La historia de Maximiliano de Habsburgo es un relato apasionante lleno de ambiciones, tragedias y un inesperado compromiso con la lucha contra las adicciones. Desde su nacimiento en el seno de una de las familias reales más importantes de Europa hasta su efímero reinado como emperador de México, Maximiliano fue un personaje complejo y fascinante.
Maximiliano I de México, retrato por Franz Xaver Winterhalter.
Orígenes y Juventud
Maximiliano era el hermano menor del emperador Francisco José de Austria. Pertenecía a la casa de Habsburgo, uno de los linajes reales más importantes de Europa, y esto era algo que a él le importaba mucho, estaba obsesionado con la historia de su familia y con su propio destino. Cuando eran niños se llevaban bastante bien, pero en cuanto Franscisco José se convierte en emperador en 1848, su relación cambia y Maximiliano empieza a sentir envidia porque cree que él sería un mejor gobernante que su hermano. También son diferentes en términos de personalidad: Maximiliano es liberal, además de una persona extrovertida que disfruta en sociedad, mientras que Francisco José es mucho más frío y autocrático.
Francisco José es consciente de esto, sabe que su hermano es más popular que él, así que se asegura de que no tenga ningún cargo importante ni un papel relevante dentro de la familia imperial. Solo lo obtiene cuando se casa con la princesa Carlota de Bélgica y el padre de ella insiste en que a Maximiliano se le dé una posición seria para elevar la dignidad de su hija. En una de esas travesías hizo escala en Lisboa y de pronto creyó encontrar la felicidad: se enamoró perdidamente de una princesa portuguesa, María Amelia de Braganza, y ella le correspondió. Se hicieron novios formales, iban a casarse, pero ella enfermó de tuberculosis y murió un año después de haberse conocido, cuando la princesa tenía sólo 21 años. El amor por María Amelia sería eterno, cuando lo fusilaron en México tenía consigo un relicario con un rizo de su amada, y estando casado visitó Madeira, donde falleciera su amada.
Matrimonio de Carlota del Belgio y Maximiliano de Austria, por Cesare dell’Acqua, c. 1860s.
El Trono de México
Y en ese contexto, Napoleón III decide apoyarlo como emperador de México. Napoleón III, sobrino del más famoso Napoleón Bonaparte, es una figura central en la historia europea de ese período. Llega al poder en el mismo año en que Francisco José sube al trono, en un momento en el que hay revoluciones por toda Europa. Se convierte en presidente de la República Francesa, pero más tarde se proclama emperador. Esto es muy importante porque lo que él ha hecho, destruir la república y establecer un imperio, es exactamente el modelo que quiere replicar en México.
Maximiliano era católico y un Habsburgo, una dinastía con conexiones históricas con México. Además, se creía especial y destinado a grandes cosas. En 1864, Maximiliano y Carlota llegaron a México con el respaldo de las tropas francesas, pero encontraron una fuerte resistencia por parte de los republicanos liderados por Benito Juárez.
Durante la lectura, estamos convencidos de que Maximiliano y el emperador Francisco José son dos personas muy diferentes. El primero, simpático y soñador; el segundo, serio y responsable. Pero, al terminar el libro, vemos que Francisco José, al iniciarse la Primera Guerra Mundial, dice: “Si perecemos, debe ser con honor”. Son palabras que nos recuerdan mucho a las de Maximiliano en México.
Un Reinado Efímero y Trágico
El reinado de Maximiliano en México fue breve y turbulento. Proclamó la libertad de imprenta y de culto, expropió a la Iglesia, devolvió las tierras a los indígenas e introdujo una legislación laboral progresista. Rápidamente perdió el apoyo de las fuerzas que le habían traído al trono, los conservadores y la Iglesia, el Papa incluso rompió las relaciones diplomáticas. Además Maximiliano intentó defender a su nuevo país frente a los designios neocolonialistas franceses, y perdió también el apoyo de Francia, que retiró a su ejército.
Cuando zarpó el último barco francés fue como la firma de su sentencia de muerte. Los revolucionarios republicanos lo detuvieron en Querétaro, y tras un consejo de guerra en el que desdeñó responder a las preguntas, fue condenado a muerte. El 19 de junio de 1867, tres años después de ser proclamado emperador de México, Maximiliano, acompañado de sus últimos partidarios, los generales Miramón y Mejía, compareció ante el pelotón de fusilamiento.
El fusilamiento de Maximiliano, por Édouard Manet.
Siempre caballeroso, le repartió una moneda de oro a cada uno de los soldados que iban a fusilarle, y al oficial le encomendó un reloj y una medalla de la Virgen. Tras su muerte, su cuerpo fue devuelto a Austria y enterrado en la Cripta Imperial de Viena.
Maximiliano y las Adicciones: Un Compromiso Personal
Pero la historia de Maximiliano no termina con su muerte en México. Años después, su sobrino segundo, Maximiliano de Habsburgo, ha dedicado su vida a ayudar a personas con problemas de adicción. Este Maximiliano sabe muy bien cómo las adicciones destrozan familias. Este doloroso episodio familiar le animó a crear la Fundación Recal, en 2001. Se trata de un organismo, con sede en Majadahonda (Madrid), que se dedica al cuidado y reinserción social de enfermos de alcoholismo y drogodependencia.
Maximiliano de Habsburgo es sobrino segundo de doña Sofía, y su madre Elena, prima de la reina Isabel II. Junto con su hermana, Sofía, formaron parte de la élite de jóvenes del Madrid loco de los años 90. Vino para aprender español y nunca se fue, salvo un tiempo intermitente que pasó entre Estados Unidos y Alemania. En esos tiempos de fiestas y madrugadas sin fin no estaba mal visto el consumo de cocaína. Como otros jóvenes que cayeron en el mundo oscuro, él también tuvo su infierno particular.
II Jornada Fundación Recal - “La adicción más allá de las sustancias” (III)
La Fundación Recal
“Mi hermana Elisabeth era muy extravertida, divertida y muy inteligente. -La pérdida de su hermana es lo que le llevó a crear esta fundación hace más de veinte años.-Sí, perdí a mi hermana, en los años ochenta, por las drogas. Por aquella época, no había posibilidad, ni tratamientos, ni centros como el nuestro donde se pudieran recuperar los enfermos.-Su hermana Elisabeth vivió la movida madrileña, que se llevó a mucha gente por delante.-También la viví muy de cerca yo y tuve mis problemitas. Por eso, conozco muy bien este mundo. Todo esto me motivó a empezar con esta fundación.
A esta fundación van destinados los “cerca de setenta y cinco mil euros” que se recaudaron en la última cena benéfica que organizó Maximiliano, el pasado día 12, en Madrid. Maximiliano compagina su actividad empresarial -producción de aparatos médicos de alta tecnología y construcción de hospitales en Europa del este- con la Fundación Recal. Está emparentado con la Emperatriz Sissi -”mi tía bisabuela, tanto por el lado paterno como el materno”, nos aclara- y casado con la escritora Maya Askari, bisnieta del ex primer ministro de Irak.
El Programa de los Doce Pasos
“En la fundación tenemos el programa de los doce pasos, que son los pasos por los que pasa el adicto para salir. El primero es admitir que uno tiene un problema, que es el más difícil. Luego, se hace un inventario de la vida, del mal que uno ha hecho, de los defectos del carácter, cómo afrontar las tentaciones… El último paso, una vez superado el problema, es ayudar a otros que todavía lo padecen. Esto es lo que estoy haciendo ahora con la fundación y lo que hacen los que se recuperan.
Maximiliano de Habsburgo sabe muy bien los problemas que acarrean las adiciones. Además de vivir este mundo de cerca, el archiduque de Austria perdió a su hermana Elisabeth por las drogas en los 80 -ella tenía solo 24 años-. Aquellos momentos tan traumáticos empujaron a Maximiliano a crear la Fundación Recal, en 2001.
El Miedo como Padre
“Usted tiene tres hijos y sabe mejor que nadie los peligros a los que están expuestos los jóvenes. ¿El miedo es mayor cuando uno es padre?-El miedo no es buen acompañante en este tema. Hay que tener prudencia, informar mucho y hablar abiertamente de los peligros con los hijos. También ponerse en contacto con personas que han sufrido esta enfermedad: llevo a mis hijos a jugar al fútbol con los pacientes de la fundación o a hacer algún servicio. Es la mejor armadura para no ser atacado. Aun así, nunca se sabe. Al ser humano le gusta probar cosas. No hay ningún remedio para ello.
Izquierda, Sofía de Habsburgo, en la reciente fiesta benéfica de la Fundación Recal, en Madrid. “Ha sido un gran éxito. Han acudido más de trescientas personas, de todos los ámbitos de la sociedad española”, nos dice su hermano Maximiliano.
Tabla resumen de la Fundación Recal:
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Sede | Majadahonda (Madrid) |
| Objetivo | Cuidado y reinserción social de enfermos de alcoholismo y drogodependencia |
| Programa | Programa de los doce pasos |
| Financiación | Donaciones, eventos benéficos |
El Corazón de Sofía
“Antes recordaba a su hermana mayor. ¿Qué destacaría de su hermana Sofía?-Lo primero, su enorme corazón. Me ha ayudado con todo en la vida y le debo muchísimo. Luego, su talento artístico: pinta y dibuja muy bien y diseña bolsos, que son preciosos.
Legado de la Reina Isabel II
-Acaba de fallecer la Reina Isabel II, que era prima de su madre y también ayudó económicamente a su fundación.-Sí. Por su ochenta cumpleaños, mi madre pidió que nadie le hiciera regalos, sino donaciones para la Fundación Recal. Sobre la Reina Isabel II, prima de su madre, el aristócrata recuerda la ayuda que le brindó: “Hizo una donación a la fundación.
