Es frecuente que aparezcan dudas en las mujeres que están a punto de tener un bebé sobre cuál sería el mejor alimento para su recién nacido. Como futura mamá, hay mil decisiones maravillosas (y a veces abrumadoras) que tienes que tomar. Una de las más importantes es: ¿Lactancia materna o lactancia artificial? Si te has decantado por la opción natural, ¡enhorabuena!
La lactancia materna exclusiva es la forma óptima de alimentar a los bebés desde su primera hora de vida hasta los seis meses. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la mejor alimentación que puede recibir un bebé durante el primer semestre es la leche de la madre. La leche materna es el alimento idóneo para un recién nacido, salvo en casos muy concretos, porque contiene todos los nutrientes necesarios para que tu bebé siga desarrollándose y creciendo con toda normalidad y las mínimas complicaciones.
Desde hace décadas las autoridades sanitarias insisten en los beneficios de la lactancia materna demostrados por la evidencia científica: refuerza el sistema inmunológico mientras el bebé es amamantado, y reduce el riesgo de padecer diabetes y obesidad. Hoy te contamos todas las ventajas de la lactancia materna.
Beneficios para el Bebé
Se recomienda comenzar a amamantar al bebé en su primera hora de vida y continuar con la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Los beneficios de la lactancia materna vienen dados principalmente porque la leche natural de la mamá es el alimento más completo para el bebé.
Los niños que han sido alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de presentar infecciones en los oídos, alergias, vómitos, diarreas, neumonía, diabetes juvenil y meningitis. La leche materna constituye el método más natural y sano de alimentar a tu bebé. La leche materna contiene una fórmula única para cada bebé y es, a su vez, fuente de proteínas y células que combaten las infecciones y que ayudarán a mantenerlo feliz y saludable.
Los bebés alimentados con leche materna tienen menor riesgo de mortalidad en el primer año de vida. La leche materna salva miles de vidas al año porque proporciona al recién nacido su primera inmunización. Así se fortalece su sistema inmunológico y reduce el riesgo de contraer una enfermedad infecciosa. Además:
- Aumenta la inteligencia de los bebés: Está asociada con el desarrollo cognitivo y el coeficiente intelectual.
- Protege al niño de infecciones (bronquitis, gastroenteritis, otitis, meningitis) porque la leche materna es rica en inmunoglobulinas (defensas que la madre pasa al bebé).
- Protege de la muerte súbita del lactante.
- Protege de enfermedades futuras: asma, alergia, obesidad, diabetes, colitis ulcerosa, Crohn, arterioesclerosis e infarto de miocardio.
- Favorece el desarrollo intelectual y de la visión ya que la leche materna es rica en ácidos grasos de cadena larga llamados LC-PUFA que es un componente muy importante de la membrana que recubre a las neuronas y de la retina.
Es importante recordar que la leche cambia de composición durante la toma, al principio es rica en agua y azúcar y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecer el otro.
Beneficios para la Madre
Te alegrará saber que los bebés no son los únicos que salen beneficiados de la lactancia materna, también te beneficia a ti. El amamantamiento te otorga beneficios determinantes, tanto para tu salud, como para la de tu bebé. Además de ser la manera ideal de estrechar lazos con tu bebé recién nacido, la lactancia ayuda a estimular las hormonas necesarias para que tu útero recupere el tamaño que tenía antes del embarazo.
Por ejemplo, la lactancia materna te ayudará emocionalmente en tu postparto, ya que reduce el riesgo de depresión postparto, una de las complicaciones en el postparto más temidas por las futuras mamis. La acción de dar el pecho también hace que puedas dormir más y mejor. Uno de los beneficios más increíbles y maravillosos de la lactancia es que previene el cáncer de mamá y de ovario, según el Centro Médico ABC.
Entre los beneficios de la lactancia materna se encuentra que retrasa la ovulación y puedes experimentar amenorrea, es decir, retraso en el regreso de la menstruación. Otro de los aspectos positivos de la lactancia materna es que no se compra, prepara ni almacena(a no ser que optes por una lactancia mixta haciendo extracciones con sacaleches). Esto te ahorra mucho tiempo en preparaciones de leche de fórmula, limpieza y esterilización de biberones.
Asimismo, la lactancia materna:
- El vínculo emocional entre madre e hijo se intensifica.
- Se pierde el peso ganado durante el embarazo con una mayor facilidad.
- Ayuda a que el útero, que ha crecido tanto durante el embarazo, vuelva a su tamaño normal.
- Favorece una menor incidencia de cáncer de mama y ovarios.
- Protege contra la osteoporosis.
Como hemos visto, las ventajas de la lactancia materna son apreciables en todos los sentidos. Ya ves que la lactancia materna no es un simple alimento para tu peque, es un vínculo mágico lleno de beneficios que ninguna otra experiencia te puede dar.
Técnica de Lactancia
Para conseguir que la lactancia materna sea eficaz tanto para el bebé como para la madre se debe mantener una postura adecuada. Para saber cuál es la colocación correcta se puede pedir información a nuestra matrona, ella sabrá aconsejarte bien.
Dar el pecho parece instintivo, ¡y en parte lo es!, pero el éxito suele residir en conseguir un buen agarre desde el principio:
- Prepara el ambiente: Busca un lugar cómodo. Puede ser en una butaca, en la cama, o incluso en el sofá.
- Posición del bebé: El bebé debe estar «panza con panza» contigo, con su barriguita tocando tu abdomen. Asegúrate de que su oreja, hombro y cadera estén alineados (no «torcidos»).
- El agarre profundo: La clave de todo. Sostener el pezón con el pulgar arriba y los dedos por debajo, muy por detrás de la areola. Asegurarnos de que el bebé coge en su boca el pezón y gran parte de la areola. Cuando el bebé abra la boca ¡enorme! (como si fuera a morder una manzana), acércalo rápidamente al pecho.
- Señales de un buen agarre: El mentón del bebé toca tu pecho, sus labios están evertidos (hacia afuera, como boca de pez), y no sientes dolor agudo (solo un estiramiento fuerte al principio).
- A demanda: Ofrece el pecho cada vez que el bebé muestre señales de hambre (moviendo la cabeza, buscando, abriendo la boca). Y recuerda que los primeros días son de práctica para los dos.
Duración de la Lactancia Materna
La decisión sobre cuánto tiempo amamantar es muy personal, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece recomendaciones basadas en la salud: se aconseja la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, sin agua, infusiones ni otros alimentos (excepto vitaminas si las indica el pediatra). A partir de entonces, se recomienda mantener la lactancia materna prolongada junto con alimentos complementarios hasta los dos años o más, mientras madre e hijo lo deseen.
Lactancia Materna en Situaciones de Crisis
En Gaza, la población enfrenta altos niveles de inseguridad alimentaria, y la lactancia es una de las pocas opciones que salvan vidas infantiles. En situaciones de emergencia, donde el acceso a agua potable, alimentos o servicios básicos es limitado o inexistente, la lactancia materna se convierte en mucho más que una elección personal: es a menudo un medio de supervivencia. Es el único alimento seguro, gratuito y rápidamente disponible para los bebés. Y no requiere agua limpia, no depende de electricidad ni utensilios esterilizados.
Sin embargo, en Gaza las madres no pueden alimentar a sus bebés con leche de fórmula si así lo desean, porque no está entrando ayuda humanitaria con productos alimentarios, medicamentos y de higiene. Apoyar a las madres es apoyar a los bebés. Las madres necesitan urgentemente alimentos, agua potable, privacidad y apoyo especializado para poder seguir amamantando. Acompañarlas es fundamental para prevenir muertes infantiles.
Recuerda que no hay una única forma de hacerlo bien: confía en tu instinto y, ante cualquier duda o dificultad, busca siempre el apoyo de tu matrona o de una asesora de lactancia.
