La lactancia materna es, en palabras de AESAN, "sin lugar a dudas, la mejor opción alimentaria para el bebé". Este organismo respalda la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de priorizar siempre que sea posible esta alimentación para el bebé en sus primeros meses de vida, si bien entiende que en ciertas circunstancias puede no ser factible.
Lactancia materna 😍🤱 7 BENEFICIOS increíbles (bebé y mamá)
La OMS promueve la lactancia materna como la mejor forma de alimentación para los bebés en sus primeros meses de vida. Sin embargo, asume que no siempre es posible y que, para en esos casos, debe proporcionarse leche de fórmula.
La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y después complementada con otros alimentos hasta al menos los dos años, o hasta que madre e hijo o hija deseen. Desde 1991, junto con Unicef, la OMS impulsa la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) para animar a los hospitales a adoptar las prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento.
Así lo expresa, por ejemplo, en el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS. “Se aboga por alimentar a los lactantes de forma segura con la mejor alternativa nutricional disponible. En estos casos, no queda más remedio que recurrir a leches de fórmula. Las autoridades sanitarias velan por que esas leches de fórmula cumplan con la estricta regulación europea de forma que se garantice que se trata de alimentos seguros para la salud del lactante.
Beneficios de la Lactancia Materna para el Bebé
La leche materna es la mejor forma de alimentar que unos padres pueden ofrecer a su hijo o hija recién nacida. Proporciona todo lo que se necesita durante los primeros meses de la vida. Es el alimento idóneo y su composición la ideal para el mejor crecimiento, desarrollo y maduración durante los seis primeros meses de vida. Es una sustancia viva y, por tanto, también le aporta mecanismos de defensa con los que no nace.
La leche materna es “el alimento que la naturaleza ha previsto para nuestras crías. Es perfecto en nutrientes, en cantidad, en biodisponibilidad y en digestibilidad. Además, al igual que el líquido amniótico durante el embarazo, la leche materna cambia de sabor según lo que la madre come.
Algunos estudios han concluido que los niños y las niñas alimentados al pecho tienen menor riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante e incluso favorece el desarrollo intelectual. Para el bebé, su madre es todo su mundo. “Lactar sobre su pecho le proporcionar un alimento ideal y le defensas frente a infecciones. Para la dietista-nutricionista tampoco hay que olvidar que los momentos de lactancia suponen “un lugar seguro donde el bebé puede relajarse completamente, permitiendo que su cerebro se desarrolle”.
Repasamos algunos de los beneficios de la lactancia materna:
- Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico desde los primeros meses de vida. Pues tu leche se irá adaptando a las necesidades de tu hijo a medida que este vaya creciendo.
- Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
- Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.
Las investigaciones demuestran que los bebés alimentados con leche materna durante los primeros meses de su vida tienen menores riesgos de padecer muerte súbita del lactante, infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias. Asimismo, desde un punto emocional, amamantar favorece el vínculo entre madre e hijo.
A largo plazo la lactancia materna también se ha asociado a menores probabilidades de desarrollar ciertas afecciones en los niños entre las que se incluyen:
- Asma
- Alergia
- Enfermedad celiaca
- Enfermedad inflamatoria o intestinal
- Obesidad
- Diabetes Mellitus
- Esclerosis múltiple
- Algunos tipos de cáncer
La investigación también remarca que los lactantes no alimentados con el pecho muestran mayor incidencia de hiperactividad, ansiedad o peores resultados en test de inteligencia.
La leche materna es la primera "vacuna" que recibe el niño, los anticuerpos de la leche materna le protegen contra las infecciones. Fortalece sus defensas: El efecto se prolonga después de terminar la lactancia.
- Tiene menor riesgo de: alergia a los alimentos, diarrea, infección respiratoria, bronquitis, neumonía, otitis, eczema, asma y diabetes infantil.
- Contiene todos los elementos necesarios para el desarrollo correcto del cerebro y del sistema nervioso.
- La lactancia materna se relaciona con menor riesgo de muerte súbita infantil.
- Se forman mejor los huesos del paladar, de las mandíbulas y los dientes.
Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre
Las madres que amamantan tienen menor riesgo de tener depresión posparto y anemia, además aumenta su autoestima y confianza. La recuperación en cuanto a pérdida de peso es más fisiológica y rápida, de hecho, el útero vuelve antes a la normalidad y existe menos riesgo de hemorragia posparto. Tampoco hay que olvidar que la leche materna siempre está disponible, a la temperatura adecuada y es gratuita. Por tanto, a las ventajas descritas se le añaden la comodidad de estar siempre “preparada” y la economía que supone a la familia.
La lactancia materna también muestra beneficios para la madre. Ayuda a la recuperación posparto, al favorecer la liberación de oxitocina. Esta hormona beneficia la contracción del útero, lo que disminuye el riesgo de hemorragia tras el parto. Asimismo amamantar parece vincularse a menores incidencias de cáncer de ovarios y de pecho. Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo. Previene la depresión post-parto. Además, aunque pueda pasar desapercibido, dar el pecho supone un evidente ahorro económico frente a la leche de fórmula.
Para la madre, añade la doctora, está demostrado que “la recuperación postparto es mucho mejor, ante una posible hemorragia o para tener menor anemia. Y al aumentar la absorción de calcio a nivel intestinal, mejora la osteoporosis. A nivel psicológico, la lactancia puede hacer que se sientan mucho más felices y desarrolladas.
PARA LA MADRE
- Favorece una relación muy especial con tu bebé.
- Cada toma es un tiempo de tranquilidad y alegría con tu hijo.
- Las hormonas de la lactancia relajan y facilitan el sueño, al amamantar a tu niño dormiréis mejor los dos.
- Te da confianza en tu capacidad de cuidar al bebé, aleja la tristeza y la depresión después del parto.
- Para muchas mujeres los beneficios emocionales son lo más importante de la lactancia.
- Amamantar favorece la producción de una hormona "oxitocina" que ayuda a la recuperación del tamaño normal del útero. La pérdida de sangre después del parto es menor y hay menor riesgo de anemia.
- El cuerpo de la madre se recupera mejor después de una larga lactancia.
- Disminuye el riesgo de tener cáncer de mama y de ovario.
- Existe menor riesgo de osteoporosis y fractura de cadera en edad avanzada.
- La lactancia es fuente de seguridad y consuelo.
- El contacto íntimo, piel con piel, refuerza el vínculo del niño con su madre.
Reducción del riesgo de cáncer de mama: además de los beneficios para el bebé, la lactancia materna también proporciona beneficios para la madre.
Beneficios para la Familia
Esta forma de alimentar al bebé tiene, además, otros dos beneficios en clave económica y medioambiental. La primera es que se trata de un alimento sin coste para la madre.
PARA VUESTRA FAMILIA
- Nadie tiene que levantarse por la noche a preparar nada.
- Las vacaciones son más cómodas, se puede dar de mamar a vuestro hijo en cualquier lugar, la leche está siempre a la temperatura justa.
- Es más fácil criar a un niño sano.
Es interesante saber que incluso una vez alcanzada, la “leche madura” varía su composición a lo largo del día y durante la misma toma. Al principio de la toma la leche es más ligera (para ir adaptando al aparato digestivo) y al final la leche es más rica en grasas (como el postre de una comida), por tanto, es lo que más “engorda” y más sacia.
La lactancia materna exclusiva, por su implicación hormonal, ayuda a retrasar la menstruación en la madre.
Qué coma la madre afecta poco a la composición de la leche. “El contenido de hidratos de carbono, proteína, calcio y hierro no cambia mucho, incluso si la madre ingiere poca cantidad de estos en su dieta. No obstante, si la dieta es deficiente en vitaminas hidrosolubles A y D, su leche contendrá menos cantidades de estos nutrientes. El contenido de grasa es lo que más varía.
Calcio: si no lo tomamos con los alimentos, saldrá de los depósitos maternos. Vitamina D: se suplementa en el bebé hasta el año. Ácidos grasos esenciales: imprescindibles para el desarrollo del sistema nervioso central del bebé. Se debe valorar la ingesta y considerar la suplementación en caso de ser necesaria. Yodo: fundamental para el funcionamiento de la glándula tiroidea de madre y bebé. Se recomiendan 200 microgramos diarios. Hierro: sobre todo en el periodo posparto, para recuperar las pérdidas intraparto. B12: se encuentra solo en alimentos de origen animal.
Técnicas y Consejos para una Lactancia Materna Exitosa
No existe una pauta de lactancia correcta. Es diferente para cada madre y para cada bebé y lo ideal es que ambos experimenten una situación de placer y bienestar y se refuerce su vínculo, con el objetivo de intentar que no se abandone. Pero sí se pueden dar unas recomendaciones generales: “Cuando se establece el contacto piel con piel con la mamá, si todo ha evolucionado de forma favorable, se puede iniciar el primer agarre. En las primeras semanas, el bebé tiene que realizar en torno a 8 y 12 tomas al día y el reto está en encontrar la postura y el agarre adecuados, que proporcionen confort y no produzcan dolor.
Uno de los temas que más preocupa a las madres es si el bebé se está alimentando bien con ella y hay gestos que pueden ayudarla a despejar esa duda. “Cuando el bebé reclama tiende a estar con los ojos muy abiertos, gira la cabeza y mira de un lado para otro, se mete la mano en la boca y busca el agarre al pecho. En cualquier caso, es importante realizar una visita al pediatra la primera semana de vida del bebé, para que pueda valorar su color, su hidratación y la curva de peso: “La mamá viene con una lista enorme de preguntas. Han surgido muchas dudas e inseguridades en casa y tenemos que ayudarla para que esté tranquila. También es muy importante saber que cuenta con apoyo para que la lactancia pueda continuar con éxito”.
Hay diferentes técnicas que, de ser necesario, permiten estimular la producción de leche materna. “La que mejor funciona es aumentar el número de tomas. Si no es posible, le recomendamos a la madre que pruebe algún tipo de extracción, manual o a través de sacaleches. La leche materna puede conservase hasta seis meses. Una vez se extrae la leche también se puede conservar, algo que resulta muy útil a las madres, especialmente, en dos momentos. Primero, puede ocurrir que, debido a alguna patología, haya que separarla de su bebé: “Podemos conservarla para que, cuando el bebé mejore, se le pueda administrar”. En todo este proceso es muy importante que la higiene sea la adecuada y no se rompa la cadena alimentaria. Y, en función de cómo sea la conservación, puede durar más o menos en el tiempo. “Si se mantiene a temperatura ambiente, la leche tiene que consumirse antes de cuatro horas tras haberse extraído. Si se deja en un frigorífico, puede ir de 24 a 72 horas.
La postura para una lactancia materna exitosa tiene que ser cómoda para la madre y permitir al bebé un agarre profundo y eficaz para el bebé. Amantar no debe doler ni en el pecho, ni en las cervicales.
Entre las posturas de lactancia más habituales recomendadas por los expertos se incluyen:
- Posición de crianza biológica: Aquí la madre se colocará recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en estrecho contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé el contacto de su cara con el pecho mientras que la madre le ayuda a llegar al pecho limitando la distancia con sus brazos.
- Posición sentada: Se debe colocar al bebé con el tronco enfrentado y pegado a la madre. La madre puede sujetarlo con la mano en su espalda, apoyando la cabeza en el antebrazo. Y servirse de la otra mano para dirigir el pecho hacia la boca del bebé.
- Posición acostada: En esta posición, la madre se sitúa acostada de lado, con la cabeza ligeramente elevada (sobre una almohada) con el bebé también de lado, acostado sobre la cama, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. La madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, cuando abra la boca, para facilitar el agarre. Es una posición muy cómoda para las tomas nocturnas aunque puede ser menos eficaz que la posición de crianza biológica cuando se tiene poca práctica.
En cuanto a la alternancia de los pechos, favorecer que el bebé mame de ambos ayudará a que la producción de leche se active en tus dos senos. Esto también evitará la sensación de presión en la teta al estimular el vaciado de ambas, algo que seguro agradecerás. Aunque debes tener en cuenta que la composición de la leche cambia durante la toma. En la primera parte contiene más agua y azúcar, lo que satisface la sed del bebé. Después, aumenta su contenido en grasa. Por ello es importante que termine un pecho antes de pasar al otro y asegurarse este extra de calorías.
Lo aconsejable, comienza la toma por el pecho del que no mamó o del que mamó menos en la toma anterior.
Sin duda el llanto es uno de los signos más inequívocos con los que tu bebé te hará saber que tiene ganas de comer. Otros gestos que pueden indicar señal de hambre en el lactante son:mover la cabeza de un lado a otro, abrir la boca, sacar la lengua, meterse las manos y los puños en la boca o succionarlos, manifestar el reflejo de búsqueda (cuando un bebé mueve la boca en la dirección de algo que le toca o acaricia la mejilla).
Por supuesto, si te preocupa que tu bebé no esté comiendo lo suficiente, consúltalo con tu matrona o médico, no te quedes con la duda.
Lactancia Materna y Situaciones Específicas
La lactancia materna en el primer mes y durante los seis siguientes es la mejor forma de asegurar un correcto aporte de nutrientes al bebé. A partir de los 6 meses, con el inicio de la alimentación complementaria muchas madres tienen dudas de qué aporta la leche materna. En ese sentido, es importante recordar que hasta los 12 meses su alimento principal es la leche. Por tanto, hay que priorizar su ingesta frente a la de alimentos. La leche materna será un alimento más, puede que el más nutritivo y completo de todos los que ingiera.
Los mamíferos similares al humano se destetan alrededor de los 6-7 meses. Pero no hay ninguna contraindicación para que una madre y su bebé prolonguen el período de lactancia materna más allá de los 12 meses.
Lactancia, Dieta, Medicamentos y Enfermedades
Como recuerda la Asociación Española de Pediatría la mujer que amamanta no precisa dietas especiales. Lo más recomendable, como siempre, seguir una dieta sana y variada, evitando aditivos y sustancias perjudiciales. Intenta limitar tu consumo de cafeína y mucho más el de tabaco y alcohol.
En cuanto a los medicamentos durante la lactancia, el organismo afirma que los fármacos habituales son compatibles con dar el pecho y en muy pocas ocasiones es necesario suspender la lactancia. Pero lo mejor, es que antes de consumirlos lo consultes con tu médico.
Coronavirus y Lactancia Materna
Es posible que te hayas preguntado si es seguro dar el pecho a tu hijo si tienes coronavirus. De acuerdo con Unicef, las pruebas realizadas hasta el momento están a favor de la lactancia materna. De hecho, la entidad precisa además que el contacto piel con piel y la lactancia favorecen el desarrollo del bebé, “por lo que no hay razón para interrumpirla como consecuencia del COVID-19“. Y añade que todavía no se ha detectado la transmisión de casos activos del coronavirus a través de la lactancia materna.
A este respecto, el Ministerio de Sanidad asegura igualmente que es sabido que la lactancia proporciona la forma más completa de nutrición para los recién nacidos, pues les aporta anticuerpos que aún no se han desarrollado en los bebés y que son muy necesarios para defenderse de infecciones respiratorias en los primeros meses de vida, como puede ser frente al coronavirus.
Por su parte, sobre esta cuestión, la Organización Mundial de la Salud (OMS), también a favor de la lactancia materna en este caso, ha publicado una serie de consideraciones para dar respuesta a las dudas más frecuentes sobre coronavirus y lactancia materna.
Siempre con la premisa de que es un virus reciente y los estudios aún son limitados, la OMS afirma que, hasta hoy, no se ha detectado el virus activo de la COVID-19 (es decir, que pueda causar infección) en la leche de ninguna madre con sospecha o confirmación de infección.
Por tanto, si una madre tiene COVID-19, presunta o confirmada, la OMS recomienda seguir amamantando. Sostiene que existen datos científicos que demuestran que la lactancia materna reduce la mortalidad de los neonatos, lactantes y niños menores de 5 años.
Las recomendaciones de higiene para una madre que amamanta y que tiene o se sospecha tenga coronavirus son las siguientes:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o limpiárselas con un gel hidroalcohólico, especialmente antes de tocar al bebé.
- Utilizar una mascarilla médica mientras amamantan. Es importante:
- Sustituir la mascarilla en cuanto se humedezca.
- Desechar la mascarilla inmediatamente.
- No reutilizar las mascarillas.
- No tocar la parte frontal de la mascarilla, sino quitársela desde atrás.
- Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al estornudar o toser, tras lo cual deben desecharlo inmediatamente y volver a limpiarse las manos con gel hidroalcohólico o a lavárselas con agua y jabón.
- Limpiar y desinfectar regularmente...
La decisión de mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé tiene un impacto significativo en su desarrollo y protección.
Para promover la lactancia materna, la Semana Mundial de la Lactancia Materna de este 2023 tiene como lema "Facilitar la lactancia materna: marcando la diferencia para las madres y padres que trabajan". Una legislación efectiva que proteja la igualdad, la equidad y la conciliación familiar y laboral es esencial para garantizar que las madres puedan tomar decisiones informadas sobre su lactancia y su carrera profesional. La figura de la comadrona es esencial para las madres que desean seguir amamantando después de su vuelta al trabajo. Estos profesionales están preparados para ayudar y acompañar a las parejas en el proceso de la vuelta laboral y la lactancia. Ofrecen asesoramiento para resolver dudas y problemas que puedan surgir, transmitiendo tranquilidad y confianza a las madres en esta nueva etapa.
Consejo de Derechos Humanos de la ONU. La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a los niños y niñas en las primeras etapas de su vida, presentando innumerables ventajas para la salud física y emocional tanto del lactante como de la madre.
Con la finalidad de apoyar el inicio de la lactancia materna, se ha creado esta nueva herramienta interactiva y accesible desde cualquier dispositivo. Esta guía recoge la información más importante para comenzar una lactancia materna con éxito. Cuenta con una amplia variedad de recursos interactivos; imágenes, vídeos, enlaces de interés..
Si estás embarazada o planteándote tener hijos seguramente que en algún momento has pensado en la lactancia materna. El acto de amamantar a tu bebé es un proceso natural repleto de beneficios tanto para el pequeño como para la madre, así lo apunta la ciencia.
