La parada cardiorrespiratoria (PCR) en niños, aunque afortunadamente es un evento raro, requiere una intervención rápida y de calidad para asegurar la recuperación y supervivencia sin secuelas neurológicas. A diferencia de los adultos, la PCR en niños generalmente no ocurre de manera inesperada, sino que suele ser predecible, siendo la insuficiencia respiratoria la causa más común y de instauración gradual.
La identificación temprana de los signos clínicos de insuficiencia respiratoria y/o cardiovascular es crucial para detectar a los pacientes en riesgo de PCR e instaurar medidas terapéuticas preventivas. Es importante recordar que ante una enfermedad que precipita una situación de insuficiencia respiratoria o cardiovascular, el organismo inicialmente responde con mecanismos de compensación para preservar la distribución de oxígeno y nutrientes, especialmente a los órganos vitales. Detectar al niño en riesgo durante esta fase de compensación es fundamental.
Estudios recientes muestran que, aunque un porcentaje significativo de pacientes pediátricos (43% al 64%) recupera la circulación espontánea con maniobras de RCP, la supervivencia global sigue siendo baja, con tasas del 25% en PCR intrahospitalaria y cerca del 10% fuera del hospital.
El inicio temprano de las maniobras de RCP por testigos mejora significativamente el pronóstico. Dado que las maniobras de RCP básica son fáciles de aprender y administrar con un correcto entrenamiento, es esencial difundir este conocimiento a toda la población, no solo al personal sanitario.
Con el objetivo de mejorar la supervivencia y la calidad de vida tras la PCR, las estrategias de educación para la salud y la mejora de los servicios sanitarios deben considerar los cinco aspectos fundamentales de la "cadena de supervivencia".
Las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) son un conjunto de medidas y actuaciones que permiten identificar la situación de PCR e intentar sustituir y recuperar la respiración y circulación espontáneas, constituyendo el tratamiento esencial de la PCR.
En el año 2011, el Consejo Español de Resucitación publicó el Manual de Soporte Vital Pediátrico, basado en las guías del European Resuscitation Council (ERC) del 2010.
Cómo hacer RCP en bebés y niños | Doctor Negrete
Causas Comunes de PCR en Niños
Las causas más frecuentes de PCR en niños se resumen en la siguiente tabla:
| Grupo de Edad | Causas Más Frecuentes |
|---|---|
| Lactantes (< 1 año) |
|
| Niños (> 1 año) |
|
RCP Básica en Lactantes: Procedimiento Paso a Paso
A continuación, se detallan las maniobras que componen la RCP básica según las recomendaciones actuales, presentadas como una secuencia escalonada de actuaciones. Cuando haya más de un reanimador, estas maniobras pueden realizarse simultáneamente.
- Análisis de la situación (A):
- Estimular al niño: primero verbalmente ("¿cómo estás?") o llamándole por su nombre. Si no hay respuesta, aplicar estimulación táctil intensa o dolorosa.
- Activar los SEM y obtener un desfibrilador semiautomático (DESA): tras comprobar la inconsciencia y la apnea del paciente, llamar al número de emergencias (112 o 061) o al equipo hospitalario especializado.
- Vía Aérea (B): Realice maniobras de apertura de vía aérea:
- Maniobra frente-mentón: es la maniobra de elección. Una mano en la frente y la otra elevando el mentón, extendiendo la cabeza hasta una posición neutra en el lactante, y algo más, hasta la posición de “olfateo”, en el niño.
- Maniobra de tracción mandibular: no se produce extensión cervical con la mano de la frente, y con la otra mano se tracciona de la mandíbula hacia arriba y hacia adelante, colocando el pulgar tras los incisivos y el índice y el corazón bajo el mentón.
- Valorar la colocación de una cánula orofaríngea de Guedel. En los lactantes, introdúzcala con la convexidad hacia arriba.
- Comprobar la presencia de respiración espontánea acercando la mejilla a la boca del niño, para "ver" si hay excursiones torácicas, "oír" si hay ruidos respiratorios y "sentir" en su mejilla el movimiento del aire.
- Si el niño está inconsciente pero respira, colocar en posición de seguridad, siempre que no existan o se sospechen lesiones que lo impidan, buscando mantener la vía aérea permeable y reducir el riesgo de aspiración.
- Ventilación (C):
- Dar 5 insuflaciones, manteniendo la apertura de la vía aérea, con técnica de “boca a boca-nariz” en el lactante o “boca a boca” en el niño, o con mascarilla facial y bolsa autoinflable (RCP básica instrumentalizada), si se dispone de ellas en ese momento. También, se recomienda la ventilación con oxígeno siempre que esté disponible. Tras cada ventilación, el reanimador debe separar por completo su boca de la del niño, realizando una inspiración profunda antes de la siguiente, para así optimizar la cantidad de O2 y disminuir la cantidad de CO2 que se administra al niño.
- Si sospecha una obstrucción de vía aérea por cuerpo extraño, mientras prepara el material necesario para la desobstrucción instrumental, proceda según el procedimiento de desobstrucción de la vía aérea de SVB (primero golpes en la espalda si consciente; si no funciona, compresiones torácicas en menores de 1 año y compresiones abdominales con cuidado en la ejecución en mayores de 1 año.
- Si no se identifica un cuerpo extraño o éste no es accesible, se aplican las siguientes maniobras de desobstrucción:
- Lactantes: primero, colocar al lactante en decúbito prono, reposando sobre el antebrazo del reanimador, sujetándolo firmemente por la mandíbula y con la cabeza algo más baja que el tronco. En esta posición, administrar 5 compresiones, con el talón de la otra mano, en la zona interescapular. Posteriormente, cambiando al lactante de antebrazo, y en decúbito supino, se sujeta la cabeza con la mano algo más baja que el tronco. En esta posición, administrar 5 compresiones torácicas, en el mismo punto y con la misma intensidad que para realizar el masaje cardíaco, pero algo más lentas. Por último, examinar la cavidad oral en busca del CE, procurando extraerlo si está accesible, y comprobar la presencia y eficacia de la respiración.
- Niños: primero, administrar 5 compresiones interescapulares, para lo cual, el reanimador se colocará detrás del niño, haciendo pasar uno de sus brazos por debajo de la axila, para sujetarle a nivel de la región esternal, mientras se favorece la inclinación hacia delante de la cabeza. Se debe recordar que estas maniobras persiguen desobstruir la vía aérea, no expulsar el CE.
- Si hay excursión torácica (ausencia de obstrucción completa): buscar signos de vida. Si están presentes, mantener las ventilaciones a la frecuencia apropiada para la edad del niño, hasta que lleguen los SEM.
- Insufle el volumen mínimo necesario para movilizar el tórax y a las frecuencias indicadas anteriormente.
- Circulación (D):
- Comprobar el estado circulatorio mediante la búsqueda de “signos de vida” (movimientos, tos o respiraciones normales), sin emplear para ello más de 10 segundos.
- Si se detectan signos de vida o si se palpa con seguridad un pulso central a una frecuencia mayor de 60 por minuto: continuar manteniendo la apertura de la vía aérea, administrando entre 12 y 20 ventilaciones por minuto, según la edad del niño.
- Las compresiones torácicas son la piedra angular de la RCP básica; por lo que, la administración precoz y con calidad de las mismas es un objetivo prioritario.
- Permitir una expansión torácica completa tras cada compresión, buscando favorecer el máximo llenado del corazón.
- En lactantes: si solo existe un reanimador, comprimir con dos dedos el tercio inferior del esternón, justo bajo la línea intermamilar, evitando realizar las compresiones sobre el xifoides, las costillas o en el abdomen.
Desfibrilación Semiautomática (DESA)
El desfibrilador semiautomático (DESA) analiza el electrocardiograma del paciente mediante electrodos adhesivos colocados en el tórax y determina si es necesario realizar una desfibrilación, facilitando su administración al reanimador.
Las guías de RCP del 2010 recomiendan el uso sistemático del DEA durante la RCP de niños mayores de 1 año. En niños mayores de 8 años (25 Kg), se debe emplear un DESA de adultos, pero en niños de 1 a 8 años de edad, se recomienda emplear un DESA pediátrico, con atenuador de energía, aunque, si no se dispone de el, también se recomienda utilizar un DESA de adulto (es más adecuado administrar alta energía que no administrar ninguna descarga a un niño en situación de PCR y ritmo desfibrilable).
En los lactantes, no se ha establecido la seguridad del empleo del DESA, aunque también se recomienda emplearlo si se detecta un ritmo desfibrilable, aunque, en este caso, se preferiría un desfibrilador manual con selector de energía (2-4 J/kg), sobre los semiautomáticos.
Los electrodos se deben posicionar, uno en la región infraclavicular derecha y otro en la línea medio-axilar izquierda, aunque en los niños pequeños (<8 años), se pueden colocar uno en la parte anterior y otro en la parte posterior del tórax, para evitar que contacten entre sí.
Soporte Vital Avanzado
- Registre mediante monitor ECG o DESA si se trata de un ritmo desfibrilable (FV o taquicardia ventricular sin pulso) o no (asistolia, AESP). Si detecta ritmo desfibrilable, la desfibrilación es prioritaria. El DESA puede ser utilizado en niños entre 1 a 8 años con atenuadores de energía (electrodos pediátricos).
- Realice desfibrilación inmediata a 4 J/kg como dosis de energía estándar para las descargas con desfibrilador manual o con DESA (a energía programada) por encima de un año. Se recomienda no utilizar dosis superiores a las utilizadas para adultos (120-200J, según tipo de desfibrilador).
- Canalice vía venosa periférica mediante un catéter sobre aguja tipo Abbocath®, según posibilidades. Si no consigue acceso iv en 90 sg, intente acceso intraoseo. Utilice los fluidos como expansores si la PCR es secundaria a hipovolemia severa o en AESP.
- Considere las posibles causas que las pueden desencadenar (5 'H' y 5 'T').
Administración de Fármacos
- Adrenalina: et: 0,1 mg/kg (0,1 ml/kg de una ampolla de Adrenalina sin diluir 1:1.000).
- Si la desfibrilación tuvo éxito pero la FV/TV recurre, reinicie las maniobras de RCP y administre Amiodarona iv a dosis de 5 mg/kg (2ª dosis máximo 150mg), desfibrile de nuevo y comience con una perfusión de Amiodarona (Prepare 1 ml de Trangorex/10 kg + 500 ml de SG 5%.
- Déficit de CO3H = 0,3 x kg de peso x EB.
