Tu bebé merece el mejor alimento, y la lactancia materna es una forma especial de nutrirlo. Existen muchos mitos sobre la lactancia y la calidad de la leche materna, pero la verdad es que una dieta equilibrada y ciertos alimentos pueden mejorar la producción de leche. En este artículo, te contamos cuáles son y qué beneficios te aportarán.
La Prolactina y su Importancia en la Lactancia
La prolactina desempeña un papel fundamental en el desarrollo de las mamas y es responsable de la lactancia. No es de extrañar que la succión o estimulación del pezón sea la forma más eficaz de estimular la producción de prolactina. La extracción de leche se utiliza a menudo para ayudar a amamantar a los bebés débiles que no pueden mamar lo suficiente. Esta técnica también se recomienda cuando las madres están separadas de sus bebés, o para los bebés prematuros.
Estimular la prolactina imitando al bebé. Al extraer repetidamente la leche, el cuerpo de la madre recibe la señal de producir más leche de forma natural. A medida que las mamas se liberan de leche, dejan espacio para la producción de nueva leche. Se trata de un ritmo de bombeo/descanso/bombeo/descanso/bombeo. Extraer leche una y otra vez evita que los niveles de prolactina desciendan después de la lactancia. Esto imita la forma en que los bebés (especialmente los recién nacidos) se alimentan en racimos durante los periodos de crecimiento, ya que comen varias veces seguidas.
Para asegurarse de que la producción de leche aumenta como se desea, lo mejor es empezar a extraerse leche lo antes posible. Las investigaciones demuestran que las madres que se extraen leche en la primera hora tras el nacimiento producen mucha más leche tres semanas después.
Alimentos que Ayudan a Aumentar la Prolactina
Llevar una dieta equilibrada e ingerir ciertos productos durante este periodo de tiempo puede mejorar su producción. A continuación, se presentan algunos alimentos que pueden ayudarte a mejorar la producción de leche materna:
- Avena: Contiene betaglucano, que contribuye a aumentar la prolactina, la hormona que produce la leche.
- Verduras de hoja verde oscuro: Nos referimos a las verduras con hojas de color verde oscuro: espinacas, col rizada, brócoli, etc. Igual que el hinojo, estos vegetales contienen fitoestrógenos, lo que ayuda a producir más leche. Es rico en fitoestrógenos, unos estrógenos naturales que son frecuentes en las verduras y que mejoran la lactancia.
- Ajo: Numerosos estudios indican que el ajo tiene propiedades médicas.
- Almendras: Las almendras también aportan proteínas y nutrientes, además de aumentar la cantidad y la calidad de la leche. Ingiérelo también en semillas, ya que son ricas en calcio.
Seguro que después de conocer estos alimentos consigues mejorar la calidad y mejorar la cantidad de la leche materna.
Consejos Adicionales para Aumentar la Producción de Leche
Además de la alimentación, existen otros factores que influyen en la producción de leche:
- Lactancia a demanda: Lo que hoy recomendamos las matronas es la lactancia a demanda y sin tener que poner, como antes nos decían, 15 minutos en un pecho y 15 minutos en otro. Ahora lo que se recomienda es una toma en un pecho.
- Tomas nocturnas: Destaca igualmente la importancia de poner al bebé al pecho tanto de día como de noche, “porque es precisamente en la madrugada cuando se produce el pico de la hormona de la leche, que es la prolactina”.
- Descanso: La matrona de Policlínica Gipuzkoa insiste también en la importancia de que la mujer descanse durante el periodo de lactancia para centrarse en ella y en su bebé, más que en otras tareas.
- Agarre correcto del bebé: Por último, la matrona de Policlínica Gipuzkoa aconseja a las mujeres que acudan a talleres para prepararse para la lactancia, o que tras el parto pidan consejo a sus matronas para que les enseñen cómo colocar correctamente al bebé al pecho, de forma que puedan evitar las temidas grietas, “porque las grietas se producen porque no hay un buen agarre, por eso es importante que soliciten información a sus matronas para que les ayuden a encontrar la posición correcta para la lactancia.
La matrona de Policlínica Gipuzkoa quiere también desmentir algunos mitos como que las mujeres con poco pecho van a tener menos leche, “el tamaño de la mama no tiene nada que ver porque la leche se va a producir en función de que el bebé succione. Respecto a comidas o bebidas que ayuden a hacer más leche, las desmiente porque no tienen ninguna evidencia científica.
La escasa producción de leche es una de las principales preocupaciones de las madres lactantes y , en algunas ocasiones, también de los profesionales sanitarios. La inseguridad, la inexperiencia, las expectativas poco realistas o los consejos errados del entorno pueden minar la confianza de la madre en su cuerpo y en su bebé.
La clave para aumentar la producción de leche está en el vaciado correcto del pecho. Cuanto más se vacía, más produce en respuesta. Así, hay madres que pueden amamantar a gemelos sin necesidad de suplementos deleche artificial o madres con problemas mamarios en un pecho, que alimentan con lactancia materna exlusiva a su bebé con el otro pecho.
Lo principal es que el bebé se agarre correctamente y pueda tomar sin restricciones, a demanda. También es útil que la madre esté lo más descansada posible y beba lo que necesite.
Un experto en lactancia (matrona, pediatra, grupo de apoyo) debería comprobar que el enganche es adecuado y la frecuencia de tomas suficiente (mínimo 8 al día, mejor una o varias nocturnas y sin limitar el acceso al pecho). También puede ser útil temporalmente vaciar el pecho con un sacaleches (entre tomas o durante la toma), lo que hará que este fabrique más leche. ¡Cuánto más se le pida, más producirá!
No hay evidencia científica de que ninguna planta medicinal ni infusión sea útil para aumentar la producción de leche. Por el contrario, algunas de las plantas o compuestos que se venden como galactogogos pueden ser perjudiciales para el bebé. Nunca debe iniciarse la toma de ningún medicamento ni producto con el fin de aumentar la producción de leche materna sin consultar previamente con el médico.
Aumentos de Demanda del Pecho
Los aumentos de demanda del pecho, suelen tener siempre una razón. Es posible que coincidan con la crisis de demanda de los 15 días de vida, puede ser que estén malitos o necesiten más “mami” por lo que sea.
Lo más habitual que puede hacer un bebé para conseguir más leche es mamar más. El pecho funciona al contrario de tu banco: cuánto más sacas, más tienes. El pecho tiene un sistema para saber si falta producir más leche o no. Cuando el pecho está suficientemente lleno, segrega una proteína llamada FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia) con el que entiende que por el momento no hace falta producir más.
La segregación de oxitocina (la hormona que se encarga de vaciar los alvéolos mamarios donde se fabrica la leche) no solo se pone en marcha cuando el bebé succiona. Se activa cuando olemos, pensamos u oímos al bebé llorando. Cuando un bebé llora, el pecho se pone inmediatamente a fabricar leche.
Las tomas nocturnas son agotadoras aunque extremadamente útiles. Para el bebé mamar de noche es algo parecido a hacer el pedido de leche para el día siguiente. Como más mama de noche más leche se asegura.
El hecho de comprender mejor la manera en que los bebés consiguen aumentar la producción de leche, podemos usar esa información para utilizar el sacaleches de forma más eficaz.
Extracción de Leche para Estimular la Prolactina
Imitando al bebé Al extraer repetidamente la leche, el cuerpo de la madre recibe la señal de producir más leche de forma natural. A medida que las mamas se liberan de leche, dejan espacio para la producción de nueva leche. Se trata de un ritmo de bombeo/descanso/bombeo/descanso/bombeo. Extraer leche una y otra vez evita que los niveles de prolactina desciendan después de la lactancia. Esto imita la forma en que los bebés (especialmente los recién nacidos) se alimentan en racimos durante los periodos de crecimiento, ya que comen varias veces seguidas.
Para asegurarse de que la producción de leche aumenta como se desea, lo mejor es empezar a extraerse leche lo antes posible. Las investigaciones demuestran que las madres que se extraen leche en la primera hora tras el nacimiento producen mucha más leche tres semanas después. Según Hill & Aldag en su estudio de 20052, «el volumen de leche y la frecuencia de extracción en el día 4 después del nacimiento son factores pronósticos significativos del suministro de leche a las 6 semanas».
En general, la extracción de leche debería realizarse inmediatamente después de la lactancia, al menos una vez al día. Si esto no es posible, se debe esperar a extraer la leche hasta después de la siguiente toma, ya que, de lo contrario, la madre no tendrá suficiente leche para la siguiente toma del bebé. Las sesiones pueden durar entre 25 y 65 minutos, pero cuanto menos tiempo dure una sesión, más veces tendrán que extraerse leche al día las madres. La mejor opción es una única sesión larga al día. Sin embargo, si las madres no pueden dedicar tiempo a ello, deben mantener una serie de sesiones cortas de extracción de leche. Por ejemplo, 6 sesiones cortas de 25 minutos al día (5 minutos de extracción, seguidos de 5 minutos de descanso) activarán las mamas con mayor frecuencia, para obtener mejores resultados.
Frecuencia y duración de las sesiones de extracción con un extractor de leche eléctrico doble
| 6 veces al día | 2 veces al día | 1 vez al día | |
|---|---|---|---|
| Extracción | 5 min | 10 minutos | 20 min |
| Pausa | 5 min | 10 minutos | 10 minutos |
| Extracción | 5 min | 10 minutos | 10 minutos |
| Pausa | 5 min | 10 minutos | 10 minutos |
| Extracción | 5 min | 10 minutos | 10 minutos |
Un extractor de leche eléctrico doble es la forma más fácil de conseguir una buena sesión de extracción de leche. Ayuda a masajear los pechos antes de la extracción, y es importante que la copa del extractor se ajuste bien. Por supuesto, las madres deben sentirse a gusto y cómodas. Después de todo, el estrés inhibe las hormonas. Una vez comprendido lo que desencadena la producción de prolactina, durante el periodo de descanso recomendamos a las madres que aprovechen al máximo el maravilloso aroma de su recién nacido. Sienta el olor de ese precioso bebé y disfrute del contacto piel con piel. Si no tiene cerca al bebé, el olor de su ropa ayudará, al igual que una foto o un vídeo del bebé. También es importante beber mucha agua para rehidratarse. Pueden pasar varios días hasta que se note un aumento de la producción de leche. Por supuesto, cada madre es diferente, por lo que los resultados también serán distintos. Lo más importante es la capacidad de proporcionar a los bebés la única leche del mundo que ha sido producida especialmente para ellos. Por su propia madre.
Relactar: Recuperando la Lactancia Perdida
Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo.
Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore. Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.
¿Cómo se produce la leche?
Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro).
Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón. Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro.
Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.
¿De qué depende tener éxito en la relactación?
El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:
- La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
- El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
- Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
- Si hubo una lactancia previa con buena producción.
- La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
- Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.
Pasos para la relactación:
- Estimular la producción de leche: Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca, usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador). Si el bebé agarra bien el pecho y tiene una buena succión, ofrecerle el alimento directamente en el pecho con mucha frecuencia es la mejor manera de estimular la producción de leche. Se hace colocando una sonda hasta unos milímetros más allá de la punta del pezón, mientras que el otro extremo se conecta al recipiente con la leche. Se puede utilizar un relactador comercial o un recipiente que se llena con la leche o la fórmula y en el que se mete una sonda de alimentación para bebés. Así, el bebe obtiene su alimento mientras succiona del pecho y lo estimula para que produzca leche. Cuantas más veces mame el bebé más aumentará la producción. Ofrece siempre ambos pechos en cada toma. Si la succión del bebé es adecuada y frecuente, no es necesario utilizar el extractor de leche para estimular el pecho.
- Favorecer que el bebé se enganche al pecho: Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil. Si hasta ahora solo se engancha para consolarse, prueba a ofrecerle el suplemento con el relactador desde el principio. Cuando te familiarices con él, verás que es más fácil, rápido y tu bebé estimulará el pecho obteniendo tu leche y el suplemento a la vez. Cuando comiences a tener más leche, conseguirás que el bebé se enganche al pecho y mame unos minutos en cada pecho sin la sonda. Déjale que lo haga antes de colocar la sonda. Cuando te parezca que quiere más, se suelte o se quede dormido, coloca la sonda para que termine la toma con el suplemento.
- Sustancias para aumentar la producción de leche: El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.
Generalmente necesitarás al menos 2 semanas de compromiso intenso y, si has dejado de amamantar completamente, necesitarás al menos tanto tiempo como el que llevas sin dar el pecho. La mitad de las mujeres consiguen una lactancia completa al mes, la otra mitad pueden tardar otro mes o conseguir una lactancia materna parcial.
Una vez que el bebé empieza a ganar peso adecuadamente, podrás empezar a disminuir poco a poco la cantidad que le ofreces de suplemento. Es mejor bajar un poco la cantidad en varias tomas que quitar una o varias tomas de golpe. Cuando empieces a retirar suplemento, lo normal es que el bebé te pida más a menudo, esto hará que tengas más leche. Otra opción es ir dejando que sea el bebé el que se deje suplementos o no ofrecerlos si ves que en una toma de pecho se ha quedado saciado. Cada bebé es diferente.
Lo único que aumenta la producción de leche de una mujer es la succión eficaz y el vaciado de la glándula mamaria, algo que el bebé consigue si mama a demanda y de manera correcta (o, en su defecto, si la madre utiliza un sacaleches). Lo cierto es que no existe evidencia científica sobre ningún alimento o sustancia que aumente la cantidad de leche producida. A pesar de ello, en todas las culturas del mundo existen tradiciones que consideran que algunos alimentos aumentan la producción de leche.
