La lactancia materna es un proceso instintivo que debe iniciarse, si es posible, justo después del nacimiento, para aprovechar lo que llamamos el reflejo de arrastre al pecho innato que tienen los bebés, y que activan ya en el piel con piel. La leche materna es el mejor alimento para el lactante durante los primeros meses de vida.
Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y, desde el punto de vista emocional, le asegura el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo y una adecuada relación de apego, ambos esenciales para un correcto desarrollo. En niños sanos se debe iniciar la lactancia lo antes posible, dentro de la primera hora tras el parto.
El calostro es la primera leche que produce la glándula mamaria tras el parto. Es de color amarillento y contiene una mayor cantidad de proteínas e inmunoglobulinas (defensas) que la leche materna posterior, necesarias para proteger el aparato gastrointestinal del bebé durante los primeros días de vida. Tiene también un efecto laxante suave que facilita la expulsión de meconio (las primeras cacas del niño).
A pesar de los beneficios y de la naturaleza instintiva de la misma, sigue siendo en muchos casos un tema poco profundizado durante el embarazo. Y es que, en ocasiones, los dolores, el mal agarre por parte del bebé, que este suelte el pecho pronto… se debe simplemente a una mala postura, que hace que uno u otro estén incómodos.
Para amamantar al bebé se recomienda buscar un lugar tranquilo, sin ruidos, con una temperatura estable y, sobre todo, disponer de una postura cómoda. La postura correcta requiere que la espalda materna esté recta y que el niño esté tumbado de forma que el ombligo materno se coloque frente al del niño. Se debe aprovechar el momento en que el niño abra la boca para introducir en ella el pezón y gran parte de la areola mamaria, esperando a que se agarre y succione. Si el bebé está bien agarrado, la lactancia no duele.
La alimentación del bebé debe ser frecuente. Los primeros días en casa se recomienda “lactancia a demanda". Con ello nos referimos a ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma). No es conveniente retirar al bebé del pecho, sino que es preferible que lo suelte espontáneamente.
Muchos pediatras recomiendan lactar los primeros días muchas veces en cada pecho, lo que permitirá, además de alimentar al bebé, estimular la producción de leche en la toma posterior. Se dará primero un pecho, hasta que esté vacío, y luego el otro si el niño quiere.
Posiciones para Amamantar
Existen diversas posiciones para amamantar, cada una con sus ventajas. La mamá y el bebé deben ir acomodándose de manera que encuentren la forma y el modo que sea más cómodo para ambos.
- Posición de cuna: La madre estará sentada con la espalda recta o un poco reclinada y el bebé en su regazo, con la cabeza apoyada en el antebrazo, la cara mirando al pecho y los pies hacia el otro pecho.
- Posición del balón de rugby: La madre estará sentada o un poco reclinada, con una almohada en su espalda y otra a un lado. El bebé estará sobre esta última, bajo el brazo de la madre, quien sujetará su cabecita por la nuca. El cuerpo del bebé rodea la cintura, con los pies en dirección a la espalda.
- Posición de caballito: El niño permanecerá a horcajadas sobre la pierna de la madre, quien le sujeta por el tronco.
- Posición de crianza biológica: La madre estará reclinada en un ángulo de 15º-65º, y el bebé sobre ella, boca abajo, con contacto total entre ellos.
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Problemas Comunes y Soluciones
En la lactancia materna a veces pueden surgir dificultades que pueden hacer fracasar que la madre amamante a su bebé, aunque todos tienen solución. A continuación, se tratarán problemas y causas importantes de interrupción prematura de la lactancia materna y cómo abordarlos.
Agarre Incorrecto
El correcto agarre es aquel en el que el bebé abarca prácticamente la totalidad de la aureola. Sin embargo, muchas veces los bebés succionan de la forma que lo hacen con un chupete. Uno de los problemas que pueden derivar en un mal agarre y, por tanto, en una lactancia dolorosa, es el frenillo lingual corto en los bebés, lo que les impide abrir bien la boca.
Pezones Planos o Invertidos
En torno a un 10% de las mujeres presentan pezones planos o invertidos. Esto no tiene por qué ser un problema para ofrecer lactancia materna, ya que el bebé no solo succiona del pezón, sino de la aureola. Sin embargo, hay casos en los que sí se puede convertir en un obstáculo para la lactancia materna.
Si tienes el pezón plano o invertido, se te ofrecerá más ayuda para iniciar la lactancia. Lo ideal es que intentes solucionar todas tus dudas durante el ingreso en el hospital. Aunque se puede lactar sin ellas, algunas mujeres necesitan utilizar pezoneras.
Crisis de Lactancia
La lactancia materna es a demanda. Por lo general, al principio los bebés demandan cada muy poco tiempo. Con el tiempo las tomas se van espaciando y la producción de leche se va regulando. Sin embargo, y coincidiendo por lo general con los brotes de crecimiento, los bebés experimentan lo que llamamos ‘crisis de lactancia’. Esto puede suponer una importante presión y frustración para la madre, además de generar dudas: “¿se queda con hambre?”, “¿no me sale suficiente leche?”…
Por ello, lo más importante es ser conscientes de que existen estos periodos, que forman parte del crecimiento del bebé y, lo más importante, que pasan.
Mastitis
La mastitis es una inflamación de la mamá que, si no se trata, puede derivar en una infección. En los casos de mastitis, el bebé puede seguir succionando del pecho afectado. De hecho, se recomienda para facilitar el vaciado del mismo. Se trata de una infección de la mama. Se caracteriza por la aparición de dolor, hinchazón y enrojecimiento en una zona localizada del pecho, frecuentemente acompañado de fiebre.
Grietas en el Pezón
Con frecuencia aparecen por una mala técnica al dar el pecho. Se recomienda revisar la postura y utilizar una crema con lanolina Si se acompañan de dolor es conveniente tomar un analgésico como paracetamol. Se deben evitar las pezoneras y, en el caso de utilizarlas, intentar retirarlas lo antes posible ya que el bebé suele tragar más aire con ellas.
Además, el niño mamando directamente del pezón estimula mejor la producción de leche que si lo hace a través de la pezonera. Es una causa frecuente de abandono de la lactancia por el dolor que producen. Generalmente se deben a mala técnica de lactancia o anomalías anatómicas en el bebé (frenillo labial o lingual, micrognatia).
Ingurgitación Mamaria
Se refiere a cuando el pecho está inflamado, duro y con leche. Suele deberse a retraso en las tomas o a una mala técnica de lactancia, de forma que el bebé no vacía el pecho totalmente. Ocurre cuando se produce más leche de la que el lactante extrae: con la “subida de la leche”, si se amamanta con horarios rígidos o se ofrecen suplementos innecesarios.
Tabla 1. Escala LATCH para valorar una toma
| Componente | 0 Puntos | 1 Punto | 2 Puntos |
|---|---|---|---|
| Latch (Agarre) | Demasiado infrecuente | Agarre repetido o mantenido con ayuda | Agarre espontáneo |
| Audible Swallowing (Deglución Audible) | Ninguna | Pocas con estimulación | Espontánea y frecuente |
| Type of Nipple (Tipo de Pezón) | Invertido | Plano | Evertido (sobresaliente) |
| Comfort (Comodidad) | Dolor severo | Dolor moderado | Sin dolor |
| Hold (Ayuda) | Requiere ayuda total | Ayuda parcial | Independiente |
El papel del pediatra es fundamental en el apoyo a la lactancia natural. En nuestro medio, hasta un 30 % de mujeres sufren algún tipo de problema relacionado con la lactancia materna en las primeras semanas tras el nacimiento(1). Una intervención adecuada por parte del profesional sanitario ha demostrado ser positiva en la duración de lactancia materna en numerosos ámbitos(2,3). Se recomienda que esta evaluación sea estandarizada(4).
La lactancia materna puede ser un proceso placentero, emocionante y muy especial para la madre y el bebé, pero también puede convertirse en un proceso muy frustrante lleno de altibajos. Y, por supuesto, nunca debemos juzgar la decisión de una madre de escoger lactancia materna o artificial, por los motivos que sean.
