertilidad de la Seguridad Social
- Rango de edad: Es necesario ser mayor de 18 años y el límite de edad máxima establecido para las futuras madres es de 40 años. La mujer debe ser menor de 40 en el momento del inicio del tratamiento. En el caso del varón, la edad límite son los 55 años.
- No tener descendencia previa: Si la pareja tiene hijos previos en común no podrán acceder a los tratamientos de reproducción asistida salvo en condiciones excepcionales como el fallecimiento del niño o si padece una enfermedad grave.
- Ausencia de enfermedades transmisibles: Ambos miembros de la pareja deben estar sanos y estar libres de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH o la Hepatitis C, que puedan transmitirse a la descendencia. Estos pacientes son derivados a clínicas con servicios especializados.
Estos son los requisitos de acceso a nivel nacional establecidos por el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, dependiendo de la comunidad autónoma, estos requisitos pueden variar en cierta medida. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, ha ampliado el límite de edad establecido hasta los 45 años.
Coste de la Fecundación In Vitro (FIV) en España
En cuanto al coste de la FIV en España, este puede variar según la clínica y la ciudad donde se realice el tratamiento. En promedio, el coste de un ciclo de FIV en España oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros, aunque puede llegar a ser más elevado dependiendo de las características específicas del tratamiento.
Es importante tener en cuenta que no todos los aspectos del tratamiento están siempre incluidos en el precio.
Pruebas Genéticas y su Importancia
Es recomendable que cualquier pareja con deseos de concebir se realice pruebas genéticas, ya que muchas veces los padres pueden ser portadores de una enfermedad autosómica recesiva. Si ambos son portadores de la misma enfermedad, aunque no presenten ningún síntoma, existe un riesgo del 25 % de que transmitan la patología a su futuro/a hijo/a.
Esto se aplica a parejas que son capaces de concebir naturalmente, así como a aquellas que reciben tratamiento para la infertilidad.
Recomendaciones para realizar pruebas genéticas
- Si se conoce de antemano que un miembro de la pareja es portador de una enfermedad genética o con componente genético asociado.
- Si la pareja misma ha sufrido problemas para lograr el embarazo o abortos recurrentes.
- Una historia clínica de descendencia aneuploide (nacida viva o aborto) aumenta el riesgo de tener otra descendencia aneuploide y, por consiguiente, es recomendable realizar pruebas genéticas (habitualmente estudios de cariotipo).
- Si ambos miembros tienen un historial familiar de enfermedades genéticas conocidas o abortos espontáneos recurrentes.
La prevalencia de anomalías cromosómicas es de uno de cada 200 nacidos vivos. Su prevención no es posible a nivel preconcepcional, a menos que sea asociado a un Tratamiento de Reproducción Asistida (TRA).
Técnicas como el análisis embrionario o PGT-A permite la selección embrionaria, limita la implantación de embriones cromosómicamente anormales, sorteando la interrupción clínica del embarazo.
De forma significativa, estas anomalías cromosómicas están asociadas con la edad materna avanzada. Por tanto, la edad materna es un factor determinante a la hora de recomendar pruebas genéticas.
Finalmente, respecto a enfermedades monogénicas, exista o no historia familiar, es recomendable realizar pruebas de cribado (test de compatibilidad) en todas las parejas, para identificar aquellas con riesgo reproductivo elevado.
Riesgos y Consideraciones Adicionales
Es importante tener en cuenta que todas las técnicas de reproducción asistida, al igual que cualquier otro procedimiento médico, conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones. En el caso específico de la estimulación ovárica, puede presentarse una hiperestimulación que conlleve síntomas leves como hinchazón y dolor abdominal, náuseas o vómitos.
El SHO es más común en mujeres que se someten a fecundación in vitro o inducción de la ovulación con medicamentos inyectables. A veces, los medicamentos orales para la ovulación (como el clomifeno) también pueden causar SHO, aunque es menos común.
La infertilidad secundaria puede ser silenciosa y desgastante. Muchas personas sienten que no tienen «derecho» a quejarse por no poder tener un segundo hijo si ya son padres. En Inebir lo sabemos. Por eso contamos con psicólogos especializados en fertilidad, que ayudan a transitar esta etapa con herramientas reales y un espacio de escucha empática.
Todos los tratamientos médicos afectan a nivel físico, psicológico, emocional y económico. A pesar de que la infertilidad es una condición que afecta a ambos miembros de la pareja, habitualmente tiene una mayor repercusión psicológica en las mujeres, ya que está más estigmatizado el hecho de que no logren ser madres.
Someterse a un tratamiento de fertilidad puede ser un proceso estresante y abrumador, derivando en problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. Los psicólogos especializados proporcionan herramientas para lograr un mejor equilibrio emocional.
Es fundamental entender que la infertilidad es un problema que afecta a la pareja en su conjunto, no solo a la mujer. Por lo tanto, es esencial que ambos miembros asistan juntos a todas las citas médicas, pruebas, entrevistas y sesiones de apoyo psicológico para hacer frente a este desafío.
