Cuando alguien con la historia deportiva y vital de Liliana Fernández Steiner (Benidorm, Alicante, 1987) te dice "tenemos el tiempo que quieras" es imposible evitar sonreír.
A las puertas de sus cuartos Juegos, esta tinerfeña de 'adopción' tiene mucho que contar. Pivota sobre dos palabras que resultan claves en esta entrevista y en su vida misma: "Relato" y "camino", hasta llegar a París de la mano de sus dos pequeños, Saúl y Óliver.
Esa doble experiencia de maternidad como deportista de élite convierte a Liliana Fernández en una rara avis o directamente un ejemplo del deporte español. Porque no sólo ha sido madre y ha vuelto, un caso afortunadamente cada vez más habitual. Ella ha ha vivido esa experiencia dos veces, la última en esta olimpiada rara entre Tokio y París.
Humilde, huye de autodenominarse ejemplar "aunque a mí no me suene nadie así en el deporte español". Como mucho, admite que "si volver con uno es muy difícil, hacerlo dos veces es una locura".
Liliana Fernández (izquierda) junto a su ex compañera Elsa Baquerizo. Fuente: Wikimedia Commons
Inicios y Trayectoria Deportiva
De bien pequeña lo tuyo era el deporte, pero te quedaste con el vóley playa y ahora estás a punto de disputar tus terceros JJ. OO. en esta disciplina. Desde pequeña hice todo tipo de deportes: fútbol, atletismo, kárate, y ¡también ballet y conservatorio de piano!
La verdad es que desde que probé por segunda vez el voleibol a los 13 años (la primera experiencia no fue muy buena con 9 años) me enganchó y me enamoró. Terminé el curso académico en las demás actividades y empecé a practicar solo voleibol. No sabría decir exactamente qué es lo que engancha de este deporte… En mi caso, era mi espíritu de mejora, ya que en voleibol debes saber hacer de todo técnicamente y eso es muy duro mentalmente, además de un reto a nivel físico y táctico.
Obviamente soñaba con ir a unos JJ. OO., ¿pero participar en tres y encima terminar las anteriores veces entre las 10 mejores del mundo? La verdad es que si me lo dicen con 13 años no me lo creo...
Traslado a Tenerife y Consolidación en el Vóley Playa
A los 18 años recibiste una oferta para jugar a vóley playa en Tenerife, en el centro especializado en tecnificación deportiva de Arona, y no te lo pensaste. ¿Cómo fue el cambio de Benidorm por Tenerife? Sinceramente, la primera vez que vine fue por algo temporal, una concentración de dos semanas en la que disfruté muchísimo.
Esos días recibí mucho refuerzo positivo en los entrenamientos por parte de Sixto Jiménez y Daniel Wood, en ese momento primer y segundo entrenador del CETD en Arona y tomé la decisión definitiva con ayuda de mi madre, porque me daba miedo dejar mi casa y mi familia (el club al que pertenecía me hizo elegir entre Benidorm y Tenerife).
De mis primeros días en la isla recuerdo que era todo nuevo para mi. Vivir sin mis padres, tener que organizarme con lavadoras, limpieza… etc. Íbamos cada día al gimnasio del pabellón de Los Cristianos a hacer pesas y de ahí de vuelta al piso o a la playa. Todo giraba en torno a los entrenamientos el primer año, hasta que empecé la carrera de Turismo en 2006.
Ahí se complicó la cosa, ya que subía en guagua todos los días al norte para estudiar y al bajar a entrenar pesas y playa y tres veces por semana también íbamos al gimnasio. En Los Cristianos coincidiste con Elsa y junto a ella os convertisteis en la primera pareja española en representar a este país en vóley playa en unos JJ. OO. Probablemente sin Tenerife, sin el CETD, sin Sixto (que eligió a Dani como entrenador para el centro) y sin Dani como entrenador posteriormente todo hubiera sido muy diferente. La historia sería otra. Y por qué no decirlo, tuvimos mucha suerte de que se dieran todas juntas...Si Elsa no hubiera venido a Tenerife al CETD o yo no hubiera venido...¿Qué habría pasado?
Después ha sido nuestra sede de entrenamientos durante 16 años, primero con Dani y posteriormente con Sebastián Menegozzo, que también fue jugador de vóley playa en los 90 y venía a la isla a jugar los Winston y los Camel de la época. ¡Tanto le gustó Tenerife que después se mudó con su mujer desde Argentina! Él confió en el proyecto y se unió a nuestro pequeño equipo después de mi primera maternidad en 2018. ¡Madre mía cómo pasa el tiempo!
Liliana Fernández y Elsa Baquerizo entrenando en Tenerife. Fuente: Diario de Avisos
Entrenamiento en Tenerife y Preparación para Tokio
Vuestra base está en la playa de Las Vistas. Tú, que has recorrido las playas del mundo, ¿cómo la describirías? El hecho de poder entrenar en la playa es un lujo. Las Vistas es bastante tranquila la mayor parte del año y en ella tenemos nuestras pistas perimetradas para compaginar nuestros entrenamientos con la normalidad de la gente que acude a la playa.
Muchos equipos internacionales eligen Tenerife para hacer training camps, sobre todo en invierno. Esto hace, además, que podáis entrenar con parejas de alto nivel. ¿Dirías que Tenerife está entre los destinos top para la élite del vóley playa? ¿Por qué? Además, no solo hay deportistas profesionales en Las Vistas. Hay un club de vóley playa local que entrena durante todo el año con Carlos Velázquez, que fue jugador a nivel canario y nacional cuando era juvenil. Y eso no es casualidad.
Hace años Estados Unidos y Brasil dominaban el deporte. Poco a poco el vóley playa se ha profesionalizando y países como Canadá, Rusia, Alemania, Suiza y, por supuesto España, también se están mostrando competitivos. ¿Cómo fue vuestro camino para llegar al 100% al Shiokaze Park? Está siendo un año complicado, con pocas competiciones y donde hemos estado más de un año solo entrenando.
Estamos tratando Elsa, Sebas (nuestro entrenador) y yo de dejarlo todo en cada entrenamiento para llegar en la mejor forma posible. Es difícil coger el ritmo de competición, pero estamos todos igual. El vóley playa se está volviendo un deporte cada vez más profesional y mucho más competitivo. Esto hace que ahora haya que tener en cuenta a países que antes no entraban en la ecuación de las medallas.
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Liliana Fernández: Madre y Deportista de Élite
Tú fuiste madre tras Río y acabas de serlo tras Tokio. Cada vez más deportistas de élite vuelven a la cima tras ser madres. En España tenemos grandes ejemplos, pero son casos de un embarazo. ¿Cómo es el proceso de ser madre y regresar dos veces? Difícil (risas).
Tengo referentes internacionales en mi deporte. Por ejemplo, Kerri Walsh, una leyenda que acumula medallas olímpicas y embarazos durante la olimpiada [en Londres 2012 ganó el oro con un embarazo de cinco semanas] o Laura Ludwig, que competirá en sus quintos Juegos y, como yo, se quedó embarazada después de Río [donde ganó el oro] y de Tokio. También hay referentes en Brasil, pero esto de doble embarazo entre Juegos no me suena ninguna deportista española. Ya volver con uno es muy difícil, pues volver con dos es una locura.
Ya conoces el camino, pero se hace más dificil. No recuperé tan rápido el suelo pélvico ni mi peso, las caderas no se quedan igual... Y más allá de tus condiciones físicas súmale las dificultades de familia, el horario de un niño y otro niño.
Ante esa falta de referencias en España te sientes un ejemplo? No sé qué decirte porque yo lo veo como mi día a día. No he tenido otra manera de hacer viable mi carrera vital y deportiva que esta. Y aquí tengo que dedicarle un capítulo a mi marido. Si no es por su apoyo, que se queda en casa compaginando su trabajo con el cuidado de los peques, yo no podría seguir viajando y dedicándome al deporte de élite.
Mi rutina supongo que es algo parecida a cualquier madre/padre de dos niños pequeños, pero con el plus de que como deportista trabajo a tope con mi cuerpo. Dejo a los niños en la guardería/colegio y me voy a entrenar, que encima me pilla a un buen rato de coche de distancia. Termino y para casa. Allí, con los peques, sigo entrenando, haciendo pesas y algún otro ejercicio. Cuando llegan las 19 o las 20 yo estoy para meterme en la cama del reventón y de hecho es que me voy con ellos, si no, no aguanto el ritmo. Y así cada día.
En breve viajáis a París, pero tú llevas ya años de competiciones y viajes siendo madre. ¿Cómo se organiza esa logística? ¿Intentas llevártelos y tenerlos cerca? Yo en el día a día de mi temporada tengo la facilidad de poder programar mi viaje con ellos. Volamos juntos, intento meterlos en el mismo hotel que yo... Luego en competición a veces duermo con mi compañera y a veces con ellos por logística.
Cuando estaba Saúl solo sí vino a algún viaje especial conmigo, pero ahora con los dos en el cole o la guardería, los viajes de familia tienen que ser en verano. La única manera de conciliar y hacer un 'miniviaje familiar' es que vengan a mis competiciones.
Logística Familiar y Apoyo en las Competiciones
¿Esas habitaciones 'extra' las pagas tú? Sí, por supuesto. Poder tener esos momentos familiares en paralelo a mis competiciones pasa porque pague yo sus habitaciones.
Dejando la faceta maternal aparte, ¿cómo se organiza la Liliana deportista dentro de esa pequeña gran 'ciudad' que es la Villa Olímpica? Te puedo contar de todo, porque he pasado por todas las etapas antes de ser madre (risas). Las redes en los Juegos o te evades un poco o te comen. Publicamos únicamente cositas del partido, de la ceremonia de inauguración en nuestra cuenta oficial, pero intentando permanecer lejos de comentarios, menciones... por todo lo que pueden generar.
Y fuera de la habitación intento, intentamos, hacer vida en la villa. El comedor, la tienda oficial que es una maravilla, dar un paseo por las instalaciones o ir a ver otra competición... El objetivo es buscar una rutina fuera para no comerte tanto la cabeza encerrada.
París 2024 y Futuro
Puestos a comerte la cabeza, y sabiendo que me vas a decir 'competir y darlo todo', ¿qué objetivo concreto os fijáis Paula y tú en París? Vaya, pues todo eso que dices tú te lo tengo que decir igual (risas). Ya en serio, el objetivo inicial es pasar de grupo y meternos en las eliminatorias de octavos. A partir de ahí, un cruce es suerte y jugarlo todo a una carta.
¿Que cómo valoramos el grupo? Realmente no nos ha sorprendido, porque siempre o casi siempre nos toca enfrentarnos a las primeras del ranking. Esta vez es contra las brasileñas Ana Patricia y Duda. Luego las italianas, que vienen de una evolución brutal y son equipo élite. Ambas son favoritas ante nosotras, siempre a priori, claro. E igualmente nosotras somos favoritas ante la otra pareja, las egipcias. Este último es un emparejamiento más favorable, pero también toca decir que son más desconocidas para la gran mayoría y ese desconocimiento les puede ayudar, así que tendremos que estudiarlas bien.
Te pido que mires un poco más allá. En concreto a Los Ángeles, a cuatro años vista. ¿Eso es lejos, muy lejos o directamente imposible? Ya te lo confirmo, estos Juegos serán los últimos. La idea es retirarme en unos meses, no sé cuándo pero después de París. Ojalá me diera el cuerpo para llegar a Los Ángeles, porque tiene que ser una pasada, viendo cómo preparan los estadounidenses los grandes eventos. En voley playa ya han dado muestras asombrosas.
Pero aunque lo intentase no llegaría a clasificar, físicamente como bloqueadora ya soy bajita y noto mi edad y los dos partos. Te dejan las caderas tocadas, la explosividad y las fuerzas van a menos. Con 37 sin ser madre podría dar otro discurso, pero en mi situación esto es lo que hay (risas).
Planes para Después de la Retirada
Llevas tiempo preparando tu 'aterrizaje' del día después a tu retirada, con formación en el mundo del Turismo. ¿Es algo que tenías claro o fue un recurso? Quizás alguien con una experiencia competitiva y vital como la tuya podría ser un referente a nivel gestión en tu federación o algún organismo deportivo. ¿Te ha contactado alguien del 'aparato'?
Empiezo por la última. Mi círculo siempre me comenta que soy buena gestora. Llevo las cosas de mi equipo, hablo con la federación, organizo... pero no he tenido ofertas del 'aparato' deportivo. También tengo que decir que si tuviera que ir a Madrid tendría que rechazarlo, porque necesito estar en Tenerife con mis hijos. Un trabajo que me permita estar aquí sí me interesaría, pero ya te digo, no he tenido oferta aún.
En cuanto a lo del Turismo, te cuento la historia, que es curiosa. A mí me gusta el mundo del deporte de siempre, obviamente, pero yo estudiar quería estudiar Medicina. Como no me dio la nota, me metí en Biología, pero no me gustó y acabe en Turismo de rebote porque tenía cosas que me atraían. Un poco de economía, idiomas, gestión, contacto con la gente, hablar mucho que ya ves que me gusta (risas)...
Pienso en el futuro y quizás pueda montar una agencia de viajes, llevar un hotel o dar clase. No estoy cerrada a nada. Echando la vista atrás hoy, y contando con mi experiencia deportiva, me hubiese venido mucho mejor hacer Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFyD), un ADE deportivo, pero como dice mi entrenador, en el periodico del lunes todo se ve muy fácil.
Alguna puerta se me abrirá. No descarto ni periodismo (risas). Viendo cómo te manejas te auguro buen futuro si te lanzas a ese mundo. Pero permíteme profundizar en eso mismo, tu discurso, porque no es fácil que un deportista se abra tanto, especialmente a tres semanas de los Juegos ¿Es autoprotección, es falta de 'relato', es que no valoran la importancia de mostrar sus historias...?
Bufff, difícil cuestión. Puede ser que el deportista se cuide y no quiera dar detalles de su estado, su momento..., pero por mi experiencia propia sé que es mejor sacar las cosas, contarlas. Todo lo que sea expresarlo te libera, sea positivo o negativo. Porque lo malo ayuda contarlo, pero lo bueno también es necesario darlo a conocer.
Yo entiendo que no te quieras meter en opiniones políticas, sociales, porque una simple opinión puede hacer que te juzguen y te ataquen, pero creo que el deportista debería expresarse más acerca de su propios sentimientos. Está pasando con la salud mental, que en estos últimos tiempos empieza a verse como normal cuando llevamos, yo misma, muchos años, con un psicólogo, con un refuerzo en esa materia. Y no hay nada malo.
Marcas mucho esa dicotomía entre 'lo bueno' y 'lo malo' y la necesidad de contarlo. Lo bueno es obvio, máxime hablando a las puertas de ir a tus cuartos Juegos. ¿Y lo malo? Lo malo es algo que a mí me gustaría resaltar. Porque en el día a día, a muchos atletas les dicen que no sirven. A mí me lo han dicho. Y duele.
Varios entrenadores me dijeron que no valía para el voley playa y con el tiempo se vio que quienes no valían eran ellos, que no supieron entrenarme. Lo importante, al final, es centrarte en la gente que cree en ti. Al principio sin patrocinadores, sin apoyos ni de la federación fue muy dificil. Luchamos, nos dimos a conocer y ahí empezó a ser más fácil. Y muchos años después disputarás tus cuartos Juegos... Y tanto. Ha sido un ciclo durísimo, pero hemos llegado.
| Evento | Detalle |
|---|---|
| Juegos Olímpicos | Participación en múltiples ediciones, incluyendo Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020. |
| Ranking Olímpico | Top 10 en Juegos Olímpicos anteriores. |
| Maternidad y Deporte | Doble maternidad entre ciclos olímpicos, regresando al alto rendimiento en ambas ocasiones. |
| Colaboraciones | Trabajo con entrenadores destacados como Sebastián Menegozzo y Dani Wood. |
| Sede de Entrenamiento | Playa de Las Vistas en Tenerife, un lugar reconocido internacionalmente para el vóley playa. |
