Desde que una mujer se pone de parto hasta el nacimiento del bebé, existen dos fases diferenciadas: la de dilatación y la de expulsivo. La forma más certera de saber que ha llegado el periodo expulsivo del parto es mediante un tacto vaginal, en el que se compruebe que el bebé ha atravesado el cuello del útero. El segundo periodo del parto es el expulsivo, que se inicia con la dilatación completa del cuello de la matriz, es decir 10 cm, y finaliza con la salida del feto. A medida que el nacimiento del bebé se acerca, a la madre cada vez le inquieta más pensar cómo será el parto.
Aunque cada alumbramiento es diferente, desde un punto de vista médico, todos pasan por tres fases: dilatación, expulsivo y alumbramiento.
- La dilatación
- El expulsivo
- El alumbramiento
En el parto, el expulsivo o “periodo de pujar” es la segunda fase de todo el proceso. Se produce después de la dilatación en el parto y termina con el nacimiento.
Fase de Dilatación
La primera fase del parto va desde su inicio hasta la dilatación completa del cuello uterino. Los médicos o comadronas utilizan una definición para hacer un “diagnóstico de inicio de parto”. Los criterios que se utilizan no son exactamente iguales entre países o sociedades científicas. La dilatación es la fase más larga del parto. En un primer parto puede durar de 8 hasta 12 horas, o incluso más. No es verdaderamente importante mientras el bebé y la mamá estén bien.
A lo largo de la fase de dilatación, las contracciones del útero son cada vez más frecuentes y duran más tiempo. Durante esta fase, y como indica su nombre, se produce poco a poco la dilatación del cuello uterino. Al mismo tiempo, la cabeza del feto “entra” en la pelvis (o “se encaja” en términos técnicos) y empieza a descender hacia la vulva, lo cual se define técnicamente como “descenso”. El feto debe atravesar la pelvis de la madre, que forma un canal algo irregular, de pocos centímetros de largo. Este descenso es lento, y por ello tarda unas horas en atravesar. El canal es estrecho y la cabeza pasa, pero de forma justa, por ese canal.
Los profesionales que controlan el parto utilizan para entenderse unos planos imaginarios para saber “a qué altura” está el feto en la pelvis materna. Reciben el nombre de planos de Hodge, y son 4 planos. En el primer plano, el feto está entrando en la parte superior de la pelvis. En el cuarto plano, su cabeza está ya saliendo de la pelvis, entre el pubis y el coxis, preparada para salir. Normalmente en la fase de dilatación el feto pasa del primer al tercer plano, y en la siguiente fase ya pasa al cuarto plano.
Planos de Hodge
Fase Expulsiva
El cuello del útero se dilata unos 10 centímetros, gracias a las contracciones uterinas. Ya está todo listo para que el bebé nazca. Es entonces cuando empieza el segundo periodo del parto, el expulsivo. El expulsivo en el parto es una de las fases que más miedo da a las futuras mamás debido al dolor, sin embargo, recomendamos que te concentres en la parte más positiva: vas a conocer a tu bebé por fin.
La fase de expulsivo no es un proceso lineal, también tiene unas etapas diferenciadas. La primera es la fase preexpulsiva, en la que la mujer no siente aún ganas de empujar, aunque haya dilatado por completo. Esto ocurre porque el bebé no ha descendido lo suficiente por el canal de parto. En estos casos, se suele recomendar esperar a que el expulsivo activo, la siguiente fase, se desencadene por sí mismo.
Como decíamos, la fase de expulsivo activo se caracteriza por las ganas de empujar. La fase final del expulsivo se llama “coronar”, que es cuando el pelo del bebé empieza a verse en la vulva de su madre. ¿Has oído hablar del “anillo de fuego”? Se conoce así a la sensación de quemazón en la zona vulva que se produce cuando el bebé atraviesa el estrecho inferior del canal de parto. Durante esta etapa, el bebé puede ir hacia adelante y hacia atrás, como si estuviera cogiendo impulso. Lo que ocurre en realidad es que, con esos movimientos, prepara la zona perineal, haciendo que se estire de forma paulatina para minimizar daños.
Las mujeres saben empujar para traer a sus bebés al mundo de forma instintiva, está en el ADN de la especie para su continuidad. Pero si se ha recurrido a medicación para aliviar el dolor del parto, por ejemplo con la epidural, lo habitual es que los pujos sean dirigidos en vez de espontáneos porque con la anestesia, los pujos no se sienten.
El segundo periodo del parto es el expulsivo, que se inicia con la dilatación completa del cuello de la matriz, es decir 10 cm y finaliza con la salida del feto. Suele durar entre 1-2 horas en las primíparas y entre media hora y una hora en las multíparas. En este periodo las contracciones son más fuertes y de mayor duración.
El expulsivo en el parto es una de las fases que más miedo da a las futuras mamás debido al dolor, sin embargo, recomendamos que te concentres en la parte más positiva: vas a conocer a tu bebé por fin.
¿Por qué Sucede Esto?
Pero no conviene empujar sin más. El ginecólogo o la matrona te indicarán cuándo debes hacerlo: coincidiendo con una contracción uterina. En ese momento debes hacer fuerza como si intentases defecar. El pujo debe hacerse con fuerza y mantenerse el mayor tiempo posible. También, te indicarán en qué momento debe cesar. Entre contracción y contracción, podrás descansar y relajarte. Son unos pocos minutos que te servirán para recobrar fuerzas.
Si te pusieron la anestesia epidural, es probable que no notes esa sensación de empujar. Si notaste mucho dolor durante la dilatación quizás temas tanto que este dolor aumente durante el expulsivo, que llegues a perder el control. Actualmente con la anestesia epidural, estas contracciones no son dolorosas aunque, dependiendo el grado de anestesia, puede notarse cierta presión y sentir cómo sale el bebé por la vagina. Sin anestesia, el expulsivo suele ser un periodo doloroso, aunque no más que la dilatación.
Episiotomía
El tocólogo o la matrona también observan como se distiende el periné, y decidirán si es necesario (o no) hacer una episiotomía. Es decir, hacer un corte en el perineo, el espacio que hay entre la vagina -por donde sale el bebé- y el ano, para agrandar el canal del parto. La incisión se efectúa cuando el bebé está a punto de nacer, antes de que su cabeza atraviese el canal del parto, y los músculos están muy finos y distendidos.
Nacimiento del Bebé
La cabeza de tu hijo saldrá lentamente, y luego el ginecólogo o la matrona tirarán de él con decisión, pero sin fuerza. A continuación saldrán los hombros y después el resto del tronco. Una vez que tu bebé haya salido por completo, hoy en la mayoría de las maternidades, te podrán a tu bebé sobre tu pecho antes de cortar el cordón umbilical, para favorecer el contacto físico piel con piel entre madre e hijo. Mientras observan su estado con el test de Apgar, e inician las maniobras para la tercera fase del parto: el alumbramiento de la placenta.
Pasados unos minutos, tras el parto, el personal sanitario procede a cortar el cordón umbilical. Además, toman unas muestras de la sangre que circula por el para determinar el pH de la vena y la arteria umbilicales.
¿Sabías que uno de cada tres bebés nace con vueltas de cordón? Y es que las vueltas de cordón son muy habituales y casi siempre inofensivas. Es un suceso frecuente, que se encuentra en alrededor del 21-35% de los partos y que se desarrolla sin complicaciones en la mayoría de los casos.
Entre el parto vaginal espontáneo y la cesárea -extracción fetal mediante cirugía vía abdominal- existe la posibilidad de utilizar instrumentos que permitan culminar el parto vaginal en caso de complicaciones: ventosa, espátulas y fórceps. El parto instrumental es cuando en el parto y en concreto en el momento del expulsivo requiere de la utilización de un instrumento, ya sea fórceps, espátula o ventosa. Las indicaciones de estos instrumentos son: Generalmente cuando el periodo de expulsivo es muy prolongado.
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Fase de Alumbramiento
Aunque es habitual utilizar este término como sinónimo de parto, en medicina esta tercera fase hace alusión, en realidad, a la salida de la placenta. El parto no ha acabado técnicamente hasta que sale la placenta y las membranas ovulares. Una vez vaciado el útero, se ponen en marcha unas señales que hacen que la placenta se desprenda y se expulse. Es un proceso muy delicado porque la placenta recibe muchísima sangre. Por ello, inmediatamente después de desprenderse la placenta, la madre tiene una gran contracción uterina continua.
En ocasiones a la placenta le cuesta salir y se considera que es mejor actuar, porque es una de las causas de hemorragia postparto. Es una de las complicaciones más frecuentes en entornos en los que no hay profesionales. En la historia ha sido una de las causas más frecuentes de muerte materna en el parto, y por desgracia todavía lo es en algunas partes del mundo. En medios con recursos, es una complicación muy importante y que requiere atención muy urgente y especializada.
| Fase del Parto | Descripción | Duración |
|---|---|---|
| Dilatación | Desde el inicio de las contracciones hasta la dilatación completa del cuello uterino (10 cm). | 8-12 horas (primíparas) |
| Expulsivo | Desde la dilatación completa hasta la salida completa del feto. | 1-2 horas (primíparas), 30-60 minutos (multíparas) |
| Alumbramiento | Desde el nacimiento del feto hasta la expulsión de la placenta y las membranas. | Variable |
