La lactancia materna no solo beneficia la salud del bebé, sino que también ofrece ventajas significativas para la madre, incluyendo la reducción del riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer de mama. Expertos en salud recomiendan que los bebés se alimenten exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, continuando la lactancia mientras se introducen otros alimentos hasta los dos años.
Cómo Afecta la Lactancia Materna al Riesgo de Cáncer de Mama
Para comprender cómo la lactancia materna influye en el riesgo de desarrollar cáncer de mama, es crucial entender cómo el embarazo afecta este riesgo. El embarazo disminuye el riesgo de desarrollar cáncer de mama positivo para receptores de hormonas, pero aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama negativo para receptores de hormonas. La lactancia materna parece equilibrar el aumento del riesgo de los subtipos negativos para los receptores derivados del hecho de tener un bebé.
Los científicos tienen varias teorías sobre cómo la lactancia materna altera el riesgo de desarrollar cáncer de mama:
- Maduración de las células mamarias: Las células mamarias se vuelven más maduras a lo largo de la vida, especialmente durante la pubertad, el embarazo y la lactancia. A medida que maduran, es menos probable que se vuelvan cancerosas.
- Inflamación: La inflamación puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama negativo para receptores de hormonas. Cuando las células mamarias cambian para amamantar y luego no se amamanta, este proceso puede provocar inflamación. La lactancia y el destete gradual evitan esta inflamación.
- Ciclos menstruales: La lactancia materna puede reducir el riesgo de cáncer de mama positivo para receptores de hormonas debido a la ausencia de menstruación. Menos ciclos menstruales significan menores niveles de estrógeno y progesterona, hormonas que pueden aumentar el riesgo de este tipo de cáncer.
- Componentes de la leche materna: La leche materna contiene componentes anticancerígenos, como células inmunitarias y anticuerpos que ayudan al sistema inmunitario a eliminar células potencialmente cancerosas.
Lactancia materna: beneficios de amamantar a tu bebé
Tipos de Cáncer de Mama y la Lactancia Materna
La lactancia materna puede proteger contra algunos tipos de cáncer de mama más que otros:
- Cáncer de mama negativo para receptores de hormonas: La lactancia materna es más protectora contra este tipo, reduciendo las probabilidades hasta en un 22%.
- Cáncer de mama positivo para HER2: La lactancia materna también reduce el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
- Cáncer de mama triple negativo: Los estudios sugieren que la lactancia materna también disminuye el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
- Cáncer de mama positivo para receptores de hormonas: No está tan claro si la lactancia materna reduce el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
Lactancia Materna y Mutaciones en el Gen BRCA
Algunos factores pueden cambiar la forma en que la lactancia afecta al riesgo de desarrollar cáncer de mama. Un estudio reveló que las mujeres que presentan una mutación en el gen BRCA1 que dan de mamar durante más de un año presentan entre un 22 % y un 50 % menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las que nunca lo hacen. El estudio también descubrió que la lactancia materna no reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama en mujeres que tienen una mutación en el gen BRCA2, que aumenta especialmente el riesgo de desarrollar cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno.
Duración de la Lactancia y Reducción del Riesgo
“Muchos estudios demuestran que los beneficios se aprecian sobre todo si se ha amamantado durante al menos 12 meses”, afirma Hoskins. Sin embargo, un mínimo de tres meses de lactancia materna está relacionado con una edad más tardía al momento del diagnóstico, lo que sugiere un efecto protector contra el cáncer de mama. En general, cuanto más tiempo se da de mamar, más se reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La lactancia materna como única alimentación durante los primeros seis meses o más puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama en mayor medida que la alimentación con papillas.
No se ha investigado mucho si la edad a la que se da de mamar influye en la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de mama, afirma Hoskins. La evidencia existente es contradictoria. Algunos estudios concluyen que la edad no importa, y otros que no dar de mamar hasta una edad más avanzada aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en comparación con la lactancia a una edad más temprana.
Cáncer de Mama Posparto
El cáncer de mama posparto, definido como aquel que se diagnostica hasta 10 años después de haber sido madre, presenta una creciente incidencia y un pronóstico especialmente agresivo comparado con otros tipos de cáncer de mama. Investigaciones recientes indican que la edad avanzada en el primer parto (a partir de los 35 años) se asocia con un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama después del parto, en comparación con aquellas que tienen su primer parto a una edad más joven; e inciden en la importancia de seguir las recomendaciones de la OMS sobre la duración de la lactancia materna atendiendo al factor protector que ésta ejerce en la madre. El aumento en la incidencia también se atribuye a cambios en los factores de estilo de vida y posiblemente a una mayor conciencia y mejora en los métodos de diagnóstico.
El cáncer de mama es el tumor más diagnosticado en mujeres embarazadas, lactantes o en etapa de postparto y, por lo general, suele detectarse en estadios avanzados. Aunque existen diferentes formas para detectar esta enfermedad, hasta ahora no se había demostrado que el análisis de la leche materna podría ayudar a detectar el cáncer de mama en fases iniciales.
Estudio sobre la Detección de Cáncer de Mama a Partir de Leche Materna
Investigadoras del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), en Barcelona, demostraron por primera vez que el análisis de la leche materna podría permitir la detección temprana del cáncer de mama y, tal como explica la Dra. Ortiz, la ventaja de los resultados de esta investigación es que “sería una técnica no invasiva y tal vez un diagnóstico más precoz que las pruebas convencionales”.
La historia detrás de la investigación para la detección de cáncer de mama a partir de leche materna nació desde la práctica clínica, a partir de una duda que tuvo una paciente, la cual ayudó a que el equipo de investigadoras se preguntara si la leche podría ser una fuente de ADN tumoral.
Durante años recolectaron más muestras de pacientes diagnosticadas con cáncer de mama en el embarazo o la lactancia. Así, la investigación para la detección de cáncer de mama a partir de leche materna empezó analizando dichas muestras, tal como detalla la Dra. Ortiz: “Iniciamos por analizar el tumor y ver qué mutaciones tenía el tumor de cada paciente y luego fuimos a buscar estas mismas alteraciones en la leche materna, a través de una técnica de alta sensibilidad que se llama drop digital PCR, y la encontramos en la mayoría de las muestras de leche analizadas”.
Así, hicieron seguimiento de mujeres durante el postparto que presentaban riesgo de desarrollar cáncer de mama, lo que las llevó a confirmar que el análisis de las muestras de leche les permitía detectar el ADN tumoral incluso antes que con las mamografías.
Recomendaciones y Apoyo a la Lactancia Materna
Dar de mamar es bueno tanto para la salud de la madre como para la del bebé, pero a muchas personas les resulta muy difícil. Si tienes muchos problemas, puedes recurrir a algún especialista en lactancia. Si tienes problemas con la lactancia por cualquier motivo, no estás sola.
La OMS y UNICEF recomiendan la lactancia materna desde el momento del nacimiento y de manera exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, lo cual significa que no se les daría otros alimentos ni líquidos. Cuanto más dura la lactancia de una mujer, más protegida está contra el cáncer de mama: el riesgo se reduce en un 4% por cada 12 meses acumulados de lactancia. La lactancia materna prolongada contribuye a reducir el aumento de peso a largo plazo y a recuperar rápidamente el peso de antes de quedarse embarazada.
Obstáculos y Soluciones para la Lactancia Materna
Existen diferentes obstáculos para la lactancia materna en las primeras semanas, sobre todo por la poca ganancia de peso del bebé, dolor durante la lactancia, llanto o sensación de falta de leche. Además, una vez en casa, los primeros días pueden surgir dificultades y algunas mujeres no encuentran apoyo en el sistema sanitario. Más adelante, a partir de los 4 meses, los abandonos están relacionados con la incorporación de la madre al trabajo.
Una de las alternativas que se ha visto que es más efectiva para la conciliación es crear un banco de leche en casa. Es tan sencillo como extraer leche materna que no se va a utilizar en ese momento y almacenarla para dársela al bebé en otro momento. La extracción de la leche materna debe hacerse con higiene. Recuerda cerrar bien el envase y anotar en el envase la fecha de la extracción, para utilizar primero la más antigua. Si has extraído mucha cantidad, es mejor dividirla y congelarla en envases individuales de una sola toma (unos 50 o 60cc, en función de la toma del bebé), así no desperdiciarás lo que sobre. Y recuerda que la leche descongelada, como los alimentos, no debe volver a congelarse.
El Cáncer de Mama Durante la Lactancia
Durante la lactancia, uno de los signos de cáncer de mama puede ser un nódulo parecido al que aparece en una obstrucción de conducto galactóforo. El conducto obstruido debe responder en un plazo de 72 horas, aproximadamente, a un tratamiento conservador (frío local, masajes, cambios en la posición del bebé, uso de antiinflamatorios). Debe sospecharse de la existencia de un cáncer de mama en las mujeres con mastitis recurrentes en el mismo lugar o con mastitis afebril que no se resuelve con antibióticos.
La interrupción de la lactancia durante la investigación no es necesaria, ni se recomienda a menos que se considere la realización de estudios nucleares específicos. La mamografía no parece ser ni menos sensible ni menos específica durante la lactancia. La aspiración con aguja y la biopsia mamaria de masas sospechosas pueden realizarse de forma segura durante la lactancia.
Estudio de Aguilar Cordero et al.
Un estudio retrospectivo realizado por Aguilar Cordero et al. en el Hospital Universitario "San Cecilio" de Granada (España), revisó 504 historias clínicas de pacientes diagnosticadas con cáncer de mama entre 2003 y 2008. Los resultados mostraron una correlación significativa (p = 0,001) entre la edad de diagnóstico del cáncer, el tiempo de lactancia materna y la existencia de antecedentes familiares y personales para cáncer. El estudio concluyó que la lactancia materna por períodos de tiempo superiores a seis meses no sólo proporciona a los niños numerosos beneficios para su salud, sino que también puede proteger a la madre de enfermedades graves como el cáncer de mama.
| Variable | Correlación | Significación (p) |
|---|---|---|
| Edad de diagnóstico del cáncer y Tiempo de lactancia materna | Significativa | 0.001 |
| Edad de diagnóstico del cáncer y Antecedentes familiares/personales | Significativa | 0.001 |
| Edad de diagnóstico del cáncer y Haber tenido descendencia | No significativa | 0.576 |
