Sexy Zebras: Explorando la Introspección y el Significado de "Nena" en 'Calle Liberación'

Preparaos para sorprenderos tarareando 'Nena' de la banda Sexy Zebras cada dos por tres porque es de esas canciones que se te graba a fuego en la cabeza. Sobre todo el estribillo, ese "deja que pase lo que tenga que pasar, nena. Deja que pase, porque va a pasar igual" que se acaba convirtiendo en un mantra.

Y está bien, porque hay pocos consejos más acertados. 'Nena' forma parte del nuevo disco de Sexy Zebras. Se llama 'Calle Liberación' y es su manera de volver a demostrar lo que quieren ser y lo que son.

El disco 'Calle Liberación' ya está disponible tanto en formato físico como en todas la plataformas digitales y los chicos de Sexy Zebras estarán presentándolo el 22 de abril en la sala Ocho y medio de Madrid. También pasarán por A Coruña, Jávea y Ourense.

Gabriel Montes es cantante y bajista de Sexy Zebras: "Este proceso lo empezamos en un periodo de entreguerras en el que volvimos a casa de nuestros padres, en la calle Liberación. Sin ningún medio, con las mismas guitarras con las que empezamos hace 15 años a hacer música y replanteándonos nuestro futuro".

Encontraron perfectamente el camino. Porque el disco entero es una manera de reconciliarse con la vida y entender que no siempre porque las cosas tengan un final signifique que acaben mal. Que igual el destino tiene preparadas otras situaciones diferentes para ti y hace que estés en paz contigo mismo.

Toda esta introspección empezó, precisamente, con 'Nena': "La canción tiene una vocación de entendimiento, de perdonarnos, de asumir que cada uno hace lo que puede y tiene sus limitaciones, sus enfoques y su vida y que tenemos que respetarnos. Nos sirvió mucho la identidad de la canción para enfocar lo que ha sido calle liberación; una obra mucho más introspectiva en la que hemos buceado en nuestros problemas, nuestros dolores y nuestros temores para contarlo en primera persona".

Gabriel Montes y los hermanos Jesús y José Luna han vuelto. En las 11 canciones que componen su nueva propuesta se respira un brillante proceso de cambio, de perdón a uno mismo y al otro con la energía más primaria del arte. Desde Vanidad hemos podido charlar con ellos sobre este nuevo proyecto, sus valores y el proceso de transformación que han experimentado a lo largo de estos últimos años.

Gabi: En el momento en el que afrontas cualquier cuestión artística, tienes que respetar lo que eres en ese momento. Los tres discos que hemos hecho han intentado reflejar lo que éramos en ese momento. Sin embargo, en ‘Calle Liberación’ ha sido un proceso súper diferente. En los tres discos anteriores estábamos más enfadados con el mundo, buscábamos culpables en todo, éramos una banda mucho más rabiosa y menos reflexiva.

La presentación que hemos tenido con este álbum es completamente introspectiva: lo que hemos hecho ha sido pensar en nosotros mismos, darnos cuenta de las cosas que nos estaban pasando.

Gabi: La gira de nuestro disco anterior, ‘La Polla’, fue larguísima. Estuvimos desde 2017 hasta 2019 girando sin parar. Tocamos en México, en Estados Unidos, en España… Hicimos treinta y cinco millones de giras y acabamos hasta la polla, literal e irónicamente. Al final del proceso, cuando nos replanteamos qué hacer, nos dimos cuenta de que no teníamos energía.

El anterior batería dio un paso a un lado y José y yo lo aceptamos. Allí nos dimos cuenta de que era un punto sin retorno, teníamos que volver a llenar nuestros depósitos para volver a contar cosas. Ese momento fue clave porque reflexionamos para qué estábamos aquí. En plan, “Oye José, ¿tú y yo tenemos ganas de seguir haciendo canciones?

Gabi: En ese momento en el que estamos a punto de mandarlo todo a tomar por culo, fue cuando José y yo nos damos cuenta de que seguimos con ganas de recuperar la alegría que teníamos. A partir de entonces hay un camino larguísimo de dos años en el que nosotros mismos estamos viendo cuál es la nueva banda. Tenemos que construir una desde cero, con una intención de estar aquí porque queremos.

Como bien dices, Calle Liberación, en el barrio de Hortaleza, es el elemento primario de vuestra unión. ¿Qué significa esta para vosotros?

Jesús: El volver a Calle Liberación, donde tiene uno todos esos recuerdos de niñez, da esa sensación de haber salido de un punto, haber hecho un ciclo en el que cada uno ha vivido un montón de cosas, para, al final, encontrarte en el mismo sitio con otra experiencia.

Gabi: Se ha convertido en un lugar metafísico para nosotros. Casi decidimos poner antes su nombre como título del disco que hacer las propias canciones. Es como cuando eres sensible a ver ciertos códigos que la vida te regala y de los que podrías no ser consciente de que están pero están.

Calle Liberación fue un ancla para que nuestro proceso fuera de liberación personal. No teníamos por qué tener nada que ver con los Sexy Zebras de antes, ni expectativas con los del futuro. En otros planteamientos discográficos anteriores habíamos ido con unas estructuras muy marcadas y con ideas preconcebidas de a qué coño teníamos que sonar.

Gabi: Para nosotros todo tiene un concepto. No concebimos nada sin concepto, pero porque lo vemos esencial para que algo tenga una verdad. Por ejemplo, todos los videoclips son un plano secuencia, o todos los singles que hemos sacado son una bandera. Para nosotros, el concepto es innegociable, es necesario que lo tenga para dotarlo todo de sentido.

En concreto, en ‘Calle Liberación’, ha sido darnos cuenta de que las cosas que estábamos haciendo eran buenas para nosotros. Nos daba completamente igual el éxito que tuviera. Aunque obviamente lo esperábamos y buscábamos, teníamos muchas ganas de que la gente entendiera lo que queríamos decir.

Para nosotros el concepto era que, si nuestro primer single tenía que decir que hemos dicho muchas tonterías y que es mucho más fácil amarte que odiarte porque nosotros ahora estamos viviendo a través de ese perdón, tenemos que decir eso.

Jesús: Cuando comenzó esto andábamos reestructurando un poco todo. Empiezas enfrentándote a un tema, viene saliendo otro, y los propios temas se van complementando de una manera muy orgánica. Cualquier asunto artístico depende de lo que te rodea y de lo que se vive en ese momento, de las experiencias, de los sentimientos.

Al final, como dice Gabi, nos han ido llegando un montón de cosas, como nuestra calle, y estas se van colocando solas, construyendo el concepto.

Gabi: Ha sido con mucha diferencia el álbum con el que más hemos tardado. Recuerdo hace dos años, que salíamos de grabar con Raúl en La Mina, y José dijo, “Buah, vamos a sacar el disco mañana”. Y la vida nos iba enseñando que no… El proceso del disco se ha alargado dos años y pico, desde finales del 2019.

Creíamos que íbamos a bajar a Sevilla una vez y hemos bajado como cinco veces… Ha habido cosas que no salían porque todavía no estábamos preparados como banda. Éramos una banda nueva, experimentándonos cada uno, probando cosas diferentes. Nos hemos empeñado en que saliera, hemos sido activos, pero no ha salido hasta que no ha tenido cara y ojos.

Está guay como aprendizaje para la vida, independientemente de la profesión que ocupes, darse cuenta de cómo la vida es mucho más sencilla dándose tiempo que dándose de puñetazos.

Jesús: Mucho de todo esto ha sido “gracias” a la pandemia. Uno lleva esa inercia, esas ganas de sacar las cosas, eso que parece que te pides a ti mismo. La pandemia ha sido lo peor, pero en este caso nos ha obligado a tomarnos las cosas con más calma. A mí me da la sensación de que se ha madurado en estos dos años lo que normalmente hubiéramos tardado diez.

Sobre todo, hemos sabido aprovechar la situación. Muchas veces puedes estar pegándote contra un muro pero si no es el momento de sacar un tema o un disco, hay que ser ciego para no verlo.

Gabi: Yo voy cambiando a medida que van pasando los días, las preguntas y los meses. Me gusta mucho el hecho de que se respire un sentimiento parecido en todos los temas. Al final estamos hablando básicamente de amor y desamor en todas las putas canciones, para uno mismo y para los demás. Sin embargo, hay una que resume muy bien el darse cuenta de que no existe lo que entendías como amor idílico pero superas ese dolor y ves que puede existir otro desde otro nivel un poco más elevado.

Jesús: Para mí es muy difícil elegir una canción… Cada una me da una cosa que se complementa con la anterior y me parece que es como elegir entre tu padre o tu madre. Si te tengo que decir una hoy me voy a quedar con ‘Nena’.

Gabi: Hay cosas muy guays en el disco. Por ejemplo, me parece que tiene mucho sentido y valor desearle a alguien con quien sufres una ruptura la primera frase de ‘O Todos o Ninguno’, que dice “ojalá encuentres amor, ojalá encuentres felicidad”. Me parece un buen resumen del proceso que Sexy Zebras y yo hemos pasado.

Dices, “me cago en la puta, odio todo, ojalá te mueras”, hasta que, de repente, te perdonas y te das cuenta de que no, que ojalá encuentres amor y ojalá tu vida sea maravillosa. A mi me da mucho aliento, me hace sentirme mejor conmigo mismo.

Jesús: Para mí hay muchos estribillos con un mensaje muy claro. “Águila Negra, vuela, vuela, vuela”.

Jesús: Yo diría que las cosas llevan un tiempo y no puedes forzar cosas que tú y sólo tú crees ver. Cada uno ve la realidad de una manera. En mi caso, estoy aprendiendo mucho estando en una banda en la que hay muy buen rollo. Somos muy honestos, nos decimos las cosas, nos queremos un montón y los tres hacemos lo posible para tirar para adelante.

A mí lo que me ha enseñado el tiempo es que tres cerebros piensan más que uno y que todo el mundo tiene algo muy bueno que aportar. Si eres capaz de, en vez de cerrarte, abrirte e ir un poco más allá, es muy difícil que las cosas no crezcan.

Gabi: Yo tengo una sensación muy comunal de la vida. Siempre intento integrar a todo el mundo, intento hacer que todo el mundo se sienta bien… muchas veces pongo a los demás por delante de mí y me creo guay, pero muchas veces eso no es guay. En este proceso me he dado cuenta de que, si cada uno somos más nosotros mismos, si pierdes ese romanticismo del comunismo idealista que yo siempre he pensado que era lo correcto, entiendes que cada uno tiene sus movidas y que los demás tenemos que respetarlas.

Gabi: En otros procesos creativos siempre iba con la idea de que tenía que sonar de una forma concreta. En este disco no ha pasado eso. Hemos abierto mogollón el espectro de lo que escuchábamos. De repente me he encontrado fascinado con artistas argentinos como Soda Stereo, Charly García, El Mató, Los Rodríguez, Radio Futura, he reconectado con Sabina… Cosas completamente latinas que yo tenía lejos.

Asimismo, creo que está pasando algo en la escena española súper interesante. Estoy siendo muy fan de Ginebras, de Karavana, de Carolina Durante, de Arde Bogotá, de Shego, de Adiós Amores… Tienen unas guitarras colgadas, una actitud súper interesante y, cosas que a mí me costaron mucho entender, ellos lo traen de casa puesto.

Jesús: Es que la música que hacemos es directo. Los videoclips que hacemos son planos secuencia. Es lo más parecido a tocar en un local.

Gabi: Yo creo que es lo único que de verdad he echado de menos en la pandemia. A todo lo demás me he acostumbrado perfectamente, pero el directo para nosotros… Siempre hemos vinculado incluso las producciones con el directo. He disfrutado muchísimo el proceso de creación del disco pero estaba hasta el nabo. Ha sido súper ilusionante para nosotros porque llevamos nada más que seis o siete conciertos en esta gira y la gente se está partiendo el pecho.

Estamos viendo a gente que se abraza, se da besos… El otro día hubo una pareja casi follando en el escenario y fue la hostia (risas). Creo que la gente también lo necesitaba. Una banda como nosotros que rompe mucho el cristal imaginario en el escenario con respecto al artista y el público necesita el directo.

Si hay algo que nos ha salvado estos últimos dos años de encierro, incertidumbre y ansiedad ha sido la música. Y es algo que en todos los momentos de oscuridad, siempre sale al rescate. Una canción para resucitar trata precisamente sobre eso.

Gabi Montes, vocalista y bajista de la banda, habla así de Una canción para resucitar, su nueva bandera: «Esta canción nos salió muy natural, sin pretensión ninguna: la sentimos como un abrazo. Como un paseo en bicicleta mientras amanece. Nos sirvió para incidir en esa sensación liberadora que nos acompaña en todo el proceso del disco de dejar que las cosas sean, de no forzar nada, de no pretender nada, de no predicar con nada.

Los Sexy Zebras se plantaron enfrente de lo que era el Palacio de la Música, en mitad de la Gran Vía madrileña. Metraje en planeo secuencia y en una sola toma, salga como salga. Y que pase la gente que tenga que pasar ¿O no era eso? Sí, los paseantes que aparecen son los que llegaron al corazón de Madrid aquella tarde. Hasta una chica que venía hablando por el móvil, se aparta porque creía que estaba molestando.

Con la suerte de haber tocado este año en festivales como el MontgoRock de Jávea, el Interestelar de Sevilla, el Festival de Les Arts de Valencia y en Madrid junto a The Parrots, la gira que se viene promete ser fuerte.

Sexy Zebras hablan sobre lo inevitable en ‘Nena’ justo a fin de año. Podríamos hacer muchas aproximaciones a este tema pero creo que todo puede resumirse en el estribillo: «Deja que pase lo que tenga que pasar, Nena, Deja que pase porque va a pasar igual». Así lo sueltan y se quedan tan tranquilos. Si acaso les faltaría un mic drop, pero capaces son de hacerlo en directo.

Es rock puro y directo. Es un tema indie pero con una estructura bastante pop que puede hacerles llegar a oídos incluso de quienes no les conozcan… si queda alguno, claro. El bucle de la canción solo es comparable al bucle que vas a poner en cuanto te enganches. Sin querer queriendo, a eso le cantan también en “Nena”, uno de los temas más rockandrolleros del grupo, cuando braman frases como: “deja que pase lo que tenga que pasar; deja que pase porque va a pasar igual”, haciendo un acopio de lo inevitable en un hit que no pierde el músculo rockero que caracteriza al trío madrileño, pero con una melodía absolutamente adictiva y de bucle inmediato.

Mira que ya han sacado temas este año, pero se ve que no se les acaban. Si la canción es simple pero efectiva, ojo al videoclip.

Gabi Montes, vocalista de la banda, promete en la entrevista telefónica previa al concierto de este viernes que traen una experiencia de "liberación y diversión". Demostrarlo les costó en el pasado porque los promotores creían que eran "muy indies para los festivales rock y muy rock para los festivales indies". Por eso reconoce que "nos costaba entrar a un festival la puta vida".

Gabi es tan deslenguado como son los títulos de sus canciones que han ido evolucionando con la banda desde que publicaron su primer trabajo en 2013. La prueba de ambas cosas es que su canción más compartida en Spotify es Quiero follar contigo, dentro del álbum La polla. Bajo las palabrotas está ese corazón romántico que su público ha entendido perfectamente y que en este álbum cuidan con temas como C'est la vie o un increíble Marisol.

La canción Marisol inicialmente se llamaba A veces sí y a veces no, los versos con los que empieza un tema que recoge lo que significa una ruptura en la pareja y que "algunas veces gana el amor y otras no". Si todo esto representa la parte sentimental, en Pogo dan al público que busca jarana lo que quiere. Conseguir eso es lo que les hace imprescindibles en citas como el reciente festival de Cullera y otros.

Por eso Gabi promete que tiene "unas ganas que te cagas" de tocar en el Low Festival. Una parada en el verano que hace años le hizo darse cuenta del nuevo nivel que habían conseguido por la acogida de los miles de asistentes.

El 22 de febrero de 2022 sale el nuevo álbum de Sexy Zebras. Nada es casualidad y como dice ‘Gabi’ Montes, el cantante y bajo del grupo: “Nos hemos dado cuenta de que jamás seremos los mismos”. Pero lo que si saben, es que siempre tendrán un lugar donde volver para empezar de cero, una calle en el popular barrio de Hortaleza en Madrid.

La “Calle Liberación” los ha visto crecer, unió a Gabi, José y Jesús para embarcarles en esta aventura. Allí, han evolucionado como banda y como personas. La calle liberación es la calle donde nacimos los tres. Somos vecinos desde que teníamos seis años. Justo antes de la pandemia, se fue el batería antiguo y entró Jesús.

Y nos reencontramos de nuevo en casa de nuestros padres con la guitarra acústica. Se convirtió en un lugar espiritual donde empezaríamos de cero. Hemos cambiado todos los procesos de composición y hemos pensado más en las letras y las melodías. Hemos querido contar en este disco todos los estados por los que hemos ido pasando, cuando tienes que empezar desde cero y tienes que recuperar la alegría, el perdón y entender nuevos códigos. Se ha convertido en un país porque todos los singles que estamos sacando tienen banderas.

En una canción sí que decimos algo de Hortaleza. Queremos hacer un acto muy especial en el barrio el día del lanzamiento del disco. Queremos hacer la presentación en la calle Liberación. Es un paso adelante. Nos hemos dado cuenta de que nunca seremos los mismos. Tú y yo jamás seremos los mismos porque ya nos conocemos y estamos teniendo esta conversión. Por lo tanto, ya hemos compartido cosas. Nos hemos permitido explorar, queremos cantar a otras cosas. Hemos sido toda la vida unos punkis y tampoco se sostenía ser toda la vida unos punkis. No porque no lo seamos, pero creo que estamos más expansivos. Antes pintábamos en blanco y negro y ahora nos hemos permitido explorar el verde, el azul, el rojo y el amarillo.

Personalmente, estaba acojonado. Con Jesús fue todo muy fácil y musicalmente es una bestia, es un súper batería. A mí me ha obligado a tocar mejor el bajo, a José le ha obligado a llevarse mejor con su hermano y a construir una relación diferente. Nosotros siempre hemos tenido referencias muy ‘anglo’; desde los Red Hot Chili Peppers, a los Strokes, a los Arctic Monkeys…etc. A medida que me voy haciendo mayor, se me van quitando las tonterías. Ahora ya me parece de subnormal intentar clasificar los gustos en base a los géneros. A mi me gustan las canciones y eso está por encima del pop, del trap y del hip-hop. Los jóvenes están trayendo frescor al panorama y los prejuicios se han eliminado.

No te puedo contar muchas cosas. Hay una que es muy en nuestro código. Estamos trabajando con una banda fantástica y madrileña también. Pero hay otras cosas que estamos intentando que transgreden eso. Cuando nos mezclamos con gente de diferentes géneros, la cabeza se te abre mucho. Hay una seguro, luego tenemos otras dos que no creo que entren en Calle Liberación pero saldrán después. Para nosotros es un disco conceptual porque entendemos que es una obra cerrada, limitada en el tiempo y una foto de nosotros mismos en este proceso. Necesitábamos que tuviese una idea clara y cerrada. No es aleatorio que salga el 22, no es aleatorio el orden de los temas. Pero sería iluso si te dijera que hay que escuchar el disco de arriba abajo, la gente lo va a escuchar como le salga de los huevos.

En concreto, el siguiente single que sacamos “Nena”, es la primera letra que hicimos y sorprendentemente, la última que cerramos. Me hace mucha ilusión porque ha tenido muchos títulos, muchas mezclas y muchas dudas. Como un niño pequeño.

Se ve que la gente está siendo feliz otra vez. La mitad del curro en esto, es el público. Nosotros llegamos ahí, pero es muy importante que la gente esté así. El olor a furgoneta, pillarme amplis…no sé. Tenemos una vida super paralela en cuanto a banda. Empezamos casi a la vez, compartimos nuestros primeros locales, compartíamos amplis y diez años después, nos juntamos. Éramos unos maqueteros y no teníamos ni idea de tocar.

Fechas de la gira "Calle Liberación" de Sexy Zebras:

  • 04.03: León. El Gran Café
  • 05.03: Gijón. Sala Billy Bob
  • 10.03: Sevilla. Sala Malandar
  • 11.03: Granada. Sala Granada 10
  • 18.03: Barcelona. La Nau
  • 25.03: Valencia. 16 Toneladas
  • 26.03: Alicante. Sala Stereo
  • 01.04: Vigo. La Fábrica de Chocolate
  • 22.04: Madrid. Ochoymedio Club
  • 13.05: A Coruña. Mardi Gras [SOLD OUT]
  • 20-21.05: Jávea (Alicante). Montgorock
  • 27-29.05: Ourense.

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