Manipular la leche materna a veces puede generar cierta inquietud, pero no debería ser más complicado que manipular cualquier otro alimento. Simplemente se deben seguir normas que garanticen la mayor salubridad.
Una de las preguntas más frecuentes sobre el manejo de la leche materna es qué hacer cuando esta adquiere un olor agrio. Este artículo te proporciona todas las claves para entender y solucionar este problema.
¿Por Qué la Leche Materna Huele Agrio?
Es probable que la leche tenga un olor agrio muy marcado, incluso puede presentar un olor jabonoso o metálico. En el caso de que huela agrio es a causa de la acción de la lipasa sobre la grasa de la leche materna. La lipasa es una enzima contenida en la leche materna cuya misión es empezar a digerir los glóbulos de grasa de la leche.
La lipasa fragmenta la grasa en porciones más pequeñas para que al organismo del bebé le sea más fácil poder digerir y asimilar esta grasa. Por tanto la función de la lipasa es prodigiosa y muy útil para el bebé.
La Lipasa: Una Enzima Beneficiosa
La lipasa es una enzima que contiene la leche materna cuya función principal es la de fragmentar las grasas para que el bebé las pueda digerir mejor. Por tanto la función de la lipasa es necesaria y muy útil para el bebé.
Hay madres que tienen más cantidad de lipasa en su leche, por lo que al extraerse leche, la presencia de niveles más altos de lipasa aumenta la degradación de la grasa en la leche extraída, siendo la causa de ese olor y sabor a rancio.
¿Todas las leches maternas tienen Lipasa? Sí. La cantidad de lipasa en la leche materna varía de una madre a otra por lo que nos encontramos con madres que su leche tiene más cantidad de lipasa y otras a las que se le activa con más facilidad. Esto no quiere decir que todas las madres tengan problemas con la lipasa de su leche.
¿ Puede ser mala para el bebé? Tranquilos, la leche no está en mal estado ni es mala para el bebé. Esta leche solamente ha adquirido un olor y un sabor característico porque las grasas están ya descompuestas. Además los bebés conocen este sabor de la leche a agrio cuando regurgitan, y es por este motivo que muchos bebés se la toman a pesar de ello, pero los hay que la rechazan, prefiriendo tomarla recién extraída o refrigerada.
Cuando esto ocurre se activa una enzima llamada lipasa, que se encarga de la digestión de las grasas. Y sucede cuando se congela la leche materna a -20ºC. Algunas madres tienen en su leche mayor cantidad de estas lipasas que ya empiezan a romper los glóbulos de grasa poco después de haber extraído la leche. Si el olor es más rancio o ácido, es posible que sea más un efecto de la oxidación, que de las lipasas.
Este olor te lleva a rechazar darle la leche al bebé, pero algunos niños no tienen reparo alguno a consumir la leche.
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¿Qué Hacer si la Leche Huele Mal?
Si te ha pasado, espero que te sirvan estos consejos para conseguir tener leche congelada, que puede venir bien en muchas ocasiones. Ya los conocías, ¿Los habías probado? ¡Esta leche no está buena!
Consejos para Evitar el Olor Agrio
- En primer lugar, puedes probar, después de extraer la leche, a enfriarla muy rápido, metiéndola en un recipiente con hielo, y una vez que está fría, congelarla rápidamente.
- Si esto no te funciona, puedes probar a escaldarla, antes de congelarla. Una vez extraída la leche ponla en un cazo, es importante que no la pierdas de vista, se trata de esperar a que se caliente y en los bordes comiencen a salir pequeñas burbujas (o bien si tienes un termómetro de cocina, que llegue a 60 °C) este será el momento de apagarla, y enfriarla rápidamente, como hemos hablado en el punto anterior.
- Enfriar la leche rápidamente en un recipiente con agua fría y hielo y a los pocos minutos congelar la leche. Se puede optar por escaldar primero la leche. Este proceso consiste en calentar en un cazo la leche y cuando empiecen a salir alrededor de la misma unas pequeñas burbujas, lo retiramos del fuego y enfriamos rápidamente como he descrito en el punto uno. Una vez fría, se etiqueta y se guarda en el congelador.
Con estos consejos, cuando descongelemos la leche, ésta tendrá un sabor más parecido al de la leche recién extraída y el bebé no la rechazará por su sabor ni por su olor.
Otras Recomendaciones
- Congelar la leche cuanto antes: Si tienes leche refrigerada que sabes que no vas a usar en dos o tres días es mejor congelarla cuanto antes. Por ello es ideal que congeles la leche de las mismas 24 horas. La deberás etiquetar adecuadamente y congelar para que se conserve de la manera más óptima.
- Mezclar leche a la misma temperatura: Se puede hacer cuando ambas estén a la misma temperatura. Es mejor no mezclar leche refrigerada con leche recién extraída para evitar la proliferación de bacterias.
Conservación Adecuada de la Leche Materna
Para conservar la leche materna de manera óptima, sigue estas recomendaciones:
- Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera. En el caso del congelador, intentando buscar un cajón dedicado exclusivamente a la leche materna para evitar la transferencia de olores de otros alimentos a la leche.
- A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
- La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
- A temperatura ambiente depende del calor que haga. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
Descongelación Correcta
- Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible. Hace unos años, se recomendaba dejar la leche descongelándose en la nevera durante unas horas.
- ¿Cómo lo hago? Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior. Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas. Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar.
- Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
- La leche congelada puede estar 24h en la nevera descongelándose. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
Calentar la Leche en el Microondas
- En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir.
- El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
¿Qué Hacer con la Leche No Consumida?
- No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso, puesto que cada vez que calentamos la leche alentamos el crecimiento de ciertas bacterias que son potencialmente patógenas. Esas bacterias que pueden llegar a la leche a causa de una extracción poco higiénica o incluso por contaminación cruzada: por restos de leche en el sacaleches o sobre las superficies en que se han colocado las piezas del mismo.
- Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma.
- La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
