Sir Lancelot du Lac o Lanzarote del Lago vivió en la Edad Media, una época de caballeros que se extendió desde el siglo XII hasta el siglo XIV d. C. Uno de estos caballeros, que iguala en fama y honor a Arturo fue Sir Lancelot. Sir Lancelot, es protagonista de una amalgama de relatos legendarios comprendidos dentro del ciclo artúrico.
Lancelot y Ginebra. Fuente: Wikimedia Commons
Orígenes y Crianza
Cuenta la leyenda que Sir Lancelot es hijo de Ban de Benwick, monarca francés aliado del rey Arturo, y de Elena. Siendo él pequeño sus progenitores mueren y Sir Lancelot pasa a estar bajo los cuidados de la legendaria Dama del Lago, esposa del mago Merlín. Ella será quien lo forme en los ideales caballerescos, le entrene en el manejo de la espada y le enseñe las costumbres britanas.
Hay leyendas que tratan a la Dama del Lago como una rica y poderosa señora, con abundantes posesiones en Europa; otras la señalan como una habitante del lago, un hada o ser sobrenatural. En la huida Galahad se pierde y la Dama del Lago, lo rapta y lo cria, cambiandole el nombre de Galahad, por el que pasaría a la historia: Lancelot o Lanzarote del Lago.
Lancelot en la Corte de Camelot
Cuando Sir Lancelot alcanza la juventud es llevado por la Dama del Lago hasta la corte artúrica. Admirado de su honor, de su habilidad con la espada y de su valor en el combate, el rey Arturo decidió integrarlo como caballero de la Mesa Redonda. Así Sir Lancelot se convertirá en caballero fiel, compañero y amigo del rey Arturo. Juntos vivirán múltiples aventuras.
Al cumplir los dieciocho años, se dirigió a Camelot, para unirse a la corte de Arturo y formando parte de la Tabla Redonda. Así fue ganando lances hasta ser considerado "el mejor caballero del mundo, el más valiente y puro".
Equipamiento de un Caballero Medieval
El equipamiento básico de un caballero medieval estaba compuesto por varias piezas esenciales. En primer lugar como material defensivo el guerrero medieval contaba con una cota de malla que el soldado vestía encima de una túnica, con un escudo no muy grande de forma puntiaguda; y un casco de forma cilíndrica que podía llevar o no un protector de nariz. En cuanto a las armas ofensivas podía disponer de una ballesta o de una lanza. No obstante el arma más importante para un caballero era la espada que le permitía la lucha mano a mano. La espada medieval más común era de hoja recta, con doble filo y su longitud sobrepasa el metro sobradamente.
Estado actual de la Abadía de Glastonbury. Fuente: Wikimedia Commons
El Romance con Ginebra
El romance de Lady Ginebra y Sir Lancelot comienza cuando el rey Arturo le envía a buscar a Ginebra hasta su castillo para traerla hasta Camelot donde contraería matrimonio con Arturo. Durante el viaje ambos jóvenes se enamoran; sin duda este momento marca el principio del fin del orden en el reino de Camelot. Sir Lancelot decide mantenerse casto en respeto y fidelidad a su reina y a su rey.
Lancelot tenía una intensa amistad con el rey Arturo y siempre fue respetado y admirado por Arturo, que lo consideraba su lugarteniente y mejor aliado... Pero el destino se empeñó en que ambos amaran a la misma mujer, la reina de Camelot: Ginebra. De hecho, una de las primeras tareas que le encomendó el rey, como caballero de la mesa redonda fue ir en busca de su prometida, Ginebra, y llevarla hasta Camelot para la boda. Aquí empezaría a mascarse la tragedia, comenzando, sin poder ambos evitarlo, Ginebra y Lancelot, su historia de amor platónico.
Lancelot, no obstante, terminó por declarar su apasionado amor a Ginebra, quien también le correspondía, si bien, ambos fueron siempre conscientes de la imposibilidad de materializarlo. Eso hizo que la vida de Lancelot se convirtiera en una continua lucha entre su deseo y su conciencia, entre su amor por la reina, su amistad hacia el rey y sus obligaciones en Camelot, así como en una constante búsqueda de métodos para alejarse de la Corte y de Ginebra.
En las cortes nobiliarias del norte de Francia y en el sur de Gran Bretaña, desde la conquista normanda de finales del siglo XI, se narraban historias que competían con los arcaicos poemas épicos. Se trataba de sucesos maravillosos que transgredían las leyes de la naturaleza. Según la leyenda, Arturo, rey de Bretaña, hijo de Uther Pendragón e Ygraine, fue criado por el senescal del rey. Accedió al trono después de arrancar la espada Excalibur de la piedra en la que estaba clavada.
Ginebra es infiel al monarca con su gran amigo (y su mejor caballero) Lanzarote, o Lancelot, que significó la guerra, el fin de la Mesa Redonda y la destrucción de Camelot.
Aventura en Busca del Santo Grial y Encuentro con Elaine
En su aventura en busca del Santo Grial, Sir Lancelot alcanza la fortaleza del rey Pelles, quien custodiaba las reliquias santas. En este castillo reside Elaine, hija del monarca Pelles. La princesa cae rendida a los pies del apuesto caballero y propone amores a Sir Lancelot. Este se niega, manteniendo su recta actitud de permanecer fiel al Ginebra. No obstante, Elaine droga al caballero consiguiendo que éste pase la noche con ella. Tras esto Sir Lancelot avergonzado regresa a Camelot desde donde la reina Ginebra, enferma de celos, le expulsa. El caballero acompañado únicamente de su espada vagará durante meses por los bosques britanos hasta que la reina Ginebra le otorgue su perdón.
En el pais del rey Pelles, habia una aldea llamada Carbonek, donde tenia la guarida un enorme dragón que tenia aterrorizados a sus habitantes. a solicitar la ayuda de Lancelot, que acepto la petición y se puso en marcha para acabar con el terrible dragón. una tumba con una inscripción:"Hasta aquí llegará un leopardo de sangre real que matará a la serpiente que vive bajo esta losa. engendrará a un león que será el mejor caballero del mundo". Lancelot se acerco a la guarida y peleo con el dragón hasta darle muerte, haciendo realidad la primera parte de la inscripción.
Cuentan también que allí en Carnobek campaba a sus anchas un dragón que desde hacía años atormentaba a las gentes del lugar, por lo que éstas, aprovechando la presencia de Lancelot, le pidieron que acabase con el monstruo. En el camino hasta la guarida del dragón vio una tumba donde había una inscripción que decía:"Hasta aquí llegará un leopardo de sangre real que matará a la serpiente que vive bajo esta losa. El leopardo engendrará a un león que será el mejor caballero del mundo". Finalmente, el dragón murió a manos de Lancelot, pero esa inscripción quedó grabada en su cabeza, pues el leopardo representaba el emblema de Lancelot, el que lucía en su escudo.
El rey Pelles dio una gran fiesta para celebrar el regreso de su hija y la muerte del dragón. Lo que nadie esperaba fue la aparición de una paloma que llevaba en el pico un incensario que, al verterse, hizo que todo se impregnara de un maravilloso olor. A continuación apareció una doncella con una copa en la mano. Todos se arrodillaron y elevaron plegarias al cielo. Al poco doncella y copa desaparecieron. Sir Lancelot no entendía nada, hasta que el rey Pelles le explicó que lo que acababa de ver era el Santo Grial.
La princesa Elaine se había enamorado de Lancelot y se lo comunicó a una doncella suya que era una gran hechicera. La hechicera le dio un veneno a Lancelot y este quedó a merced de la dama, casándose ambos esa misma noche. Fueron después de la boda a unos aposentos preparados al efecto y privados de toda luz, pues para que el encantamiento tuviera efecto la oscuridad debía ser absoluta. Cuando Lancelot despertó por la mañana lo primero que hizo fue abrir de par en par la ventana y al hacerlo desapareció el encantamiento, por lo que al mirar en el lecho y ver a Elaine no sabía a que atenerse. Elaine le contó lo sucedido y como Lancelot creía que su fuerza en el combate provenía de los votos de fidelidad, hechos tanto a su rey como a su reina, se sintió débil, inútil y desgraciado. En cuanto pudo regresó a Camelot, abandonando a Elaine y deseando ver a la auténtica reina de su corazón: Ginebra.
Antes que él, llegó a Camelot la noticia de que Lady Elaine había tenido un niño al que llamó Galahad. Al enterarse la reina Ginebra de lo sucedido, sólo pudo llorar e insultarle, llena de indignación. Le llamó traidor y le dijo que le odiaba y no quería volver a verle. A tal efecto, le obligó a partir de Camelot en una misión que duraría años.
Cuando regresó, estaban esperándole su suegro, su esposa y su hijo Galahad, pero a Lancelot aún le daba miedo enfrentarse a la realidad y se encerró en una torre para que nadie supiese de su dolor por sus verdaderos sentimientos de amor. Los comentarios no cesaron y la reina Ginebra, que ya había olvidado todo lo sucedido, volvió a enemistarse con él, aunque seguía amándole con todas sus fuerzas. Ambos eran conscientes de la imposibilidad de su amor, pero el mismo hecho de esa imposibilidad hacía que se deseasen más todavía. Él no pudo aguantar la situación y huyó a los bosques, donde pasó dos años privado de razón. Fue encontrado y cuidado por Elaine, con la que convivió finalmente durante algunos años.
Poco después emprendió a fondo la búsqueda del Grial. Llegó hasta la puerta de la capilla que lo guardaba, pero una presencia angelical le hizo saber que su pecaminoso amor por la reina, aun siendo platónico, le impediría seguir con la búsqueda, pues no era digno de ella.
Crisis en Camelot y el Final de un Reino
Poco después Arturo junto con sus caballeros emprenderá el viaje en busca del Grial. Durante esta aventura mueren muchos caballeros, tan es así que el poder de Arturo se verá seriamente dañado. En esos momentos la corte artúrica entra en crisis. Algunos de los caballeros componentes de la Mesa Redonda veían con malos ojos al extranjero Sir Lancelot, envidiando su relación con el rey; por ello, inician una guerra civil en afrenta al rey Arturo. La excusa será una trampa que preparan para Sir Lancelot y Ginebra.
El rey Arturo descubre ese amor prohibido y condena a ambos amantes. La guerra entre partidarios de la reina y los del rey está desatada. Desde esa batalla Camelot nunca se recuperará. Será Mordred, hijo de Arturo, fruto del incesto de éste con Morgana, quien usurpará el trono a su padre iniciando una nueva guerra civil. En estos momentos, algunos caballeros fieles a Arturo y compañeros de Sir Lancelot solicitan a éste que acuda para socorrer al monarca. El fiel soldado acompañado de su espada acude en auxilio del rey Arturo pero no llega a tiempo. Arturo muere y pierde Camelot.
No soportando más la lejanía de su amada, Lancelot regresó a Camelot para ver a Ginebra. Pero allí Mordred, el hijo que Arturo había tenido extramaritalmente con su propia hermanastra Morgana, sorprendió a Lancelot y a Ginebra en los aposentos de la reina, justo en el momento en que ambos habían decidido, por el bien del reino, dar por terminada su relación, por más que su amor insatisfecho los destrozara. El caso es que Mordred, que era de naturaleza ruin y malvada, aprovechó la coyuntura para acusarles de adulterio y de estar tramando la caída de Arturo. Sus insidias y acusaciones terminaron por convencer al rey, quien, celoso y sintiéndose traicionado, condenó a la reina a la hoguera y a Lancelot al destierro de por vida, expulsándole asimismo de su orden de caballeros.
Así fue, pero el amor de Lancelot fue más fuerte y, justo cuando iban a quemar a Ginebra, regresó para rescatarla y llevársela consigo. En su camino tuvo que matar a los hermanos de sir Gawain, provocando un conflicto que terminó con la usurpación por parte de Mordred del trono de Arturo.
Ginebra y Lancelot materializaron durante una sola noche un amor que durante años había sido platónico. Sin embargo, la reina, pese a amar con locura a su caballero, decidió que su deber era regresar con Arturo a Camelot, donde éste luchaba contra su propio hijo. Arturo la perdonó.
En la batalla final, Mordred murió a manos de su padre, si bien, antes de morir le hirió gravemente. Mortalmente herido, Arturo fue llevado a Avalon para morir allí. Entre tanto, Lancelot volvió también para ayudar a Arturo, sin saber que agonizaba. Enterado de todo, visitó a Ginebra, la cual, torturada por los remordimientos, había ingresado en un convento y hecho votos de castidad para el resto de su vida. Dolido hasta el infinito, Lancelot decidió convertirse en ermitaño.
Su devoción por Ginebra fue absoluta y duró hasta su muerte. Fue él quien años más tarde recogió del convento el cadáver de su reina para sepultarla junto al cuerpo de Arturo. Enterrada su amada, él sobrevivió sólo seis semanas más, ya que dejó de comer y apenas si bebía nada. Por la noche, en lugar de dormir, deambulaba por los bosques o se pasaba horas enteras ante la tumba de Ginebra, hasta que estuvo demasiado débil para caminar. Sintiendo su fin cerca, pidió a su amigo sir Bors que cuando muriera le llevasen a uno de sus castillos, el llamado Guardia Gozosa, y allí le sepultaran. Así se hizo. Fue él final y la leyenda de un héroe que pasaría para siempre a la historia como el mejor de los caballeros y el mejor de los hombres.
Tras este duro acontecimiento la reina Ginebra decide ingresar en un monasterio y encomendar el resto de sus días al Señor. El camino de Sir Lancelot será parecido, él se convertirá en ermitaño custodiando el féretro de Arturo en la misma ermita donde este yace.
Valiente, magnánimo, leal, generoso con sus amigos, encarnizado enemigo y el enamorado más puro del mundo. Estos son los adjetivos que mejor definen a sir Lancelot, un hombre desdichado por tener que elegir entre el amor y el deber, entre la pasión y la honestidad, entre su rey y su reina. Intentó ser fiel a ambos pero era algo imposible de lograr y con su caída arrastró al reino de Arturo.
Sir Lanzarote de lago fue el primer Caballero de la Mesa Redonda, elevado al más alto honor de caballería por el Rey Arturo. Luchó sin miedo y fue la encarnación de la caballería caballeresca, y aclamado como campeón imbatible del Rey. Mientras que su vida anterior estuvo marcada por hazañas audaces y hechos valientes, las leyendas que rodean su vida posterior se centran más en sus relaciones con la reina Ginebra. Su romance con la Reina provocó desacuerdos entre el Rey y la Reina, precipitando finalmente una guerra entre el Rey Arturo y Sir Lancelot, y culminando finalmente con la muerte tanto del Rey Arturo como de su medio hijo Mordred en batalla.
Cuenta la leyenda que, cuando Arturo se entera de la relación que hubo entre Lanzarote y su esposa, condena a ésta a la hoguera y destierra para siempre a Lanzarote. Éste, sin embargo, regresa a Camelot y rescata a Ginebra de su destino, matando en el afán a algunos de sus antiguos camaradas de la mesa redonda, por lo que el rey marcha contra él. En su ausencia, el trono es usurpado por su hijo ilegítimo, Mordred, que en la lucha subsiguiente con su padre le da muerte. Ginebra, al saber que ha muerto su esposo, entra en un convento, por lo que Lanzarote decide convertirse en ermitaño hasta el final de sus días, sólo seis semanas después de enterarse de la muerte de Ginebra en el convento.
A lo largo de los siglos el relato del rey Arturo va convirtiéndole en un semidiós alrededor del cual todo es fantástico: el mago Merlín, su fabulosa espada Excalibur, la búsqueda del Santo Grial… Pero en toda historia de luz siempre hay una parte de oscuridad: Cuando Ginebra y Lanzarote lo engañan, provocando el fin de Arturo.
Tras conocer la muerte del rey, Ginebra ingresa en un convento, donde moriría seis semanas después.
¿Existió Lancelot? Realidad vs. Leyenda
El relato de las aventura de Sir Lancelot pertenece a la leyenda, no obstante, es probable que el escritor Chrètien de Troyes, quien escribe una de las obra de referencia sobre la figura de Sir Lancelot en el siglo XII, tomase como base para su relato la memoria popular en relación a algún hecho verdadero relacionado con las aventuras de un rey guerrero y su corte de leales caballeros. Así pues, tal vez los hechos no sucedieron tal cual nos lo cuentan los relatos legendarios, que han sido adornados por los literatos a lo largo de la historia, pero tal vez la semilla del relato tenga algo de cierto. Puede ser que en algún punto de los albores de la Edad Media existiera un caballero de origen francés gran compañero y servidor fiel de un rey britano.
Pero no fue el final ni de Ginebra ni de Lanzarote, porque una preciosa leyenda nos cuenta que este caballero llegó a Galicia, donde siguió realizando proezas y hazañas extraordinarias, dejando atrás un linaje que aún perdura en nuestros días.
Lanzarote llega a Cedeira con un enorme perro, gigantesco, que sin embargo era extremadamente dócil. Aún así, muchos huían al verlo, a pesar de que la leyenda no dice nada sobre si habría atacado a alguien o no.
Libro de Rafael Usero. En su investigación, Rafael Usero encuentra documentación sobre varios Lanzarote do Lago que vivieron en Cedeira y que tuvieron multitud de propiedades.
Uno de ellos, perteneciente al Conde de Lemos, Don Rodrigo de Castro, ascendiente de Pedro Fernández de Castro y Andrade, mecenas de grandes escritores de su época: Cervantes, Lope de Vega, Quevedo o Góngora, dice lo siguiente: “Los de Lago son hidalgos muy principales en el Reino de Galicia, donde tienen su casa y solar hacia Cedeira.
Y como nuestra tierra es un maravilloso reino de leyendas, también hay mitos que afirman que Galahad, hijo de Lanzarote, el caballero menos conocido, pero más puro de la Mesa Redonda, atravesó Galicia en la misión más importante que el rey Arturo había encomendado jamás: la búsqueda del Santo Grial.
El legendario Álvaro Cunqueiro también trajo a Merlín a vivir en Galicia y a Ginebra a morar cerca de Mondoñedo.
Además, esta preciosa villa está hermanada con Paimpont, localidad de la Bretaña francesa donde se cree que comenzó la leyenda de Arturo y el lugar donde se encuentra la supuesta tumba de Merlín o la fuente de la juventud.
De todos modos, por si acaso, junto al Ayuntamiento de Cedeira, un enorme mural de Cerámica recoge el fragmento del manuscrito de la Biblioteca Nacional.
Lancelot del Lago: El Gran Caballero de Camelot - Mira la Historia
Lancelot. Foto: Wikimedia Commons / W. Este texto se basa en un artículo publicado en el número 388 de la revista Historia y Vida.
Cronología:
- c. Conservación: París, BnF, Ms. Fr. 112 (1), fol.
- Uno de los bloques más importantes de los ciclos artúricos son Los amores de Lanzarote y Ginebra.
- Lanzarote es uno de los principales héroes del mundo artúrico, hijo del rey Ban de Benoic y su esposa Elaine, cuando llega muy joven a la corte del rey Arturo es conocido como el Caballero Blanco por el color de sus armas (aspecto muy importante para reconocerle en la iconografía).
- Tras su llegada se enamorará de la belleza de la reina Ginebra, esposa de Arturo, personaje femenino más importante de la trama.
Referencias:
- ALMAIDA MONS, Veronika (2018): La locura britana.
- IBÁÑEZ PALOMO, Tomás (2016): “El mundo artúrico y el ciclo del Grial”, Revista digital de iconografía medieval, v. 8, n 16, pp.
- LUCÍA MEGÍAS, José Manuel (2013): “Palacios pintados: un recorrido desde la ficción a la realidad (Lancelot du Lac y Castel Roncolo)”, Anales de historia del arte, n 2, pp.
- USERO, R. Sir Lanzarote de Lago e a súa proxenie cedeiresa. Fundación Municipal Villabrille, 1993
- VARIOS AUTORES. Parzival: reescritura y transformación. Universitat de Valencia, 2000
- es.wikipedia.org
- lavozdegalicia.es
- cedeira.gal
- noticieirogalego.com
- diariodeferrol.com
- furgoneteate.com
- galiciapuebloapueblo.blogspot.com
- celtiberia.net
- elreyarturoblog.wordpress.com
- galiciaunica.es
