Cuando tu bebé está a punto de llegar, hay muchas decisiones que debes tomar. Una de las más importantes es cómo vas a alimentar a tu pequeño o pequeña. En el mundo de la crianza de los hijos, una de las decisiones más importantes que deben tomar los padres es si alimentar a sus bebés con leche materna o con fórmula.
Todos los especialistas coinciden en que, siempre que sea posible, la mejor opción es alimentar al bebé mediante lactancia materna. Sin embargo, como madre, es decisión tuya elegir esta opción o recurrir a otras.
Lactancia Materna: El Mejor Alimento para el Recién Nacido
La leche materna es el alimento fundamental y principal que la madre puede suministrar a su recién nacido. No existe sustituto alguno en cuanto a la fuente nutricional y valor energético que aporta (1). La leche materna asegura la correcta nutrición del niño tras la nutrición intrauterina.
Diversos estudios científicos subrayan la leche materna como el alimento idóneo durante los primeros seis meses de vida. Por este motivo, se aconseja y se promueve la lactancia materna exclusiva en este periodo. La lactancia materna exclusiva (LME) se basa en que el neonato solamente ingiera la leche materna durante los primeros 6 meses de vida, sin precisar ningún tipo de alimentación complementaria (agua, líquidos o alimentos sólidos).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) defiende que la leche materna es una fuente alimenticia segura para el lactante ya que aporta numerosos anticuerpos encargados de defender al neonato de dolencias características del periodo neonatal. Asimismo, proporciona la energía y los nutrientes que un recién nacido puede precisar en los primeros 6 meses de vida, adaptándose dicha leche materna a las necesidades del bebé.
La leche materna avala la salubridad y supervivencia de los neonatos e infantes. Los neonatos que toman leche materna exclusiva han demostrado que son más astutos, despiertos y perspicaces que los amamantados con leche de fórmula, favoreciendo al nivel cognitivo (6)(8). Además, presentan menos prevalencia a padecer sobrepeso u obesidad, así como enfermedades relacionadas como la diabetes mellitus.
Además, la lactancia materna también promueve un vínculo emocional especial entre la madre y el bebé. Durante la alimentación, se establece un contacto piel con piel que fomenta el apego y la sensación de seguridad.
Beneficios de la Lactancia Materna
- Disminuye el riesgo de desarrollar algunas patologías (diabetes mellitus, dislipemia, sobrepeso, asma y alergias).
- Permite satisfacer determinadas necesidades emocionales.
- Los neonatos que se alimentan a base de leche materna presentan menor riesgo de mortalidad durante los primeros 12 meses de vida.
- Por otro lado, la acción de succionar la leche materna del seno de la mujer incrementa el desarrollo de la musculatura bucal gracias al cometido que realiza el neonato a la hora de deglutir la leche materna.
Tabla 1: Beneficios del Neonato y Maternos
| Beneficios para el Neonato | Beneficios para la Madre |
|---|---|
| Mejor desarrollo cognitivo | Menor riesgo de cáncer de mama y ovario |
| Menor riesgo de sobrepeso y obesidad | Menor riesgo de anemia y osteoporosis |
| Prevención de enfermedades gastrointestinales y respiratorias | Beneficios emocionales y psicológicos |
| Disminución de alergias | Disminución del costo de alimentación |
| Desarrollo de la musculatura bucal | Menor probabilidad de hemorragia post-parto |
| Menor riesgo de mortalidad en los primeros 12 meses | Disminución de la depresión post-parto |
La Leche de Fórmula como Alternativa
La leche de fórmula, elaborada generalmente a partir de leche de vaca o productos de soja industrialmente modificados, presenta una cantidad de nutrientes ajustada durante el proceso de manufactura que le permite asemejarse a la leche materna. La leche de fórmula es una alternativa a la leche materna, que permite saber la cantidad de leche que está ingiriendo el recién nacido y, al digerirse más lentamente, disminuye el número de tomas.
Aunque la leche materna es ideal, la leche de fórmula está diseñada específicamente para cubrir las necesidades nutricionales del bebé.
¿Cuándo considerar la leche de fórmula?
- Cuando el recién nacido tiene un reflejo de succión débil.
- Cuando la lactancia resulta muy dolorosa para la madre.
- Debido a la necesidad de reincorporarse al trabajo.
Permite una mayor flexibilidad y libertad de movimientos a la madre. Permite conocer la cantidad exacta de leche que toma el niño.
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Lactancia Mixta: Combinando lo Mejor de Ambos Mundos
Muchas madres optan por la lactancia mixta en diferentes situaciones: cuando se reincorporan a la rutina laboral, ya que estarán varias horas separadas de su bebé, para tener una mayor flexibilidad a la hora de alimentar al pequeño o bien porque usan esta alternativa como transición a la alimentación con leche en fórmula.
La lactancia mixta consiste en alimentar al bebé con la combinación de leche materna y biberón. Alimentar al bebé con lactancia mixta es la mejor alternativa en estos casos.
Si deseas pasarte a la lactancia mixta, primero deberás consultarlo con el pediatra, así como en cualquier otro momento en el que quieras hacer algún cambio en la alimentación del bebé. Asimismo, es importante saber que, al reducir las tomas de pecho, se reducirá también la producción de leche.
Opciones para la lactancia mixta
- Alternando tomas: Es decir, una toma de leche materna y la siguiente con leche de fórmula de manera sucesiva. Por norma general, es la que usan las mamás que se reincorporan al trabajo.
- Suplementado tomas: Se trata de una combinación de lactancia materna y leche artificial en la misma toma. De este modo se amamanta al bebé primero y se continúa alimentando después con el biberón.
- La última opción es la de reemplazar una o varias tomas al día por el biberón.
Es recomendable comenzar la lactancia mixta de manera gradual con un biberón cada veinticuatro horas y el resto de tomas con lactancia materna.
En esta época de transición, es posible que al bebé le cueste hacer el cambio e incluso aceptar el biberón si está acostumbrado al pecho. Cada bebé es diferente.
Consejos Adicionales
- Al principio, solo dar el pecho: Se recomienda no iniciar la alimentación con leche materna y de fórmula en el biberón hasta que la lactancia materna esté lo más establecida posible. El tiempo puede variar de una persona a otra, pero en general son unas 6 a 8 semanas.
- Regular la producción de leche: Un reto al pasar de la lactancia materna al biberón puede ser controlar o mantener la producción de leche del pecho. En definitiva, la oferta está regulada por la demanda, es decir: menos oferta (o extracción) significa menos leche. Por lo tanto, es importante que también des el pecho con regularidad cuando alimentes con leche materna y de fórmula o que te saques la leche entre medias.
- Alimentación complementaria durante la comida: Si practicas la alimentación complementaria por miedo a que el bebé no se sacie, se aplica la siguiente regla: siempre hay que dar primero el pecho y solo después el biberón.
- Periodicidad: Una rutina regular es óptima para el/la niño/a y el pecho. De este modo, se equilibran la producción de leche y la digestión. Aparte de eso, a la mayoría de los/as bebés les encantan los rituales recurrentes y la fiabilidad.
- Leche de fórmula y leche en polvo: La leche de fórmula es la más parecida a la leche materna en cuanto a su composición y, por lo tanto, es la primera opción para la alimentación mixta. Al igual que la leche "original", el polvo previo solo contiene lactosa como fuente de hidratos de carbono.
- Tetinas y equipamiento: Elige tetinas con el menor caudal posible. De este modo, la leche previa no sale demasiado rápido del biberón. Al igual que en el pecho, el/la bebé tiene que hacer un esfuerzo para obtener leche del biberón.
