Mi Bebé Está Ardiendo: Causas y Qué Hacer Ante la Fiebre Sin Foco

Como los bebés no hablan, es difícil determinar qué síntomas tienen en cualquier enfermedad. Por ello, los padres deben seguir una serie de pautas a la hora de averiguar qué es exactamente lo que le ocurre al niño.

En el caso de los estados febriles, la fiebre no siempre es consecuencia de una causa conocida. Esto es lo que se denomina fiebre sin foco. Se trata de un aumento de la temperatura por encima de los 38°C sin causa aparente que la produzca.

Causas del Síndrome Febril Sin Foco en el Bebé

El síndrome febril sin foco (FSF) o fiebre sin foco del bebé es una alteración aguda de causa desconocida. Normalmente, se considera fiebre sin foco a partir de los 38 grados de temperatura corporal y que se mantienen durante máximo 3 días. Sin embargo, no es posible determinar el motivo del periodo febril tras realizar una exploración del bebé.

La fiebre por sí misma no es una enfermedad, sino una manifestación clínica de la lucha del organismo frente a alguna infección o inflamación.

La mayoría de casos de fiebre sin foco en los pequeños ocurren por infecciones víricas autolimitadas. Estas infecciones no requieren tratamiento y en la mayoría de las veces son producidas por los siguientes microorganismos:

  • Herpes humano tipo 6: supone aproximadamente el 10% de los casos.
  • Adenovirus.
  • Enterovirus: supone casi el 50% de los casos.
  • Virus respiratorio sincitial.
  • Virus de la influenza.

Sin embargo, en una pequeña proporción, la fiebre sin foco ocurre por una enfermedad bacteriana potencialmente grave, como la meningitis, la neumonía, la bacteriemia oculta o la infección del tracto urinario (siendo ésta última la más frecuente). Por ello, es imprescindible consultar con un médico si el bebé presenta fiebre.

El síndrome febril sin foco también puede ocurrir por causas no infecciosas, pero es menos habitual. Además, este síndrome varía notablemente en función de la edad del lactante, ya que la capacidad de respuesta de su cuerpo y el origen de la fiebre son diferentes.

Fiebre en Bebés de 0 a 3 Meses

Los recién nacidos menores de 28 días son un grupo de alto riesgo para la fiebre sin foco. Alrededor de un 10-15% de los bebés tienen una enfermedad bacteriana grave debido a que aún su sistema inmune es inmaduro y, por tanto, no tiene capacidad para combatir infecciones.

La respuesta febril en los bebés de 1 a 3 meses con enfermedades infecciosas es escasa, por lo que el diagnóstico clínico es complicado.

Las infecciones bacterianas más frecuentes cuando el bebé es menor de 3 meses son causadas por Estreptococo grupo B, Escherichia coli, Listeria, Salmonella o Neumococo.

Fiebre en Bebés de 3 a 36 Meses

A medida que los meses van pasando y los bebés creciendo, su sistema inmune también va madurando y fortaleciéndose. La causa de la fiebre sin foco en los bebés de 3 a 36 meses suele ser menos alarmante en comparación con los recién nacidos. No obstante, hay que tener especial cuidado con aquellos bebé de entre 3 y 36 meses que presenten una temperatura corporal superior a los 39°C puesto que podrían tener una infección bacteriana grave.

Si la temperatura del bebé supera los 40°C o si es mayor de 39,5°C y tiene una cantidad muy elevada de leucocitos en sangre (leucocitosis), entonces el riesgo de padecer una infección bacteriana se incrementa. Por tanto, a mayor temperatura, mayo riesgo de bacteriemia.

Cuando el bebé supera los 3 meses, lo más frecuente es que la infección bacteriana ocurra por Escherichia coli, Salmonella, Neumococo, Staphylocus aureus o Meningococo.

En la mayoría de los casos, los cuidados en bebés de 3 a 36 meses con fiebre sin causa aparente consisten en una buena hidratación y favorecer su descanso. Si la fiebre fuera acompañada de otros síntomas más preocupantes, entonces lo mejor sería acudir al especialista.

Recomendaciones Ante la Aparición de Fiebre

Los padres ante este estado febril sin causa establecida deben tener en cuenta una serie de recomendaciones como el inicio, la duración y la temperatura máxima de la fiebre.

Además, existe una sintomatología general que determina la causa. Por ejemplo, hay que estar atento a la perfusión periférica, es decir, a si el bebé presenta un color sonrosado y está caliente, si tiene las extremidades moteadas o si, por el contrario, muestra un color más bien pálido.

Por otra parte, hay que valorar su esfuerzo respiratorio. También es necesario observar su respuesta social, si sonríe, si está irritable, pero se puede consolar y se calma o si está irritable e inconsolable.

Otro punto importante son los contactos infecciosos que haya podido tener recientemente como en la guardería, el trato con algún familiar enfermo, etc.

Además, hay que controlar el calendario de vacunas, las enfermedades que haya padecido anteriormente, un tratamiento antibiótico antes e incluso si ha realizado algún viaje en el que se hubiera podido producir el contagio.

¿Qué Hacer Si Es Fiebre Sin Foco?

Los especialistas recomiendan seguir un protocolo en caso de encontrarse ante un caso de fiebre sin foco. Es necesario realizar una exploración física rigurosa del paciente y controlar, especialmente, el inicio del aumento de temperatura.

Los expertos pueden realizar también otro tipo de pruebas complementarias como pueden ser: un hemograma, una punción lumbar o un análisis de orina.

Además, es necesario advertir a los padres de los signos clínicos con los que se pueden encontrar con el fin de que continúen la vigilancia desde casa. Hay que tener un especial cuidado también con su irritabilidad, ya que ésta nos indicará cual es la gravedad del problema.

Al bebé se le tratará con antipiréticos para bajar la fiebre, y según la edad y el estado del bebé el médico decidirá si es necesario administrar antibióticos.

Tratamiento de la Fiebre en Niños

La temperatura alta es una de las causas de consulta pediátrica más comunes, por eso como padres es natural que deseemos conocer el tratamiento de la fiebre en niños más oportuno para garantizar la recuperación de nuestro pequeño. Detectar los síntomas de la fiebre y saber cuándo y cómo actuar para aliviar su malestar, es clave.

La temperatura habitual del cuerpo suele ser de entre 36ºC y 37ºC cuando la tomamos con un termómetro oralmente o desde la axila. Cuando el pequeño tiene fiebre, es importante hacer un seguimiento de su temperatura para llevar el control, saber cómo está evolucionando y si el tratamiento está surtiendo efecto.

La fiebre es una respuesta de defensa de nuestro cuerpo normalmente ante la presencia de virus y bacterias. Debido a que es un mecanismo defensivo del cuerpo, la fiebre moderada y breve no es señal de alarma.

Para ayudar a bajar la fiebre en niños, considera lo siguiente:

  • No lo abrigues en exceso: es importante que no lleve demasiadas capas de ropa encima para no incrementar aún más su temperatura corporal.
  • Ducha o baño de agua tibia: durante mucho tiempo se dijo que para bajar la fiebre lo recomendable era un baño o ducha de agua fría. Sin embargo, hoy sabemos que ese remedio casero está contraindicado pues, aunque los baños o compresas frías hacen que la piel se enfríe y que la temperatura periférica baje, para compensar este descenso, nuestro organismo eleva la temperatura del sistema nervioso central, incrementando la fiebre.
  • Mantenlo hidratado: cuando tenemos fiebre perdemos líquidos debido a la sudoración y como estos ayudan al cuerpo a combatir la infección, es importante que le des la mayor cantidad de líquido posible.
  • El ibuprofeno es un medicamento que puede aliviar los síntomas de la fiebre y reducir sus molestias. Existen medicamentos que pueden ayudar a aliviar el dolor leve o moderado y la fiebre.

La fiebre no siempre es un indicador de enfermedad grave y por lo general solo dura unos pocos días. Si la fiebre dura más de 24 horas en niños de 2 años, consulta a un médico.

¿Cuándo Poner el Termómetro a un Niño?

  • Cuando tenga la piel caliente al tacto
  • Cuando un niño activo, deje de moverse y jugar.
  • Cuando se presente somnolencia
  • Cuando tenga falta de apetito (en un niño que come bien)
  • Cuando tenga síntomas de resfriado
  • Cuando tenga una sudoración excesiva estando en reposo
  • Cuando tenga un enrojecimiento de la piel
  • Cuando tenga una respiración agitada.

Cómo tomar la temperatura a un niño y a un bebé

¿Cómo Poner el Termómetro?

Temperatura Oral o Axilar

Este tipo de termómetro tiene la punta delgada y alargada. Si se toma la temperatura en la boca hay que colocarlo debajo de la lengua, diciéndole al niño que no hable ni que lo muerda, durante 3 minutos. En el caso de medir la temperatura axilar hay que colocarlo en el hueco de la axila, sin que entre en contacto con la ropa y mantenerlo durante 5 minutos. La temperatura oral o axilar normal será hasta 37ªC, entre 37-38º C se denominará febrícula y a partir de 38º C se tratará de fiebre.

Temperatura Rectal

Este termómetro tiene la punta más redondeada y más corta. Para que sea algo menos doloroso se puede cubrir la punta del termómetro con vaselina. Coloque al niño de medio lado, con las rodillas flexionadas e inserte suavemente el termómetro en el ano, no más de 2-3 cm. Evite que el niño se mueva sosteniéndolo o con la ayuda de alguien. Mantenga el termómetro durante 1 minuto aproximadamente. La temperatura rectal es medio grado más que la temperatura medida en boca o axila.

Tratamiento

  • En primer lugar debe desabrigarlo y dejarlo con la menor ropa posible.
  • Procure que en la habitación no haga excesivo calor. Si el niño tiene temblores y escalofríos se le puede tapar pero con ropa ligera.
  • Se le pueden poner compresas frías en brazos, piernas y tórax.
  • Haga beber al niño líquidos frescos, en pocas cantidades y frecuentemente.
  • Si la temperatura es mayor de 38ºC se le debe administrar un antitérmico. Los antitérmicos más utilizados son el paracetamol y el ibuprofeno.
  • Si la fiebre no cede fácilmente se puede combinar el paracetamol con el ibuprofeno. Cada 3 horas, aproximadamente, se puede alternar la dosis de ambos.
  • Los antitérmicos alcanzan su máxima eficacia hacia la media hora de su administración.
  • A la media hora de haberle administrado el antitérmico, si la fiebre es alta, puede darle al niño una ducha o baño con agua tibia (nunca con agua muy fría).

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la fiebre de etiología desconocida?

La fiebre de etiología desconocida o sin foco es aquella que suele aparecer en los bebés de 0 a 36 meses. Se trata de una fiebre que supera los 38ºC en menos de 3 días, pero se desconoce la causa de la fiebre.

¿Cuándo se diagnostica síndrome febril sin foco?

Se considera fiebre sin foco aparente cuando la temperatura del bebé es superior a 38 grados durante al menos 3 días y no se ha encontrado ningún motivo que cause este aumento de temperatura corporal.

¿Qué síntomas causa la fiebre sin foco en el bebé?

La fiebre sin foco puede ir acompañada de otros síntomas como los que se comentan a continuación:

  • Irritabilidad.
  • Falta de energía y letargo.
  • Ausencia de apetito.
  • Problemas para conciliar el sueño.

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