Protocolo de Control Puerperal: La Importancia de la Matrona en el Postparto

Ya tienes a tu bebé en brazos y notas una auténtica montaña rusa de emociones dentro de ti. Hoy te dan el alta en el hospital donde has dado a luz. La enfermera te explica las revisiones y visitas del puerperio o posparto que conviene realizar.

¿Quién te explorará durante el puerperio?

El ginecólogo o matrona del centro de Atención Primaria (en el sistema de atención público) o de la clínica donde has estado ingresada estos días.

Es conveniente que acudas a tu matrona de Atención Primaria durante la primera semana de posparto. Además de revisar cómo están los puntos, el útero y el periné, valorará cómo te encuentras anímicamente y te ayudará con la lactancia materna.

Puede que te revise tu matrona de Atención Primaria o tu ginecólogo, si tuviste el parto en un hospital privado, a los 15 o 20 días del nacimiento. Valorará que el útero ha vuelto a su sitio y que todo el canal del parto esté evolucionando correctamente. Descartará alteraciones y te dará consejos sobre la etapa que estás afrontando.

La revisión del final de la cuarentena también puede realizarla la matrona o el ginecólogo, según los protocolos de tu área sanitaria o comunidad autónoma.

Beneficios del masaje perineal

Talleres y Grupos de Apoyo en el Postparto

Normalmente en tu centro de salud la matrona organiza cursos de recuperación posparto, lactancia materna o masaje del bebé. Son reuniones de madres con intereses similares que sirven de grupo de apoyo en un momento algo delicado en la vida de la mujer.

Suelen tener un rato para realizar el masaje del bebé y posteriormente, un tiempo de descanso, cambio de pañal y lactancia, durante el que se exponen y debaten diferentes temas sobre posparto o crianza. Se finaliza con una tabla de gimnasia para empezar a recuperar tu talla y finalmente un rato de charla entre madres, sin interferencias del personal sanitario.

¿Y qué son los talleres de lactancia y grupos de apoyo? Son grupos de madres que se reúnen con una persona que dirige la reunión.

El Puerperio: Tiempo de Recuperación

Si todo evoluciona correctamente, pasadas las dos primeras semanas te encontrarás mucho mejor y tendrás ganas de salir y hacer cosas. El puerperio es el tiempo que pasa desde la expulsión de la placenta o alumbramiento hasta que tu aparato genital vuelve al estado anterior al embarazo. Suele durar entre seis y ocho semanas, es decir, alrededor de unos 40 días.

Se conocen como entuertos se deben a las contracciones uterinas producidas tras el parto. Estas contracciones garantizan la evacuación del útero de restos hemáticos (sangre) y de algunas membranas. Cuanto antes se contraiga el útero, antes dejará de sangrar la mujer tras el parto.

Es verdad que el puerperio o posparto inmediato no suele ser un camino de rosas por culpa de los entuertos y otros dolores (puntos de la episiotomía, cesárea…), pero tu ánimo debe ser positivo.

Cuidado del Periné

Tras dar a luz, el periné -el suelo de la pelvis- ha quedado muy vulnerable. Muchas mujeres perjudican la zona con un simple gesto sin darse cuenta. Nadie les ha explicado que es perjudicial y lo ven como normal.

Atención al Recién Nacido

Una única exploración en las primeras 24 horas de vida del bebé ha mostrado ser suficiente para la identificación de complicaciones y la correcta derivación a la atención especializada. La administración tras el parto de pomadas o colirios antibióticos en los recién nacidos/as ha mostrado ser una adecuada estrategia para la profilaxis de la conjuntivitis neonatal (Bell, 1993; Sánchez Luna, 2009).

Durante las dos primeras semanas de vida puede aparecer en el/la recién nacido/a una conjuntivis que se manifiesta entre los 2 y 5 días de vida que puede complicarse sin el tratamiento adecuado. La infección ocurre por una transmisión vertical de la madre al hijo por una enfermedad de transmisión sexual (principalmente gonorrea o C. En caso que no se haya realizado un cribado y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual durante el parto, se puede realizar una profilaxis de la conjuntivitis neonatal mediante soluciones antisépticas o antibióticas administradas tras el parto.

Identificación del Recién Nacido

La identificación correcta del/la recién nacido/a garantiza la seguridad para el bebé y su familia y facilita la coordinación de los cuidados del personal sanitario. Por otro lado si además de disponer de un sistema seguro de identificación se evita la separación de la madre y su bebé, se evita la confusión entre recién nacidos. La huella o impresión plantar no es suficiente para la identificación del/la recién nacido/a por la dificultad en obtenerla y la dificultad de identificar de manera continua a la pareja madre - bebé.

Dado que el cordón umbilical representa tras el parto una vía de colonización que puede derivar en una infección es muy importante la sección con material estéril y la colocación de un sistema seguro de cierre.

Se recomienda que se identifique correctamente al bebé desde el momento de la ligadura del cordón umbilical y evitar en lo posible la separación de la madre y su recién nacido.

Cuidado del Cordón Umbilical

Se recomienda la limpieza del cordón umbilical con agua y jabón, secado posterior y cobertura con gasas limpias que deben cambiarse frecuentemente, y el cambio del pañal tras deposiciones o micciones del bebé, con la finalidad de mantener el cordón seco y limpio. Este cuidado del cordón umbilical se debe realizar hasta su caída siguiendo las medidas de asepsia e higiene de lavado de manos.

Administración de Vitamina K

Una RS Cochrane (Puckett, 2000) identificó dos ECA que compararon la administración de vitamina K intramuscular de 1 mg después del nacimiento frente a placebo. Se debe informar a los/las progenitores de que se va a administrar la vitamina K (MSPS, 2010).

Atención Hospitalaria Postparto

En esta revisión de la literatura se destaca la importancia de promover durante el puerperio hospitalario del apoyo necesario que asegure que se establece un sentimiento de confianza y competencia respecto a la maternidad y fomentar así el vínculo de la madre y el bebé.

Recomienda monitorizar de manera frecuente la temperatura corporal de la madre, la presión arterial, el ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria. En el caso de que se haya realizado una episiotomía durante el parto, se deberán valorar la aparición de signos de edema, la presencia de dolor o secreciones purulentas, o la dehiscencia de la zona de sutura. Es importante controlar la aparición de fiebre en el posparto definida como una temperatura superior a los 38º C a excepción de las 24 primeras horas tras el parto.

El puerperio hospitalario es el momento para inmunizar a las mujeres con aquellas vacunas que no se hayan podido administrar durante el embarazo (ver pregunta clínica de vacunas durante el embarazo). El dolor y la fatiga son dos de los síntomas de los que más aquejan las mujeres tras el parto (Declercq, 2008).

Para conseguir el alivio del dolor derivado de la involución uterina, los AINE de acción corta como el ibuprofeno de 600 mg ha mostrado un mayor beneficio que el parecetamol o los opioides (Deussen, 2011). Por otro lado, el paracetamol en dosis que no excedan los 4.000 mg al día ha mostrado un alivio del dolor perineal posparto (Chou, 2010).

La retención de orina tras el parto es habitual y se produce cuando no se consigue una micción espontánea seis horas después del parto. El puerperio hospitalario debe fomenar el vínculo de la madre y el bebé con la participación del padre en el proceso. Debe prestarse especial atención al estado de la madre, y a la aparición de fiebre o cualquier otro signo clínico que pueda indicar alguna complicación.

Modelos de Cuidados Liderados por Matronas

Se ha identificado una RS Cochrane(Hatem et al., 2008) que comparó los resultados de implantar un modelo de cuidados liderado por matronas/es frente a los modelos liderados por médicos especialistas como obstetras o médicos de familia. La RS incluyó 11 ECA con 12.276 mujeres en diferentes sistemas sanitarios de países de altos ingresos (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido).

Los bebés de las madres atendidas en un modelo liderado por matronas/es tuvieron una estancia en el hospital más corta (2 ECA, 259 participantes, DM - 2 días; IC 95 % -2,15 a -1,85), diferencia que fue estadísticamente significativa.

La continuidad de los cuidados, entendido como el porcentaje de mujeres atendidas por un profesional sanitario conocido durante el proceso, varió mucho entre los estudios pero fue mucho mayor entre los modelos liderados por matronas/es que por el resto de profesionales (de 63 a 98 % frente al 0,3 a 21 %).

La mayoría de estudios en la RS incluyeron a mujeres sin riesgo de complicaciones o con complicaciones leves durante su embarazo. En todos los estudios el modelo liderado por las matronas/es contemplaba visitas de rutina con obstetras o médicos de familia, con una frecuencia variable de visitas.

La dirección y fuerza de la siguiente recomendación fue formulada considerando que los modelos liderados por matronas/es han mostrado un efecto similar a la de otros modelos liderados por profesionales médicos, sin presentar complicaciones, y con algún resultado favorable.

Contacto Piel con Piel (CPP)

La RS Cochrane de Moore (2012), incluyó 34 ECA con 2.177 díadas madre-hijo. La intervención evaluada en la RS se comparó con el contacto madre-hijo habitual, incluyendo el colocar el neonato envuelto en los brazos de la madre, en cunas abiertas o bajo calentadores radiales en la misma habitación que la madre o en otro lugar. Hubo diferencias importantes entre los estudios tanto en el momento de iniciar el contacto CPP como en su duración.

Las participantes que realizaron el contacto CPP presentaron mejores resultados en varias variables sobre lactancia materna.

Se observaron mayores puntuaciones del score SCRIP en las 6 horas siguientes al nacimiento en los neonatos que mantuvieron un contacto CPP con sus madres (1 ECA, 31 neonatos, DM 2,88; IC 95 % 0,53 a 5,23).

Ubicación del Neonato Durante la Noche

Un ECA analizó distintos grados de contacto madre-recién nacido durante la estancia hospitalaria después del parto. Las puntuaciones en satisfacción de las mujeres cuyos bebés estaban en una cuna separada en promedio fueron inferiores. En cambio, las puntuaciones de las mujeres que dormían en la misma cama que el bebé, tuvieron puntuaciones superiores a la media.

Hubo una mayor frecuencia de eventos con potencial riesgo respiratorio al dormir en la misma cama en comparación a dormir en una cuna separada (DM 0,11; eventos en una hora 0,01 a 0,21). No hubo diferencias en la frecuencia de eventos con potencial riesgo respiratorio o de caídas entre dormir en una cuna adosada o en una cuna separada (riesgo respiratorio: DM 0,02 (-0,03 a 0,07); riesgo de caída: DM: 0,02 (-0,12 a 0,06).

La evidencia disponible (un único ECA con 64 participantes) sugiere que se producen más intentos de lactar durante la noche (tanto exitosos como no exitosos) cuando los recién nacidos/as duermen en la misma cama que la madre o en una cuna adosada (tipo sidecar) que cuando se ubican en una cuna separada.

La dirección y fuerza de las siguientes recomendaciones fue formulada considerando que las intervenciones que facilitan el contacto piel-con-piel entre la madre y el/la recién nacido/a en las primeras 24 h posparto tienen un efecto positivo sobre el mantenimiento de la lactancia materna, en la reducción de la congestión mamaria dolorosa y en la mejora de la estabilidad cardiorrespiratoria de los recién nacidos pretérmino tardíos.

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