Junio es el mes internacional de la fertilidad, un período dedicado a crear conciencia sobre la importancia de la salud reproductiva y a brindar apoyo a quienes enfrentan desafíos para concebir. Actualmente, hasta una de cada cuatro personas en España puede presentar algún problema a la hora de concebir un hijo. Se estima que en el mundo 1 de cada 6 personas padece infertilidad.
¿Por qué es importante el Mes Internacional de la Fertilidad?
Este mes tiene como objetivo resaltar la importancia de cuidar la fertilidad, ser conscientes de los problemas que puedan aparecer y la necesidad de saber identificar el momento adecuado para consultar a un especialista. Además, se pretende dar una cierta “normalidad” a la esterilidad/infertilidad definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como «una enfermedad del aparato reproductor definida por la imposibilidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales sin protección regular».
Es muy importante la completa normalización a través de la visualización de los problemas de infertilidad, en los medios de comunicación, la sociedad en general y la propia familia. No obstante, el ocultismo y el silencio que siempre ha envuelto a este tema ha hecho que los problemas de infertilidad hayan llegado hasta nuestros días cubiertos por un oscuro halo de vergüenza y de tabú. En nuestra cultura popular siempre se ha tendido a estigmatizar a aquellas personas que sufren o han sufrido esterilidad.
Causas de la infertilidad
Según un informe de fertilidad de la OMS, son varias las causas por las que una persona puede no ser fértil. En el sistema reproductivo masculino, la infertilidad puede ser causada por las características del semen eyaculado, la ausencia o número bajo de espermatozoides o anomalías en su forma, en su velocidad de movimiento o bien por alteraciones genéticas en el ADN de los espermatozoides.
En el caso del sistema reproductor femenino, la infertilidad puede ser causada por una variedad de anomalías en el funcionamiento o anatomía de los ovarios, el útero, las trompas de Fallopio, alteraciones en el ADN de los óvulos, o mal funcionamiento del sistema endocrino como alteraciones del tiroides, entre otros.
Teniendo en cuenta estos factores, la esterilidad se puede dividir en dos tipos: primaria y secundaria.
Factores que afectan la fertilidad
El retraso de la maternidad y el actual estilo de vida están provocando que cada vez haya más casos de infertilidad y que la calidad seminal y ovárica esté descendiendo en los últimos años. Y es que factores como el estrés, el consumo de tabaco, las drogas, o una mala alimentación pueden reducir la capacidad reproductiva tanto de mujeres como de hombres. De hecho, una dieta equilibrada y saludable es de suma importancia y se estima que hasta el 12% de la infertilidad primaria es consecuencia de problemas relacionados con el peso. Así, una alimentación mala puede causar anemias, desajustes hormonales e irregularidades en la ovulación de las mujeres.
¿Qué hacer si tienes problemas de fertilidad?
Cuando una pareja busca un embarazo más de un año y no lo logra, se dice que es tiempo de acudir a los especialistas en fertilidad humana. Si además alguno de los miembros de la pareja supera los 35 años (especialmente si es la mujer), el miedo se redobla y la angustia inunda la escena.
En las clínicas de fertilidad, a los pacientes que quieren saber si van a poder tener hijos, se les hace una revisión del historial clínico y una exploración médica, tanto a hombres como a mujeres. Aparte de eso, a las mujeres se les hace un estudio hormonal y una histerosalpingosonografía (prueba que permite valorar el estado de la cavidad uterina y las trompas uterinas mediante ecografía transvaginal), entre otros test necesarios para averiguar si hay algún problema que les impide quedarse embarazadas.
Si las personas que se hacen las pruebas de fertilidad, presentan algún problema por el que no pueden tener hijos, deben acudir a clínicas especializadas para que les informen de los tratamientos de fertilidad que existen en la actualidad. El tratamiento más frecuentemente demandado y empleado es la Fecundación In Vitro. En el caso de que la paciente necesite óvulos donados por otra mujer se puede recurrir al tratamiento de ovodonación. Si se trata de una pareja en la que existe un problema del varón puede utilizarse semen de banco de donante anónimo. Cuando se necesitan donantes tanto de óvulos como espermatozoides, muchas parejas recurren a la adopción de embriones.
Para evitar los problemas de infertilidad en casos de salud o de edad, también se recomienda la vitrificación de óvulos a temprana edad.
Consejos para cuidar tu fertilidad
La fertilidad es un aspecto de la salud que muchas veces se da por sentado… hasta que surgen dificultades. Por eso, cuidarla de forma proactiva es clave tanto para hombres como para mujeres, y no solo cuando se empieza a buscar un embarazo. Aquí van algunos consejos clave:
- La edad sí importa: A partir de los 35 años, la reserva ovárica comienza a disminuir de forma significativa, y la calidad de los óvulos también se ve afectada. En hombres, aunque el impacto es más gradual, la edad también influye en la calidad del esperma y en las probabilidades de lograr un embarazo.
- No esperes para consultar: Existen tiempos recomendados para consultar con un profesional:
- Si tienes menos de 35 años y llevas más de un año buscando embarazo sin éxito.
- Si tienes más de 35 años y llevas más de seis meses intentándolo.
- Si tienes antecedentes médicos como endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, varicocele, infecciones genitales, tratamientos oncológicos o historial familiar de menopausia precoz.
- Si deseas conocer tu estado de fertilidad, aunque aún no estés buscando embarazo.
- Cuida tu estilo de vida: la alimentación, el descanso, el ejercicio, mantener un peso saludable, reducir el estrés crónico y evitar hábitos tóxicos influyen en tu salud reproductiva.
- Haz revisiones periódicas: Conocer tu cuerpo, tus opciones y los avances médicos disponibles te da poder para tomar decisiones informadas.
Apoyo emocional durante los tratamientos de fertilidad
Someterse a un tratamiento de fertilidad implica una gran carga emocional y física en juego. Es por esto que se vuelve fundamental que la mujer, o pareja, que lo necesite cuente con un espacio de escucha y contención, donde poder ir anudando los distintos sentimientos que surgen de forma irrefrenable y van desgastando el estado emocional. También es fundamental el apoyo del grupo familiar y de amigos. La escuchar sin juicios, el apoyo en las decisiones sin sumar presión ni ansiedad, el acompañamiento en los procedimientos médicos o la ayuda extra en lo cotidiano puede ser muy reconfortante.
La infertilidad afecta, hoy en día, a entre un 15% y un 17% de las parejas en edad reproductiva. Y no es exclusiva del hombre o de la mujer sino que, en ella, igual que en la relación de pareja, deben involucrarse ambos. No obstante, muchos casos de infertilidad se podrían prevenir. Gracias al avance en los tratamientos y técnicas de reproducción asistida, hoy en día se puede prevenir la posible infertilidad del futuro actuando en el presente.
