El 24 de Febrero de 2022, Ángel Martínez Pérez, conocido como “Lito”, el “rey de las orquestas”, se quitó la vida a los 58 años lanzándose de un puente en Pontevedra. Su fallecimiento marcó el final de una era en el mundo de la verbena gallega.
Puente de A Barca en Pontevedra, donde Lito Garrido tomó la fatal decisión.
Ascenso y Revolución en la Verbena
Lito fue una figura clave que revolucionó el mundo de la verbena en los años 90. Tan relevante como controvertido, edificó un imperio de millones de euros levantado sobre enormes cantidades de dinero negro que circulaban en bolsas, validadas por contratos firmados en servilletas y amparadas por el sistema ancestral de donaciones recogidas puerta a puerta en cada aldea para celebrar las fiestas patronales.
Justo en ese momento de declive, entra en escena Lito y da un vuelco al sector. “Lito lo revolucionó todo. Comenzó a crecer y a invertir en camiones articulados con escenarios que cambiaron el concepto de verbena”, dice Carlangas. Su nave en Caldas de Reis (Pontevedra) se convirtió en la zona cero de la pachanga. De allí salían camiones que recorrían todas las aldeas de Galicia con equipos de sonido de última generación y deslumbrantes juegos de luces. Para unos un espectáculo grandioso, para otros una horterada.
Ángel Martínez, Lito, era una persona afable y cercana en las distancias cortas. Un tipo discreto y parco en palabras, poco amigo de la exposición mediática pero con una habilidad innata para los negocios. En los años 80 comienza su camino en el mundo del espectáculo, debido a una circunstancia familiar. Pero a finales de los 70 y en los 80 irrumpen las grandes salas de fiestas, las discotecas y los disco-pub y los jóvenes desertan de la verbena.
La Orquesta Panorama: Joya de la Corona
LA CAZURRADA 36 - JORGE FERRE (CANTANTE DE ORQUESTA)
En medio de esta eclosión, Lito había impulsado en 1988 una orquesta convertida en la joya de su corona: la Panorama. Era el reclamo que cada pueblo buscaba para las fiestas del verano, la que más innovaba y en la que más invertía. Un espectáculo de pantallas led, acróbatas y fuego en el escenario, “cuyo caché se dispara hasta los 30.000 euros, al mismo nivel que artistas como Iván Ferreiro o La Oreja de Van Gogh”, compara este podcast sonoro.
Lito Garrido, cantante y director de la Orquesta Panorama.
La Panorama se convirtió en la cabeza tractora de su agencia, a la que fue sumando otras orquestas con las que negoció su exclusividad, como París de Noia, Costa Oeste o Filadelfia. El catálogo, con fotos a todo color donde las orquestas posaban con sus mejores galas, llegaba al último rincón de Galicia.
Así hasta sumar unas 70 formaciones que le dieron el poder de marcar sus códigos e imponer su ley, a través de una nutrida red de agentes que trabajaban a porcentaje y llegaban hasta la parroquia más remota de Galicia e incluso León o Asturias. “Si querías tener a Panorama o París de Noia [las dos más famosas que medían la calidad de las fiestas patronales y por las que se peleaba cada pueblo] tenías que completar el resto del cartel con otras de sus orquestas menores, si no no había trato. O todas o ninguna”, explica en el podcast documental Juan Bazarra, que fue miembro de la Sintonía de Vigo.
El Imperio y su Caída
Además de las verbenas, Lito invirtió en escenarios para alquilar, montó una tienda de instrumentos y aumentó su capacidad para producir plataformas móviles para las orquestas. Un negocio diversificado que salta por los aires en 2013 cuando se produce una inspección sorpresa en la nave de Espectáculos Lito de Arcos da Condesa.
“Entre 2009 y 2012 había facturado unos 100 millones de euros y solo tributado por 10 millones”, explica con detalle en el podcast Augusto Santaló, Fiscal de Delitos Económicos de Pontevedra, quien añade que “solo había facturas oficiales de un 8%, pero el 92% restante era todo sin factura”. Se le acusó de varios delitos fiscales y la fiscalía solicitó para él una pena de 35 años de cárcel y 47 millones de euros en concepto de indemnizaciones.
“Aquel día cambió el destino de sus empresas y el prestigio de la verbena en Galicia”, narra Carlangas en su documental sonoro. Lito se movía en un vacío legal, amparado en que en teoría eran las comisiones de vecinos que organizaban las fiestas las que debían dar de alta a los músicos. “Las orquestas no existían como tales, no eran empresas, pero había varias webs donde estaban todas sus actuaciones y las rastreamos”, declara Enrique Gómez, inspector de la Agencia Tributaria en Galicia.
El “caso Lito”, hizo que las orquestas viesen las grandes orejas que tenía el lobo de la Agencia Tributaria y este terremoto provocó cambios notables. “De 2013 a 2017 la recaudación por este concepto creció un 132%, y pasó de 20 a 47 millones de euros”, sentencia en la última parte del documento Imelda Capote, delegada de la Agencia Tributaria en Galicia. Y también que, en 2017, se lograse un acuerdo para un convenio colectivo en el sector, con paro y vacaciones, algo impensable antes de esa fecha.
Contrariado por la sobreexposición mediática, algo de lo que siempre huyó, Lito entra en un declive personal acuciado por los embargos, con sus empresas cerradas y sus orquestas ya en manos de otros. Sus abogados y allegados alegan una enfermedad neurológica degenerativa, algo de lo que desconfía la fiscalía. El empresario al que todos los banqueros se disputaban en el pasado, había caído ahora en desgracia.
Tras varios juicios aplazados por prescripción médica, la fiscalía había dictado finalmente una sentencia de 12 años de prisión y el pago de 46 millones de euros, pero Lito se declaró insolvente. Su abogado recurrió, logró que se anulase esta sentencia y que lo juzgasen de nuevo. Esta vez la sentencia se redujo notablemente a dos años de prisión y 340.000 euros de multa, aunque esta era solo una de las varias causas que tenía pendientes.
Legado y Reflexiones
“Lito ya había muerto antes de tirarse del puente, tuvo una muerte civil antes de su muerte física”, declara su abogado Carlos Seoane en un testimonio estremecedor al comienzo de la narración. Arca se muestra en el documental muy crítico con el proceso abierto contra él: “A Lito fue Hacienda quién lo tiró del puente y lo empujó al suicidio”.
Cuando el decía no, nadie le llevaba la contraria“, cuenta Manuel Fariña, presidente de las orquestas gallegas. ”El 98% de la gente con la que hablamos da la cara por Lito. Mi conclusión es que en ningún caso era un mafioso. Para bien y para mal hay muchas cosas que aprender de él“, sentencia Carlangas en conversación con este diario.
Lito Garrido, el "Rey de la Verbena", en una imagen de archivo.
Tiene muy buena memoria Lito Garrido (Sanxenxo, 1968). Tanta que hasta recuerda la primera vez que se subió a un escenario. “Fue en una aldea de Verín, tenía 12 años y ¡cómo olvidarlo! Actuamos encima de dos remolques de tractor, ese fue mi primer escenario”.
En el pensamiento del fundador de Panorama (Ángel Martín Pérez, también apodado Lito, recientemente fallecido) ya estaba el que esta orquesta se convirtiese en una de las más solicitadas de Galicia. Cuando yo me incorporé a ella, en 1993, aún no era muy conocida, pero desde el principio apostaron a lo grande con un escenario propio. Y paso a paso fuimos evolucionando: en 1997 se incorporó, por vez primera, a una chica cantante, luego vino lo de los escenarios móviles, un show espectacular, pantallas…Yo, a la par que cantaba, me hice cargo de la dirección artística a partir de 2002.
Durante la pandemia tuvimos miedo, no sabíamos qué iba a pasar. Y a mí, particularmente, me preocupaba la juventud. Ya nos la habíamos ganado, pero ya se sabe que la gente joven… ¿Qué les va a gustar ahora?, me preguntaba. Dos años y medio es mucho para un joven, sabía que nos íbamos a encontrar con niños que antes iban con sus padres y ahora irían solos. ¡Pero me llevé una sorpresa muy graticante! Y justamente, sobre todo, en la provincia de Pontevedra, donde en nuestros primeros conciertos pospandemia iba más gente joven que nunca antes. Y eso me ha hecho llegar a una conclusión ¿sabes?
La de que tengo muy claro es que la verbena no muere, y no morirá mientras la juventud siga acudiendo a las verbenas.Lito Garrido, esta semana en la Alameda pontevedresa. / Rafa Vázquez-Le confieso una cosa. Cuando le hablo a alguien de fuera de Galicia que ustedes reúnen a 20 o 30 mil personas en cada actuación, o que tienen un numeroso y muy fiel club de fans que les siguen allá donde toquen... es que no me lo creen.
Nuestro récord, hasta ahora, está en una gala que celebramos en Ordes en 2009 a la que acudieron 50.000 personas. Y habría más, porque hubo autobuses que tuvieron que dar la vuelta.Pero eso no solo nos pasa en Galicia, en Valencia hay fiestas en las que hay 20.000 personas y, en San Sebastián de los Reyes, al lado de Madrid, reunimos a 25 mil. La verdad es que tenemos una media de asistencia muy buena. Y a mí, por cierto, actuar fuera de Galicia me emociona, sobre porque cuando encuentras a gallegos que viven allí y te confiesan que se sienten orgullosos de nosotros. Y es que hay que decirlo, y no solo por Panorama: en orquestas de verbena somos la primera potencia de España.
Después de todos estos años, ¿sigue aprendiendo cosas?-Siempre. Cada día. Es mi secreto y el secreto de que Panorama siga viva. Me gusta hacer, dentro de lo posible, nuevas cosas. Hacer repertorios antes era más fácil, porque había más variedad. Pero tú tienes que ir con la juventud. A mí vinieron los abuelos, los padres y ahora los nietos. Si no te renuevas te quemas. Hay que hacer cosas nuevas, aunque dentro de tu manera de ser y de vivir. Lo que no puedes hacer es vivir enrocado en el pasado, en los 80 o los 90.
