El momento de comenzar a darle fruta a tu bebé llegará, pero ¿sabes cuándo y cuál es la mejor forma de hacerlo? Y llega un día que tu bebé empieza a probar alimentos nuevos y comienza tu preocupación por su alimentación complementaria. Tras las dudas sobre la lactancia materna empiezan a surgir las dudas sobre cuándo debemos darle fruta a nuestro bebé.
Estamos en verano, una época excelente para disfrutar de la sandía. Esta fruta refrescante no solo es deliciosa, sino que también ofrece múltiples beneficios para la salud, incluso para los bebés a partir de los 6 meses. Si tu bebé ya ha empezado con los sólidos, llevar algo de fruta con vosotros cuando salgáis a pasear será un buena forma de hidratarle y no sufrir los rigores del calor.
Y debes saber que si el bebé toma lactancia materna es aconsejable introducirle la fruta a partir de los 6 meses. Cuando comienzas a introducir a tu bebé los primeros alimentos, lo aconsejable es que sea con papillas, y pueden ser papillas de frutas y papillas de verduras.
Beneficios de la Sandía para Bebés
Debido a que el 90% de la sandía es agua, las personas tienden a infravalorar su contenido nutricional, pero esta fruta ofrece mucho más que hidratación. Lo que más abunda en la sandía es el agua, así que es excelente para mantener el cuerpo correctamente hidratado. Hasta un 30% de la cantidad de agua diaria recomendada que necesitamos la obtenemos de los alimentos.
Beneficios Clave:
- Hidratación: Ideal para los meses de calor, ayuda a mantener al bebé hidratado.
- Nutrientes: Aporta vitaminas y minerales esenciales.
- Salud Cardiovascular: Contiene citrulina y arginina, beneficiosas para el sistema cardiovascular.
- Bajo en Azúcar: A pesar de su dulzor, tiene poco azúcar y es apta para la mayoría de los bebés.
¿Cuándo Introducir la Sandía?
Se recomienda introducir la sandía a partir de los 8 meses de edad, ya que esta puede llegar a causar alergias en algunos casos. Si tu bebé ya ha empezado con los sólidos, llevar algo de fruta con vosotros cuando salgáis a pasear será un buena forma de hidratarle y no sufrir los rigores del calor.
La introducción de la alimentación complementaria es un hito importante en el desarrollo del bebé. Comienza una época divertida, y un poco estresante también, en la que descubrirá el placer de comer. Tanto si te decides por probar el baby lead weaning (alimentación regulada por el bebé) o por comenzar con los purés, la fruta es de las primeras cosas que se le suele ofrecer. Se suele decir que la alimentación complementaria comienza a los 6 meses pero, en realidad, hay una serie de hitos que lo marcan y que han de haber sucedido antes de dar el paso.
Todo ello suele suceder en torno a esa edad, pero también puede ocurrir antes o después. Se recomienda ir introduciendo los alimentos de forma progresiva, observando posibles reacciones alérgicas.
Cómo Preparar la Sandía para tu Bebé
Existen dos formas principales de introducir la fruta en la dieta del bebé: en papillas o en trocitos. Ninguna forma es mejor que otra, la elección depende de los papás y de la capacidad del bebé para masticar y tragar. Algunos bebés prefieren la fruta un poco templada.
Formas de Preparar la Sandía:
- Papillas: Tritura la sandía hasta obtener una consistencia suave y sin grumos.
- Trocitos: Corta la sandía en trozos pequeños y sin semillas para evitar el riesgo de atragantamiento.
- Zumo: Extrae el jugo de la sandía, asegurándote de eliminar las semillas y la pulpa fibrosa. Conviene mezclar una parte de limón por cada cinco partes de sandía. Si la sandía estaba madura no es necesario añadir azúcar; en caso contrario, se puede añadir azúcar o un edulcorante.
En el Baby Led Weaning se debe evitar al principio algunas frutas más peligrosas como la manzana o las uvas, ya que tienen mucho riesgo de atragantamiento. Puedes ofrecérselas en trocitos o cocida. Además, el bebé encontrarse en una posición erguida y bien sentado, en ningún caso recostado. También se aconseja mantener al pequeño vigilado en todo momento mientras está comiendo.
Si tu bebé rechaza la fruta, prueba a dársela en zumo, batido, compota, asada, gachas… y prueba diversas frutas.
Almacenamiento de la Sandía
En casa se puede guardar la pieza entera de sandía durante días a temperatura ambiente, procurando evitar zonas de intenso calor o sol directo. En cuanto abras la sandía, conviene refrigerarla lo antes posible. Acuérdate de meterla en la nevera tapada con un film, para evitar que atrape olores no deseados.
Otras Frutas de Temporada para Bebés
Si tu bebé ya tolera la sandía, considera introducir otras frutas de temporada que también son beneficiosas:
- Melón: Similar a la sandía, rico en fibra y potasio.
- Melocotón: Dulce y suave, fácil de digerir.
- Naranja y Mandarina: Ricas en vitamina C, ideales para fortalecer el sistema inmunológico.
Las frutas más suaves con las que se recomienda empezar son la manzana, la pera y el plátano. Las frutas más recomendables para empezar a introducir en la alimentación de los niños suelen ser las manzanas, peras y plátanos. A partir de los 5 meses puede comenzar a introducirle a tu bebé frutas como el plátano, pera, manzana, naranja y mandarina.
Cuando ya ha cumplido los 9 meses pueden introducir otras frutas como la uva, sandía, mango, kiwi, melón e incluso la ciruela. Ya son frutas que pueden ser más ácidas y por eso se comienzan a incorporar en las papillas cuando el bebé ha crecido más.
Si quieres saber qué frutas puede comer un bebé de 6 meses, la respuesta es todas. Si le das trozos de fruta entera a tu bebé para que experimente, toque diferentes texturas, practique la motricidad de llevarse cosas a la boca y la vaya chupando para probar nuevos sabores; asegúrate de que el trozo sea algo más grande que su puño, para que así pueda sujetarlo bien y chupar la parte que sobresalga, y de no dejarlo nunca solo mientras come. Las frutas deben ser blanditas, como el plátano, o que se puedan chafar en la boca, como la sandía o el caqui.
Cuando tu bebé se haya acostumbrado al sabor de estas primeras frutas puedes probar a darle más variedad, ya sea de una en una, en puré o en trozos. Como has visto, es mejor evita en los primeros meses el melocotón, el albaricoque, el kiwi o frutas tropicales como la piña, el mango o la papaya pues son más propensas a causar alergias.
Para ello puedes probar a darle algunas frutas que pueden ayudarle como la pera, mandarina, uva, melón y kiwi.
Además, tanto si optar por dárselas en pure o zumo, puedes combinarlas ya sea manzana con pera o plátano, pera y naranja.
Consumir frutas de temporada tiene otros beneficios adicionales. ¿Los conoces? Además de estar más ricas, ya que las comes en el momento adecuado, contribuirás a cuidar del medio ambiente. ¿Sabes por qué? Al reducirse las distancias, el transporte es menor y la contaminación producida por el mismo desciende.
Consideraciones Adicionales
Si al principio le cuesta aceptarlas, empieza dándole dos cucharadas, cuatro al día siguiente... Poco a poco se acostumbrará al nuevo alimento. Si tu bebé rechaza la fruta no te preocupes, se trata de un sabor y una textura completamente nuevos y necesitará tiempo para adaptarse. Prueba a darle trozos de fruta enteros para que pueda chuparlos, tocarlos y experimentar con ellos, siguiendo las pautas del método Baby Led Weaning -donde se confía en la capacidad de autorregulación de los niños para alimentarse-. Si prefieres la fruta triturada dásela de una en una y comienza por frutas suaves como pera o plátano.
Prueba a mezclar la fruta con la leche que tome habitualmente ya sea materna o artificial. La fruta se puede preparar de varias maneras, siempre sin añadir azúcar ni edulcorantes. Las bolsitas de fruta Hero tienen un formato muy práctico para llevar en el bolso o en el almuerzo del cole.
Las frutas deben ser blanditas, como el plátano, o que se puedan chafar en la boca, como la sandía o el caqui. Algunos pediatras recomiendan añadir naranja o mandarina o bien dárselo al bebé en zumo. Si optas por dárselo en zumo -ideal con frutas de verano-, intenta hacerlo a cucharadas. Si lo añades a la fruta triturada pon poca cantidad y si la naranja está muy ácida, prueba con la mandarina, pero nunca añadas azúcar ni otros edulcorantes.
Del mismo modo que las madres pueden experimentar estreñimiento en el embarazo, los bebés también pueden vivirlo tras el parto.
Las frutas más suaves con las que se recomienda empezar son la manzana, la pera y el plátano. Algunos pediatras recomiendan añadir naranja o mandarina o bien dárselo al bebé en zumo.
