¡Mamá, no quiero el chupete! Consejos para una transición exitosa

El chupete es un objeto tranquilizador para los bebés. No sólo puede calmar el llanto o ayudarles a dormir, sino que además les reconforta gracias al efecto de succión que produce. Es un instrumento casi mágico no sólo para los niños, sino también para los padres, todo hay que decirlo. Pero en algún momento hay que despedir a este querido amigo.

Angustia e inseguridad. Nada menos que esas sensaciones experimenta un niño cuando le llega la hora de dejar el chupete. ¿Qué puede importarle a un bebé de uno o dos años saber que el uso de su adorado chupete hará que sus dientes choquen entre sí, se desalineen, deformen los maxilares y le impida hablar correctamente? No hay consuelo. Los adultos, sin embargo, sabemos que es lo mejor para su crecimiento y que, tarde o temprano, es inevitable que lo haga. Se puede, entonces, ayudarlo en el camino con amor, contención y algunas estrategias.

Si te encuentras en esta situación, sigue leyendo, porque si sigues leyendo es que necesitas un aquí y ahora.

¿Cuándo y por qué quitar el chupete?

La mayoría de los expertos recomienda retirar el chupete a los 3 años de edad. Es necesario respetar la evolución del niño y sus necesidades tanto físicas como emocionales. El uso del chupete es aconsejable para superar el período de riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), el cual se disminuye considerablemente después del primer año de vida, según datos aportados por la Asociación Española de Pediatría.

De hecho, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria considera que ya en la segunda mitad del primer año conviene ir reduciendo el uso del chupete y limitarlo a situaciones de estrés y para dormir.

El problema de utilizar el chupete más alla del año es que se generan riesgo de problemas dentales y riesgo de accidentes o de desarrollo del lenguaje. Éste ultimo problema, el desarrollo del lenguaje, nos preocupaba mucho aunque MiniL con 30 meses habla perfectamente sí que es cierto que algunas palabras no las pronunciaba bien por el artefacto.

No obstante, la asociación española de odontopediatría ha publicado un articulo en el que indica que si se deja de usar a los tres años, los perjuicios sobre la dentición son reversibles, podéis leerlo aquí.

Beneficios y riesgos del chupete

Beneficios:

  • Reduce la incidencia de muerte súbita.
  • Calma la ansiedad y el dolor de los niños.
  • Consuelo y alivio durante el primer año de vida.

Riesgos:

  • Problemas dentales.
  • Riesgo de accidentes.
  • Problemas en el desarrollo del lenguaje.
  • Infecciones en la boca y oído.

Consejos de expertos para una retirada respetuosa

Ni los castigos ni las medidas humillantes o las burlas favorecen este proceso. Lo mejor es negociar con ellos y explicarles las consecuencias del uso prolongado del chupete, argumenta una de las pediatras de la asociación, quien exalta que es necesario establecer retos para dejar de utilizarlo.

No hay prisa para quitarle el chupete y hay que hacerlo cuando el niño y los padres estén preparados, afirma Jové quien recomienda tener en cuenta la opinión y sentimientos de tu hijo respecto al tema. Lo que no se puede hacer es obligar al pequeño a hacer algo para lo que no está preparado.

La edad más habitual en la que se suele retirar el chupete es hacia los 3 años, porque el pequeño entiende mejor qué sucede. Esta edad es ideal además de por esto, porque también empiezan educación infantil y tienen mayor comprensión de lo que sucede en su entorno.

Por otro lado, no es mala edad para empezar, ya que en torno a los 3 años el niño ya ha adquirido el lenguaje y entiende lo que se le dice, ya sigue razonamientos básicos y dispone de memoria a largo plazo.

Así, si se le explica, se le razona y se le muestra la manera de hacerlo, está en disposición de aceptarlo mucho mejor que si se hace antes, cuando no dispone de estas habilidades cognitivas y podría verse perjudicado emocionalmente.

Como logopeda y experta en Atención Temprana, la recomendación es que máximo a los 2 años. De esta manera es menos probable que influya en la adquisición del lenguaje y presente problemas como hemos visto anteriormente. Cuanto antes, mejor.

Estrategias graduales y respetuosas

  • Distracción: Reducir el uso del chupete durante el día, aumentando los períodos sin él.
  • Tiempo: Estimular al niño a dormir sin el chupete, o pasar el mayor tiempo posible sin él.
  • Hablar: No imponer, negociar y explicar las consecuencias del uso prolongado.
  • Consuelo: Intentar dar consuelo en ciertas situaciones como caídas, golpes, llantos, etc., con mucho cariño y con los brazos, no con el chupete.

Trucos y métodos para quitar el chupete

A continuación vamos a enumerarte algunos trucos que pueden servirte para retirar el chupete. Recuerda que es muy importante que respetes en todo momento los sentimientos y las necesidades de tu hijo en todo momento. La decisión ha de ser firme.

TIPS y consejos para quitarle el Chupete/Chupón a tu Bebé

En ese mismo artículo nos dan una serie de consejos para el chupete y otros para retirarlos, sobre los primeros, os los resumo aquí:

  • Intentar no utilizar el chupete en los primeros días de vida en caso de optar por lactancia materna.
  • Nunca reprender al niño por el uso del chupete, ni (esto lo añado yo) decirle que ya es mayor para usarlo.

En nuestro caso llevábamos ya tiempo queriendo retirarlo, más aún cuando quizá a raíz de pasar más horas en la guardería, empezó a tenerlo puesto desde que salía.

Así que estuvimos viendo distintos métodos que os resumo:

  • El árbol de los chupetes: Contar a los peques que un hada debe recoger los chupetes de los niños que ya son demasiado mayores para usarlos, y dárselos a los bebés de las hadas.
  • Se lo llevan los pajarillos, los gatos o el animal que sea: Este fue el método que nosotros finalmente usamos.
  • Se lo llevan los Reyes Magos, Papá Noel: Consiste en contar a los peques que Los Reyes Magos o Papá Noel se llevarán los chupetes y les dejarán unos regalos. El riesgo es que le coja manía a la Navidad si es demasiado mayor.
  • Enviarlo por correo: Meterlo en un paquete o sobre y enviarlo al reino de los chupetes.
  • Cortar la tetina, ponerle picante o vinagre: Este método es más fuerte, pero también existe.

Aquí hay otros trucos que puedes intentar:

  • Córtale la tetina: Nunca sabremos qué ha pasado ni porque se ha roto.
  • Cósele unos hilos: Cose unos hilos al chupete dejando el nudo dentro de la tetina. Cuanto mas gordos y largos mejor porque es una sensación muy desagradable en la boca. El chupete se habrá puesto malo, le habrán salido gusanos, estará enfermo etc. Si tenemos más chupetes… a todos lo mismo.
  • Simplemente hazlos desaparecer: Ya nunca más habrá chupetes ni en casa, ni en la guarde, ni en casa de los abuelos ni tíos ni nada.

La experiencia de Mamá en la selva

Muchos sabéis que MiniL tenía mucho vicio con este artefacto que los padres les metemos casi casi por obligación y que, en la mayoría de los casos, decidimos retirar nosotros, no el niño. Asi que decidimos quitarlo con el máximo cariño posible pero de forma radical, tras intentar que lo usara sólo para dormir y ser imposible.

Así que llegó el puente de diciembre y nos fuimos al pueblito bueno, y una mañana hablando de los pajaritos que veíamos por la ventana los guardé y le dije que habían venido los pajarillos y se los habían llevado. Ese momento fue de tranquilidad, no lloró ni nada. La tuvimos entretenida durante la mañana y la primera crisis llegó a la hora de la siesta: lloró y pidió sus chupetes con mucha pena. Nos costó un mundo mantenernos firmes y no dárselos.

Esos días recibió racion extra de mimos y comprensión, ella ha tenido chupete desde que tiene mes y medio, y es perfectamente comprensible la dependencia que tenía de él.

Consejos finales

En este caso sólo puedo deciros que toméis el método que toméis lo hagáis pensando en cómo es vuestro hijo, nadie más que vosotros sabe si valdrá una retirada paulatina, si será mejor hacerlo de golpe o si con un regalo a cambio se quedará tranquilo. Escucharle y planearlo, y sobre todo cuando llegue el momento muestra comprensión: ponte en su lugar.

A partir de ahora, cada vez que os cuente nuestra experiencia con cualquier aspecto de la crianza os daré un consejo. En este caso sólo puedo deciros que toméis el método que toméis lo hagáis pensando en cómo es vuestro hijo, nadie más que vosotros sabe si valdrá una retirada paulatina, si será mejor hacerlo de golpe o si con un regalo a cambio se quedará tranquilo. Escucharle y planearlo, y sobre todo cuando llegue el momento muestra comprensión: ponte en su lugar.

Os voy a contar cómo ha sido nuestra operación chupete. Muchos sabéis que MiniL tenía mucho vicio con este artefacto que los padres les metemos casi casi por obligación y que, en la mayoría de los casos, decidimos retirar nosotros, no el niño. Hace tiempo os conté cual es nuestro estilo de crianza, o al menos el que pretendemos que sea en la mayoría de las veces.

Sí, mea culpa porque yo también amenazo y grito cuando no puedo más y es que he de reconocer que no soy una madre perfecta.

En el caso de miniL el chupete estaba afectando a su dentadura, pues tiene los dientes separados.

En ese momento a nosotros nos dio un poco de pena, era aún muy pequeña.

Ahora viéndolo con distancia creo que habría sido por un lado mejor, porque no se acordaría pero por otro peor, ya que en determinadas situaciones ha ayudado a calmarla.

En ese mismo artículo nos dan una serie de consejos para el chupete y otros para retirarlos, sobre los primeros, os los resumo aquí:

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