Marisa Yordi de Borbón, cuyo nombre ha sido siempre sinónimo de glamour y distinción, se enfrenta a una nueva etapa marcada por la profunda pérdida de su marido, Alfonso de Borbón y Escasany, quien falleció a los 80 años. Durante más de cinco décadas, la pareja ha sido una de las más estables y emblemáticas del panorama social español. Su matrimonio con Alfonso, hermano del Duque de Sevilla y primo segundo del Rey Juan Carlos I, fue considerado uno de los más discretos pero al mismo tiempo deslumbrantes de la aristocracia española.
Marisa Yordi, que tomó el apellido Borbón al casarse con Alfonso de Borbón y Escasany, formaba parte de aquel exquisito círculo que completaban Pitita Ridruejo, Inés Oriol o Carmen Díez de Rivera. Eran sus musas, el epítome del glamour de alta cuna, y las reverenció en sus crónicas haciendo con ellas hizo género literario.
La triste reaparición de Marisa de Borbón en el tanatorio de La Paz, en Tres Cantos, para despedir a su marido, obliga a poner en valor su figura, icono brillante de la Transición, ejemplo de elegancia y estilo en aquellas noches madrileñas, parisinas o marbellíes que reunían a escritores, diseñadores, políticos, aristócratas y grandes empresarios.
Marisa Yordi de Borbón y Alfonso de Borbón y Escasany en una boda en 2021. (Gtres)
Orígenes y Familia
Marisa Yordi, de padre gallego y cuya familia materna es vasca, fue considerada una de las mujeres más elegantes de la aristocracia y la jet set de España. "No, yo no soy una Borbón, mi apellido es Yordi, con erre. Y es de procedencia gallega. Mi padre era de Galicia y mi abuela materna nació en Neguri. A veces me dicen que tengo una parte muy vasca, con mucho carácter. Mi madre tenía una personalidad muy fuerte", decía Marisa en una entrevista.
Se casó en 1971 con el primo segundo del Rey Juan Carlos, padre de sus dos hijos, Alfonso, esposo de la modelo Eugenia Silva, y Alejandra, casada con Bosco, hijo del escritor Alfonso Ussía. Ahora, como madre de sus dos hijos, Alejandra y Alfonso de Borbón, quien es la pareja de Eugenia Silva, tras el fallecimiento de su marido, se enfrenta a un nuevo capítulo en su vida. La madrileña también es íntima de su suegra y ambas comparten su mayor pasión, la moda.
Marisa Yordi de Borbón, en el tanatorio el último adiós a su marido. (Europa Press)
Trayectoria profesional y social
Aunque lleva años apartada de la vida social, Marisa de Borbón fue una conocida relaciones públicas de firmas de moda como Loewe en los años 80 y una de las mujeres más elegantes del país. Trabajó como relaciones públicas de firmas de moda tan prestigiosas como Loewe en los años ochenta y compartió fiestas y desfiles con otras grandes mujeres de la alta sociedad, como su íntima amiga Isabel Preysler y Carmen Martínez-Bordiú.
Tenía asiento preferente en los desfiles de moda, fiestas benéficas o eventos organizados por Loewe, a los que solía asistir con Cari Lapique. Fue una de las invitadas al 70 cumpleaños de José María Aznar, en 2023, al que acudió con un regalo de Hermès, pero su vida en estos últimos años es de absoluta discreción.
En Madrid la veíamos vestida de Givenchy en cenas de alto nivel, o posando con un espectacular Chanel en París junto a Carmen Martínez Bordiú. El nombre de Marisa de Borbón ha sido siempre sinónimo de glamour y distinción. Aun así, fue su amiga Isabel Preysler quien siempre ha estado a su lado, compartiendo momentos de complicidad.
Los veranos en Marbella
Lejos quedan ya aquellas fiestas interminables de la jet set vestida de Givenchy o Chanel tan inspiradoras para Umbral y los alegres veranos de Marbella, junto a personajes como Alfonso de Hohenlohe o Jaime de Mora y Aragón, que tanto juego dieron a las revistas del corazón. La pareja Borbón-Yordi era una habitual de Marbella, donde tenían su casa. Cerraban su domicilio de Madrid y se trasladan con sus dos hijos, Alfonso y Alejandra, desde que nacieron a su villa de la Costa del Sol.
Eran veranos eternos donde las agendas de los personajes de la sociedad comenzaba a mediodía en el Beach del Marbella Club. El circuito continuaba en el chiringuito de Marisa, donde lo mismo aparecía la duquesa de Alba que Ramon Areces (Corte Inglés) o Tita Cervera con el barón. El matrimonio Borbon-Yordi eran asiduos a las convocatorias veraniegas. El primo de don Juan Carlos procuraba mantener siempre un plano poco llamativo. Era agradable con la prensa, aunque no le gustara tener vertiente social más allá -como decía- “de ser el acompañante de mi mujer”.
Marbella Club en los años 80, un lugar frecuentado por Marisa Yordi y su círculo social.
Además, Marisa Yordi tuvo una estrecha amistad con Jaime de Mora y Aragón y con Alfonso Hohenlohe, dos figuras claves en el auge internacional de Marbella en los años 70. Según explicaban, Marisa Yordi fue además una de las musas del escritor y cronista de la época Francisco Umbral, junto a otras mujeres relevantes como Pitita Ridruejo o Carmen Díaz de Rivera.
El legado de Alfonso de Borbón y Escasany
Alfonso Carlos de Borbón Escasany falleció en Madrid. En esta última etapa, se había dejado ver poco en actos sociales. Una de las últimas veces, acudió en solitario al cumpleaños de su hermano Francisco, duque de Sevilla. Siempre ha estado acompañado de su mujer Marisa Yordi. Formaban uno de los matrimonios más sólidos del panorama social y eran muy queridos, no solo entre la prensa destacada en Marbella, sino también en la de Madrid. Ella ha sido y es una de las mujeres más elegantes en las listas que todos los años publicaban los medios.
“Va a ser muy difícil para Marisa acostumbrarse a estar sin su marido. Ella ha tenido también problemas de salud y Alfonso siempre estuvo a su lado. Le encantaba estar con sus nietos y ahora le van a hacer mucho bien a la abuela”, nos cuentan amistades del matrimonio. A diferencia de otros matrimonios de su mundo, donde las infidelidades eran manifiestas, en su caso, nunca hubo comentarios que pusieran en entredicho su relación. Y, en aquellos años de fiestas locas de Marbella, no eran tan excepcionales esas relaciones extramatrimoniales que formaban parte del círculo endogámico de lo que se denominaba jet set.
Los hijos, Alejandra y Alfonso, han seguido la misma línea de perfiles alejados del mundo influencer. Como bien nos decían amistades del empresario “con la muerte de Alfonso está acabando una época donde la gente era educada y sabía divertirse, además de tener un mundo laboral importante. Alfonso lo representaba”.
Probablemente el apellido Borbón abrió muchas puertas al fallecido aristócrata, muy avispado para los negocios, que fue máximo accionista de la inmobiliaria Keka y vicepresidente de la gestora de inversiones AXA Real Estate Investment Iberica hasta su jubilación en 2021. Su parentesco con Don Juan Carlos no era muy cercano, pero el Monarca apreciaba bastante a sus primos, al duque de Sevilla y a su hermano Alfonso Carlos. Este, pese a su intensa vida social, era un hombre discretísimo y jamás dio que hablar, "solo soy el acompañante de mi mujer", bromeaba cuando se acercaba un periodista.
