Alfredo Kraus Trujillo, nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 24 de noviembre de 1927, fue uno de los tenores más destacados de la historia. Su vida, marcada por la música y el amor a su familia, sigue siendo recordada y celebrada a través de su legado artístico y la labor de la Fundación Internacional Alfredo Kraus.
Imagen de la lápida donde yace Alfredo Kraus, en el Cementerio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria.
Infancia y Primeros Pasos en la Música
Alfredo Kraus fue el segundo de los cuatro hijos de Otto Kraus, natural de Viena, y de Josefina Trujillo, natural de la capital grancanaria. Desde temprana edad, mostró un gran interés por la música. Sus padres lo iniciaron en la música desde temprana edad y, con cuatro años, el niño comenzó sus estudios de piano. A partir de los ocho, ya formaba parte del coro infantil del Colegio del Corazón de María (actual Claret), donde también cursa sus estudios primarios.
Ya adolescente, su hermano Francisco lo introduce en las lecciones de Doña María Suárez Fiol de León, quien será su primera maestra. A los diecisiete años, el joven Alfredo integra las filas del Coro de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas y de la Coral Polifónica de Las Palmas. Por deseo expreso de su padre, Alfredo Kraus estudiará, en Las Palmas de Gran Canaria, la carrera de Ingeniero Técnico Industrial, obteniendo el título en 1950.
Tras ello, continúa con su formación vocal fuera de Gran Canaria: primero en Barcelona, con la mezzo rusa Gali Markoff, y luego en Valencia, con el tenor Francisco Andrés. Ya en Milán, se perfeccionará con la soprano catalana Mercedes Llopart, su maestra definitiva. En 1955, Kraus obtiene un premio en el XVI Concurso Internacional de Ginebra.
Ascenso a la Fama Mundial
Poco después, firmará su primer contrato profesional para la Ópera de El Cairo, debutando allí, en enero de 1956, en Rigoletto y Tosca. Tras actuar con éxito en teatros de Francia, Italia, España y Reino Unido, Kraus debuta en Portugal en 1958, con la ya antológica producción de La Traviata, donde comparte escenario con Maria Callas. A partir de allí, la carrera de Alfredo Kraus será fulgurante y, hasta 1999, el tenor se presentará en los más importantes teatros y salas de concierto del mundo.
De la maestría vocal de Alfredo Kraus dan buena cuenta las críticas, su discografía, el material de audio y video, y sus numerosos seguidores por todo el mundo. Considerado como uno de los más grandes tenores lírico-ligeros de la segunda mitad del siglo XX, el repertorio operístico de Alfredo Kraus abarca treinta títulos representados que, por orden de debut, son: Rigoletto, Tosca, La traviata, Il signor Bruschino, La vida breve, Mefistofele, Falstaff, Les pêcheurs de perles, Manon, Faust, Les dialogues des Carmelites, Gianni Schicchi, Il barbiere di Siviglia, Don Pasquale, Lucia di Lammermoor, Madama Butterfly, La sonnambula, I puritani, La favorita, L’elisir d’amore, La bohème, Alì-Babà, Don Giovanni, L’heure espagnole, Werther, Linda di Chamounix, La fille du régiment, Les contes d’Hoffmann, Lucrezia Borgia y Lakmé.
A ello se sumará, en concierto y grabación, Così fan Tutte (Mozart), y dos óperas francesas que solo grabará: La jolie fille de Perth (Bizet) y La muette de Portici (Auber). En cuanto al extenso repertorio de concierto y recital de Alfredo Kraus, el mismo abarca arias clásicas del siglo XVIII, canciones de compositores operísticos y no de los siglos XIX y XX, arias de ópera y romanzas de zarzuela, y canciones populares y folklóricas, ya sean españolas, italianas, francesas o latinoamericanas.
Rosa Kraus Ley nació en Milán -como sus tres hermanos, Alfredo, Patricia y Laura- porque don Alfredo Kraus Trujillo, Alfredo Kraus para el mundo (Las Palmas de Gran Canaria 1927 - Madrid, 1999), tenía allí su cuartel general a principios de los 60. Rosa es una niña que visita a su padre en la oficina y ese despacho podía ser, por ejemplo, la Scala de Milán, mientras que los compañeros de trabajo de su progenitor eran figuras de la talla de Teresa Berganza o Montserrat Caballé.
Rosa asegura haber vivido una infancia “marcada por las ausencias” debido a los viajes de sus padres, que eran continuos dada la apretada agenda de un afamado artista al que conocían en la época como ‘El Ruiseñor’ o ‘El príncipe de los tenores’. Rosa destaca que siempre hizo gala de sus raíces canarias y que las Islas fueron esencial en su vida. Su hija Rosa, que ahora preside la Fundación que lleva el nombre de su padre, rememora el cariño que le brindan por todo el mundo cuando se menciona el nombre de Alfredo Kraus, especialmente en Canarias, tierra que ocupó un lugar muy importante en su vida.
Alfredo Kraus Mi propia historia
La Tragedia Personal y los Últimos Años
El recuerdo familiar también trasciende a la figura de Rosa Blanca Ley, esposa del tenor que falleció en 1997. Su muerte hundió a Alfredo Kraus, que se sumió en una profunda tristeza dejando de cantar durante un año porque no le salía la voz. La muerte de su mujer el 5 de septiembre de 1997 fue un duro golpe que el tenor no podrá superar, me gusta pensar que se dejó morir de amor, como tantas veces hizo en escena como Edgardo que no soporta la falta de Lucia, de Rosa…
Solo dos años después. En 2009, un cáncer de Páncreas acabó con la vida del Tener. Tenía setenta y dos años. Alfredo Kraus muere el 10 de septiembre de 1999 en una urbanización madrileña. Sus restos reposan desde 2009 junto a los de su esposa en el Panteón de los Ilustres del Cementerio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria.
Reconocimientos y Legado
A lo largo de toda su carrera, Alfredo Kraus recibió numerosas condecoraciones y galardones, como la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio, el grado de Comendador de número de la Orden de Isabel la Católica, el grado de Caballero de la Legión de Honor de Francia, la Gran Cruz de Honor de las Ciencias y las Artes de Austria, el Premio Enrico Caruso de Italia, el Premio Metropolitan Opera House de Nueva York o el título de Kammersänger de la Ópera de Viena, entre otros.
Ese mismo año, el 5 de diciembre, se abrieron las puertas por primera vez del Auditorio Alfredo Kraus, uno de los enclaves más simbólicos de la capital grancanaria junto a la Playa de Las Canteras. La inauguración del recinto fue presidida por el entonces príncipe de Asturias, hoy Rey Felipe VI, acompañado por el propio tenor canario en una velada que se cerró con un concierto en su sala principal, la Sala Sinfónica, a cargo del Coro y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria -bajo la batuta de Adrián Leaper-, la Coral Polifónica de la ULPGC, y la pianista Alicia Larrocha.
Embajador artístico de excelencia de Gran Canaria durante la segunda mitad del siglo XX, Alfredo Kraus fallece a los 71 años en Boadilla del Monte (Madrid) el 10 de septiembre de 1999. Desde 2003, la Fundación Teatro Auditorio de Las Palmas de Gran Canaria celebra, cada 24 de noviembre, un Homenaje a Alfredo Kraus. A la figura de Alfredo Kraus se han dedicado tres auditorios: los de Las Palmas de Gran Canaria, Majadahonda (Madrid) y Aspe (Alicante).
Rosa Kraus visitó Oviedo recientemente para asistir a los actos de homenaje que organizó la asociación lírica asturiana que lleva el nombre del cantante canario. Ahora la niña que visitaba a su padre en los teatros preside la Fundación Internacional Alfredo Kraus, un proyecto que ideó el tenor y que incluye el concurso internacional de canto y su museo en Gran Canaria.
Tabla de Reconocimientos Destacados
| Reconocimiento | País |
|---|---|
| Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio | España |
| Comendador de número de la Orden de Isabel la Católica | España |
| Caballero de la Legión de Honor | Francia |
| Gran Cruz de Honor de las Ciencias y las Artes | Austria |
| Premio Enrico Caruso | Italia |
| Premio Metropolitan Opera House | Nueva York |
| Kammersänger | Ópera de Viena |
