¿En qué mes nacen las personas más inteligentes? Estudios y curiosidades

¿Qué tienen en común la Reina Letizia, Freddy Mercury, Bruce Springsteen, Julio Iglesias, Stephen King, Michael Buble, Eddie Murphy, Amy Winehouse y Sergi Arola? Pues que, además de ser unos triunfadores en sus respectivas parcelas, todos ellos nacieron en el mes 'bendecido' por uno de los dones más deseados: el de la inteligencia. ¿Cuál es ese momento mágico del calendario? ¡Septiembre!

Al menos, ésta fue la conclusión a la que llegó un grupo de expertos del National Bureau of Economic Research (Massachusetts, Estados Unidos). Según un estudio realizado por el National Bureau of Economic Research, las personas que han nacido en septiembre podrían ser las más inteligentes.

Pero, ¿pueden ser las personas nacidas en un determinado mes u en otro más inteligentes que otras? A pesar de que lo pueda parecer por el titular, no hablamos de astrología, sino, en efecto de ciencia. En concreto, de un estudio realizado por un equipo del investigadores del National Bureau of Economic Research, de Massachusetts (Estados Unidos) analizando el rendimiento académico y las condiciones socioeconómicas de estudiantes de entre seis y 15 años. Y su conclusión principal es que los nacidos en septiembre (el mes en el que más nacimientos se producen y, en concreto, el día 16) son los más inteligentes que el resto de los niños.

Para averiguarlo, cruzaron los nacimientos entre los años 1994 y 2000 registrados en el archivo del Departamento de Salud de Florida con los del rendimiento académico logrado por niños, con edades comprendidas entre los seis y los 15 años, desde el curso 1997-98 hasta el 2011-12. Para hacer esta investigación, los expertos cruzaron los nacimientos entre 1994 y 2000 que se habían registrado en el Departamento de Salud de Florida, con los del rendimiento académico de niños de entre seis y 15 años.

Con todos esos datos sobre la mesa, observaron que los nacidos en el noveno mes del año obtenían notas más altas que el resto de sus compañeros, (0,2 más de promedio). El resultado, según los autores, es, en concreto, que aquellos nacidos en septiembre obtuvieron un 0,2 más de media que el resto de estudiantes. Septiembre es el mes en el que más niños nacen cada año. Esto podría deberse a que el momento de la concepción coincide con el invierno, una época de frío y de celebración.

Según un estudio del National Bureau of Economic Research de Massachussets, los personajes históricos considerados sobresalientes coinciden en su mes de nacimiento: septiembre.

Este estudio destaca que la inteligencia de las personas nacidas en septiembre puede ser superior a la media después de analizar detenidamente los nacimientos sucedidos en Florida durante seis años, cruzados con las notas académicas obtenidas por esos niños y niñas años después.

El estudio extraía sus conclusiones observando que los niños nacidos en septiembre tenían notas más altas que los demás, (0,2 más de promedio). Esto además se veía también afectado por diversos factores socio-económicos en relación a las familias. En el estudio, también se tuvieron en cuenta los factores socio-económicos en el que vivía cada sujeto, puesto que influyen en el desarrollo de sus capacidades. Los niños nacidos antes de septiembre tenían más dificultades a la hora del aprendizaje y si además sus familias tenían problemas económicos, la diferencia se hacía mayor aún.

Esta diferencia se agudizaba en el caso de familias con problemas económicos, escenario en el que los niños llegados al mundo antes de septiembre presentaban todavía más dificultades de aprendizaje. Y también resalta que los niños con familias con problemas económicos presentaban mayores dificultades de aprendizaje, cosa probada ya en numerosos estudios.

Otro de los factores relacionados con nacer en septiembre es la posibilidad de tener problemas con la justicia e ir a prisión. En las personas que han nacido en este mes, los casos y las probabilidades eran menores.

El estudio asegura que el hecho de nacer en septiembre no hace que haya personas más inteligentes, pero si que va ligado al desarrollo cognitivo que cada niño alcanza a la hora de comenzar cada curso escolar y que les dificulta o facilita más o menos dicho aprendizaje.

Pero, ojo, que la investigación tiene 'truco', porque el quid de la cuestión no radica en la fecha del alumbramiento sino en cómo se mide el año académico en cada país. ¿Por qué? La explicación es sencilla, el citado estudio se realizó en Estados Unidos, lugar en el que el curso no comienza con el año natural sino en septiembre y, por lo tanto, los chavales nacidos en esa fecha, al ser los mayores de su clase y atesorar una mayor madurez intelectual, parten con una presunta ventaja frente a los que cumplen años en agosto.

Hay que tener en cuenta que en el sistema educativo de los Estados Unidos, los cursos no siguen el orden natural de los años, sino que cada curso comienza con los niños que cumplen años en septiembre. Es decir, en las clases, los alumnos más mayores son los que cumplen años en septiembre, al contrario de lo que ocurre en España ya que, aunque las clases se inician en el noveno mes del año, los más mayores de cada clase son los que cumplen años en enero.

Según un estudio realizado por el National Bureau of Economic Research sobre niños norteamericanos, la razón no tendría tanto que ver con el mes en que nacen, sino con que el curso escolar empiece en septiembre (en Japón, por ejemplo, comienzan en abril). Cuando comienzan el curso, los niños más mayores son los que cumplen años en septiembre, y según el estudio, esto puede ser determinante en su desarrollo a nivel cognitivo.

No solo en cuestión de notas. Los investigadores analizaron todo tipo de datos socio-económicos, llegando a la conclusión de que el éxito del niño en el colegio tendría mucho que ver con su raza, educación recibida por sus padres y el poder adquisitivo de la familia. El haber nacido en septiembre y ser, por tanto, más mayor; no solo los situaría como más inteligentes, sino que también tendrían mayores probabilidades de acceder a mejores instituciones de educación superior o ser menos propensos a tener problemas con la justicia.

Claro que este estudio ha sido realizado en un lugar y país muy concreto, entre una población que es discutible que represente a la generalidad de las personas.

¿Sabías que septiembre es el mes con más nacimientos a nivel mundial? Se han hecho multitud de estudios al respecto (entre otros, que muestra de manera muy curiosa lo populares que son algunas fechas en concreto), y las razones son siempre las mismas: si echamos cuentas, el momento de la concepción de esos bebés coincide con la llegada del invierno, las fiestas, las copichuelas de más y el quedarnos más en casa porque no apetece salir con ese frío. Es más, el día más popular, parece ser el 16 de septiembre.

Además, factores sociales como las expectativas culturales o el momento del año en que estas personas comienzan su vida escolar también pueden influir en su desarrollo emocional y social.

Pero, ¿tiene solución este problema? Parece ser que no, porque en cada curso escolar, se tome la fecha que se tome como límite de ingreso, siempre habrá unos niños mayores que otros. Y si encima, hacemos caso a otro tipo de estudios que dicen que los más altos son los que tienen éxito; o aquellas investigaciones que determinan el éxito según cómo te llames,… También tenemos que tener en cuenta esos estudios que dicen que si somo más inteligentes, seremos menos felices… Entonces, ¿qué queda? ¿No tener niños? ¿Ser vago?

¿Podría nuestro mes de nacimiento influir en nuestra felicidad? Aunque pueda sonar a curiosidad o incluso a astrología, un análisis basado en inteligencia artificial sugiere que quienes nacen en mayo y junio tienen mayores probabilidades de ser personas felices. Esta conclusión, que está dando de qué hablar, se basa en un cruce de datos científicos, sociales y climáticos.

De acuerdo con el análisis, las personas nacidas en estos meses suelen gozar de un temperamento más positivo, equilibrado y alegre. Esto podría explicarse por una combinación de factores, desde la cantidad de luz solar en los primeros meses de vida, que influye en el estado de ánimo, hasta el entorno social y cultural en el que crecen.

Asimismo, en primavera y principios de verano, las temperaturas suaves y los días más largos favorecen la producción de serotonina, conocida como la "hormona de la felicidad". Además, estos meses suelen estar asociados con ambientes más optimistas debido al inicio de vacaciones escolares, celebraciones al aire libre y mayor interacción social.

Aunque puede parecer anecdótico, algunos estudios han vinculado el mes de nacimiento con ciertas características de personalidad y bienestar emocional. Por ejemplo, investigaciones previas sugieren que las personas nacidas en meses con más luz solar pueden desarrollar una predisposición más positiva debido a la influencia de la luz en los ritmos circadianos y la producción de vitamina D.

La primavera y la llegada del verano pueden producir serotonina, la hormona de la felicidad.

Sin embargo, mayo y junio no son los únicos meses señalados como propicios para la felicidad. Según el análisis, septiembre y octubre también destacarían por el equilibrio emocional de las personas nacidas en estas fechas. En estos casos, el inicio del otoño y su ambiente tranquilo parecen ser claves.

Los nacidos en otoño suelen tener un mayor equilibrio emocional.

Por otro lado, los meses más fríos y oscuros del año, como enero y febrero, están asociados con personas resilientes, pero no necesariamente con niveles más altos de felicidad.

Los nacidos en invierno suelen mostrar una mayor resiliencia.

Es importante recordar que la felicidad es un estado subjetivo que depende de muchos factores más allá del mes de nacimiento. Nuestro entorno, las experiencias personales y las decisiones diarias tienen un peso fundamental. Sin embargo, resulta interesante reflexionar sobre cómo pequeñas variables como la luz solar o el contexto cultural en nuestros primeros meses de vida podrían influir en nuestra predisposición emocional.

Así que si nos encontramos entre los afortunados que han nacido en estos meses considerados como los más felices, debemos disfrutar de esta suerte. Pero si nuestro mes de nacimiento es otro, debemos recordar que la verdadera felicidad siempre está en nuestras manos y en cómo elegimos afrontar la vida.

Un estudiode la Universidad de Harvard ha despertado interés entre familias y educadores al analizar cómo el mes de nacimiento puede influir en el desarrollo de los niños. Aunque el momento de llegar al mundo no determina por completo sus capacidades, la investigación sugiere que quienes nacen en ciertas fechas del año podrían disfrutar de una pequeña ventaja en aspectos intelectuales y sociales.

La investigación, realizada con un seguimiento de miles de niños desde su nacimiento hasta los siete años, detectó que aquellos nacidos entre octubre y diciembre tienden a destacar en pruebas de inteligencia, capacidad de resolución de problemas y rendimiento escolar. Los expertos aclaran que esta diferencia no responde a una única causa genética, sino a una combinación de factores, entre ellos la dinámica académica y social que les rodea.

Al comenzar el colegio, estos niños suelen ser de los más jóvenes de la clase, lo que les obliga a esforzarse más para alcanzar el nivel de sus compañeros mayores. Este reto adicional puede favorecer el desarrollo de habilidades académicas, sociales y emocionales, así como potenciar su capacidad de adaptación, perseverancia y creatividad. La necesidad de integrarse y ganarse el respeto de sus pares también les ayuda a desarrollar mayor empatía, comunicación y habilidades para resolver conflictos.

Los investigadores subrayan que, aunque nacer a finales de año puede ofrecer ciertas ventajas en el ámbito cognitivo y social, no es un factor determinante. Cada niño crece a su propio ritmo, y lo fundamental es brindarle un entorno estimulante y enriquecedor que favorezca tanto su desarrollo intelectual como su bienestar emocional. El estudio concluye que más allá de la fecha de nacimiento, el apoyo familiar y las oportunidades educativas son claves para potenciar sus capacidades.

¿En qué mes has nacido? ¿Septiembre? ¡Es posible que seas un genio y que todavía no te hayas dado cuenta! O sí te has dado cuenta, pero no lo achacas a tu mes de nacimiento sino a tu propia genialidad.

Hace poco descubrimos que en España había distinción entre localidades según el mes de nacimiento y había zonas en las que el nacimiento de niños se concentraba especialmente en los meses de octubre y mayo. En este caso nos preguntamos: ¿cuál sería la provincia española con más niños nacidos en septiembre?

EL DEBATE: Inteligencia vs. Felicidad 💡😁

Escucha aquí cómo os hemos contado esta noticia en ¡Buenos días, Javi y Mar!

Tabla resumen de hallazgos clave:

Mes de nacimiento Características asociadas Factores influyentes
Septiembre Mayor rendimiento académico, posible ventaja cognitiva Inicio del curso escolar en septiembre (EE.UU.), madurez relativa
Octubre-Diciembre Destacan en pruebas de inteligencia y resolución de problemas Obligación de esforzarse más al ser más jóvenes en la clase
Mayo-Junio Mayor probabilidad de felicidad Temperamento positivo, mayor luz solar, inicio de vacaciones
Enero-Febrero Resiliencia Meses fríos y oscuros

Hablo cada semana sobre varios temas en los que nos aporta una nutricionista sus consejos para llevar una vida saludable, sigo los temas de okupaciones en todo el mundo e intento reflejar cómo los problemas y las buenas noticias nos afectan ya de forma global con ejemplos de casos de particulares y poniendo el foco en especial en estudios científicos que demuestren todos los avances que estamos viviendo. Estudié Periodismo en la Universidad Complutense e hice el Máster de Periodismo de la UAM/EL PAÍS, así como el de desarrollo de directivos de PRISA y el IESE. He sido jefa de diversas secciones en EL PAÍS, después, directora de comunicación en diversos organismos, pero, sobre todo, lo que me gusta es escribir. Por eso estoy aquí, para contar historias y buscar temas exclusivos para los lectores. Antes de todo esto, mi especialidad fue durante años la educación. Soy madrileña, de padre catalán y abuelos vascos y de las dos castillas, por lo que me siento de toda España y no entiendo tanta confrontación. Y, sobre todo, me considero muy europea. He recibido el Premio de Periodismo de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, así como el Premio de Periodismo Educativo Esteban Barcia. He escrito un par de libros sobre El papel de los padres en el éxito escolar de los hijos.

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