Ledicia Costas, nacida en Vigo en 1979, es una destacada escritora gallega licenciada en Derecho que se dedica en exclusiva a la creación literaria. Autora fundamentalmente conocida por su obra de Literatura Infantil y Juvenil, ha recibido importantes reconocimientos en este ámbito.
Ayer, la noticia de la muerte de Miguel López, más conocido por su alias, El Hematocrítico, sacudía las redes sociales. El coruñés de 47 años, que además de creador de contenido y escritor era profesor de educación infantil y primaria en un colegio de A Coruña, fallecía en la tarde de ayer, de forma repentina, a causa de un infarto. Horas antes de su muerte publicaba su último tuit. Su pareja, la escritora gallega Ledicia Costas, era quien comunicaba, en sus redes sociales, la triste noticia, rota de dolor. “Desde un dolor inmenso tengo que contaros que esta tarde se ha ido El Hematocrítico, mi compañero de vida y la persona más maravillosa que se ha cruzado en mi camino”, escribía.
Al poco tiempo, las redes sociales se llenaban de mensajes de dolor y estupor ante la tragedia, así como de cariño y condolencias para la familia del gallego. Tantos que esta mañana Ledicia Costas escribía un nuevo tuit para agradecer el cariño recibido en un momento tan duro. “Hoy el mundo es un lugar muy triste. No hay consuelo para el dolor de la pérdida de una persona tan inmensa”, se lamentaba la escritora en su idioma natal, el gallego. “Gracias a todos por las amables palabras. La ola de cariño es brutal. Aquí les dejo su mirada, la más honesta y llena de amor”, decía, junto a una imagen en la que Miguel López la miraba con amor mientras ella sonreía abiertamente a la cámara.
Además de pareja en el plano sentimental, Miguel López y Ledicia Costas también formaban un tándem a nivel laboral, y escribieron varios libros juntos. Ambos eran muy celosos de su vida privada, y poco se sabe de ella, más allá de que se profesaban un mutuo amor y que eran padres.
Entre sus obras más destacadas se encuentran:
- Escarlatina, la cocinera cadáver (Premio Merlín, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, Lista de Honor del Ibby, Premio Xosé Neira Vilas al libro del año)
- Verne y la vida secreta de las mujeres planta (Premio Lazarillo de creación literaria, Premio al mejor libro de LIJ del año en la Gala do Libro Galego, Lista White Ravens 2017)
- La balada de los unicornios (Premio Lazarillo 2017, Premio Fervenzas Literarias al mejor libro del año en Galicia, Premio Kelvin 505)
Desde el año 2014 ha visitado más de 1000 escuelas, en su propósito de acercar la literatura al público infantil, recibiendo una importante respuesta, con numerosas ediciones de sus novelas. Amante del steampunk, del mundo victoriano y del retrofuturismo, en el conjunto de su obra, traducida a idiomas como el coreano, el italiano, el búlgaro o el persa, trata temas como la defensa de lo diferente, la muerte desde un punto de vista desmitificador o el papel de las mujeres en la ciencia.
En 2019 debutó en la literatura para adultos con su novela Infamia, publicada por Destino. A esta extensa producción de Costas hay que sumer títulos como Vampira de biblioteca. El ataque polilla, El niño de fuego (que lemvalió por segunda vez el Premio Merlín), La liebre mecánica, el libro ilustrado Siete dientes de león o el poemario Ultraluz, con el que se hizo con la XX edición del premio de poesía Afundación.
La editorial Xerais ha sido la casa literariamente hablando de Leticia Costas, en Galicia desde hace veintitrés años. “Publicaron mi primera novela, que escribí siendo adolescente, y estoy muy agradecida de esa oportunidad que me brindaron. A día de hoy he publicado con esta editorial veinticuatro libros y han entendido mi proyecto literario versátil, con obras para diferentes tipos de público. Con Destino ha sucedido algo parecido: me dieron la oportunidad de publicar en castellano mi primera novela para público adulto.
Ledicia Costas además de una persona cercana cuando se coincide con ella en un mismo espacio, lo es a través de las redes sociales, donde es muy activa. De su perfil en Instagram nos llaman la atención las visitas que realiza en sus viajes a distintos camposantos. De niña, su abuelo la llevaba cada sábado al cementerio y “mientras el cambiaba las flores secas y arreglaba los nichos, yo me divertía jugando entre las tumbas. Supongo que esa fascinación viene de ahí. Me impresionó mucho el Cementerio da Consolaçao, en Sao Paulo.
“No suelo escribir dedicatorias porque creo que si dedicas tus libros por sistema, la dedicatoria pierde ese valor especial que tiene. De este modo, cuando decido dedicar un libro es como más auténtico, más de verdad. Con los agradecimientos me pasa algo parecido aunque es verdad que detrás de cada novela suele haber varias personas que han aportado algo. En Golpes de luz muy especialmente. Escribí ese agradecimiento en un hotel de Madrid. Fue la única parte de la novela que no escribí en mi lugar habitual de trabajo. Pensé que no sería capaz de escribir algo emocionante fuera de mi entorno, fíjate qué tontería.
Antes de despedirnos, nos pone en la pista de una artista que conoce a título personal y que no ha visto reconocido su talento: “Nus Cuevas: es compositora, editora y presentadora de podcast, streamer, ha dirigido orquestas… Una de las personas más polifacéticas que conozco.
Primero fue ‘Escarlatina, la cocinera cadáver’, después descubrimos ‘La señorita Bubble’ y, claro, cuando nos enteramos en casa que Ledicia Costas, Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, sacaba al mercado un nuevo libro, ‘Los minimuertos’ (Editorial Alfaguara), no pudimos resistirnos a reservar un hueco en nuestra biblioteca particular para este título. Destinado a los primeros lectores, esta colección ha calado por igual en mi hija mayor (9 años) y en la menor (6 años).
Quizás este último concepto a los niños les resulte nuevo, pero es muy fácil de entender y, sobre todo de explicar: se trata de una pandilla de chavales que viven en el otro barrio. ¿Y sabes lo mejor de todo? Que allí habitan sin que los ojos de sus padres estén vigilándolos y acechándolos constantemente. Sin duda, estamos ante un universo muy singular que atrapa a los pequeños lectores desde la primera hoja y en donde todo puede pasar.
Según cuenta esta autora gallega, la inspiración de ‘Los minimuertos’ le vino de otro libro suyo’. ‘Quería continuar explorando ese mundo que había creado en ‘Escarlina, la cocinera cadáver’, pero esta vez con historias para un público de menor edad. ¿Sabes una coincidencia? En ambos libros aparece el Mortibús, un medio de transporte muy peculiar. ‘Lo creé con Escarlatina y cuando empecé la primera entrega de Los Minimuertos me di cuenta de que volvía a necesitar ese medio. Entonces me dije: ¿por qué no recuperar el mortibús? Al fin y al cabo yo misma lo había inventado.
En el caso de ‘Los Minimuertos’ y, a diferencia de ‘Escalatina, la cocincera cadáver’, las ilustraciones, a cargo de Mar Villar, se suceden a lo largo de las casi 100 hojas que tiene cada libro. Un segundo elemento visual que seguro también llama la atención de los niños que empiezan a adentrarse en el mundo de las letras es que en los párrafos de texto se resaltan palabras en otro color y en otra tipografía. Sin duda dos razones de peso para que ‘Los Minimuertos’ se convierta en el mejor regalo de cumpleaños o de las buenas notas para un niño que empieza a leer.
¿Quieres descubrir una tercera? Te lo cuenta la propia Ledicia Costas: ‘Lo mejor de escribir ‘Los Minimuertos’ es la ilusión de pensar en una saga, de saber que tengo la oportunidad de seguir contando cosas en sucesivas entregas. Me siento cómoda creando universos y esto me da la oportunidad de profundizar en ese mundo de ultratumba. Y, al mismo tiempo, el hecho de poder contar cosas loquísimas. Son una pandilla que ‘vive’ en el inframundo, ahí todo puede pasar. Cadáveres, muertos, vampiros… ¿qué será lo próximo que nos tenga preparado Ledicia Costas? ‘¡Quién sabe! Este mundo ya me atraía de niña. Los cementerios me parecían lugares fascinantes’, concluye.
La pareja se encontraba en su casa de Navia, Vigo, cuando el escritor empezó a sentirse mal y le sobrevino el infarto, y aunque el personal de emergencias llegó en poco tiempo al domicilio y puso todos los medios por su parte para intentar reanimarle, nada pudieron hacer por salvar su vida.
El libro "Golpes de Luz"
Una novela tierna y llena de humor sobre los secretos que marcan la vida de tres generaciones de una familia en la Galicia rural. En ella, Julia es periodista, acaba de separarse y decide dejar atrás Madrid y regresar a su pueblo, en Galicia, con su hijo Sebas, para cambiar de aires y cuidar de su madre. El niño tiene diez años y está convencido de que su abuela Luz es el dios Thor, porque nunca se separa de su martillo. Aunque esconda polvorones en las medias, beba Sansón hasta ver doble y diga mentiras sin parar, Sebas adora a su abuela. Es una diosa, y ha convertido su jardín en un templo.
Esta última novela, la segunda en castellano y para un público adulto -aunque algunos pasados ya la treintena sigamos disfrutando de las aventuras de por ejemplo Escarlatina- es una sintonía de tres narradores: Julia, Sebas (Sebastián) y Luz -Luz Divina-. Julia vuelve de la capital para cuidar de su madre huyendo de un matrimonio roto. Este es el narrador realista, el que descarnadamente hace una crónica de las vivencias de una madre de un hijo de corta edad al que trata, en la mayoría de lo posible, de no traumatizar. La perspectiva de Luz, por su parte, resulta tierna como la del niño, puesto que con la edad parece que volvemos a esa etapa. Finalmente, la de Sebas (más fantasiosa por si tierna edad) que piensa que su abuela enferma en realidad es una diosa nórdica.
Ledicia Costas (Vigo, 1979) es una autora gallega licenciada en Derecho que lleva varios años dedicándose profesionalmente y en exclusiva a la literatura. Publicó su primer libro en el año 2000 y desde entonces ha escrito numerosas novelas infantiles y juveniles que han sido traducidas a varios idiomas, como el coreano, el italiano o el búlgaro. Por su extraordinaria narrativa, ha obtenido importantes premios literarios, como el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y, en dos ocasiones, el Premio Lazarillo, gracias a los cuales ha ido conquistando a miles de lectores. Infamia (Destino, 2019), su primera novela para adultos, la consolidó como una de las autoras con más proyección de la narrativa actual.
Xulia siempre quiso saber que fue de su padre ya que su madre siempre presenta un gran mutismo y evasión con respecto al tema. Mediante situaciones disparatadas y diálogos muy bien logrados, Ledicia Costas hace de esta historia familiar una lectura divertida y entrañable que no dejará indiferente a nadie. Luz es la madre de Xulia. Xulia acaba de divorciarse y mudarse desde Madrid a la casa de su madre en Vigo. La relación entre madre e hija no es demasiado buena. Además, Xulia es periodista y está escribiendo sobre la droga en Galicia. La novela es corta, divertida y entretenida, que mezcla muchos temas importantes socialmente y vivencias de una época que marcó prácticamente a la totalidad de las familias de una generación de una forma u otra. Tiene también un punto de intriga e investigación, el misterio que Xulia persigue. El momento drama de cada uno de los personajes vivido de distintas maneras y visto desde distintos puntos de vista.
En concreto, vamos a hacer referencia a tres de ellos: La conciliación familiar; La enfermedad de Luz, que podría extrapolarse a todas y cada una de las dolencias existentes. Y el narcotráfico, tan presente en Galicia sobre todo en la década de los 80, pero que sigue latente. Sin entrar en la intimidad, viajamos con Ledicia Costas a su infancia, a un barrio de la ciudad de Vigo donde la población fue envejeciendo. “A día de hoy está lleno de personas bastante mayores que son cuidadas por mujeres que rondan los sesenta años. Mujeres entregadas a los cuidados, mujeres que antes cuidaron a sus hijos y ahora cuidan de sus padres e incluso de sus suegros. Ese barrio sufrió la presencia de la heroína en los años 90 y fue el germen del movimiento Madres contra la droga, tan importante en la lucha contra el narcotráfico en Galicia. Construí una novela de ficción partiendo de estos mimbres. Precisamente, ese desgaste es lo que más llama la atención del personaje de Julia, que arrastra un divorcio traumático. Preocupada por seguir adelante, por el cuidado de su madre y por las secuelas que las experiencias vitales pueden dejar en su hijo, el pequeño Sebas, hacen de este narrador la personificación del cuidador; que diariamente, además las responsabilidades adquiridas por sus propias decisiones o circunstancias de la vida, va sumando sedimento a sedimento losas en el seno familiar. Por desgracia, la sociedad gallega, como bien indica Ledicia, es una sociedad envejecida, hay poca o ninguna ayuda para este tipo de situaciones. Ella tiene una opinión muy clara al respecto y así lo manifiesta: “Los cuidados son precarios. Carecemos de la formación que necesitamos, tanto las personas cuidadoras como las personas cuidadas. Este problema afecta un porcentaje elevadísimo de la población y la Administración todavía no ha ofrecido una fórmula que solucione esta situación. Veo a muchas mujeres que han entregado sus vidas para cuidar de otras y me pregunto quién cuida de ellas. El sistema es fallido, no funciona. Creo que la Administración tiene la obligación y responsabilidad de dotarnos de los recursos necesarios para invertir esa situación. Los recursos que hay son insuficientes.
Tras estos dos thrillers localizados en la Galicia rural, nos adelanta algo de su próximo proyecto: “Hevuelto a Merlo, el lugar donde transcurre Infamia. He aprovechado esa localización para ambientar la novela (independiente) en la que estoy trabajando. Me gusta mucho crear universos y me parece atractivo aprovechar lugares que existen en otras novelas para que sigan vivos con otros personajes.
Nos causa mucha curiosidad cómo consigue producir estas historias maravillosas así que nos preguntamos si existe algún ritual que siga antes de ponerse a escribir a lo que contesta con una negativa, haciendo un pequeño apunte: “Antes no, pero sí durante. No sé escribir sin música, me ayuda mucho a concentrarme y meterme dentro de la historia. Necesito estar sola, no puedo trabajar en una cafetería, ni en un aeropuerto, ni en lugares concurridos. También me hace falta tener a mano todos los libros que me hayan ayudado a documentarme. Aunque no los consulte, necesito saber que están ahí al lado”.
Temas Abordados en "Golpes de Luz"
Ledicia Costas neste libro trata temas moi diversos pero moi presentes na nosa actualidade: o bulling escolar, a situación dos pais divorciados, a obesidade infantil, os problemas de demencia. Quizás unha das cousas que menos me gustou ao principio foi que se volvese ao tópico de sempre Galicia-narcotráfico, mais si que me gustou como foi tratado o tema posto que se puxo o énfase nos movementos das nais que saían a calle ao ver que os seus fillos morrían vítimas das drogas. Outro punto que me gustou moito é remarcar a importancia do reforzo positivo nas crianzas. Si a figura de autoridade lle di que é valente, que pode o rapaz vaise ver capaz de levalo a cabo. Así como romper con ese tópico que os nenos non choran. Así mesmo, tamén se denuncia o poder das palabras para servir de ferramenta para minusvalorar as mulleres. Xulia facía referencia ao feito da facilidade de chamar Puta a unha muller, pero si o pensamos, cantas palabras hai despectivas da muller: bruxo vs bruxa, zorro vs.
Esta foi unha lectura chea de pequenos detalles que fai que te manteñas expectante por como se vai desenrrolar a vida destes tres personaxes.
[GAL] Despois de ler "Infamia" hai un par de anos tiña moitísimas ganas de volver á literatura de Ledicia Costas. Neste caso, Costas nárranos a historia de Xulia, unha muller que acaba de separarse e volve co seu fillo Sebas a Galicia a coidar de Luz, a súa nai. Ao longo dos diferentes capítulos do libro iremos poñéndonos na pel de cada unha destas 3 personaxes, xa que a persoa que narra vai cambiando en cada capítulo. Isto, para min, é sen dúbida un dos puntos fortes da novela: poder ver como cada unha delas vive un mesmo feito, como o sente, como o interpreta... Penso que non debe ser nada sinxelo construír unhas personaxes tan diferentes entre si e narrar simultaneamente en primeira persoa dende 3 perspectivas. Ao longo da novela abórdanse multitude de temas interesantísimos: o narcotráfico en Galicia, a saúde mental, os coidados familiares, o adultocentrismo, o acoso escolar... Pero é que ademais todo isto vaise mesturando cuns toques de humor que fan que se che caian as bágoas da risa. Non se me ocorre que máis dicirvos para animarvos a ler "Golpes de Luz", pero é que de verdade que me pareceu unha marabilla de libro.
[CAS] Después de leer "Infamia" hace un par de años tenía muchísima ganas de volver a la literatura de Ledicia Costas. En este caso, Costas nos narra la historia de Xulia, una mujer que acaba de separarse y vuelve con su hijo Sebas a Galicia a cuidar de Luz, su madre. A lo largo de los diferentes capítulos del libro iremos poniéndonos en la piel de cada una de estos 3 personajes, ya que la persona que narra va cambiando en cada capítulo. Esto, para mí, es sin duda uno de los puntos fuertes de la novela: poder ver cómo cada una de ellas vive un mismo hecho, cómo lo siente, cómo lo interpreta... Pienso que no debe ser nada sencillo construir unos personajes tan diferentes entre sí y narrar simultáneamente en primera persona desde 3 perspectivas. A lo largo de la novela se abordan multitud de temas interesantísimos: el narcotráfico en Galicia, la salud mental, los cuidados familiares, el adultocentrismo, el acoso escolar... Pero es que además todo esto se va entremezclando con unos toques de humor que hacen que se te caigan las lágrimas de la risa.
Mientras oía a la autora responder a las preguntas del locutor busqué en mi móvil qué títulos había firmado. Antes de nombrar a los premiados en la categoría de narrativa, se emitió el mensaje de Ledicia Costas para los participantes: un mensaje de ánimo y persistencia, que me llegó muy dentro cuando descubrí que mi relato corto no estaba incluido en el pódium.
Retomamos la conversación sobre Golpes de Luz, con cuya portada está encantada. “Me emocionó mucho ver la portada por primera vez. Me parecía que las flores, tan presentes en la trama de la novela, casi como una especie de reloj que va marcando las estaciones, eran perfectas. Y el rostro de la mujer me pareció muy expresivo. La trama narrativa abarca cuatro temas principales, pero uno de ellos dejaremos que lo descubra el lector.
¿Quién no ha arrancado de la tierra uno, soplado y pedido un deseo mientras sus semillas, pequeñas plumas blancas, van surcando el cielo azul?. Como curiosidad e inciso, la escritora gallega, cuando le preguntamos por su lengua materna, cuestionando qué palabra escogería para tatuarse nos narra una anécdota que precisamente tuvo lugar en un estudio de tatuaje: “Quedé hace unos meses con mi hermana para tatuarme un diente de león. Esa mañana solo una de las dos salió tatuada del estudio porque me eché atrás.
