Si alguna vez has notado que tu lengua tiene un color amarillento, es posible que te hayas preguntado qué puede significar este extraño fenómeno. La lengua amarilla es una afección que surge cuando la lengua cambia de su color normal rosado y se ve amarillenta. Esta coloración se produce por la acumulación de diversas sustancias y microorganismos en las papilas gustativas, que son las pequeñas protuberancias que recubren la lengua.
En este artículo, exploraremos las causas más comunes de la lengua amarilla, los factores que pueden contribuir a su aparición y, lo más importante, cómo puedes prevenirla y tratarla.
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¿Qué es la lengua amarilla y por qué ocurre?
Una lengua amarilla se refiere a una decoloración de la superficie de la lengua, adquiriendo un tono amarillento en lugar del rosa pálido que se considera saludable. Esto sucede porque se acumulan bacterias, restos de comida o células muertas en la superficie de la lengua, especialmente en las pequeñas protuberancias llamadas papilas.
La lengua está cubierta de papilas, pequeñas estructuras donde pueden acumularse bacterias, restos de comida y células muertas.
Causas principales de la lengua amarilla
La lengua amarilla es una condición que puede resultar preocupante para muchas personas, y puede deberse a diversas causas. Aquí te presentamos algunas de las principales:
Acumulación de bacterias
La lengua está cubierta de pequeñas protuberancias llamadas papilas gustativas. Estas papilas pueden atrapar partículas de alimentos, células muertas y bacterias. Entre el 60 y el 80 por ciento de las bacterias de nuestra boca se encuentran en la lengua. Cuando no se practica una buena higiene bucal, estas bacterias se multiplican y producen pigmentos amarillos, formando una capa sobre la superficie de la lengua. Esta capa puede hacer que la lengua se vea amarilla y, además, causar mal aliento.
Alimentos y bebidas
Algunos alimentos y bebidas pueden teñir temporalmente la lengua. Por ejemplo, los alimentos muy pigmentados como las remolachas o las moras pueden dejar manchas en la lengua. Además, ciertos alimentos, como los azucarados, pueden crear un ambiente favorable para el crecimiento bacteriano, contribuyendo a la aparición de la lengua amarilla. Los malos hábitos de vida, como una higiene bucal deficiente, en combinación con alimentos colorantes como el café y el té, también pueden ser responsables de una lengua amarilla.
Medicamentos
Algunos medicamentos, como los antibióticos de amplio espectro, pueden alterar la flora bacteriana natural de la boca y causar una sobreinfección por hongos, como la candidiasis oral. Esta infección puede manifestarse como una lengua blanca o amarilla. Otros medicamentos pueden causar sequedad bucal, lo que a su vez favorece el crecimiento bacteriano y la aparición de la lengua amarilla. La producción salival puede verse afectada tras el consumo de algunos fármacos.
Deshidratación
La deshidratación puede reducir la producción de saliva, lo que dificulta la limpieza natural de la boca. La saliva ayuda a eliminar las bacterias y los restos de alimentos, por lo que su disminución puede favorecer la acumulación de placa bacteriana y la aparición de la lengua amarilla. La saliva ayuda a limpiar la boca de bacterias. Cuando hay poca producción de saliva, las bacterias se multiplican más rápido y pueden causar cambios en el color de la lengua.
Tabaquismo
El tabaco es una de las causas principales de la lengua amarilla y de muchas afecciones que perturban la salud bucodental. La nicotina, presente en el tabaco, es un componente agresivo capaz de tintar muchas zonas de la boca, como los dientes y las papilas gustativas. Las personas fumadoras tienen la saliva más espesa de lo normal, ocasionando que la misma se produzca en menor cantidad que una persona no fumadora. El tabaco trae consigo muchísimas afectaciones orales graves, incluso patologías periodontales.
Enfermedades
En algunos casos, la lengua amarilla puede ser un síntoma de enfermedades más graves, como:
- Fiebre amarilla: aunque es una enfermedad poco común en muchas partes del mundo, la fiebre amarilla puede causar ictericia, lo que se manifiesta como una coloración amarillenta de la piel y los ojos, incluyendo la lengua.
- Enfermedades hepáticas: el hígado juega un papel importante en la eliminación de bilirrubina, un pigmento biliar que se produce cuando se descomponen los glóbulos rojos. Si el hígado no funciona correctamente, la bilirrubina puede acumularse en el cuerpo y causar ictericia, lo que puede manifestarse como una lengua amarilla.
- Infecciones: algunas infecciones, como la fiebre aftosa o la sífilis, pueden causar lesiones en la boca, incluyendo la lengua, que pueden aparecer como manchas blancas o amarillas.
Problemas de alimentación
La lengua amarilla también aparece como resultado de malos hábitos a nivel nutricional. Los alimentos ricos en azúcares y colorantes o algunas bebidas como el café y el té también pueden provocar que la lengua se amarillee. En muchos casos este factor irá combinado con falta de hidratación, que también favorece la proliferación de bacterias que se acumulan en la lengua.
Respiración bucal
Cuando la persona sufre constantemente resfriados, congestión nasal o gripes, puede surgir la necesidad permanente de respirar por la boca en vez de hacerlo por la nariz.
Tratamiento de la lengua amarilla
La lengua amarilla suele ser un problema temporal y, en la mayoría de los casos, no indica una enfermedad grave. Sin embargo, existen distintos tratamientos y cuidados que pueden ayudar a eliminar la decoloración y prevenir que vuelva a aparecer.
Tratamiento en casa
Aunque la mayoría de los casos de lengua amarilla pueden tratarse en casa con una buena higiene bucal, es importante recordar que si los síntomas persisten o empeoran, debes consultar a un dentista.
- Raspar la lengua: utiliza un raspador lingual o la parte posterior de tu cepillo de dientes para eliminar suavemente la capa amarilla de la lengua. Hazlo con cuidado para evitar irritar la superficie. Para eliminar el revestimiento de la lengua, lo mejor es utilizar un raspador lingual y pasarlo varias veces por la lengua de atrás hacia delante sin ejercer presión. Hazlo sistemáticamente de un lado a otro. A continuación, enjuáguese bien la boca con agua o un colutorio. Lo ideal es que incorpores la limpieza de la lengua a tu rutina diaria de cuidado bucal, sobre todo si tiende a estar muy cubierta. Si no tienes a mano un raspador lingual, también puedes eliminar la capa lingual con un cepillo de dientes. Pero ¡cuidado! No vuelvas a utilizar este cepillo para cepillarte los dientes.
- Enjuagues bucales: los enjuagues bucales antisépticos pueden ayudar a reducir la cantidad de bacterias en la boca y a prevenir la formación de placa. Sin embargo, es importante seguir las instrucciones del producto y no abusar de su uso. Si usas colutorios, elige uno sin alcohol ni clorhexidina, ya que pueden alterar la flora bacteriana.
- Bicarbonato de sodio: algunas personas utilizan una pasta hecha con bicarbonato de sodio y agua para limpiar la lengua, pero es importante no hacerlo con demasiada frecuencia, ya que el bicarbonato puede ser abrasivo.
- Buena higiene bucal: En primer lugar, asegúrate de mantener una buena higiene bucal, cepillando tus dientes y lengua después de cada comida.
Tratamiento profesional
Si los remedios caseros no son suficientes para eliminar la lengua amarilla, tu dentista puede recomendar tratamientos más específicos, como:
- Limpieza dental profunda: si la lengua amarilla se debe a una acumulación excesiva de placa y sarro, el dentista realizará una limpieza dental profunda para eliminar estas sustancias y pulir los dientes. Si la lengua amarilla persiste a pesar de una higiene adecuada en casa, un dentista puede realizar una limpieza profesional para eliminar placa, restos de alimentos y bacterias que se acumulan en la lengua y los dientes. Además, el especialista puede detectar si existen infecciones, inflamaciones o problemas de salud bucal que estén contribuyendo al cambio de color.
- Tratamiento de infecciones: si la lengua amarilla es causada por una infección, como la candidiasis oral, el dentista puede prescribir medicamentos antifúngicos, como nistatina o fluconazol. En algunos casos, la lengua amarilla puede estar asociada a infecciones por hongos (como la candidiasis) o problemas médicos como ictericia o trastornos digestivos. En estas situaciones, el tratamiento depende de la causa: por ejemplo, un médico puede recetar antifúngicos para infecciones por hongos o indicar estudios adicionales para descartar problemas hepáticos.
- Biopsia: en casos raros, el dentista puede tomar una pequeña muestra de tejido de la lengua para analizarla en el laboratorio y descartar otras afecciones más graves.
¿Cómo prevenir la lengua amarilla?
Una buena higiene bucal es la clave para prevenir la lengua amarilla y mantener una boca sana. Aquí te presentamos algunas recomendaciones:
Buena higiene bucal
Para asegurarse de que los gérmenes no tienen ninguna oportunidad en la lengua y en toda la zona bucal, debe cepillarse los dientes todos los días después del desayuno y antes de acostarse, idealmente durante dos o tres minutos. Para eliminar las bacterias de la forma más completa posible, debe cepillarse los dientes durante dos o tres minutos al menos dos veces al día, preferiblemente después del desayuno y justo antes de acostarse. Utiliza un cepillo de cerdas suaves y pasta de dientes con flúor. El cepillado dental diario con un buen cepillo, utilizar hilo dental y acudir periódicamente al odontólogo son pasos fundamentales para mantener una correcta higiene bucal.
Alimentación saludable
El mejor remedio casero es una dieta sana con mucha fruta y verdura. Si se mastican bien los alimentos sólidos, como una manzana crujiente o una zanahoria cruda, se raspa automáticamente la capa que recubre la lengua. Masticar también aumenta el flujo de saliva.
Hidratación
Es importante mantener una buena hidratación para favorecer la producción de saliva y la limpieza natural de la boca.
Visitas regulares al dentista
Las visitas regulares al dentista son esenciales para detectar y tratar cualquier problema bucal a tiempo.
Cambios en el estilo de vida
Reducir o eliminar el tabaquismo y ajustar tu dieta para incluir menos alimentos altamente pigmentados y azucarados.
Lengua blanca en bebés lactantes
Los bebés lactantes suelen tener toda la lengua blanca. Se debe a las bacterias lácteas que tapizan toda la superficie de la lengua y que le dan este aspecto. Lo que podrás observar son pequeñas manchas del tamaño de un grano de arroz en la boca del bebé: en las mejillas, dentro de los labios, en las comisuras… Son como pequeños granitos peludos, de ahí que se le llame algodoncillo.
Si solo tiene la lengua blanca, de manera total o parcial, y no se observa nada en el resto de la boca, es posible que no se trate de una infección por hongos y sea, como hemos comentado, la típica lengua del bebé amamantado. En ocasiones erradicar completamente la candidiasis oral es complicado. En algunos casos, solo necesario tomar yogur o bífidus, sobre todo, si se trata de bebés.
Candidiasis oral
La candidiasis oral es una forma de infección por hongos causada por el género Candida y suele aparecer en personas con un sistema inmunitario debilitado. La candidiasis en la lengua se caracteriza por ser una infección que afecta a los tejidos bucales. Es muy normal, que se produzca en los bebés y en los adultos con edades avanzadas.
El revestimiento de la lengua suele ser blanco y quebradizo y puede limpiarse fácilmente. Debajo hay una mucosa enrojecida que sangra con facilidad.
Si aparece una placa amarillenta, ardor bucal o úlceras, así como herpes o fisuras, que se puede llegar a extender por las diferentes zonas de la boca, debemos ponernos en alerta.
Factores de riesgo para desarrollar candidiasis bucal
Esta afección es habitual en la cavidad oral y nos preocupa la transmisión y el contagio de este hongo. Sin embargo, esto no ocurre con tanta frecuencia y hay otro tipo de causa que la genera. Lo más normal, es que se trate de una infección micótica que se produce por el desequilibrio en la flora microbiana.
La mancha blanca en la encía puede ser la mejor evidencia; no obstante, el uso prolongado de antibióticos, la utilización de dentaduras postizas o cierto tipo de enfermedades, como la diabetes, puede ser un factor de riesgo. Las personas mayores o los bebés con un sistema inmunológico débil se ven más afectadas. Además, una dieta alta en carbohidratos y las deficiencias nutricionales, como la vitamina B, también influyen.
Tratamientos para la candidiasis bucal
En el tratamiento de la candidiasis se suele emplear el clotrimazol, el itraconazol, la nistatina, el fluconazol o el posaconazol, entre otras sustancias. La aplicación suele hacerse con ungüentos, en formato de enjuague bucal o tabletas. La utilización de agua tibia con sal y enjuagarse con clorhexidina también es de gran ayuda para los sistemas inmunológicos debilitados.
Medidas preventivas para evitar la candidiasis bucal
- Reducir la ingesta de azúcar para evitar el riesgo de que las bacterias se alimenten de los hidratos de carbono.
- Cepillarse varias veces al día con un dentífrico con flúor.
- Está demostrado que la toma de probióticos ayuda con los trastornos digestivos y protege los dientes y las encías.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si a pesar de los cuidados y remedios caseros la lengua amarilla persiste o se acompaña de otros síntomas preocupantes, es recomendable buscar ayuda. Un profesional de la salud podrá realizar un examen exhaustivo y determinar la causa subyacente de la lengua amarilla.
Si la capa que recubre su lengua es especialmente notable, debe someterse a un examen médico para descartar enfermedades graves. Si es necesario, el médico pedirá más pruebas, como un análisis de sangre, una resonancia magnética o una gastroscopia.
Tabla resumen de causas y soluciones
| Causa | Solución |
|---|---|
| Acumulación de bacterias | Mejorar la higiene bucal, usar raspador lingual |
| Alimentos y bebidas | Reducir el consumo de alimentos pigmentados y azucarados |
| Medicamentos | Consultar al médico sobre alternativas |
| Deshidratación | Aumentar la ingesta de líquidos |
| Tabaquismo | Dejar de fumar |
| Candidiasis oral | Tratamiento antifúngico |
