Lactancia Materna y Discapacidad: Información y Apoyo

La lactancia materna es el mejor alimento que se puede dar a un recién nacido, y la OMS la recomienda de forma exclusiva durante los primeros 6 meses del bebé.

Infografía sobre los beneficios de la lactancia materna. Fuente: OMS

Cuando tenemos un hijo con discapacidad, las ventajas de la lactancia materna son incluso mayores, pero también aumentan las barreras para conseguir amamantar.

Beneficios de la Lactancia Materna en Bebés con Discapacidad

El día 3 de diciembre se celebró el día mundial de las personas con discapacidad, ¡qué mejor momento para hablar de una de las muchas habilidades que tienen un gran número de los niños que nacen con una discapacidad!: la capacidad de succionar y de poder ser amamantados por su madre. Un fabuloso regalo para el bebé, ya que es el mejor alimento para él, aporta prevención contra infecciones (algunos de estos bebés tienen más tendencia a sufrirlas), previene las alergias y la obesidad; mejora la mala-oclusión de la boca y facilita el desarrollo del habla y el lenguaje (muy importante en estos niños) y su facilidad de digestión ayuda a los que sufren de problemas gástricos.

Igualmente mejora las capacidades cognitivas, relaja y calma la ansiedad. Estos solamente son algunos de los muchos beneficios de la lactancia materna para el bebé.

En ocasiones, los bebés (y más en el caso de los que nacen con una discapacidad) han de ser sometidos a operaciones y otras prácticas médicas que los asustan y los mantienen en un estado de estrés muy elevado. La lactancia materna les dará seguridad y protección frente a un mundo nuevo que no conocen y que les provoca mucha ansiedad, y favorecerá la aparición del vínculo afectivo madre-hijo tan necesario para el bebé como también para la madre.

Apoyo a las Madres de Niños con Discapacidad

A las madres, en el momento que conocen que su bebé tiene o nacerá con una discapacidad, les supone un golpe muy duro, se desmoronan todas las esperanzas puestas durante el embarazo y les inundan las dudas, los miedos, la tristeza y la impotencia frente a este diagnóstico.

En esta situación de desespero y nervios, el hecho de poder amamantar a su bebé, aparte de saber que está ofreciéndole el mejor alimento para su buen desarrollo, le va a brindar con una de las muchas satisfacciones que su hijo le dará a lo largo de toda la vida.

La felicidad, el gozo y el orgullo que notará en el momento en que su bebé, tan frágil como lo ve en sus brazos y la impotencia que siente ante lo desconocido, se engancha al pecho y empieza a succionar, le va a inundar de alegría y las dudas sobre este futuro incierto empezaran a disiparse.

Al principio pueden salir obstáculos que nos dificultan la lactancia materna, lo más importante, es la ayuda de profesionales formados en lactancia y un buen seguimiento por parte de ellos para poder dar las herramientas necesarias a las madres y familias para que la lactancia sea un éxito.

Si están apoyadas, protegidas y saben a quién pueden recurrir en caso de duda, se sentirán más seguras y su bienestar psicológico favorecerá que la lactancia materna fluya de forma natural.

A partir del momento en que la lactancia esté instaurada, la alegría de la madre irá en aumento, es bien sabido que solamente el simple hecho de succionar el pecho, produce (tanto en la madre como en el bebé) una liberación de endorfinas y otras hormonas que harán que los dos se relajen, disminuya el estrés emocional y se desarrolle el vínculo que les unirá para toda la vida.

Durante el embarazo, nos podemos informar y preparar, yendo a clases preparatorias o acudiendo a un grupo de apoyo a la lactancia materna para que nos informen sobre cómo funciona la lactancia y con qué tipo de dificultades podremos encontrarnos en un futuro y como solucionarlas.

Si disponemos de un diagnostico prenatal podemos preguntar sobre las dificultades más comunes en los niños con la misma discapacidad. También podemos informarnos de si, en el lugar donde se va a dar a luz, tienen personal formado en lactancia materna y conocer previamente a la persona que nos asesorará.

En el caso de que no tengan personal cualificado, podemos contactar con una asesora de lactancia externa (en los grupos de apoyo a la lactancia normalmente tienen contacto con asesoras especializadas) para que venga a ayudarnos en el día del parto y los días siguientes.

Después del parto, es muy importante el piel con piel (si no puede ser con la madre, lo puede hacer el padre) y empezar la lactancia lo más pronto posible. Si por cuestiones médicas no es factible, animaremos a la madre para que se estimule con el sacaleches mientras el bebé no pueda hacerlo. Lo más importante, es un gran apoyo a las madres por parte de la familia y de los profesionales sanitarios facilitando el contacto de la madre con el bebé, explicar a la madre las posturas más adecuadas para amamantar en cada caso y resolviendo todas las dudas para que la lactancia sea un éxito.

Todos los bebés, sea cual sea su condición, tienen el derecho de ser amamantados; y todas las madres tienen el derecho de poder amamantar a sus hijos.

Ejercicios Para Estimular la Succión de tu Bebé | Dra. Beatriz Guzmán

Barreras y facilitadores para la lactancia materna en madres con discapacidad intelectual

Las mujeres con discapacidad han sido tradicionalmente excluidas de los discursos sobre maternidad y, en particular, de la lactancia materna (LM), convirtiendo esta experiencia en un terreno apenas transitado. El modelo social de la discapacidad permite analizar las barreras que enfrentan las mujeres con discapacidad intelectual y del desarrollo (DID). Entre los principales obstáculos identificados por la literatura se encuentran la falta de formación del personal sanitario, la escasa accesibilidad de la información y una atención posparto deficiente.

Como facilitadores, destacan el uso de materiales accesibles, la sensibilización de profesionales y el acompañamiento individualizado.

Este estudio pretende conocer la experiencia de madres con DID en relación con la LM, explorando sus representaciones simbólicas, las razones para amamantar o no, el impacto emocional y los apoyos o barreras en el proceso. Se utilizó una metodología mixta con un cuestionario (respondido por 312 mujeres, de las cuales 54 eran madres) y entrevistas semiestructuradas (20 entrevistas, 10 a madres). Los resultados muestran que el 52% de las madres dio el pecho, aunque muchas de las que no lo hicieron manifestaron el deseo de haberlo hecho. Las principales motivaciones fueron el bienestar del bebé. Las emociones asociadas a la LM fueron ambivalentes, mezclando satisfacción, cansancio y frustración. Los apoyos disponibles fueron percibidos como insuficientes y no se identificó una asociación clara entre la imagen de la «buena madre» y la lactancia.

Si la madre supiera realmente que lo más importante del bebé en ese momento es establecer el vínculo, establecer la lactancia y que todo lo demás va a llegar toda su actuación cambiaría.

Tabla: Barreras y Facilitadores para la Lactancia Materna en Madres con DID

Barreras Facilitadores
Falta de formación del personal sanitario Uso de materiales accesibles
Escasa accesibilidad de la información Sensibilización de profesionales
Atención posparto deficiente Acompañamiento individualizado

Recursos y Apoyos Adicionales

Para concluir, recuerda que la lactancia materna es y debe ser siempre un acto totalmente libre y escogido por la madre, y nunca debe obedecer a imposiciones de ningún tipo.

  • Acudir a los cursos de preparación al parto y a la maternidad impartidos por profesionales sanitarios.
  • Leer e investigar sobre la lactancia materna durante el embarazo para estar mentalizada y preparada.
  • Informarse en el centro sanitario donde vas a parir si tienen una política que favorece la lactancia materna.
  • Acudir a los grupos de apoyo de madres lactantes. Pregunta en tu centro de salud si dispone de grupo de lactancia y cuál es su funcionamiento (horarios, programas…).

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