La Gesta del Movimiento 15M en España: Un Resumen Detallado

El movimiento 15M, también conocido como el movimiento de los Indignados, representó un punto de inflexión en la sociedad española, marcando un antes y un después en la forma de entender la participación ciudadana y la acción política. Este artículo busca ofrecer un resumen detallado de la gestación, desarrollo e impacto de este movimiento, así como su relación con el mundo laboral y las nuevas formas de acción colectiva facilitadas por las tecnologías de la información.

Manifestación del 15M en la Puerta del Sol, Madrid

Orígenes y Aspiraciones del 15M

El movimiento 15M surgió como una respuesta a la crisis económica de 2008 y la percepción de una desconexión entre la clase política y las necesidades de la ciudadanía. Una bandera fundamental del movimiento es la lucha por una democracia real y participativa, donde los ciudadanos en general y los trabajadores en particular pasemos de ser objetos a sujetos, de mercancías a ciudadanos activos.

Este planteamiento no es exclusivamente nuestro. Es un anhelo, una aspiración, que llevamos escuchando entre algunos participantes del 15M desde el inicio de las asambleas ciudadanas. Lo hemos podido leer en algunos foros, redes y en las posturas de algunas organizaciones, se ha aprobado en asambleas del 15M de manera aislada o en alguna comisión laboral. Incluso tenemos constancia de que ya se ha puesto en marcha en algunos centros de trabajo.

Buscamos una sociedad donde el protagonismo recaiga en todo el pueblo y no sólo en una casta política y/o económica. Apostamos por una sociedad donde cada cual pueda participar y aportar en el desarrollo de ésta, y en la que dejemos de ser meros espectadores tutelados para ser actores de una verdadera democracia.

Y cuando hablamos de democracia y participación no sólo nos referimos a lo político, sino a todos los aspectos y ámbitos sociales, incluyendo el laboral. La democracia real y la vida participativa también deben crecer y contagiarse en el mundo laboral.

El Movimiento Obrero y la Realidad Sindical

La lucha obrera y sindical en nuestro país. Detengámonos por un momento en la realidad de la afiliación sindical: en nuestro país tan sólo un 17% de la población activa es miembro de algún sindicato. Sin embargo, ese porcentaje nos indica que quienes llevan el mayor peso y representatividad (para negociaciones incluidas) de la lucha por los derechos de los trabajadores son una pequeña minoría.

Además, los dos sindicatos que aglutinan a más afiliados en nuestro país están secuestrados por una jerarquía burócrata y entreguista. El restante de la fuerza laboral, que es alrededor de un 83%, ni siquiera pertenece a ninguna organización sindical, es decir, está al margen de cualquier organización que luche por sus derechos. Este panorama en el ámbito laboral es una mala caricatura de lo que pudiéramos llamar verdadera democracia.

Esta situación de control sobre la clase trabajadora no es nueva, la llevamos sufriendo varias décadas. En ella han participado y participan gobiernos, partidos, patronal, medios de comunicación y cúpulas sindicales. Con sus teatros de acercamiento y distanciamiento, beneficiándose unos y otros de intereses y prebendas, mantienen su perfecto acuerdo, su fórmula mágica, su "pactismo" continuo. Su Gran Consenso.

Lo que en este documento proponemos es romper este consenso. Romper esta telaraña de intereses, esta destructora calma pactada que tantos años hemos soportado. Proponemos construir el disenso poniendo en pie al movimiento obrero.

El Impacto del 15M y la Necesidad del Movimiento Obrero Organizado

Por muy estable e invulnerable que parezca esta maquinaria de control, nada es eterno. El despertar del movimiento 15M ha roto esquemas y ha levantado esperanzas en millones, ha volatizado la apatía y la desilusión que pesaban como una roca, ha demostrado que la Historia no está escrita y que los pueblos en lucha pueden convertir en astillas el paradigma más sólido y transformarlo en otro totalmente distinto.

Al movimiento 15M le falta la pierna que le haría avanzar grandes pasos hacia el cambio, nos referimos al movimiento obrero organizado. Que en las empresas, centros de trabajo y mundo laboral en general comiencen a germinar y extenderse asambleas de trabajadores les causaría auténtico pavor. Es el paso del que no quieren ni oír hablar la elite económica y política de nuestro país.

Debemos aprovechar esta coyuntura inédita, esta efervescencia popular que estamos viviendo, para dar comienzo a la ruptura democrática del dominio sobre la clase trabajadora.

Ya lo hemos comentado antes, no hemos sido los primeros en plantear la extensión del movimiento 15M al mundo del trabajo. Desde el seno del movimiento han emergido algunas experiencias que alumbran en el mismo sentido que nuestro documento. Y ejemplos más importantes aún son las experiencias reales de asambleas en los centros de trabajo que han surgido al calor del movimiento, como: asamblea de investigadores del CSIC, asambleas de paradoso la asamblea de Educadores Indignados de Málaga.

Organización en el Ámbito Laboral

Según la realidad de cada trabajo o de cada empresa así deben organizarse sus trabajadores. La variedad y la flexibilidad debe ser la filosofía de este movimiento, la fisonomía organizativa dependerá del desarrollo concreto y no se deben poner corsés al lugar o las formas en las que germinen las asambleas: una fábrica, una empresa, un supermercado, un puerto o cualquiera de las partes que forman la administración pública.

Por ejemplo: una asamblea de trabajadores del Carrefour de Granada, una asamblea de pescadores de la cofradía de Carreira-Aguiño de Galicia o una asamblea de funcionarios de la Consellería d'Educació de Les Illes Balears.

En nuestro país no tenemos la suerte de que todo el mundo tenga un trabajo digno ni que los que trabajan lo hagan permanentemente en la misma empresa u ocupación. Y es imprescindible contar con ese notable porcentaje de la masa trabajadora que vive en otras condiciones.

Para esta realidad vemos conveniente el modelo mixto, que combina su enraizamiento por profesión con el de su localidad, el de su empleo con el de su zona de trabajo o residencia. Pudieran ser albañiles, jornaleros del campo, comerciales o trabajadores de hostelería.

No se debe pensar que la formación de asambleas en los centros de trabajo puede debilitar o dividir las asambleas de barrios y pueblos. Simplemente se propone apostar por la organización de los cientos de miles de asalariados de nuestro país que simpatizan con este movimiento, ampliando así los espacios de participación ciudadana para poder intervenir en los problemas que les atañen, ya sea en su barrio o en su centro de trabajo.

Extender el movimiento a los centros de trabajo va a permitir la incorporación de una parte importante de los simpatizantes con el movimiento que hasta ahora no habían podido participar activamente, debido a que las asambleas de barrios son durante sus horas laborales o porque les es casi imposible acudir a las reuniones después de llegar de trabajar a su residencia lejos del lugar de trabajo y muchos contando además con responsabilidades familiares.

Además apostamos por una fuerte interconexión entre los dos tipos de asambleas. Las asambleas de trabajadores no deben estar desconectadas del resto de asambleas ya sean de otros trabajadores o de zona (barrios y pueblos). Todas deben tejer conjuntamente la red que forma el movimiento, en continuo apoyo y desarrollo mutuo, dando músculo a esta gran marea de protesta y movilización que define al 15M.

Será necesario para las asambleas de trabajadores contar con la colaboración de las asambleas de zona en sus luchas particulares (de conflicto laboral).

El 15M y las Organizaciones Existentes

El movimiento 15M no nace en un desierto. En España ha existido y existe una gran tradición de luchas sociales y producto de éstas existen muchas organizaciones en todos los ámbitos de nuestro país. Algunas mantienen su carácter reivindicativo y transformador, otras han sido asimiladas y han pasado a tener una actitud timorata y colaboradora con el status quo económico y político.

Ya sean de un tipo o de otro, no podemos cerrar los ojos a esto y hay que considerar que en gran parte de los centros de trabajo de nuestro país existe alguna presencia sindical. Esto no lo debemos ver como un obstáculo.

El movimiento 15M, en actual gestación y expansión, también tiene derecho a reproducirse allá donde sea necesario, y además vemos perfectamente posible convivir y compartir espacios con las organizaciones que ya existen.

Participación de Afiliados Sindicales

Y los afiliados sindicales, ¿podrían participar en una asamblea de trabajadores del 15M? El movimiento del 15M no es una opción partidista o sindical y debe mantener toda independencia respecto a partidos, sindicatos o asociación alguna. Esta cualidad ha sido garantía de su crecimiento y éxito.

Pero esto no significa que se le deba prohibir la participación en una asamblea a una persona que a título individual se acerca al movimiento, por el simple hecho de estar afiliado a uno u otro sindicato. Lo importante es que las asambleas conserven su autonomía y sean soberanas, abiertas, con democracia horizontal y mantengan el espíritu asambleario.

Manteniendo este carácter, todo el que quiera participar debe ser bienvenido. Incluso deseamos que aquellos sindicalistas honestos y combativos se animen a fortalecer este movimiento, ayuden con su valiosa experiencia.

El Uso de Internet y las Redes Sociales

A lo largo de las dos últimas décadas, la extensión del acceso a Internet así como los nuevos desarrollos de las Tecnologías de la Información (TIC) han transformado las formas de gestación, difusión e impacto de las protestas y el activismo político. La apropiación de los instrumentos técnicos por parte de públicos muy extensos ha contribuido a la aparición de redes horizontales donde se tejen marcos de significados compartidos, acciones y reflexiones para las protestas sociales.

Internet ha supuesto una nueva era para lo que hasta ahora se ha conocido como la comunicación alternativa. La arquitectura de red distribuida de Internet favorece la actividad discursiva de los movimientos sociales, puesto que permiten salir de la marginalidad de los fanzines, las radios libres, los carteles, que ponían a circular objetos culturales pero de forma muy limitada, no sólo por el costo económico sino por su dificultad para abarcar audiencias amplias.

Internet es una plataforma que permite a los activistas salir del ghetto, tanto directa como indirectamente, influenciando los medios masivos, y por tanto incidiendo en la transformación del sentido común de una sociedad.

Los movimientos y los colectivos activistas buscan siempre construir estos espacios de opinión -de comunicación alternativa- que luchan contra las ideas hegemónicas y a la vez contrarrestar la omisión mediática o la representación simplificada o tergiversada de las protestas en los medios masivos. La extensión de Internet, el “periodismo ciudadano”, los blogs, las redes sociales digitales, le han quitado la última palabra a los grandes consorcios de la comunicación y se han convertido en instrumentos competidores para insertar discursos distintos en la agenda pública, esos “contrapúblicos” con posibilidades de impacto más allá de sus afines.

Pocas son las veces en que la contra-publicidad irrumpe en el dominio común (en las calles, en los medios masivos), puesto que, por sí misma, la proliferación de contrapúblicos subalternos no conduce a la multiplicación de fuerzas o a la transformación política. Se necesita el catalizador, la chispa, el símbolo detonador de la movilización de los cuerpos, su confluencia en el espacio público y la consecuente incursión en los grandes medios masivos que continúan siendo hoy los instrumentos decisivos para llegar a transformar a la sociedad.

De las Redes Zapatistas al Ciclo de Acción Global de la Web 2.0

A continuación, se presenta una serie de periodos marcados por la relación que establece la movilización social con las TIC, desde la aparición de Internet hasta la fecha:

  1. En el inicio de la investigación informática, entre 1969 a 1992/1993, muchos desarrolladores de código y programadores se planteaban un uso libertario y abierto de la tecnología computacional. Es el origen de la ética hacker y de lo que posteriormente se llamará hackctivismo (de la unión de hacker y activista).
  2. A partir de 1994, cuando irrumpe el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas, México, conformará de manera espontánea una red transnacional de solidaridad que inaugura los usos del correo electrónico y de la Web, apenas surgida un año antes, para la lucha social.
  3. Se expanden por todo el mundo los Independent Media Center (Indymedia), siguiendo el modelo de Seattle, que permite la publicación abierta: subir a la red textos, fotos, video, archivos de audio. El activismo comunicativo en todo su esplendor cambia la consigna que hasta ahora regía la relación de los movimientos sociales con los medios de comunicación y clama: “Dont´hate the media, be the media”.
  4. A partir de 2004 surge la denominada Web 2.0: las redes sociales, el microbloging, el movimiento P2P. Se trata de la posibilidad de “construcción autónoma de redes sociales controladas y orientadas por sus usuarios”.

A finales de 2010, los cables del Pentágono difundidos por el grupo ciberactivista Wikileaks muestran que en la nueva edad tecnológica los secretos del poder no están a salvo. A su vez la red global de hactivistas Anonymous irrumpe con fuerza y se multiplica en varios países. Es el preludio del ciclo democrático global que arranca con la Primavera Árabe en 2011 y que se disemina por lugares distantes, logrando en algunos aspectos un efecto de contagio.

La toma de las plazas ha sido una clave en muchas de estas protestas: el 15M español dice querer invocar la Plaza Tahrir de El Cairo en el centro de Madrid, la Qasba de Tunez y la Plaza de la Perla de Manama, Barheim. En Londres se plantaron 200 carpas ante la Saint Pauls Cathedral. En Grecia el 25 de mayo una convocatoria anónima a traves de redes sociales llenó la Plaza Sintagma, en el centro de Atenas. La mayor movilización de la historia de Israel se dio en el boulevard Rothschild en Teleaviv. La ocupación de Wall Street en Nueva York se extendió a más de mil ciudades de Estados Unidos. En Chile los estudianes en lucha contra la privatización de la educación convergieron en las calles. Lo mismo ocurrió en México en 2012 con #YoSoy132.

A partir de la transnacionalización de los conflictos, de la cultura y del poder, pero también de la resistencia, vemos aparecer ciclos de acción colectiva que escapan de los marcos nacionales y que tejen elementos en común entre movimientos sociales distantes geográficamente. Es en este sentido que aventuramos la idea de que en las últimas formas de protesta que aparecen a partir de la Primavera Árabe de 2011 existen elementos compartidos en cuanto a formas comunicativas y organizativas que permiten de hablar de un ciclo global.

Acampada del 15M en Barcelona

Redes Activistas como Nuevas Formas de la Acción Colectiva

Aventuramos la hipótesis de que todas estas protestas comparten características comunes: son redes activistas (que no encajan dentro de las definiciones estrictas de movimiento social) que aparecen como enjambres de individuos que confluyen en el espacio público así como en el ciberspacio demandando y ejerciendo una democracia anhelada, protestando contra el status quo. La idea de red tiene un gran peso en estas movilizaciones en tres dimensiones profundamente imbricadas:

  1. la red como forma de organización laxa diferente a la de los partidos políticos, los sindicatos o las agrupaciones jerárquicas;
  2. la red como estructura de comunicación (a través de Internet y las redes electrónicas) y
  3. la red como ideal normativo, es decir la calidad prefigurativa de la comunicación y la organización horizontal no es solamente una forma de protesta sino una forma de hacer y actuar el otro mundo posible.

Por tanto, no es extraño que en este ciclo de protestas aparezca la demanda de “democracia real ya” como un denominador común que tiene que ver con la misma forma de actuar y organizarse, tanto en los casos de las manifestaciones contra la crisis económica como contra las dictaduras.

Las redes activistas responden a la idea de red multicanal, en el sentido en que todos los actores pueden relacionarse con todos, sus características corresponden al acrónimo en inglés spin: “Redes Segmentarias, Policéntricas, Ideológicamente Integradas”, creado por Luther Gerlach y Virginia Hine al estudiar los movimientos sociales de Estados Unidos en los sesenta.

Las redes activistas se caracterizan por lo que Castells denomina “la producción interactiva del significado” propia de la “autocomunicación de masas”: la posibilidad abonada por la digitalización y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de que la gente sea productora/receptora y combinadora de sus propios mensajes, remezclando códigos y formatos, diversificando y multiplicando los puntos de entrada en el proceso de comunicación, atravesando fronteras. La actividad en red representa nuevas formas de subjetivación política en un espacio multidimensional e híbrido.

La Red como Prefiguración Política

Internet es un medio diferente a los hasta ahora existentes porque en su misma arquitectura es una red que combina en su seno las características de anteriores tecnologías para extenderlas. La forma red de Internet constituye una novedad respecto a la era del broadcasting (difusión masiva), y sobre todo frente a tecnologías anteriores que implicaban una lógica determinada en la producción de objetos culturales a distribuir entre un público, donde se restringía el acceso a ser emisor. A diferencia de la prensa, la televisión o la radio, Internet permite no sólo el consumo sino la creación y la recreación, la redundancia y la alteración del mensaje.

Los fracasos del 15M: la ley electoral, la corrupción o el rescate de la banca

Tabla resumen de la evolución del movimiento 15M

Fase Características Ejemplos
Inicio (1969-1993) Desarrollo de la ética hacker y uso libertario de la tecnología. Creación de la APC, BBS.
Expansión (1994-2004) Uso de internet para la lucha social y creación de redes transnacionales. Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Independent Media Center (Indymedia).
Web 2.0 (2004-2010) Surgimiento de redes sociales, microblogging y cibermasas. Movilización en España (2004), Revolución Verde de Irán, campaña de Obama (2008).
Ciclo global (2011-actualidad) Protestas globales con elementos comunicativos y organizativos compartidos. Primavera Árabe, 15M, Occupy Wall Street, #YoSoy132.

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