¿Por qué los bebés tienen más huesos que los adultos?

Es común preguntarse por qué los bebés tienen más huesos que los adultos. La respuesta radica en la necesidad de flexibilidad durante el nacimiento y el posterior desarrollo del esqueleto.

Comparación del esqueleto de un bebé y un adulto

Flexibilidad para el nacimiento

Los bebés tienen más huesos que los adultos porque necesitan ser más flexibles. Esta flexibilidad es crucial para poder nacer sin complicaciones, ya que al nacer deben pasar por un espacio estrecho de aproximadamente 10 centímetros.

Este es el principal motivo, ya que así los huesos están divididos en más partes y a la vez son blandos y muy flexibles para facilitar el parto.

La fontanela: un punto clave

Un punto notable es la fontanela, esa zona hundida en la cabeza del bebé donde se pueden observar los latidos. En los bebés, su cráneo está unido por varios huesos y cartílagos que son blandos y elásticos, permitiendo que la cabeza se comprima durante el nacimiento sin dañar el cerebro.

Ubicación de las fontanelas en el cráneo de un bebé

Estos huesos se irán uniendo poco a poco, lo cual será beneficioso porque los niños tienden a caerse mucho y un golpe no será tan dañino debido a este motivo.

El proceso de osificación

Cuando somos embriones dentro del útero, los cartílagos son los que sostienen el cuerpo humano. De lo que hablamos es por tanto, de un proceso de osificación que experimentan los bebés.

La mayoría de estos huesos, como en el cráneo, son cartílagos que conforme crecen y se desarrollan se van uniendo y fusionando para crear el hueso final cuando se acabe el crecimiento.

Este proceso de osificación puede ser de dos tipos:

  • Osificación intracartilaginosa: Los huesos se transforman a partir del cartílago.
  • Osificación intramembranosa: Relacionada con la formación de los huesos del cráneo, que son planos.

Una vez el bebé va creciendo, los huesos se van fusionando, concretamente durante las dos primeras décadas de nuestras vidas. Se trata de un proceso que termina hasta la edad que comprende entre los 20 y 25 años.

Además del cráneo, aún sin formar, la cadera de los bebés está dividida en tres o cuatro vértebras sacras que después se unirán en el sacro. El húmero, el primero de ellos, está formado por tres partes al nacer.

En concreto, el cuerpo de un bebé está preparado para el día de su nacimiento poder llegar al canal de parto y poder salir por el agujero de 10 centímetros de diámetro que se abre en el cuerpo de la mujer. Una vez después del nacimiento, esos huesos se transforman: van haciéndose cada vez más fuertes e incluso se van soldando y fundiendo en uno.

De 300 huesos a 206

Al nacer, los bebés tienen aproximadamente 300 huesos, que son más blanditos y flexibles. Durante la etapa de crecimiento y desarrollo, los huesos del bebé se van fortaleciendo y uniendo unos a otros hasta conformar el esqueleto de una persona adulta, que cuenta con unos 206 huesos.

En resumen:

Etapa Número de huesos Características
Bebé Aproximadamente 300 Blandos, flexibles, divididos en más partes
Adulto 206 Fuertes, unidos y fusionados

Así, poco a poco, a medida que vemos creciendo nos acercamos a los 206 huesos que tenemos de adultos.

¿Por qué los bebés tienen más huesos que los adultos?

Otras curiosidades sobre los bebés

Además de la cantidad de huesos, los bebés tienen otras características sorprendentes:

  1. A diferencia de los adultos, los bebés pueden tragar y respirar a la vez porque su laringe está alejada de la tráquea y del esófago. De esta forma evitan atragantamientos.
  2. Las primeras lágrimas que verás en los ojos de tu bebé no brotarán hasta que no cumpla los dos meses, aproximadamente.
  3. Tu bebé sabe nadar y contener la respiración bajo el agua gracias a los reflejos neonatales.
  4. La longitud del pie de un recién nacido supone un tercio de la que tendrá de adulto.
  5. No hay que alarmarse cuando el bebé estornuda. Normalmente es un acto reflejo que le sirve para limpiar las vías respiratorias.
  6. Por instinto de supervivencia, el sentido más desarrollado en los recién nacidos es el olfato.
  7. El iris de los recién llegados al mundo aún no tiene pigmentación por lo que suele ser azul o gris.
  8. Los bebés también tienen impulso sexual, aunque no es un instinto tan desarrollado como el de alimentarse o dormir.
  9. El tierno aroma de los bebés es natural. Según estudios, al olerlos liberamos dopamina, la hormona encargada de generar placer en el cerebro.
  10. Venimos al mundo sin rótulas. Son cartílagos que se van osificando paulatinamente.
  11. Los bebes nacen con muchos más huesos que los adultos. Muchos huesos se fusionan con el tiempo. Los adultos tenemos 206 huesos y en cambio los bebés tienen unos 300.
  12. Los bebés no tienen capacidad de producir lágrimas hasta finales del primer mes de vida.

Además, los bebes suelen tener las manos y los pies fríos. Esto es porque cuando son pequeños regulan mal la temperatura y tienen un sistema circulatorio todavía inmunaduro. Priorizan la sangre en los órganos vitales, por lo que las partes distales, como las extremidades, quedan más frías.

Cuando un bebé nace sus ojos tienen un tamaño bastante similar a los ojos del adulto, crecerán solo un 30% más. Al nacer tienen ya el 70% del tamaño que tendrán.

Aproximadamente 1 de cada 3 bebés nacen con algún tipo de mancha de nacimiento. La más frecuente es la mancha salmón, que si aparece en la nuca recibe el nombre de picotazo de cigüeña y si aparece en la frente se llama beso de ángel.

Los bebés durante el primer año, ¡triplican su peso! Afortunadamente no ganamos peso a la misma velocidad durante los siguientes años ya que sino seríamos gigantes.

La vista del bebe al nacer todavía no está desarrollada. Durante los primeros meses solo ven en blanco y negro y cada ojo trabaja por separado, por lo que es muy frecuente que bizqueen.

Visión en blanco y negro de un bebé recién nacido

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