Lactancia Mixta: Causas del Rechazo al Pecho y Soluciones Efectivas

Como todas las buenas cosas en la vida, la lactancia materna puede ser emocionante, pero también es normal que genere ciertas dudas e inseguridades. Estos consejos sobre lactancia y cómo prepararse para dar el pecho son un buen punto de partida pero, para muchas mamás, existen dificultades en la lactancia materna que vienen acompañados de esos preciosos momentos compartidos al alimentar al bebé. Estos son parte de la experiencia con la lactancia materna, pero tener consejos y respuestas claras a tus preguntas sobre la lactancia, pueden ayudarte a que estés más tranquila. Ya sea que estés combinando lactancia mixta o solo dando el pecho, sigue leyendo para descubrir nuestros consejos sobre lactancia materna.

¿Por Qué Mi Bebé Rechaza el Pecho?

Dar el pecho es un proceso muy especial y único, pero que también puede tener su complejidad en determinados momentos. Uno de ellos ocurre cuando el bebé deja de mamar o rechaza el pecho. ¿Qué puede estar sucediendo?. Para desentrañar las causas, hemos recurrido a Alba Padró, cofundadora de LactApp, una aplicación dedicacada a la lactancia y la maternidad, que resuelve las dudas de las madres de forma personalizada.

Posibles causas del rechazo:

  • Sensación de dolor: El bebé puede asociar el pecho con una experiencia dolorosa.
  • Hipogalactia: Baja producción de leche.
  • Flujo de leche muy rápido: Puede atragantar al bebé.
  • Embarazo de la madre: Cambios en el sabor de la leche.
  • Lactancia mixta: El flujo del biberón y del pecho son distintos.
  • Incorporación errónea de la alimentación complementaria: Antes de los seis meses, el bebé no debe tomar otra cosa que pecho (o leche de fórmula, en su defecto).
  • El bebé se ha asustado: Una reacción de dolor de la madre puede asustar al bebé.
  • Enfermedad del bebé: Malestar general.

Es verdad que el sabor habitual de la leche, que es dulce y al niño le encanta, va variando dependiedo de lo que come la madre, pero no es cierto que algunos de esos sabores disgusten al lactante.

CONFUSIÓN TETINA PEZÓN | 🤱🍼 CÓMO hago para que mi BEBÉ QUIERA EL PECHO

¿Es un bache de lactancia o destete?

“Un menor de un año no se debería destetar de forma espontánea porque no sabe que hay otros alimentos disponibles”, indica la cofundadora de www.lactapp.es. Por este motivo, cuando el bebé menor de un año tiene ese rechazo al pecho, técnicamente se considera una huelga de lactancia y no un destete.

El destete dirigido por el propio niño puede aparecer a partir del año o más adelante, de los dos años y medio. Si el bebé se niega a mamar antes, hay que estudiar qué puede estar pasando y encontrar la causa, acudiendo al profesional adecuado, que puede ser una consultora certificada de lactancia, el pediatra...

Soluciones para el Rechazo al Pecho

Cuando el niño muestra ese rechazo al pecho, pero la madre siente que no es el momento del destete y quiere seguir amamantándolo, puede llevar a cabo distintas acciones, como señala Alba Padró, para volver a ello. Lo primero, y muy importante, es “no forzarlo; nunca forzamos a ningún bebé a mamar”, insiste.

  • Fomentar el contacto físico placentero: Cosquillas, jugar, estar muy cerquita, tomar con él un baño, hacerlo reír... pero sin obligación de mamar.
  • No vencerlo por hambre: No privar al niño de la comida que está tomando.

El asesoramiento profesional en estos casos puede ser clave, especialmente cuando ha pasado un tiempo desde que dejó de mamar.

Síndrome de Confusión del Pezón

El síndrome de confusión del pezón es una manifestación de que, en algunos casos, la lactancia puede convertirse en algo más complejo que una función natural. La correcta relación entre la madre y el lactante requiere de ciertas condiciones que vamos a explicar aquí.

A pesar de que se trata de un tema controvertido, la confusión del pezón o síndrome tetina-pezón depende en buena parte de los bebés. Algunos pueden succionar cualquier dispositivo relacionado con la lactancia, mientras que otros se muestran más exigentes y rechazan el pecho después de haber probado el biberón.

Las casas comerciales que trabajan con tetinas suelen afirmar que son muy similares al pezón materno, pero no es así. A pesar de los avances, las diferencias entre pezón y tetina siguen siendo notables y el lactante puede detectarlas de inmediato. El biberón y el pecho le imponen diferentes dinámicas relacionadas con el grado de esfuerzo. Asimismo, la colocación de la lengua y de los labios es distinta en cada caso.

El principal cambio es que la succión del pezón proporciona un flujo más lento y más fisiológico, por lo que es difícil atragantarse. El biberón, por el contrario, vierte un volumen mayor en menos tiempo y el bebé debe interponer la lengua para evitar que la boca se llene de líquido.

En algunos casos, los lactantes que han probado el biberón unas pocas veces comienzan a rechazar el pecho, porque parece que olvidan cómo alimentarse a través de él.

Pezones Planos o Invertidos

En algunos casos muy particulares, los pezones pueden no estar totalmente formados o presentan algunas particularidades que hacen un poco más difícil la lactancia. El normal sobresale algunos milímetros de la areola. Luego, existe el pezón plano, que no tiene relieve, pero que se hace más protuberante con el estímulo de la succión.

Los tipos de pechos con más inconvenientes son los que tienen los pezones invertidos, ya que presentan una depresión que dificulta el flujo de leche. Hay diversos grados de reacciones negativas. Algunos lloran, están inquietos o protestan un poco, pero al final toman el pezón materno. En otros casos, parecen no encontrarlo y buscan con frustración de un lado a otro, aunque sin asirse. También pueden reaccionar mal cuando se les trata de colocar en la posición para amamantar y empujan el pecho con las manos para alejarlo.

Cuando se produce un mayor rechazo, lloran mucho y se agitan agresivamente al intentar acercarlos. El problema es que esta actitud puede afectar a la alimentación y la salud de los bebés.

Estrategias para Reconducir la Lactancia

Si te has decantado por la lactancia mixta y comienzas a observar que hay un rechazo al pecho, lo mejor es suprimir las fórmulas, para que puedas proseguir con la lactancia materna. Recuerda que la Asociación Española de Pediatría la recomienda para los primeros meses de vida.

  • Relactador: Un recipiente con una sonda fina que se fija con esparadrapo al pezón para proporcionar leche materna o suplemento mientras el bebé succiona.
  • Método jeringa-dedo: Ofrecer leche materna con una jeringa mientras el bebé succiona un dedo para simular la posición de la lengua al mamar.
  • Contacto piel con piel: Estimular al bebé ofreciendo el pecho y fomentando el contacto físico.
  • Compresión de la mama: Ayudar a que el flujo de leche sea mayor para bebés que se frustran por la velocidad.

El síndrome de confusión del pezón se puede solucionar si comprendes cuál es el mecanismo que está interfiriendo con la lactancia.

¿Cómo Evitar la Confusión Tetina-Pezón?

En primer lugar, la tetina del biberón, por más que nos vendan que la tetina del biberón se asemeja al pecho no se asemeja en nada. En segundo lugar, la cantidad de leche que el bebé suele recibir de un biberón es muy superior a la que consigue mamando.

Y es que hay bebés que parecen tener más habilidad para poder succionar cualquier cosa, mientras que otros se muestran perdidos y desconcertados en el pecho después de haber tomado 1 o varias tomas de biberón. Normalmente un bebé que tiene confusión se muestra inquieto a la hora de mamar, llegando incluso a rechazar el pecho. Algunos bebés incluso llegan a rechazar que se les ponga en postura para mamar, llorando y poniendo las manos delante del pecho. Cuando lo consiguen se muestran nerviosos, hacen ruidos y se mueven mucho en el pecho, parece que no se relajan y llegan a tironear del pezón de forma nerviosa.

Si la confusión avanza es cuando llegan a no querer mamar, reaccionan incluso de manera agresiva cuando se les acerca al pecho, desesperando a cualquiera y dando por supuesto que el bebé ya no quiere mamar.

La succión que hacen en el pecho es mucho más fisiológica y les permite controlar mucho mejor la deglución y la respiración, por lo que es una experiencia mucho menos estresante. Cuando toman del biberón deben anteponer la lengua para frenar el flujo de leche que les cae y evitar así atragantarse. No es que sea más fácil o más difícil, es que es totalmente diferente y los movimientos que hacen para extraer la leche del pecho son muy complejos y “desaprenden” cómo se hace. Además recibir grandes cantidades de leche artificial en muy poco tiempo hace que la experiencia de tomar el pecho sea frustrante y exasperante… requiere mucho tiempo y paciencia.

¿Qué Hacer si Ya Existe Confusión?

Hay que valorar a cada bebé y cada madre, ver cual es la situación en particular. Si la confusión está empezando y hace poco que toma biberones lo más prudente es retirarlos. Se trata de ofrecer la leche en algo que no sea un biberón para intentar reducir al máximo la confusión. Se pueden ir utilizando los diferentes métodos de suplementación y ver cuál os funciona mejor, de la misma manera se puede realizar la técnica jeringa-dedo que facilita que el bebé coloque la lengua en una posición similar a la que tendría al mamar.

Otra cosa importante a hacer es no forzar al bebé a que se ponga a mamar, el pecho lo tiene que ver como una opción no como una obligación. Estar cerca del pecho en contacto piel con piel es muy positivo pero cuando lo pongamos cerca evitaremos al máximo “invitarle” a mamar, debe ser él el que haga el paso de buscar el pecho y mamar. De la misma manera, si de noche podemos dormir juntitos y con poca ropa ese contacto sostenido nos ayudará de nuevo a que el bebé pueda ir situando de donde sale la leche.

Esta situación también es bastante habitual, el bebé puede empezar relajado y a medida que pasa el rato se puede incomodar. Eso es debido a que la velocidad a la que se sacia no es tan rápida como con el biberón. Si quiere mamar es muy positivo, así que se puede aprovechar y ayudarle a que le sea más fácil. Otra técnica que podemos probar es usar un relactador, para que de esta manera el flujo de leche sea más constante y el bebé no pierda el interés en mamar.

¿Cuánto Tiempo Lleva Solucionar la Confusión?

Esta es quizá la pregunta más complicada de responder. Es un proceso laborioso que requiere trabajo y muchas ganas. Nadie puede determinar cuánto va a tardar el bebé en conseguirlo, nadie puede determinar si nos vamos a cansar antes de intentarlo. Es algo que puede pasar, no siempre se consigue que el bebé vuelva a mamar. Y cuando lo intentamos tenemos que tener presente que lo estamos intentando y no siempre se consigue.

¿Qué Hacer Ante la Baja Producción de Leche?

Medida número uno: el enganche y el dolor. La producción de leche depende de la estimulación y para que ésta se produzca, la boca del bebé debe estar bien agarrada. Eso significa bien abierta. Si te duele, quiere decir que el niño no tiene la boca en la mejor postura, y si eso ocurre, no estás produciendo leche de la mejor manera posible.

Segunda cuestión: las pezoneras. En algunos hospitales te las sugieren enseguida, para prevenir las grietas o por si tus pezones no son largos y grandes.

Tercera solución: sobreestimular, con tomas frecuentes o con sacaleches. Una explicación super rápida de cómo funciona la producción de leche: al principio de la toma, la leche es más ligera y dulce, y al final es más grasa y por lo tanto engorda más. Por eso no debemos interrumpir al niño, sino que mame lo que quiera. Lo que aumenta la producción no es una toma larga sino que sean frecuentes. Cuando la criatura está al pecho una hora entera te parecerá que «larga» y «frecuente» es incompatible y no hay horas en el día, y al principio algo de verdad es.

Para mantener el pecho estimulado la solución más directa es coger al niño, y hala. Mínimo cada dos horas. Pero suponte que no es posible, o que no es lo bastante rápido, o cualquier otra razón, como que tu bebé duerme tres o cuatro horitas y no hay quien lo despierte, o que uno de los dos está ingresado. Lo que sea. Aquí es cuando te viene bien un sacaleches.

Necesitas ayuda doméstica porque entre alimentar al bebé si está contigo,sacarte leche y limpiar el aparato vas a estar ocupada casi todo el día. Encarga comida para llevar, o que cocine otro. Y durante dos días y una noche como mínimo, tres días y dos noches como máximo, extrae leche 5 minutos de cada pecho cada hora. De noche, deja pasar como mucho cuatro horas. «5 minutos cada hora» en realidad es un momento para montar el trasto, 5 minutos cada pecho, y el tiempo de lavarlo: 20 minutos de cada hora. Búscate una buena serie o película, un sacaleches de muy buena calidad y silencioso, y hazte a la idea de pasar esos dos días tirada en el sofá. Es duro, y es imprescindible estar acompañada, pero puedes doblar o triplicar la producción.

Tu otra opción con el sacaleches es que en momentos tranquilos del día hagas una extracción breve para asegurarte de que tienes el pecho vacío.

Ayudas Adicionales

Todos los de llevar encima biberones, polvitos, refrigerar leche materna, etc. Es engorroso. Y lento, porque no es buena idea recortar del tiempo que el niño pasa al pecho. Es más fácil tomar biberón que mamar. Es menos cansado. Existe el riesgo de que rechacen el pecho. Una manera de evitar esto es darles la leche con cucharita o con una jeringa. Yo usé cucharita. Si dejas al niño muy lleno, tardará más en volver a pedir, y si quieres que la lactancia mixta sea solo una medida transitoria, tiene que mamar tan a menudo como sea posible.

Si tu intención es usar la lactancia mixta o suplementada como un apoyo puntual y librarte de ella cuanto antes, nunca la uses en lugar de tomas de pecho. Tu cuerpo se acostumbrará rapidísimo a no producir a esas horas, o dejará de producir y ya.

El Agarre Adecuado

El agarre adecuado del bebé al pecho es esencial para una lactancia materna exitosa. Un buen agarre no solo facilita la extracción de leche de manera eficiente, sino que también evita molestias y dolor en la madre. Sin embargo, muchas madres se enfrentan a dificultades en este proceso.

Muchas madres pasan por dudas y dificultades, especialmente relacionadas con el agarre del bebé al pecho. El agarre es la manera en que el bebé sujeta el pezón y la areola con su boca al amamantar. Un mal agarre puede causar problemas como dolor en los pezones, inadecuada producción de leche, ya sea por defecto o por exceso, o dificultad en la ganancia de peso del bebé.

Esto puede ser un signo de que no está obteniendo suficiente leche o de que la succión no es efectiva y que tras un tiempo al pecho, se agota y se duerme. También podemos observar lo que denominamos “bellos durmientes”, que son aquellos bebés que no piden pecho espontáneamente y a los que hay que despertar para comer. Un bebé que no se alimenta bien puede mostrarse inquieto y frustrado durante o después de la toma.En tomas que no son eficaces, el bebé no queda saciado, con lo que demandará mamar muy frecuentemente.Estos bebés no presentan ratos de alerta tranquila.

Factores que Afectan el Agarre

  • Frenillo restrictivo: Condición que limita la movilidad de la lengua del bebé.
  • Falta de fuerza o propiocepción de la lengua: El bebé no puede realizar el movimiento adecuado para extraer la leche.
  • Pérdida del reflejo primario de búsqueda: Dificulta la capacidad natural del bebé para buscar y reconocer el pecho.
  • Problemas posturales y tensionales: Tensiones que dificultan la capacidad del bebé para realizar los ajustes necesarios para mamar.
  • Hipergalactia: Producción excesiva de leche que causa atragantamiento.
  • Hipogalactia: Producción insuficiente de leche.
  • Confusión tetina-pezón: El bebé confunde el pecho con una tetina artificial.

La Importancia del Apoyo

La lactancia es mucho más que alimentar a tu bebé. Es un espacio de amor, cercanía y conexión. Sentir la piel de tu bebé, mirarlo a los ojos mientras se alimenta y percibir su tranquilidad son momentos irrepetibles que fortalecen el vínculo entre ambos.

Cada madre y bebé tienen su propio ritmo, sus propios desafíos y sus propios logros. La lactancia no siempre es sencilla, pero con el apoyo adecuado y los ajustes necesarios, puede convertirse en una experiencia hermosa y enriquecedora. Si sientes que algo no va bien, no dudes en buscar ayuda. No tienes que atravesar este camino sola. Hay profesionales y comunidades de apoyo dispuestas a acompañarte en cada paso.

Un buen agarre es fundamental para una lactancia sin dolor, tranquila y satisfactoria, tanto para ti como para tu bebé. Sé que enfrentar desafíos durante este proceso puede generar dudas e incertidumbre, pero recuerda que buscar ayuda es un signo de fortaleza y amor hacia tu bebé y hacia ti misma.

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