Lactancia Materna: Posturas Recomendadas para una Experiencia Exitosa

La lactancia materna ofrece innumerables beneficios, desde la inmunización del bebé hasta la protección contra el cáncer y enfermedades cardiovasculares para la madre. Además, fortalece el vínculo entre madre e hijo. Sin embargo, para que la lactancia sea una experiencia positiva, es crucial adoptar posturas adecuadas que aseguren la comodidad y el bienestar de ambos.

Desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFM) se enfatiza la importancia de la comodidad y de la postura para amamantar a los pequeños. El mensaje que subrayan desde el CPFCM es que dar de mamar no tiene que ser doloroso ni molesto. Si la lactancia materna duele, debemos reposicionarnos, buscar otras posturas. Los comienzos de la lactancia materna pueden no ser fáciles. Es un proceso de adaptación. En este sentido, los expertos recomiendan consultar al pediatra o a la matrona o acudir a un grupo de apoyo a la lactancia de la comunidad.

Un 47% de las madres españolas se deciden por la lactancia natural para alimentar a sus bebés en sus primeros meses de vida, de las cuales un 29% lo hace con de forma exclusiva. Es una cifra baja con respecto a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que aconseja que todas las madres que puedan amamanten a sus hijos, al menos hasta los seis meses de vida.

Beneficios de la Lactancia Materna

Los beneficios de la lactancia materna son enormes, tanto para la madre como para los bebés. Aparte de la conexión y el vínculo que se establece entre ambos, la leche materna proporciona nutrientes e inmuniza frente a numerosas enfermedades a los lactantes y reduce significativamente sus visitas a las urgencias hospitalarias. Para las madres, supone una importante protección contra algunos tipos de cáncer (mama, útero) y enfermedades cardiovasculares.

Para conseguir una adecuada subida de leche que permita mantener la lactancia desde el principio hay que iniciarla de forma precoz, nada más dar a luz. Las tomas deben ser frecuentes y sin límite de tiempo, adelantándose al llanto del bebé, de forma que este no se ponga nervioso y trague aire.

Posturas Recomendadas para Amamantar

A la hora de dar el pecho, cada mujer es diferente y tiene sus preferencias. Por eso, es importante encontrar la posición que mejor se adapte a ti y a tu bebé, claro. No hay mejores ni peores posturas, y su elección depende de tu comodidad y la de tu bebé. Prueba, repite y decide cuáles os funcionan mejor y disfrutad de vuestro momento.

1. Posición Sentada

Sentada, con la espalda reposada completamente y los pies apoyados. Esta postura protege de dolores lumbares y cervicales. La cabeza del bebé tiene que descansar en el antebrazo que estará apoyado bien en un apoyabrazos o en un cojín de lactancia, para que no sea la madre la que sujete el peso de su bebé y no se sobrecargue el brazo.

2. Posición Acostada

Tumbada de lado, apoyando la cabeza en una almohada; de esta forma, la madre solo tendrá que sujetar la espalda del bebé. En este caso, el bebé y la madre tienen que colocarse “barriga con barriga”, de forma que es el bebé el que se acerca al pecho y no al revés.

3. Alineación y Succión

Para conseguir una buena alineación/succión, se debe hacer coincidir la nariz del bebé con el pezón. Así se logra una extensión de la cabeza que facilita el vacío para la succión y la deglución.

Alineación correcta para una buena succión.

4. Posición de Caballito

El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno. Esta postura es útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico importante, labio leporino o fisura palatina, prematuros, mandíbula pequeña (retromicrognatia) o problemas de hipotonía.

5. Posición en Balón de Rugby (o Posición Invertida)

Se sitúa al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, con el pezón a la altura de la nariz. Es importante dar sujeción al cuello y a los hombros del bebé pero no a la cabeza, que necesita estar con el cuello un poco estirado para atrás (deflexionado), para facilitar el agarre.

6. Posición Crianza Biológica

La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda. La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.

7. Posición Acostada

La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre.

8. Posición Sentada (o Posición de Cuna)

Se coloca al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo, pero no muy cerca del codo para que el cuello no se flexione, lo que dificultaría el agarre.

9. Postura de Dancer o Caballito

En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella. La postura de Dancer o caballito está recomendada cuando la madre presenta grietas en los pezones y cuando los bebés tienen reflujo. Además, esta posición para alimentar al bebé también estaría indicada en caso de que el bebé presente hipotonía o problemas en el paladar como una fisura o labio leporino.

10. Posición de Gemelos o Doble Rugby

En caso de parto gemelar, esta postura permite amamantar a dos bebés a la vez, uno en cada brazo. Requiere un poco de práctica, pero puede mejorar mucho la calidad de vida de la madre si tiene que hacer frente a una lactancia múltiple.

Agarre al Pecho

Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona. Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.

Para conseguir la postura del Koala, tu bebé debe sentarse a horcajadas en tu muslo (o cadera), manteniendo su columna y cabeza en posición vertical. Para algunas madres esta posición (aunque no es muy cómoda) es idónea para aquellos periodos de tiempo en los que tienen problemas de mastitis.

Consiste en colocar al bebé de tal forma que quede tumbado sobre su espalda, mientras la madre se posiciona de cuclillas encima de él dejando suspendido el pezón en su boca.

Para las ocasiones en las que te encuentras fuera de casa o necesitas realizar otras tareas a la vez, utilizar un portabebés resulta muy práctico. Es importante que te permita ver el rostro de tu bebé en todo momento para comprobar que su barbilla no queda presionada contra su pecho.

5 posturas para dar el pecho

Tabla Resumen de Posiciones de Lactancia

Posición Descripción Beneficios
Cuna Bebé en el antebrazo, cabeza en la curva del codo. Intuitiva, buena para bebés con buen agarre.
Cuna Cruzada Bebé sostenido con el brazo opuesto al pecho. Mayor control de la cabeza, útil para pezones planos o invertidos.
Rugby Bebé bajo el brazo, piernas hacia atrás. Madres con pechos grandes, bebés prematuros, evita gases.
Acostada Madre y bebé recostados cara a cara. Tomas nocturnas, movilidad reducida.
Caballito Bebé sentado a horcajadas sobre la pierna de la madre. Bebés con reflujo, fisura palatina.
Gemelos Un bebé en cada brazo. Lactancia simultánea de gemelos.

Consejos Adicionales

  • Elegid las posturas en las que os sintáis más cómodos según la situación o el momento.
  • Es fundamental cuidar la postura de la madre, manteniendo la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
  • Utilizar cojines de lactancia puede marcar una gran diferencia, ya que ayudan a elevar al bebé a la altura del pecho, reduciendo la presión en los brazos y los hombros.
  • Lactancia a demanda. El bebé tiene que mamar siempre que quiera. Si el bebé está contento y no parece enfermo, toma suficiente leche.

Conocer las posturas para dar el pecho en la lactancia puede ser un proceso desafiante, especialmente para madres primerizas. Contar con el apoyo de un profesional, como un consultor de lactancia, puede ser de gran ayuda para resolver problemas comunes y aprender técnicas efectivas.

Es importante ser paciente y flexible, y no sentirse culpable si el proceso no evoluciona como se esperaba.

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