María Luisa Ponte: Biografía de una Actriz Ligada al Teatro y al Cine Español

María Luisa Ponte Mancini, nacida en Medina de Rioseco, Valladolid, el 21 de junio de 1918 y fallecida en Aranjuez, Madrid, el 2 de mayo de 1996, fue una actriz española de renombrado prestigio. Participó en numerosas películas, obras de teatro y series de televisión.

María Luisa Ponte

Hija de los actores Enrique Ponte y Haydée Mancini Puggi, de origen italiano, su nacimiento tuvo lugar durante una gira teatral de la compañía de sus padres en Medina de Rioseco, precisamente en una vivienda cercana al teatro donde su padre actuaba. Ella misma recordaba en sus memorias: “En Medina de Rioseco mis padres tomaron alquilada una casita, que aún se conserva, situada frente al teatro. Una noche, mientras mi padre representaba su papel en el escenario, mi madre se puso de parto”.

Su vocación interpretativa se manifestó desde temprana edad, subiendo a un escenario por primera vez con tan solo seis meses. Cuando tenía veintiún años actuando en una compañía de teatro en Rioseco, se acercó a aquella casa donde estaba un hombre mayor, que se acordaba del nacimiento de la hija de los cómicos.

Trayectoria Profesional

Su carrera fue amplísima y fecunda en cine, teatro y televisión. Muy admirada y respetada en la profesión, donde se la conocía como La Ponte, su interpretación siempre destacó por su naturalidad y autenticidad, aunque pocas veces fue protagonista.

Su primera película data de 1952, y a lo largo de las siguientes tres décadas se consolidó como una de las actrices más destacadas de los repartos cinematográficos. En su larga trayectoria caben grandes títulos del cine español como El pisito y El cochecito, de Marco Ferreri; La ciudad no es para mí, de Pedro Lazaga; El verdugo, de Luis García Berlanga; El extraño viaje y El viaje a ninguna parte, de Fernando Fernán Gómez; Camada negra, de Manuel Gutiérrez Aragón o La colmena, de Mario Camus.

También en televisión desarrolló una carrera notable, destacando su participación en Fortunata y Jacinta, Farmacia de guardia y La Regenta. La Guerra Civil sobrevino a la joven actriz mientras trabajaba en Pola de Siero (Asturias), donde desaparecieron su equipaje y todas sus pertenencias. También Ocho mujeres, de Robert Thomas; Todos eran mis hijos (1963), de Arthur Miller; La noche de la iguana (1964), de Tennessee Williams; La tercera palabra, de Alejandro Casona; Calígula, de Albert Camus; Luces de bohemia, de Valle Inclán; Maribel y la extraña familia, de Miguel Mihura; Las arrecogías del beaterio de Santa María Egipciaca (1977), de José Martín Recuerda; El padre (1978), de August Strindberg; Las bicicletas son para el verano (1982), de Fernando Fernán Gómez y Bajarse al moro, de José Luis Alonso de Santos.

Fue candidata a la mejor actriz de televisión en los premios Fotogramas por la serie Farmacia de Guardia en 1992. Mantuvo su actividad profesional hasta poco antes de su muerte en 1996, recibiendo el premio Goya por su última película en enero de 1995.

Premios y Reconocimientos

  • Premio de la Asociación de críticos cinematográficos de Nueva York en dos ocasiones por mejor actriz secundaria en 1980 por la película El nido de Jaime de Armiñán y en 1982 por La Colmena de Mario Camus.
  • Premio del Sindicato nacional del Espectáculo por la película Ensayo general para la muerte de Julio Coll en 1962.
  • Premio María Guerrero de teatro por Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez en 1982.
  • Premio Nacional de Cinematografía en el año 1992.

De ella escribió en su muerte el 2 de mayo de 1996 el crítico Ángel Fernández Santos: “María Luisa Ponte (hija y nieta de cómicos) subió por primera vez a un escenario en 1918, con seis meses recién cumplidos. -Me dieron de mamar serrín de escena- dijo una vez esta popular actriz fallecida ayer en Aranjuez. No salió de los teatros más que para entrar en los platós de cine en 1952".

José Luis Cuerda, que la dirigió en Total, afirmaba: «Con sus ojos y gestos era capaz de parar al más templado; y con su sabiduría y técnica lograba transmitir». Y Jaime de Armiñán, que la dirigió en El nido: «Era una mujer extraordinaria y una de las más grandes actrices que ha dado el teatro español.

Vida Personal y Legado

Tuvo una hija, Luisa, antes de enviudar muy joven del actor José Luis López de Rueda y dos nietas, Karim y Astrid. Estuvo unida sentimentalmente al también actor Agustín González entre los años 1954 y 1986. Fue madrina de la actriz y periodista Cayetana Guillén Cuervo.

Agustín González

Su vinculación más estrecha con Medina de Rioseco se relanza en la década de los años 80 del pasado siglo con las visitas frecuentes a nuestra ciudad desde la cercana Valladolid donde acude con frecuencia al festival de cine SEMINCI y se acentúa aún más cuando se hace madrina y guía de un nuevo grupo de teatro aficionado que surge en Rioseco que decide poner su nombre a la compañía, en la actualidad Escuela de Teatro Municipal. Es habitual verla en los ensayos y estrenos de la compañía y en algunos otros actos en los que se muestra como es ante los riosecanos que se acercan a ella: divertida, inteligente, cáustica, profundamente humana. Pregona las fiestas de San Juan del año 1986 y acude a inaugurar una calle con su nombre en el barrio de Ajújar en diciembre de 1988. Recibe la placa al mérito cultural el 31 de marzo del 2001 a título póstumo que le concede la diputación provincial, en un homenaje que se celebra en el Teatro Principal con lectura de poemas y textos de Luisa Gavasa, Bruno Vella, Cayetana Guillén Cuervo, Gemma Cuervo y Agustín González.

Volver a los orígenes: Un caso peculiar es el de la actriz María Luisa Ponte, quien nació en Medina de Rioseco porque sus padres “estaban de gira con su compañía de teatro” y manifestó que quería ser enterrada en la Villa de los Almirantes porque se había sentido muy querida durante su vida. En su casa de Marbella hay parte de sus cenizas y la otra parte en Rioseco, porque sí transmitió que quería descansar allí eternamente. Pero antes, cedió todos sus galardones a la localidad, incluido un Goya que recibió en 1994 por ‘Canción de Cuna’.

En la profesión cinematográfica, la expresión "secundarios de oro" es una referencia admirada y sin la menor connotación peyorativa, pues tras ella vive y empuja la idea de que esta estirpe de viejos cómicos -forjados casi todos en la escena anterior a la guerra civil y que el cine de la posguerra hizo suyos- es el entramado básico no sólo de los repartos sino también de la solidez y del trasfondo del mejor cine español de aquellos años. María Luisa Ponte es una parte de esa identidad y con ella muere uno de los pocos rostros que quedaban de aquel glorioso y probablemente irrepetible fenómeno.

Fortunata y Jacinta

Como las de sus colegas mayores -Aurora Redondo, las hermanas Caba Alba, las hermanas Muñoz Sampedro, Lola Gaos, Rafaela Aparicio; o José Ísbert, Manolo Morán, Alberto Romea, Raúl Cancio, Ismael Merlo, José Bódalo y decenas más de maestros de la escena rescatados por la pantalla en la era del franquismo-, la obra de María Luisa Ponte es un eslabón irrompible de esa cadena.

Luisa Gavasa recuerda cuando trabajó con María Luisa Ponte: Marsillach hizo un montaje espectacular y yo salía todos los días tarde y noche a ver a María Luisa Ponte. ‘Las arrecogías’ era un beaterio donde estaban metidas prostitutas, políticas, monjas, y María Luisa Ponte hacía de una puta que se llamaba ‘Chirrina la de la cuesta’ y Marsillach había hecho una escenografía maravillosa, había un pilón y ahí estaban las presas y María Luisa y de pronto sonaba un tiro y se hacía un silencio y María Luisa pasaba de la comedia al drama en un plis plas y en todo un teatro lleno que estaba a carcajada se hacía un silencio y yo pensaba que tenía que aprender a hacer eso. Ella me preguntaba que qué hacía y yo le decía que aprender, porque así se aprende.

Maria Luisa Ponte Documental Autobiográfico 2/4

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