¿Qué Significa Tener los Pechos Blandos Durante la Lactancia?

La lactancia materna es un proceso natural y hermoso, pero también puede venir con sus desafíos. Si estás leyendo este artículo, es posible que te encuentres en medio de lo que comúnmente se conoce como la "crisis de lactancia" de los 3 meses. No te preocupes, es una fase normal que muchos bebés atraviesan. Una de las preguntas más frecuentes entre las madres lactantes es: ¿qué significa tener los pechos blandos?

Es esencial tener claro que cada pecho tiene una producción independiente. Tanto la madre como el bebé pueden preferir uno de los dos pechos, y cada pecho tiene una capacidad de producción extra. De hecho, un bebé puede mamar y mantener la lactancia durante semanas, meses y años con un solo pecho. Cada pecho produce más de lo que el bebé necesita, así que con un solo pecho deberían tener más que suficiente.

Que tengas el pecho blando no implica que no tengas leche. El pecho es una fábrica, no un almacén, así que no es raro sentir el pecho blando y que a partir de los tres meses sea cada vez menos habitual notar el pecho cargado.

Si tienes los dos pechos igual, tú eliges qué pecho le quieres ofrecer al bebé. Hasta los 4 meses somos nosotras las que solemos elegir qué pecho les damos. A partir de los 3-4 meses son los bebés los que ya empiezan a elegir qué pecho quieren.

En resumen, ante la pregunta de si un pecho o dos por toma podemos pensar que lo ideal es un pecho por toma hasta que ellos mismos nos indiquen lo contrario priorizando, si es el caso, el pecho que notemos más lleno.

Si cuando empieza la toma, los pechos están muy llenos hay que hacer algo con los dos. Pues hay que valorar qué hacer. Si te duele el pecho o hay una zona que te molesta, no dudes en sacarte un poco de leche y aplicar frío.

¿Qué es la Crisis de Lactancia y Cuándo Ocurre?

La crisis de lactancia ocurre cuando el bebé de repente pide mamar constantemente, coincidiendo con algunos brotes de su crecimiento. Es una situación transitoria que también se le conoce como escalones de lactancia y se da sobre todo cuando el bebé tiene ya tres meses.

Hemos pasado los primeros días después del nacimiento de nuestro bebé aprendiendo a entender sus necesidades. Poco a poco las tomas se han organizado, por fin el bebé come tranquilo, se sacia, espacia y duerme entre las tomas, y la mamá se siente cada vez más tranquila y entendiendo perfectamente al bebé… Sabe interpretar ese “lenguaje” tan peculiar de su bebé, y está segura de que tiene suficiente leche para alimentarle.

Y de repente, sin saber por qué, el bebé quiere mamar constantemente, parece no saciarse y llora enrabietado si no le ofrecemos enseguida el pecho. Incluso puede regurgitar, pero sigue queriendo estar enganchado al pecho sin parar de comer. Esta situación suele ser muy estresante para los padres, en particular para la mamá.

Tras notar durante los primeros días de la lactancia los pechos llenos de leche, se da cuenta de que esa sensación ya no es tan intensa. Incluso puede notar el pecho blando, hasta el punto de creer que se ha interrumpido la secreción de leche. Pero eso no ha ocurrido.

Estas fases se denominan “crisis, baches o escalones de lactancia”. Normalmente estas crisis de lactancia se justifican porque el bebé tiene un pico o brote de crecimiento, de forma que el bebé mama con mas frecuencia para adaptar la leche materna a sus nuevas necesidades de crecimiento y desarrollo. La leche materna es un fluido vivo, que cambia según nuestro bebé crece y sus necesidades cambian.

Sabiendo esto es lógico pensar que estos periodos de crisis de lactancia son una etapa normal en el periodo de lactancia. Solo necesitamos tener paciencia y no dejarnos llevar por la desesperación y la falsa creencia de que se nos ha acabado la leche. Nada más lejos de la realidad. En este momento no es buena idea ofrecer al bebé suplementos de leche artificial que interfieran en el desarrollo y cambios normales de la leche materna.

La mayoría de las veces estas crisis o baches se da en unas etapas bastante similares del desarrollo del bebé. A las pocas semanas de nacer cuando el bebé necesita aumentar la producción de leche y la forma que tiene para hacerlo es estimular a su mamá succionando y vaciando el pecho, de forma que el cuerpo de la mamá capte la información y empiece a segregar mayor cantidad de leche.

A estas alturas las tomas de lactancia materna suelen ser un momento tranquilo, relajado, agradable en el que disfrutamos de la felicidad de nuestro bebé y no solo se ve como una acción nutritiva. Pero llegamos a las 6-7 semanas de vida y de repente, aparece la segunda gran crisis de lactancia. No está clara la razón de esta crisis.

Es la crisis más compleja, duradera y difícil de afrontar. A estas alturas el bebé ha aprendido a mamar y ha crecido, tiene fuerza y capacidad para mamar, así que lo hace de forma muy eficiente: en muy poco tiempo es capaz de terminar la toma. Y si antes estaba encantado de estar enganchado al pecho, dejando que mamá le acariciase y hablase ahora prefiere comer rápido y curiosear todo lo que hay a su alrededor. Probablemente la ganancia de peso sea menor.

A partir de los tres meses los bebés ralentizan su ganancia de peso de forma natural. La leche ya no se acumula en el pecho como al principio. Es necesario que el bebé succione unos minutos para que empiece a fluir con la velocidad que nuestro bebé precisa. Ten paciencia. Poco a poco todo volverá a la normalidad.

Señales de la Crisis de Lactancia a los 3 Meses

La crisis de lactancia a los 3 meses se caracteriza por varios signos que pueden ser reconocibles:

  • Tomas de pecho más cortas y distracción frecuente: Tu bebé, de repente, podría empezar a hacer tomas de pecho más breves y mostrarse más distraído durante la lactancia.
  • Sensación de pechos más blandos: Puedes notar que tus pechos se sienten más blandos durante la crisis de los 3 meses. Esto se debe a que tu cuerpo se ha vuelto eficiente en la producción de leche y la fabrica directamente cuando el bebé va a mamar.
  • Ritmo de ganancia de peso disminuido: Durante la crisis de lactancia, puede parecer que tu bebé deja de ganar peso al mismo ritmo que anteriormente. Sin embargo, esto no significa necesariamente un problema de salud.

¿Cómo Superar la Crisis de Lactancia?

Aquí hay algunos consejos para superar la crisis de lactancia:

  1. Responde a las señales de hambre: Amamanta a tu bebé siempre que muestre señales de hambre, incluso si parece que acaba de comer.
  2. Mantén la calma: Recuerda que esta fase es temporal y forma parte del desarrollo de tu bebé.
  3. Descanso y autocuidado: Duerme cuando tu bebé lo haga y come bien para mantener tu energía.
  4. Busca apoyo: Comparte tus preocupaciones con otras mamás, ya sea en grupos de apoyo en línea o en persona.

Busca un lugar tranquilo para amamantar al bebé. Te ayudará a mantener la calma durante la toma alejarte de familiares y amigas que te da consejos y opiniones. Da el pecho a tu bebé antes de que se enfade. A estas alturas ya conoces bien a tu bebé. No intentes obligar al bebé a comer. Igual de importante que darle el pecho siempre que lo pida es respetar al bebé cuando no quiere comer.

Amamantar a demanda (sin limitación en cuanto a frecuencia y duración de las tomas) permite al pecho producir más leche cuando el bebé la necesita. Recordemos que el pecho es una fábrica, no un almacén, y a mayor estímulo (succión del bebé) mayor producción. No todas las madres perciben estas "crisis de crecimiento".

Una vez el niño ha recuperado el peso del nacimiento (en circunstancias normales ocurre antes de cumplir los 15 días de vida) y la lactancia materna está bien establecida, pueden darse cambios que, en ocasiones, son motivo de preocupación. El bebé necesita más leche y para ello demanda con mayor frecuencia a la madre.

Hacia el mes y medio de vida, las madres pueden notar que se repite este aumento de demanda del bebé. De nuevo, el niño necesita más volumen de leche y para ello vuelve a aumentar la frecuencia con que demanda pecho. A menudo hay una disminución en la frecuencia de las deposiciones del bebé.

A los tres meses los bebés son expertos en el arte de la succión, y en una toma de escasos minutos pueden extraer toda la leche que necesitan. A partir de los tres meses suele ocurrir que los bebés se distraen por cualquier cosa a la hora de mamar.

No esperar a que el niño llore para ponérselo el pecho, pues cuando un bebé llora ya está nervioso y mamará peor. Además, es posible que lleve rato pasando hambre. Estar atentos a los signos precoces de hambre: movimientos de cabeza, bostezos, llevarse la mano a la boca o hacer sonidos de llamada.

"Como es la madre la que está en crisis, en sus manos está la solución: deje de preocuparse, y ya no hay crisis. Si tu bebé pide pecho con más frecuencia, está inquieto o parece insatisfecho, puede tratarse de una crisis de lactancia. En esta guía encontrarás señales para reconocerla, pasos claros para superarla y cuándo pedir ayuda profesional (IBCLC consultora de lactancia certificada/pediatría). Son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia.

Es fácil que esto te desconcierte y empieces a pensar que algo va mal, que no tienes suficiente leche y que tu bebé se queda con hambre. Nada más lejos de la realidad. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente.

La lactancia funciona por oferta-demanda: cuando el bebé aumenta las tomas, tu cuerpo recibe la señal para producir más. Las crisis suelen coincidir con picos de crecimiento o saltos evolutivos.

Suelen haber tres crisis durante la etapa de la lactancia que podremos identificar con facilidad, coinciden con las etapas por las que, normalmente, pasan todos los bebés. La primera se da a los 15 o 20 días (2-3 semanas), la segunda al mes y medio (6-8 semanas), y la tercera hacia los 3 meses.

Tu bebé necesita comer más, por eso aumenta su demanda de leche materna. Puede que no quiera soltar el pecho o que te pida mamar cada media hora. Solo se calma mientras está mamando. ¿Qué ocurre? Aumento brusco de demanda.

Tu bebé puede parecer incómodo al mamar: agarra el pecho, lo estira, lo suelta, arquea la espalda o estira las piernas. Esto suele deberse a que su sistema digestivo ha madurado y tu leche materna se está adaptando a sus nuevas necesidades. Ese cambio también puede modificar ligeramente el sabor de la leche, y algunos bebés reaccionan mostrando incomodidad.

Tu bebé empieza a hacer tomas mucho más cortas de lo habitual: se distrae con facilidad ante cualquier ruido o movimiento, e incluso puede molestarse si le ofreces el pecho con demasiada frecuencia. Ahora tiene más fuerza y destreza al succionar, por lo que en pocos minutos es capaz de vaciar el pecho. Come más cantidad, pero en menos tiempo.

Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestran más inquietos. El agarre correcto es la base. Mejor tras tomas o entre tomas cuando notes pecho disponible. Planifica sesiones cortas y regulares; prioriza consistencia sobre duración. La composición se adapta a tu bebé. Si desplaza tomas, puede interferir en la producción.

Suele durar 24-72 h, a veces unos días más. Empieza por uno y, si el bebé lo pide, ofrece el segundo. Es una de las cosas que no se pueden evitar, pero sí podemos actuar en consecuencia cuando ocurra.

Si tu bebé pide pecho con más frecuencia, está inquieto o parece insatisfecho, puede tratarse de una crisis de lactancia. En esta guía encontrarás señales para reconocerla, pasos claros para superarla y cuándo pedir ayuda profesional (IBCLC consultora de lactancia certificada/pediatría). Son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia.

Es fácil que esto te desconcierte y empieces a pensar que algo va mal, que no tienes suficiente leche y que tu bebé se queda con hambre. Nada más lejos de la realidad. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente.

La lactancia funciona por oferta-demanda: cuando el bebé aumenta las tomas, tu cuerpo recibe la señal para producir más. Las crisis suelen coincidir con picos de crecimiento o saltos evolutivos.

Suelen haber tres crisis durante la etapa de la lactancia que podremos identificar con facilidad, coinciden con las etapas por las que, normalmente, pasan todos los bebés. La primera se da a los 15 o 20 días (2-3 semanas), la segunda al mes y medio (6-8 semanas), y la tercera hacia los 3 meses.

Tu bebé necesita comer más, por eso aumenta su demanda de leche materna. Puede que no quiera soltar el pecho o que te pida mamar cada media hora. Solo se calma mientras está mamando. ¿Qué ocurre? Aumento brusco de demanda.

Tu bebé puede parecer incómodo al mamar: agarra el pecho, lo estira, lo suelta, arquea la espalda o estira las piernas. Esto suele deberse a que su sistema digestivo ha madurado y tu leche materna se está adaptando a sus nuevas necesidades. Ese cambio también puede modificar ligeramente el sabor de la leche, y algunos bebés reaccionan mostrando incomodidad.

Tu bebé empieza a hacer tomas mucho más cortas de lo habitual: se distrae con facilidad ante cualquier ruido o movimiento, e incluso puede molestarse si le ofreces el pecho con demasiada frecuencia. Ahora tiene más fuerza y destreza al succionar, por lo que en pocos minutos es capaz de vaciar el pecho. Come más cantidad, pero en menos tiempo.

Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestran más inquietos. El agarre correcto es la base. Mejor tras tomas o entre tomas cuando notes pecho disponible. Planifica sesiones cortas y regulares; prioriza consistencia sobre duración. La composición se adapta a tu bebé. Si desplaza tomas, puede interferir en la producción.

Suele durar 24-72 h, a veces unos días más. Empieza por uno y, si el bebé lo pide, ofrece el segundo. Es una de las cosas que no se pueden evitar, pero sí podemos actuar en consecuencia cuando ocurra.

Mitos Comunes Sobre la Lactancia

Existen muchos mitos sobre la lactancia que pueden generar confusión y ansiedad en las madres. Aquí aclaramos algunos:

  • Si tus pechos están blandos es porque ya no tienes leche: Grábate a fuego la siguiente frase: “pecho blando es igual a pecho sano”. Nuestro pecho funciona como un grifo: cuando el bebé succiona se activan unas hormonas que hace que el grifo se abra, y emane leche de forma continua y permanente mientras el bebé esté mamando.
  • Si te realizan una cesárea no te subirá la leche: “La subida de la leche” es un proceso que comienza con la expulsión de la placenta por los picos de oxitocina que acompañan este proceso, por lo que no afecta a tu producción de leche, el tipo de parto que hayas tenido.
  • Te está usando de chupete: Es totalmente normal que el bebé se calme cuando está mamando, ya que mamar es un instinto natural. El chupete es un invento posterior a la lactancia materna y, por lo tanto, es el chupete el que trata de asimilarse a la función que hace el pecho, no al revés.

Dar de mamar es un proceso intuitivo, confía en tu bebé y busca apoyo de una tribu para sentirte comprendida, acompañada y poder resolver tus dudas. Comparte en comentarios qué mitos han invadido tu lactancia ¡me encantaría leerte!

¿Cuándo Buscar Ayuda Profesional?

Acude si hay dolor persistente, lesiones, rechazo sostenido, baja ganancia de peso o dudas que te generen ansiedad. Busca en los listados oficiales del IBLCE/ILCA o en asociaciones locales de lactancia.

Una IBCLC es una profesional con certificación internacional en lactancia materna, otorgada tras formación, práctica clínica y un examen del International Board of Lactation Consultant Examiners (IBLCE).

En el hospital la madre puede preguntar cualquier duda sobre la lactancia materna a matronas y médicos, pero luego tendrá que continuar en casa. En España, el alta hospitalaria suele darse a las 48 horas del parto. Dar el pecho no siempre resulta un camino de rosas. Para muchas mujeres los comienzos son duros, normalmente por falta de información.

En el primer trimestre de lactancia, las madres pasan su primera prueba de fuego: el bebé aprende a engancharse al pecho, a extraer la leche, tragarla y digerirla. La madre sufre las primeras molestias en los senos. Y también le asaltan muchas dudas.

Si tienes un bebé entre 15 y 20 días, es posible que estés notando que está más inquieto, que se pelea con el pecho, que no te suelta o quiere mamar todo el rato. Es muy probable que sientas que está pasando algo que no controlas y te sientas confundida o asustada con este comportamiento de tu bebé. Además, es muy probable que estés imaginando lo peor: que se queda con hambre, que rechaza el pecho o cualquier otra cosa…

Si ya ha recuperado el peso del nacimiento, lo más probable es que tu bebé esté en una segunda crisis de lactancia: la crisis de los 15 días. Los primeros días de vida, los bebés suelen tener un ritmo tranquilo a la hora de mamar. Algunos parece que no hacen más que comer y dormir en ciclos de dos o tres horas. Es aquí cuando podemos oír frases como: “¡qué niño tan bueno!”, “Es un santo, solo come y duerme,”, “¡Qué maravilla!

El bebé quiere mamar de manera continua, lo que se traduce en no soltar el pecho o comer cada 30 minutos. Llora desesperado si no tiene el pecho en la boca. Es muy habitual que tengas las sensación de no tener leche, y que tengas dudas, lo que pasa es que el bebé crece a marchas forzadas y en esta etapa va a ingerir mucha leche. La única manera de conseguir aumentar la producción de leche de su madre es mamar mucho. De esta manera, consigue obtener toda la leche que necesita.

Cuando un bebé mama mucho más de lo habitual (aumenta la demanda), la glándula mamaria responde fabricando más leche. Es posible que sientas el pecho “blando” y es normal, tu bebé está mamando con mucha intensidad y la leche “no se acumula”. Recuerda que el pecho no es un almacén, es una fábrica y cuanro más mama el bebé, más leche vas a fabricar.

A pesar de que la llamamos la crisis de los 15 días, las crisis no ocurren el mismo día que el bebé cumple 15 días, puede ocurrir antes o después, incluso sobre los 12-14 días o en algunos bebés ocurren más tarde, sobre los 21 días de vida. Lo habitual es que este aumento de demanda que no te permite hacer nada más que dar teta todo el día dure 3 o 4 días, hasta que la producción de leche aumente y ellos recuperan una cierta tranquilidad.

Piensa que la lactancia esta constituida por etapas. La lactancia no es algo estanco y siempre hay cambios y modificaciones en el transcurso de la misma. Pues en primer lugar intentar estar tranquila, que es muy fácil de decir y complicado de hacer. Y puedes sentirte muy angustiada si además te hacen comentarios desalentadores. Recuerda que si tu bebé gana peso, estáis en una etapa normal y hasta deseable.

Utilizamos la palabra crisis, que tiene una connotación negativa, porque la madre quizá viva estas fases del crecimiento del bebé como un problema, pero este se encuentra perfectamente y no le pasa nada. En torno a las 3 semanas, al mes y medio y a los 3 meses, muchos bebés tienen unos días "raros" en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, maman más a menudo, se agarran al pecho y de repente se estiran, lo sueltan, lloran... Posiblemente esto tenga relación con la aceleración normal en su velocidad de crecimiento que condiciona una mayor demanda de leche.

Señales normales de crisis vs. Cambios del sueño pueden aumentar despertares sin ser crisis. La curiosidad distrae al bebé; ofrece el pecho en ambiente tranquilo o en semioscuridad.

Huelga de lactancia (rechazo súbito) vs. La huelga es un rechazo brusco al pecho por un factor puntual (estrés, cambios, congestión). Requiere paciencia, piel con piel y ofrecer sin presión. La introducción de tetinas o la separación pueden disminuir la estimulación. Revisa boca bien abierta, labio evertido y barbilla pegada.

Los primeros días de vida, los bebés suelen tener un ritmo tranquilo a la hora de mamar. Algunos parece que no hacen más que comer y dormir en ciclos de dos o tres horas. Es aquí cuando podemos oír frases como: “¡qué niño tan bueno!”, “Es un santo, solo come y duerme,”, “¡Qué maravilla!

El bebé necesita más leche y para ello demanda con mayor frecuencia a la madre.

Aumento brusco de demanda.

Ajuste fino de producción.

¿Qué necesitas?

Acude si hay dolor persistente, lesiones, rechazo sostenido, baja ganancia de peso o dudas que te generen ansiedad.

No.

Si tus pechos están blandos es por que ya no tienes leche: grábate a fuego la siguiente frase: “pecho blando es igual a pecho sano”.

Si te realizan una cesárea no te subirá la leche: “La subida de la leche” es un proceso que comienza con la expulsión de la placenta por los picos de oxitocina que acompañan este proceso, por lo que no afecta a tu producción de leche, el tipo de parto que hayas tenido.

Te está usando de chupete: es totalmente normal que el bebé se calme cuando está mamando, ya que mamar es un instinto natural.

Utilizamos la palabra crisis, que tiene una connotación negativa, porque la madre quizá viva estas fases del crecimiento del bebé como un problema, pero este se encuentra perfectamente y no le pasa nada.

En torno a las 3 semanas, al mes y medio y a los 3 meses, muchos bebés tienen unos días "raros" en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, maman más a menudo, se agarran al pecho y de repente se estiran, lo sueltan, lloran... Posiblemente esto tenga relación con la aceleración normal en su velocidad de crecimiento que condiciona una mayor demanda de leche.

Los primeros días de vida, los bebés suelen tener un ritmo tranquilo a la hora de mamar. Algunos parece que no hacen más que comer y dormir en ciclos de dos o tres horas. Es aquí cuando podemos oír frases como: “¡qué niño tan bueno!”, “Es un santo, solo come y duerme,”, “¡Qué maravilla!

El bebé necesita más leche y para ello demanda con mayor frecuencia a la madre.

Aumento brusco de demanda.

Ajuste fino de producción.

¿Qué necesitas?

Acude si hay dolor persistente, lesiones, rechazo sostenido, baja ganancia de peso o dudas que te generen ansiedad.

No.

CRISIS de LACTANCIA (Brotes de Crecimiento) 😩💦 ¿Cuándo, Por qué y Qué hacer? || Embarazo y Bebés

Publicaciones populares: