Método Estivill y la Lactancia Materna: Opiniones y Evidencia Científica

Nace un niño y los padres primerizos, y a veces no tan primerizos, se hacen muchas preguntas sobre cómo lograr que sus hijos duerman de un tirón toda la noche. Una tarea muchas veces difícil e infructuosa cuando se trata de poner remedio con diversos métodos. Uno de ellos, el propugnado por el doctor Estivill, tiene tantos adeptos como detractores.

El método Estivill fue especialmente popular entre los padres y madres de hace una década. Siendo diseñado para enseñar a dormir al bebé o niño de forma autónoma, levantó una enorme polémica por animar a los cuidadores a no atender las llamadas de atención de los niños al acostarlos. En este artículo, hablaremos de qué problemas de seguridad pueden plantear sus dictados y de cómo está el debate en la actualidad. Así, hoy queremos preguntarnos si es realmente seguro el método Estivill.

Aquellos que no son partidarios del dicho método y cuyos hijos, siendo bebés, no duermen de un tirón (que son la mayoría de los bebés) muchas veces recurren al colecho, es decir, dormir todos en la misma habitación, padres y bebé (e incluso otro hijo pequeño) bien en la misma cama con los padres o en su cuna pegada al lecho conyugal, generalmente del lado de la madre para facilitar el amamantamiento.

Colecho seguro: una alternativa al método Estivill.

¿Qué es el Método Estivill?

El método Estivill lo conforman una serie de manuales para padres sobre cómo intervenir en el insomnio infantil. El especialista que le dio forma al método fue el doctor Eduard Estivill. Fue especialmente popular hace una década y se basa en el método Ferber o la conocida en psicología clínica como técnica de extinción gradual del sueño infantil.

En realidad, este método fue ideado en 1985 por el pediatra estadounidense Richard Ferber, director del Centro Pediátrico para los Trastornos del Sueño del Hospital Infantil de Boston. Este método para lograr que los niños duerman solos, también denominado "llanto controlado", se basa en el principio de "extinción gradual" que propone la educación conductista.

En resumen, la técnica consiste en dejar al niño dormir solo en su habitación y no atender el llanto, haciendo unas pequeñas visitas, pautadas de antemano y desligadas del comportamiento del niño, para decir una frase. De hecho, el tiempo que deben espaciarse estas visitas está regulado por el manual. Por otro lado, la eficacia del método también se basa en no establecer contacto físico o conversaciones con los más pequeños.

Según Estivill, funciona en la mayoría de los casos; esta técnica asume que el insomnio infantil es producto de hábitos incorrectos por los que el niño ha aprendido que necesita a sus padres para dormir. “Rey, papá y mamá te enseñarán a dormir solo.

Esa rutina se conoce como "espera progresiva" ya que los padres deben ir espaciando el tiempo de espera antes de acudir al llanto del bebé. El primer día deben atender al niño después de 1 minuto, hasta postergar la espera por 5 minutos. El propio Estivill afirma que el secreto radica en la constancia, en la capacidad de los padres para resistir el impulso de acudir inmediatamente al escuchar el llanto del bebé.

⛔ METODO ESTIVILL para DORMIR 👈 Porque NO se debe DEJAR LLORAR a un BEBÉ ✅ [VERIFICADO] Rosa Jové

Críticas y problemas de seguridad del Método Estivill

El método Estivill, así como la conocida extinción gradual, ha demostrado ser eficaz en muchos casos. Siguiendo este método, muchos padres han conseguido que sus hijos dejen de reclamarles a la hora del sueño.

Sin embargo, diversos autores, padres y profesionales han manifestado dudas acerca de su seguridad. Sobre todo, en lo que se refiere a:

  • Deterioro de la relación padre/madre-hijo y dificultades de apego.
  • Incompatibilidad con la lactancia materna.
  • La producción del fenómeno conocido como indefensión aprendida.

Los bebés y niños pequeños se encuentran en etapas preverbales y la forma de comunicación con sus figuras principales es través del llanto. De hecho, cómo los padres atienden el llanto, la prontitud y el acierto con el que lo hacen configuran una parte fundamental del desarrollo del apego futuro.

La indefensión aprendida se caracteriza por la sensación subjetiva de incapacidad para responder a aquella situación que está provocando estrés. El niño deja de llorar al suceder el efecto de la indefensión aprendida.

El método Estivill suscita controversias sobre el bienestar infantil.

De hecho, cuando el bebé llora aumentan los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y para contrarrestarlos se liberan otras sustancias, como la serotonina y los opiáceos, que son las que hacen que el bebé caiga rendido y se duerma. Sin embargo, lo cierto es que el vómito está provocado por los niveles elevados de cortisol y serotonina.

La ciencia ha desvelado que cuando los bebés lloran y no se atiende su llamada, experimentan un estado de ansiedad y pánico que provoca que su cerebro se inunde de adrenalina y cortisol, las hormonas del estrés. De hecho, se ha apreciado que los bebés que son separados de forma estresante de sus padres con frecuencia presentan niveles anormalmente altos de cortisol, así como niveles muy bajos de la hormona del crecimiento. Este desbalance hormonal inhibe el desarrollo de algunos tejidos cerebrales, retarda el crecimiento y afecta el sistema inmunitario.

Psicólogos de la Universidad Estatal de Pennsylvania también han descubierto que cuando los bebés lloran excesivamente durante sus primeros meses de vida tienen más dificultades para controlar sus emociones y se muestran más difíciles de consolar a los 10 meses.

Por otra parte, un estudio realizado en la University of Hertfordshire desveló que los bebés que sufren episodios de llanto frecuentes tienen 10 veces más probabilidades de desarrollar TDAH durante la infancia, así como conductas antisociales y obtener malos resultados académicos. Esto se debe a que el estrés crónico sobreestimula el tallo cerebral, una parte del cerebro que participa en la liberación de adrenalina, mientras que las zonas del cerebro encargadas de analizar los estímulos emocionales quedan subestimuladas, por lo que el niño desarrolla un sistema nervioso hiperactivo que segrega constantemente adrenalina.

Las investigaciones también han desvelado que el ignorar el llanto de los bebés afecta negativamente al desarrollo de sus habilidades sociales e intelectuales. No obstante, uno de los estudios más concluyentes sobre el efecto del llanto en el cerebro fue realizado recientemente por investigadores de la University of North Texas. Estos psicólogos estudiaron a 25 bebés de entre 4 y 10 meses, algunos de los cuales fueron sometidos a un entrenamiento de sueño de cinco días, en el que se les dejaba llorar.

El Apego y la Confianza

Es importante que los padres sean conscientes de que los primeros años de vida son un periodo sensible para que el niño establezca un apego seguro y desarrolle la confianza. Al contrario, si no se atiende el llanto del bebé, este crecerá creyendo que el mundo es un lugar hostil y desarrollará un sentimiento de desconfianza.

Dejar a los bebés llorar para que aprendan a dormir solos no los hará más independientes sino que contribuirá a generar ansiedad, dependencia y hasta agresividad, además de inhibir el desarrollo de la inteligencia y de sus habilidades sociales.

Situación actual de la investigación científica sobre el Método

La realidad de la situación de la investigación científica actual es que aún existen muchos interrogantes por resolver. Hay suficientes estudios como para afirmar que la extinción gradual es efectiva; sin embargo, se sabe que, cuando los padres ponen práctica el método sin la supervisión de un profesional, la eficacia se reduce de forma significativa.

Algunos autores sugieren que es así porque en muchos casos el método no se aplica de manera sistemática y rigurosa.

Respecto a la posibilidad de sufrir dificultades de apego como resultado del método Estivill, no existe demasiada investigación al respecto y los estudios que se han planteado tienen problemas o son pequeños para poder extraer resultados causales.

Sin embargo, sí existen estudios que relacionan el llanto infantil con la producción de cortisol, conocida como la hormona del estrés. También, otros estudios señalan la no atención de llanto con el desarrollo de dificultades del vínculo en depresiones post parto o la desincronización de la relación madre-hijo cuando se aplica esta técnica.

Respecto a la incompatibilidad con la lactancia materna, se han descrito estudios que destacan que el contacto piel con piel influye directamente en la producción de leche materna. Por tanto, estar separados en los primeros meses (sea por el método Estivill u otras demandas a nivel laboral, por ejemplo) podría interferir en este sentido.

Tampoco han elaborado estudios sobre si los niños podrían desarrollar la conocida indefensión aprendida o si la aplicación del método podría deteriorar la comunicación con los padres.

Entonces, ¿es seguro el método Estivill?

En definitiva, se sabe que la no atención de llanto es una negligencia que puede causar graves repercusiones sobre el niño. Sin embargo, no se conoce el grado de no atención que lleva a producirlos. En este caso, no se sabe si el método Estivill es suficiente para llegar a provocar una huella a nivel emocional en el niño y la relación con sus padres.

En definitiva, no existe investigación suficiente para determinar que sea un método seguro. Sin embargo, actualmente, existe un estudio pionero sobre el método Estivill dirigido por el Doctor Amenábar de la Universidad del País Vasco que se encuentra en período de análisis de resultados ¡Estamos deseando leerlos!

El método Estivilll consiste en enseñar a los niños a dormir solos desaprendiendo la presencia de los padres para la consolidación del mismo. Por tanto, supone que los padres ignoren el llanto del bebé o niño a través de las instrucciones y tiempos contenidas en los manuales educativos.

Opiniones encontradas

El método Estivill despertó una enorme polémica hace unos años. Sus defensores y detractores sostuvieron un debate que tuvo eco más allá de los círculos especializados. Hoy se sigue aplicando; sin embargo, ¿qué sabemos de su eficacia? ¿Y de los problemas de seguridad que muchos le achacan?

Es importante señalar que existen tantas opiniones como personas en el mundo, y todas ellas importantes y respetables. No obstante, las opiniones están sujetas a experiencias personales y aunque forman parte de nuestro axioma vivencial y cultural no están sometidas al rasero de ningún método de control científico y por lo tanto, no pueden situarse en el mismo plano de "verdad", como el expresado a través del conocimiento científico, que obedece a criterios bien definidos, consensuados y demostrables, lo cual confiere una validez objetiva al "hecho" permitiéndonos hablar con cierta "certeza".

La personalidad de cada uno depende en gran medida de la genética heredada de los progenitores, que hará que cada niño reaccione de forma distinta ante una misma situación. Pero a su vez, hay infinidad de factores externos que van a influir en la formación de personalidad de cada niño.

Las reacciones que nosotros como padres tengamos ante una determinada conducta del niño, van a ir influyendo en su carácter y personalidad futura. Por lo tanto, si deseamos desarrollar en nuestros hijos un carácter adecuado, es necesario ofrecerle modelos de conductas apropiadas.

Y los modelos de adiestramiento (método Estivill), no tienen solidez científica que los avale, sino que se trata de hechos acreditados por la experimentación empírica del Dr. Estivill, basados en su experiencia profesional.

No incluyendo en su libro ninguna referencia a estudios científicos que certifiquen los resultados ni la inocuidad del método, en cambio, sí disponemos de la suficiente evidencia científica para poder asegurar que factores estresantes en etapas tempranas de la vida tienen un impacto negativo en la salud mental posterior, me refiero en la edad adulta.

A pesar de lo dicho, no negaré que si se siguen las instrucciones marcadas en el libro al pie de la letra, el bebé y los padres dormirán de un tirón en más o menos tiempo, dependiendo de lo que tarde el pequeño en comprender que llegada la noche puede llorar todo lo que quiera que no va a ser atendido.

Lo que sí está avalado por la ciencia es que el patrón fisiológico de sueño y vigilia es diferente en el niño que en el adulto, tampoco podemos considerar como patológico que un niño necesite la presencia de los padres para sentirse seguro y poder dormirse, por lo tanto la "normalidad" no necesita de tratamiento y menos de recetas de este tipo.

El patrón de sueño de los niños es irregular y está directamente relacionado con el desarrollo de su sistema nervioso central. Por lo que, me reitero que no parece muy acertado intervenir durante esta etapa con métodos de adiestramiento.

Además de que, un bebé llora para comunicar que algo le sucede y necesita de cuidados, y por supuesto de afecto, cariño y protección, que también son necesidades muy importantes.

El niño, a diferencia del adulto necesita de muestras constantes de atención, sobre todo si llora, necesita saber de nuestra presencia esto le enseñará que no está en un mundo hostil y que puede contar con nosotros. Por ello, no condicionemos sus necesidades a horarios. ¿Puedes contar con papá y mamá durante el día pero durante la noche no? ¿Cómo le vamos a contar nuestros hijos cuando sean adultos que papá y mamá lo dejaban llorar hasta caerse rendido porque sus padres necesitan tener vida matrimonial?

El contacto y la atención son cruciales para el desarrollo del bebé.

Y aunque algunas experiencias sean favorablemente positivas, como nos cuenta el lector, cuando se valora el riesgo sobre algo, se hace sobre una "muestra significativa" de personas, no sobre la experiencia de un caso.

Y como ya le he comentado existen muchas variables que pueden influir en la personalidad y carácter de un adulto, y no depende tan solo de emplear un método de adiestramiento para dormir o no.

Aunque los estudios científicos avalan que cuando los bebés o niños pequeños lloran durante mucho tiempo sin ser consolados, se produce cambios estructurales importantes en su cerebro, desarrollando a su vez emociones negativas que influyen en su comportamiento futuro.

A fecha de hoy existe un grupo de investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco que está llevando a cabo un estudio de investigación de las consecuencias del método Estivill.

A espera de sus resultados, mi recomendación es que no dejemos llorar a los niños, aunque esto suponga acompañarlos hasta que se duerman.

Y como frase final y aún no siendo uno de mis autores preferidos concluyo con esta cita: «Si hay tantas opiniones como cabezas, debe haber también tantas clases de amor como corazones», León Tolstói.

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