Muchos padres se preocupan si ven que su hijo habla menos que otros o empieza a hablar más tarde que los demás. No debemos olvidar que cada niño tiene su propio ritmo.
El desarrollo del lenguaje está relacionado con la capacidad del niño para aprender a comunicarse, expresar y comprender la lengua natural, usada en su entorno social desde el momento de su nacimiento y durante su infancia hasta la pubertad.
Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está inmerso en un entorno rico en estímulos de imágenes, sonidos y está expuesto al habla y al lenguaje de los demás.
Etapas del Desarrollo del Lenguaje
El desarrollo de las habilidades del habla del bebé pasa por diferentes etapas hasta que llega a pronunciar las primeras palabras.
- Lenguaje Preintencional: El lenguaje preintencional sirve para llamar la atención de los adultos y para expresar necesidades básicas como hambre o sueño. Desde los 0 a los 6 meses el bebé dice monosílabos como “ooooh” o “ajo” que carecen de significado para los adultos. Durante esta etapa la comunicación suele tener como punto de partida el llanto del recién nacido y la comunicación no verbal.
- Comunicación intencionada: A partir de los 6 meses y hasta los 12, la criatura comienza a comunicarse de manera intencionada. Por lo que su balbuceo va acompañado de gestos como sacudir la cabeza para decir si o no o señala objetos. En esta fase aparecen gestos como decir adiós con la mano e imitar sonidos de animales u objetos.
- Fase lingüística: Entre los 12 y 18 meses el niño comienza a formar frases con varias palabras seguidas utilizando verbos y adjetivos. Además, es en esta fase dónde más se amplía su vocabulario, contando con 250-300 palabras.
¿Qué es el balbuceo y cómo se comunican los bebés?
Todos los padres esperan con ansias el momento en el que su hijo comienza a decir sus primeras palabras, pero antes de eso los bebés se expresan balbuceando. Cuando el recién nacido comienza a decir sílabas sueltas y a emitir sonidos de expresión, está desarrollando el lenguaje.
El balbuceo es una etapa dentro de este desarrollo en la que los bebés emiten sonidos que han escuchado en algún momento. El balbuceo es la fase en la que los bebés pronuncian de manera espontánea y repetida de sílaba y sonidos para comunicarse. Entre los 0 y 6 meses los bebés dicen palabras como «aaaah», “ga-ga” o “ta-ta-ta”, esto no significa nada, el bebé solo está experimentando los sonidos que puede hacer intentando imitar como hablamos los adultos. Suelen hacerlos sin intención, aunque les sirve como práctica para poder decir sus primeras palabras después.
La comunicación del bebé durante esta etapa suele tener de partida del llanto y la comunicación no verbal a través de sus expresiones y movimientos.
¿Por qué es importante el balbuceo en los bebés?
El balbuceo es un ejercicio verbal muy importante porque con él comienzan a desarrollar la habilidad del habla con la adquisición del lenguaje. Los primeros balbuceos carecen de sentido, pero tienen un gran valor, ya que con ello, el bebé está entrenando su boca, los músculos faciales y las cuerdas vocales para más adelante poder decir las primeras palabras con sentido.
¿Cuándo preocuparse? Signos de Alerta
Es importante estar atentos a ciertos signos que podrían indicar un retraso en el desarrollo del lenguaje:
- No sigue instrucciones simples.
- No dice mamá ni otros nombres.
- No señala o no reconoce partes del cuerpo.
- No emplea frases de tres elementos.
- No maneja un vocabulario cada vez más extenso.
- Los desconocidos no entienden lo que el niño quiere decir o no comprende órdenes de tres pasos.
Normalmente los niños con retraso del lenguaje dicen sus primeras palabras a edades más avanzadas, pasados los 18 meses de edad. Cuando tenemos un niño con problemas de lenguaje debemos diferenciar entre el niño que tiene problemas para expresarse y articular el lenguaje pero con los otros aspectos del lenguaje preservados y un niño con dificultades globales de lenguaje y comunicación. En el primer caso, cuando el problema de lenguaje está centrado en la articulación hablamos de retraso del habla.
Del balbuceo al habla: 5 consejos para estimular el desarrollo del lenguaje de tu bebé
Ya sabemos que antes de pronunciar las primeras palabras, el bebé pasa por varias fases y etapas, aquí te traemos algunos consejos para estimular el desarrollo del lenguaje de tu hijo.
- Contestarle siempreCuando tu bebé comience a balbucear, intenta contestarle para que sienta esa reciprocidad en la comunicación. Si el bebé se siente ignorado cada vez que expresa algún sonido, puede que deje de hacerlo.
- HáblaleCuando los padres hablan a sus hijos les ofrecen muchísimos estímulos, ya que les das un modelo de sonidos que ellos pueden repetir y enriqueces su vocabulario, ya que los bebés no dicen palabras que no han escuchado nunca. Los niños dejan de poder distinguir los sonidos que no oyen con frecuencia, por lo que cuanto más le hables a tu hijo más enriquecido será su repertorio y más rápido comenzará a balbucear y a decir sus primeras palabras.
- EstimulaciónLa estimulación temprana del lenguaje es clave para que el bebé se sienta con más confianza para repetir los sonidos que escucha a su alrededor. Repite los sonidos que hace e invitarle a él a repetir los que hagas tú mientras pasáis tiempo juntos, nombrarle los objetos que le rodean y mencionar a las personas, mamá, papá o tata suelen ser las primeras palabras porque también son las que más escuchan.
- Leer cuentosEscoge un cuento adaptado a la edad de tu pequeño y léeselo, además de dedicarle tiempo de calidad, le estarás ofreciendo muchos estímulos. Si tu hijo es demasiado pequeño para un cuento con letras, puedes escoger algún libro con dibujos grandes o texturas como el libro de Sophie la girafe e inventarte una historia o pronunciar los animales que aparecen en el libro.
- Juega con élAl jugar con él puedes enriquecer su vocabulario mencionando todos los objetos que utilicéis y describiendo lo que estáis haciendo como «Vamos a jugar con el coche rojo». Además, es una muy buena oportunidad para añadir verbos a su vocabulario como “Tráeme”, “Coloca”, etc.
¿Cómo contestar al balbuceo de tu bebé?
Es muy importante la manera en la que los miembros de la familia se dirigen hacia el bebé. Cómo ya hemos comentado, los bebés escuchan y están atentos a todos los estímulos externos. Por ello es bueno que aproveches todas las situaciones para hablar a tu bebé, las situaciones cotidianas se pueden aprovechar muy bien, cuéntale lo que estás haciendo, aunque no entienda todo lo que le dices, además de sentirse participe, estarás enriqueciendo su vocabulario.
Representa todo lo que dices con gestos y cambiando el tono de la voz, por ejemplo, si le estás contando un cuento, ve poniendo voces distintas a los personajes y exagerando las reacciones con gestos que acompañen la historia y que el bebé pueda relacionar. Por supuesto, dirígete a él siempre de manera respetuosa y afectiva, esto no quiere decir que cuando haga algo que está mal no se lo digas, sino que lo hagas de una manera positiva, por ejemplo, si tira algo al suelo porque está enfadado puedes decirle algo cómo “Tirar el chupete al suelo no está bien porque se ensucia” acompañándolo con gestos, señalando al chupete para que pueda relacionar lo que dices con el acto en sí.
Cuando un niño ha aprendido a andar sin dificultades, no presenta algún déficit auditivo ni alteraciones en la motilidad de la boca ni en la coordinación para tragar; no tiene problemas para comprender lo que se le dice pero sí se le dificulta expresarse hablando aunque tiene la intención de comunicarse puede ser un retraso simple del habla.
Es importante acudir con el especialista o logopeda, quien evaluará el lenguaje receptivo (lo que su hijo entiende), el lenguaje expresivo (lo que su hijo puede decir), el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla y el estatus oral-motor del niño.
Anímale a expresarse, aunque sea a base de balbuceos. Deja que grite de alegría y que pronuncie las sílabas que, a partir del sexto mes, emite como respuesta cuando oye tu voz. Emplea un lenguaje sencillo y claro, evitando los términos inventados y mal pronunciados (como "guauguau", en lugar de perrito; "chicha" para la carne u otros...). Ayuda al niño a pronunciar bien las palabras. Gesticula un poco más de lo normal. ¡Prueba con el Baby Signing!
Cada niño se va desarrollando a su propio ritmo, sin embargo, hay cosas que son capaces de hacer a ciertas edades. Cuando los padres u otros adultos le hablan al bebé, le ayudan a comprender cómo es la organización del lenguaje; por lo general se le asigna al bebé un papel activo en la conversación, por lo que el niño comprende el lenguaje antes de poder expresarlo.
La mayoría de los niños desarrollan el lenguaje a la misma edad, y pasando por las mismas etapas debido al proceso biológico de maduración cerebral.
Una de las causas principales por las que un niño no sabe hablar es la poca estimulación. Asimismo, se puede estimular el habla a través del Baby Signing, una técnica que permite a los papás y las mamás comunicarse con el bebé de forma temprana, mediante sencillos gestos con las manos, antes de que el pequeño pueda hablar, ya a partir de los seis meses de edad.
El buen aprendizaje del habla resulta fundamental para el óptimo desarrollo del niño.
A los dos o tres años, muchos niños no saben hablar y sólo pronuncian algunas palabras. Aunque el problema pueda parecer importante, en general, no lo es. El niño empieza a pronunciar las primeras palabras hacia el final del primer año de vida, y, entre los 18 y los 24 meses, aparecen breves frases compuestas de más de dos vocablos.
Cada niño aprende a hablar a su ritmo.
A esta edad es muy probable que ya haya comenzado el colegio. Los niños crecen y desarrollan a ritmos diferentes y ningún niño se ajusta exactamente a una descripción determinada para una edad concreta. En cada área del desarrollo hay un orden bastante previsible o secuencia de acontecimientos, pero también hay un amplio margen de variación que se considera dentro de lo considerado normal. Este orden puede variar al igual que puede hacerlo el momento de la adquisición de un cierto hito. En la mayoría de los casos, esto no quiere decir que el niño tenga problemas en el desarrollo del lenguaje.
