La alimentación durante la infancia es uno de los factores más importantes que afectan al crecimiento, la composición corporal y las funciones corporales de un bebé. La leche materna, en general, se considera la mejor opción alimenticia, ya que está intrincadamente equilibrada con nutrientes, anticuerpos y componentes bioactivos que protegen, nutren y preparan al bebé para un futuro saludable.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan encarecidamente que las madres alimenten a sus bebés únicamente con leche materna durante los primeros 6 meses, comenzando en la primera hora tras el nacimiento.
Composición de la Leche Materna
El interés científico en estudiar la composición de la leche materna está creciendo, y cada vez se encuentran más componentes. La composición del calostro difiere de la leche madura, y la composición de la leche madura cambia de una toma a otra, e incluso durante una sola toma. De hecho, se cree que la madre optimiza la leche materna, especialmente para las necesidades de su bebé.
Aunque la composición varía de una mujer a otra, de un día a otro, incluso dentro del mismo día y de la misma toma y también según la edad de gestación del hijo, existen unos rasgos comunes destacados en su composición que la hacen única.
Tipos de Leche Materna
- Calostro: Se produce durante el embarazo y se mantiene de dos a cuatro días después del nacimiento. Es rico en proteínas, vitaminas solubles, minerales e inmunoglobulinas. El calostro (primera leche que dura desde el nacimiento hasta el cuarto día aproximadamente) es rico en proteínas y en inmunoglobulina, unos factores que se erigen como gran defensa contra las infecciones.
- Leche de transición: Se produce después del calostro y tiene una duración de aproximadamente dos semanas. El contenido de la leche de transición incluye altos niveles de grasa, lactosa y vitaminas solubles en agua. La leche de transición va desde el cuarto al decimoquinto día y es una mezcla entre el calostro y la leche materna madura. Este líquido aporta más calorías al bebé por lo que es muy beneficioso para su crecimiento.
- Leche madura: Es la que ocurre después de la leche de transición y se mantiene hasta el final de la lactancia. La leche madura suele aparecer entre los diez y quince días desde el parto. Su composición se basa en agua (casi un 90%), minerales, vitaminas, hidratos de carbono, proteínas y grasas.
Componentes Principales de la Leche Materna
Los principales componentes de la leche son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. La grasa es el componente más variable. Las concentraciones aumentan desde 2 g/100 ml en el calostro hasta alrededor de 4 a 4,5 g/100 ml a los 15 días posparto. El principal hidrato de carbono de la leche es la lactosa, que proporciona el 40% de la energía del bebé.
A continuación, se presenta una tabla con los componentes principales de la leche materna y sus funciones:
Lactancia Materna: ¿Cuáles son los beneficios para la mamá y el bebé?
| Componente | Función |
|---|---|
| Agua | Hidratación |
| Proteínas | Crecimiento y desarrollo |
| Hidratos de carbono (Lactosa) | Energía |
| Grasas | Energía y desarrollo cerebral |
| Minerales | Desarrollo óseo y funciones metabólicas |
| Vitaminas | Funciones metabólicas y protección celular |
Componentes Biológicamente Activos
Existen cinco categorías principales para clasificar los agentes biológicamente activos presentes en la leche humana, que podrían modular el crecimiento in vivo, el desarrollo y la función del tracto gastrointestinal:
- Proteínas, péptidos y aminoácidos
- Nucleótidos
- Hormonas
- Factores de crecimiento
- Agentes antiinflamatorios e inmunomoduladores
Estos agentes bioactivos ejercen su acción sobre determinados tejidos diana:
- El epitelio intestinal, modulando la absorción de nutrientes, la permeabilidad de la mucosa, la proliferación celular, la composición de la microbiota intestinal, la inducción de moléculas de superficie (entre ellas las disacaridasas) y la regulación de la producción de citoquinas.
- El sistema nervioso entérico.
- El sistema inmune de la mucosa.
Beneficios de la Leche Materna
La leche materna permite alcanzar un óptimo estado nutritivo, evita alteraciones metabólicas y trastornos digestivos, porque la composición de la dieta no representará en ningún momento una sobrecarga de la capacidad funcional del aparato digestivo. También suministra protección antiinfecciosa y antialérgica.
Ventajas para el Niño
Todo son beneficios. El lactante obtiene un mejor estado digestivo y metabólico, mejor estado nutritivo, mayor protección inmunológica, menor riesgo de sensibilización alérgica, mejor evolución psicológica, menos enfermedades y menos mortalidad infantil y prevención de trastornos posteriores.
Desde el principio, los bebés reciben una dosis saludable de anticuerpos en el calostro, para protegerlos inmediatamente en cuanto comienzan la vida fuera del útero. El calostro es rico en otros nutrientes, como sodio, cloruro y magnesio, así como vitamina A, C y E. La primera semana de lactancia también aporta niveles cada vez más altos de lípidos.
Los componentes bioactivos en la leche materna, como la inmunoglobulina y los macrófagos, protegen a los bebés de las infecciones, potencian su sistema inmunológico y evitan inflamaciones. Hay incluso células madre para reparar cualquier daño.
