Entre finales del siglo XIX y principios del XX, la cuenca del río Cadagua dio comienzo a un proceso de industrialización que resultó en la erección de diversas fábricas. Algunas de estas fábricas consiguieron llegar en funcionamiento hasta el último tercio del siglo XX, y otras hasta la primera década del siglo XXI.
La fábrica de Santa Águeda, que durante años perteneció a Echevarria SA y hoy a Profusa, remonta su historia al menos hasta el año 1862. La fábrica representa un fantástico compendio de la evolución industrial de Bizkaia y por ello merecería un estudio detallado de su historia.
Orígenes y Fundación
La primitiva fábrica de alambres Puerto Rico o Santa Águeda se situaba en la orilla izquierda del río Cadagua, en el barrio de Zubileta -denominado de manera genérica Kastrexana en muchos documentos-, adquiriendo su nombre del caserío Puerto Rico que Facundo Chalbaud adquirió hacia 1862 a Juan de Basterra junto con los terrenos que le pertenecían para instalar allí la fábrica. Ese mismo año cedió el caserío y pertenecidos a la sociedad comanditaria Facundo Chalbaud y compañía que en 1863 ya se había transformado en la sociedad colectiva Santa Águeda.
Posteriormente, sobre esta primera instalación, se creó en 1890 la Sociedad de Santa Águeda con el fin de trefilar y galvanizar alambres, puntas y tachuelas de hierro gris.
Desarrollo y Expansión
Nada más adquirirlas, Federico Echevarria dio inicio a una serie de obras para la mejora de las instalaciones. Así, en el mismo 1901, se redactó un proyecto de dragado del río Cadagua bajo dirección del ingeniero de caminos Manuel de Uhagón, dando continuidad a un tipo de obras que pretendían mejorar el entorno de las fábricas y que serán constantes a lo largo de los años: dragados, corrección y canalización de orillas, y mejoras de caminos y accesos.
En muy poco tiempo, las instalaciones del complejo Castrejana-Santa Águeda ya eran considerables como vemos en un plano del año 1903. En el lado barakaldés se encontraban las infraestructuras principales, con la fábrica de alambres, las carboneras y la capilla, comunicadas con el lado bilbaíno por el citado puente de hierro. En esta margen había una pequeña instalación para la fabricación de tachuelas y una estación de tren.
Para entonces ya se estaban adquiriendo terrenos colindantes en ambas orillas que, posteriormente, darían lugar a nuevas ampliaciones. En 1920 la sociedad se reconvirtió en Sociedad Anónima Echevarria.
Innovación y Crecimiento Continuo
La fábrica siguió creciendo y, en 1924, se proyecta una gran reforma que tiene como objetivo producir aceros de calidad. Se habla entonces de que las nuevas instalaciones puestas en marcha estos días, producen cok, metalúrgico en diez hornos sistema LECOCQ. Junto a ello, combinando con la batería de coque y los depósitos de mineral de hierro, se instala un alto horno con capacidad de 35 toneladas por cada 24 horas del que se dice que su instalación es completamente moderna y automática para economizar la mano de obra.
Las mejoras y ampliaciones fueron la tónica durante estos años. Un plano de 1926 nos muestra una instalación fabril que ha aumentado enormemente su tamaño en unos pocos años, ocupando grandes espacios de ambas orillas. Para entonces la fábrica ya disponía, entre otras muchas infraestructuras, de dos puentes -el antiguo de hierro y el reciente de hormigón-, instalaciones para la fabricación de alambre, motor diésel, calderas, almacenamiento de coque, capilla y casas de obreros en el lado barakaldés, y un fábrica de puntas y tachuelas con sus correspondientes almacenes y dependencias auxiliares en el lado bilbaíno, donde todavía quedaba espacio libre para seguir construyendo.
Tras la guerra civil, al igual que ocurrió con otras instalaciones siderometalúrgicas de Bizkaia, la producción aumentó. Esta situación favorable generó nuevas mejoras en la factoría como los nuevos comedores diseñados en 1939, situados en la margen izquierda e integrados dentro de la fábrica, cerca de la fábrica de alambres, y los nuevos hornos nº 4 y nº 5 que sustituyeron a los construidos en los años 20 -aunque conservando muchas de sus características-.
También se amplía la fábrica en la margen derecha del río, en un espacio situado entre la curva frente a la capilla y el Puente del Diablo. Dos planos de 1945 y 1947 muestran que entonces ya estaba construido el taller de laminación con sus anexos de acero, de temple, de recogido y de decapado.
En la década de los años 50, superada ya la posguerra, la fábrica fue objeto de nuevas reformas y construcciones, evolucionando hasta adquirir una imagen similar a la que tiene hoy en día. Las instalaciones parecían necesitar de un remozamiento general y de una modernización global que debía abarcar los accesos y las oficinas así como los talleres o infraestructuras puramente industriales.
Tabla Resumen de Hitos Clave
| Año | Evento |
|---|---|
| 1862 | Facundo Chalbaud adquiere terrenos e instala la fábrica. |
| 1890 | Creación de la Sociedad de Santa Águeda. |
| 1901 | Inicio de obras de mejora y dragado del río Cadagua. |
| 1920 | Reconversión en Sociedad Anónima Echevarria. |
| 1924 | Ampliación para producir aceros de calidad. |
| 1939 | Construcción de nuevos comedores tras la Guerra Civil. |
| Década de 1950 | Nuevas reformas y modernización de la fábrica. |
La historia de M del Río e Hijos SA es un testimonio del espíritu emprendedor y la capacidad de adaptación de la industria en Bizkaia. Desde sus humildes comienzos hasta su consolidación como una empresa líder, su trayectoria refleja la evolución económica y social de la región.
